Quiero embarazar a mi padrastro

Sinopsis

Solo algo que se me ocurrió. Jungkook tiene un flechazo por su padrastro y no va a descansar hasta embarazarlo.

Genero:
Erotica
Autor/a:
Hera kageyama
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Mi Semilla en Ti


Jungkook tenía veintiún años y una obsesión que lo consumía desde hacía más de dos años.

Su padrastro, Jimin, era un hombre de cuarenta años, un poco mas bajo que el. Cabello rubio y un cuerpo delgado pero definido. Una cintura estrecha que cualquier mujer envidiaria con su abdomen marcado. Viudo desde hacía cinco años, había criado a Jungkook con mano firme pero justa.

Pero para jungkook, Jimin ya no era solo su padrastro. Era suyo. Su hombre. El recipiente que iba a llevar su semilla.

Esa noche, la casa estaba en silencio. Jungkook había esperado a que Jimin se duchara después del gimnasio. Entró al baño sin llamar, desnudo, la polla ya dura y pesada entre las piernas. El vapor lo envolvió.

Jimin se giró bajo el agua, sorprendido.


—Jungkook… ¿qué coño haces?

El chico cerró la puerta con pestillo. Sus ojos, oscuros y febriles, recorrieron el cuerpo mojado de su padrastro.

—Hoy vas a ser mío de verdad, papá.

Jimin frunció el ceño, pero Jungkook ya estaba dentro de la ducha, presionándolo contra los azulejos fríos. Lo besó con violencia, mordiéndole el labio inferior mientras su mano bajaba hasta agarrar esa polla gruesa que tantas veces había espiado.

—Estás enfermo… —gruñó Jimin, aunque su voz se quebró cuando Jungkook apretó.

—Tal vez. Pero llevo años soñando con esto. Con llenarte. Con embarazarte.

Jimin soltó una risa incrédula que se convirtió en gemido cuando Jungkook le chupó el cuello, marcándolo con fuerza.

—No seas ridículo. Ya estoy viejo…

—Vas a llevar mi hijo —lo cortó jungkook con voz ronca, obsesiva—. Voy a follarte todos los días hasta que tu vientre se hinche. Quiero verte con mi semilla creciendo dentro. Quiero que camines con mi bebé pateando en tu barriga, sabiendo que fui yo quien te preñó.

Empujó a Jimin contra la pared, le separó las nalgas con manos ansiosas y escupió sobre su agujero antes de meter dos dedos de golpe. Jimin jadeó, cuerpo tenso.

—Joder, Jungkook… para.

—No. Eres mío. —Jungkook mordió su hombro mientras metía un tercer dedo, abriéndolo con rudeza—. Este culo va a tragarse cada gota de mi leche hasta que te deje preñado.

Lo sacó de la ducha sin secarse, lo tiró boca abajo sobre la cama king size y se subió encima. Su polla, más larga y gruesa de lo que Jimin esperaba, presionó contra la entrada aún húmeda.

—Jungkook… espera—

Demasiado tarde. Jungkook empujó con un gruñido animal, enterrándose hasta el fondo en un solo movimiento. Jimin soltó un grito ahogado, manos apretando las sábanas.

—Tan apretado… joder, papá. Este agujero fue hecho para mi polla —susurró Jungkook contra su nuca, empezando a embestir con fuerza brutal. Cada golpe sonaba húmedo, profundo, posesivo—. Voy a correrme dentro tantas veces que vas a chorrear durante horas.

Jimin gemía contra la almohada, mezcla de dolor y placer forzado, mientras Jungkook lo follaba como un animal en celo. El chico le agarró las caderas con fuerza, dejando marcas rojas.

—Mírame —ordenó. Jimin giró la cabeza. Jungkook tenía los ojos brillantes, casi dementes de lujuria—. Dime que quieres mi bebé.

—Estás loco…

Jungkook le dio una fuerte nalgada y aceleró, follándolo más duro, más profundo.

—Dilo. Dime que quieres que te embarace.

Jimin cerró los ojos, derrotado por el placer oscuro que lo invadía.

—Quiero… quiero que me llenes.

Jungkook sonrió con triunfo salvaje. Cambió el ángulo y golpeó la próstata una y otra vez.

—Más fuerte.

—Quiero que me dejes preñado… joder… quiero tu semen dentro.

Eso fue suficiente. Jungkook rugió, empujando hasta el fondo y corriéndose con fuerza. Chorros calientes, espesos, inundaron a Jimin mientras jungkook seguía moviéndose, follándolo a través del orgasmo, empujando su semen más adentro.

—No voy a sacarla —susurró contra su oído, mordiéndole el lóbulo—. Voy a dormir dentro de ti esta noche. Y mañana, y pasado. Hasta que tu barriga empiece a crecer. Hasta que todo el mundo sepa que te follé y te preñé como la puta mía que eres.

Jimin temblaba debajo de él, agujero palpitando alrededor de la polla aún dura de su hijastro.

Jungkook le besó la nuca con una ternura enfermiza.

—Te amo, papá. Por eso vas a llevar mi hijo.