Fanfic NS: Un Hijo Tuyo [+18][Terminado]

Sinopsis

Sakura pretende seducir al Hokage con una de sus tacticas para tener un hijo de el y criarlo ella misma pero Naruto no se la poner facil, al menos que cumpla una condicion.

Genero:
Drama
Autor/a:
mari92_cerezo
Estado:
Completado
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Autor:ASUKA02 

Muchos pensarían que era ambiciosa por querer tener un hijo con el Séptimo Hokage, pero no lo era, no se puede confundir inteligencia con ambición, Naruto era la persona en que más confiaba en todo el mundo, y si un día ella faltara, sabía que Naruto haría todo para proteger a su hijo. Él era el candidato correcto.

—¿Entonces que me dices?, ¿me ayudaras?

Después de mucho escándalo por parte de Naruto, había podido contarle todo su plan. Para cuando terminó de hablar el Séptimo se había quedado mudo. Estaba impresionando, jamás se le paso por la cabeza que ella venía a proponerle que tuvieran un bebé. Y que lo planteara tan simple como ir a comprar pan a la panadería.

Naruto seguía mudo.

—¿O tienes alguna novia? —le preguntó con temor de que ya no pudiera ayudarla.

El Hokage la miró con seriedad, —no, pero lo que me estás pidiendo no es cualquier cosa, un hijo es algo serio Sakura-chan.

—Lo sé, pero lo pensé bastante y eres mi mejor opción.

La puerta se abrió y por ella entro Shikamaru, —Séptimo, ya llegó el consejo de ancianos.

—Sí, dame dos minutos, estoy ocupado con algo importante. —Nara los vio y luego salió, —¿qué pasaría cuando ese bebé nazca?

—Yo lo criaré, no tienes que darme nada, pero si tú quieres participar estás en todo tu derecho.

Naruto sonrió —¿acaso me estás proponiendo matrimonio? —le preguntó moviendo ambas cejitas.

Sakura se ruborizó dando un paso hacia atrás.

—No, no, claro que no, creo que no has entendido, me refiero a que puedes ser legalmente su padre y pasar tiempo con él o ella.

—Las cosas serían más fácil si nos casamos.

Sakura tampoco quería abusar, estaba convencida de que pedirle un hijo no era mucho, es decir, un hombre puede tener unos cien o más hijos regados por el mundo, todos los que pueda a lo largo de su vida, obviamente con diferentes mujeres.

Que tuviera uno con ella no quería decir nada, aunque dudaba mucho de que él tuviera hijos regados por allí, él era un hombre bastante reservado con su vida amorosa. Pero Naruto nunca le había negado nada y Sakura pretendía aprovecharse de eso.

—No me malentiendas, pero ya tengo mis planes hechos, sólo quiero ser madre y para eso no tengo que casarme.

Naruto la miró en silencio, no le gustaba la idea de su amiga, excepto por el hecho de que tendrían sexo, una vieja fantasía que se haría realidad si aceptaba, lo que no le gustaba era que todo terminaría y él ya no podría estar con ella cuando engendraran al bebé.

—Tengo que pensar esto, —se tocó la barbilla pensativo, —te buscaré al final de la tarde para darte una respuesta.

Sakura se sintió emocionada, eso era mejor que un no.

—Gracias Naruto.

—Aun no me agradezcas nada, aún no he aceptado —dijo con voz seria, —tengo que ir con los ancianos, hablaremos de esto después.

. .

.

.

Sakura tuvo una tarde bastante larga esperando la visita de Naruto, haciéndose docenas de historias sobre ella criando un hermoso bebé rubio, por eso cuando Naruto llegó estaba bastante nerviosa.

—Hola Naruto, entra, no te quedes allí.

El Hokage entró a la vivienda, la pelirosa le ofreció una taza de café y se sentó con él. —¿entonces qué decidiste? —le preguntó ya sin poder aguantarse.

—Te ayudaré, pero quiero que te cases conmigo. —dijo con seriedad, él ya no era el Naruto llenó de alegría, había madurado y perdido su libertad, era un hombre súper ocupado y eso lo había vuelto nuevamente a la soledad.

—¿Eh? —balbuceó incrédula.

Y Naruto no quería vivir toda su vida solo, quería la compañía de una mujer, y si esa mujer podía ser Sakura-chan, sería como recuperar algo del antiguo Naruto, él hace años que había abandonado la idea de conquistarla, porque no puedes obligar a las personas a que te amen.

Pero esto era diferente, ella se había presentado en su oficina, ofreciéndole tener un hijo de los dos, y esa era una oportunidad para ser feliz que no podía dejar pasar y si todo salía bien tendría todo lo que una vez quiso.

—Ya te dije que sólo un bebé, incluso podemos mantener en secreto tu paternidad así no tienes ningún deber con él.

