Chapter 1
Tete estaba en la escuela cuando recibió un mensaje de sus padres de que llegarían tarde a casa y que llamaron a su abuelo para que almorzara con ella y no estuviera sola, tete sonrió feliz de ver a su abuelito.
Al llegar a casa escucha ruido al fondo y deja su mochila en el sofá, camina silenciosamente hasta el baño pero se detiene frente a la puerta.
—Tete ¿eres tu?— llama su abuelo desde el baño.
—Si, abuelo — dice con una sonrisa.
–Oh que bien ¿Podrías pasarme la toalla? Está en el mueble de la sala.
—¡Claro!— contesta y va por la toalla. Por fin tendría tiempo a solas con su abuelo, había notado como en las cenas familiares le tocaba excesivamente la cintura o le acariciaba las piernas bajo la mesa, a ella le gustaria saber que haría ahora que estaban solos. Con ese pensamiento regresa al baño con una sonrisa traviesa en los labios.
—Aquí tienes abuelito.— dice tocando la puerta.
— Puedes pasar.— responde su abuelo. Ella abre la puerta y se sorprende al ver a su abuelo sin nada de ropa al estar terminando de ducharse, su mirada recae en su miembro flácido bajo toda esa piel arrugada.
—Gracias tete.— dice el anciano con una sonrisa nada inocente en su rostro acercándose para agarrar la toalla.
Tete se la entrega y no se mueve del lugar.
—Abuelo ¿Te importa si me cambio aquí?— preguntó tete deshaciendo dos botones de su uniforme. El abuelo baja la mirada a sus prominentes senos.
—No, para nada. Tenemos confianza ¿no?— contesta el anciano secandose con la toalla. Tete asiente y desabrocha otro botón pero sin dejar de mirar al anciano.
Son unos segundos en los que tete se voltea contra el lavabo y se inclina un poco para bajarse los shorts cuando el abuelo finge secarse el miembro pero en realidad solo se estaba tocando mirando a su nieta.
Tete desliza sus shorts junta a su ropa interior y se deja solamente la falda corta, pues el inicio de sus nalgas se veía perfectamente.
El abuelo pierde la compostura y se acerca detrás de ella pegandose a su culo, tete gime sorprendida girando la cabeza pero el abuelo ya restregaba su polla contra las mejillas desnudas de tete.
—¡Oh abuelito! ¿qué haces?!— pregunta tete gimiendo y arqueando la espalda.
—Nada muñeca, solo dandote lo que quieres.— le contestó el anciano subiendole la falda hasta la mitad de su culo, luego manoseando sus nalgas con fuerza.
—Mmm no deberíamos— gimió tete pero aún asi estaba empujandose contra la polla de su abuelo.
—Si claro que si, me doy cuenta como te gusta que te toque.
El anciano se arrodilló hasta que su cara quedó frente al culo de tete y agarró sus nalgas con ambas manos y las abrió para ver su coño lampiño y su ano estrecho contrayendose en busca de atención. El abuelo se acercó y pasó su lengua por el ano estrecho, eso hizo que tete jadeara con fuerza al sentir la lengua de su abuelo en su agujero, el anciano empezó a dar lamidas por su culo dejandolo brilloso de saliva, intentaba meter su lengua pero tete estaba muy apretada.
—Voy a comerme tu culo y luego te voy a follar— dijo su abuelito enterrando su cara en sus nalgas y chupando su agujero con rapidez.
Tete se mantenía contra el lavabo sintiendo como su abuelo la abría con su lengua mientras amasaba sus grandes mejillas. Sintió un dedo intentando entrar lentamente luego dos, el abuelo escupió contra su agujero y le metió dos dedos follandola con ellos.
—¡Ah! ¡Ah!— gimió tete mojandose cada vez más mientras su abuelo se masturbaba la polla vieja, al cabo de un rato el abuelo frotó su polla contra los fluidos de tete e introduce su polla semierecta en su agujero.
Tete gritó excitada cuando su abuelo metía su polla vieja lentamente.
—Estás muy apretada, preciosa— gruñó el abuelo enterradose dentro de su nieta.
—¡Mmm abuelo!— decía tete entre jadeos.— ¡Que rico se siente!
—¿Quiéres que te folle duro muñeca?— río su abuelo y tete no pudo responder porque su abuelo la agarró de sus caderas y se empezó a estampar en su culo.
La falda de tete estaba en su cintura y su blusa poco a poco se resbalaba de sus hombros, el abuelo se la bajo más para meter sus manos y apretar sus grandes tetas mientras tete se quejaba por las duras estocadas.
El espejo estaba completamente empañado y por el eco del baño solo se podía escuchar el sonido de la cadera del anciano chocar contra el culo de tete junto a los jadeos de ambos.
El anciano pudo sentir su vientre apretarse, al estar tan entretenido con tete olvido que desde hace un rato quería orinar.
—Necesito orinar.— dijo el anciano ya no aguantando más pero todavía seguía penetrando a tete.
—¡Hazlo dentro de mi, abuelo!— gimió tete empujandose contra el—¡Por favor, orina dentro de mi culo!
El abuelo realmente no podía esperar más, y no le pareció mala idea así que simplemente la agarró de las caderas, enterró toda su polla dentro de tete y empezó a orinar en su culo.
Tete sintió el líquido caliente deslizarse por su agujero, sentía su interior muy mojado la sensación era extraña pero no desagradable, jadeó con la lengua afuera cuando su abuelo poco a poco la empezaba a llenar de su orina.
—¡Ah si! ¡Que alivio!— jadeó su abuelo expulsando toda la orina acumulada de su vejiga dentro de su nieta.
El abuelo mantuvo a tete pegada a su polla vaciandose completamente.
—Oh abuelo, tienes mucha orina— gimió tete cuando su abuelo no dejaba de llenarla y ella solo se sostenía del lavamanos.
—Me aguante demasiado tiempo — jadeó su abuelo— Pero te gusta que te llene muñeca...
—¡Si abuelo, dame toda tu orina— tete contrajo su agujero apretando la polla de su abuelito mientras la llenaba de más orina caliente.
El abuelo gruñó dejando de orinar, luego sacó su polla flácida y mojada del ano rojo de tete y su orina empezó a derramarse sobre el piso.
Tete sentía el pis todavía en su interior y se mordió los labios pues era demasiada pero poco a poco se filtraba de su agujero empapado.
—Ahora cada que tenga ganas de orinar meteré mi polla en tu culo para descargarme— dijo el anciano mirando toda su orina filtrarse de su nieta.
Tete se quedó recostada contra el lavamanos vaciandose lentamente.
me encanta!