Querido diario
Anoche soñé que el pueblo entero ardía, las personas gritaban por ayuda y yo no podía hacer nada Dios estaba castiando a todos,porqué?
La iglesia seguía intacta.
Desperté con el sonido de las campanas entrando por mi ventana. Mamá dice que debo rezar más, que tengo pensamientos impuros, que Dios castiga a las chicas como yo.
Hoy la chica Paulina de 17 años de la familia Paz volvió a sonreírme en la plaza. Fue algo pequeño apenas unos segundos. Sin embargo sentí el pecho tan apretado que pensé que todos podían escucharlo.
Por eso empecé este diario.