El Hokage arrugó la frente.

—Me estas ofendiendo Sakura-chan, yo nunca tuve familia, obvio que quiero tener contacto con él y mantenerlo, darle mi apellido y ser su padre ante todos.

Sakura apretó los labios, todo se estaba saliendo de control y ella detestaba perder el control.

—Estas pidiendo mucho, yo no estoy incluida.

—Entonces mi respuesta es no. —se dio media vuelta y contó mentalmente mientras se llevaba la taza de café a los labios.

Cuarenta segundos después ella se acercó tentativamente al rubio, —¿yo te gusto?, —le preguntó en tono seductor.

—Sabes que si, —respondió viendo la mano de Sakura en su rodilla.

—Entonces será más fácil para ti.

Sakura besó su mejilla y lo miró con una sonrisa coqueta, mierda, Naruto casi se derrite, pero se forzó a apartar su mirada de los rosados labios de su amiga, quien ahora pretendía seducirlo y hacerle trampa.

—¿Quieres conocer mi habitación?

Él rubio no pudo evitar soltar una carcajada, Sakura arrugó la frente, —sé lo que pretendes Sakura-chan y eso no va a pasar hasta que estemos casados.

Haruno gruñó apartándose de él, —no quiero atraparte Naruto, sólo quiero tener un hijo al que cuidar.

—Y yo quiero cuidar de ti y tres hijos.

—¿Quieres tener tres hijos? —preguntó con una sonrisa, —eso es lindo Naruto, serás un buen padre, lo sé.

—¿Como lo sabes? —preguntó mirándola con interés.

—Eres una buena persona y siempre ayudas a todos, lo lógico es que seas un buen padre.

—Y porque soy una buena persona quiero darle una familia completa al bebé, tú también eres una buena persona deberías entenderlo.

Sakura lo observó, intentando saber si Naruto estaba jugando con ella o hablaba en serio, no se había planteado para nada la idea de casarse con Naruto, sólo quería tener un hijo con él nada más.

—¿Estás intentando persuadirme para que sea tu esposa?, ¿Naruto… tú… estás enamorado de mí?

La pregunta fue sorpresiva e invasiva, Naruto se sintió algo intimidado, habían pasado muchos años, obviamente cada uno hizo su vida a parte, y él no había vuelto a pensar en la idea de conquistarla, pero justo ahora no sabía que sentía, ¿la amaba todavía?, no lo tenía claro, pero tenía que tomar la oportunidad.

—Eres una mujer hermosa, responsable e inteligente, me gustas mucho y creo que podríamos formar una buena familia si lo piensas bien.

Él no había sonado tan apasionado como lo haría un hombre enamorado, pero Sakura quería un bebé de Naruto y no le importa los medios para lograr su objetivo. Ella sabía que si se esforzaba un poco lograría embarazarse antes de tener que casarse.

Estiró una mano y acarició el rostro del Kage, —gracias por tus lindas palabras, voy a pensar en eso de casarnos. —Naruto casi se derrite ante las caricias, —acércate.

Uzumaki obedeció, él sabía lo que pasaría por eso su corazón latía como loco en su pecho, seguían sentados en el sofá cuando por fin después de muchos años, Naruto pudo saber a qué sabían los labios de ella, eran suaves y sabían a fresas, quizás era por el labial, no estaba seguro pero ninguna otra mujer que fuese besado sabia tan bien, Sakura incluso le permitió explorar en su boca, sus labios se movían en una exquisita sincronía, pero todo se arruino cuando ella intenso quitarle la camisa.

—Espera Sakura-chan, si quieres un bebé mío tienes que ganártelo.

—¿Qué?

Sakura parpadeó perpleja, sorprendida por sus palabras y la interrupción.

—Ganártelo, otras también quisieran tener hijos míos, pero yo no pienso dejar hijos regados en este mundo, yo me estoy sintiendo usado, —hizo un puchero, —como que me quisieras sacar un hijo ya mismo, también tengo sentimientos.

—Omitiendo lo de casarnos, ¿qué quieres? —gruñó cruzándose de brazos.

Naruto se levantó y comenzó a caminar con las manos cruzadas tras su espalda, mientras elegía sus palabras. —Primero tienes que invitarme a salir, ser cariñosa y linda conmigo, —clavo sus ojos azules en ella, —quiero una bonita cita.

Ella le miró entrecerrando los ojos, estaba algo molesta porque Naruto no hubiese caído en su seducción, y ahora se hacia el interesante. —si te doy eso, ¿me embarazaras? —le preguntó sin preámbulos.

—Puede ser, tal vez te preste mi cuerpo, pero sólo si eres cariñosa y linda conmigo.

Era la conversación más rara que hubieran tenido en sus vidas.

—Está bien, si eso es todo mañana mismo tendremos esa cita.