EL ECO DE TUS SUSPIROS “EN AURORALIA”

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

En el mágico reino de Auroralia, donde el cielo siempre brilla con colores de ensueño, la Princesa Elara vive atrapada en una jaula de oro. Obligada a comprometerse con el malvado Conde Valerius para salvar a su pueblo de la guerra, ella ha aceptado su destino... hasta que un día, en los jardines prohibidos del palacio, choca con un forastero de ojos grises y mirada desafiante: Kian. Entre ellos nace una pasión imposible, prohibida y explosiva. Ella es luz y realeza ; él es oscuridad y ceniza . Juntos descubrirán que el amor verdadero puede cambiar el clima de todo un reino, pero también que el precio de amar puede ser la propia vida . ¿Podrán desafiar las leyes de Auroralia? ¿O su amor terminará sumiendo al reino en la eterna lluvia de los corazones rotos?

Genero:
Fantasy
Autor/a:
schrodinger
Estado:
Completado
Capítulos:
21
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

EL ECO DE TUS SUSPIROS “EN AURORALIA”

En una tierra eterna donde el cielo nunca se pone totalmente oscuro. El cielo se tiñe siempre de colores rosados, violetas y dorados , como si siempre estuviera amaneciendo.

Está rodeado de montañas de cristal y bosques de árboles que tienen hojas de plata . En el centro, hay una gran ciudad llamada CIUDAD LUMINARIA, donde viven las familias más poderosas. Pero también existen los Valles de Niebla, un lugar misterioso y triste donde el sol casi nunca llega .

Se dice que en Auroralia, si tus sentimientos son tan fuertes pueden cambiar el clima. Cuando alguien está profundamente enamorado, florecen flores mágicas a su paso ... pero cuando un corazón se rompe, cae una lluvia fría y gris que no se detiene en días .

En el mágico reino de Auroralia, donde el cielo siempre brilla con colores de ensueño, la Princesa Elara vive atrapada en una jaula de oro. Obligada a comprometerse con el malvado Conde Valerius para salvar a su pueblo de la guerra, ella ha aceptado su destino... hasta que un día, en los jardines prohibidos del palacio, choca con un forastero de ojos grises y mirada desafiante: Kian.

Entre ellos nace una pasión imposible, prohibida y explosiva. Ella es luz y realeza ; él es oscuridad y ceniza . Juntos descubrirán que el amor verdadero puede cambiar el clima de todo un reino, pero también que el precio de amar puede ser la propia vida . ¿Podrán desafiar las leyes de Auroralia? ¿O su amor terminará sumiendo al reino en la eterna lluvia de los corazones rotos?

LA PRISIÓN DE ORO

El viento soplaba suavemente sobre los jardines del Palacio Real, cargado con el aroma de las flores eternas que nunca se marchitaban. Elara caminaba lentamente. Su cabello negro y rizado, abundante y hermoso como una noche estrellada , se movía con la brisa, algunos rizos rebeldes acariciando sus mejillas. Llevaba un vestido de seda que realzaba su piel café y cálida , pero aunque vestía sedas y joyas, ella sentía que llevaba puestas cadenas invisibles .

A sus espaldas, las torres de cristal brillaban bajo un cielo que pintaba de rosado todo el horizonte.

—Tienes suerte, Elara —susurró ella, levantando la mano para acomodar con elegancia sus lentes de marco delicado , tras los cuales sus ojos cafés oscuros brillaban con melancolía —. Tienes un palacio, joyas, sirvientes... Tienes todo, menos libertad.

Mañana sera el día de su compromiso. Mañana, su mano sería entregada al Conde Valerius, un hombre que olía a dinero y ambición, y que la miraba como si fuera una estatua de museo, hermosa pero sin alma.

Los labios rojos y perfectos de Elara se curvaron en una mueca de dolor, y una lágrima rodó por su mejilla. Al instante, una nube gris cruzó el cielo rosado, ocultando la luz del sol. Empezó a llover suavemente.

«Llora mi corazón, y llora el cielo conmigo», pensó con tristeza .

Caminó hacia el Muro de los Suspiros, el lugar más alejado y solitario del jardín, esperando encontrar paz. Pero al doblar la esquina, chocó de golpe contra algo duro y cálido.

—¡Cuidado! —exclamó una voz profunda, ronca y masculina, que hizo que el corazón de Elara diera un vuelco extraño y repentino .

Ella retrocedió asustada y levantó la vista, acomodándose de nuevo los lentes con gesto elegante , para ver bien a quien tenía enfrente.

Ante ella no había un caballero de brillante armadura, sino un joven alto, vestido con ropas oscuras y gastadas, sucias de barro y ceniza. Era un chico de los Valles de Niebla, lo supo de inmediato. Pero cuando sus miradas se cruzaron... Elara sintió que el suelo se movía bajo sus pies ️.

Él tenía los ojos del color de una tormenta furiosa, grises y profundos, y el cabello negro revuelto por el viento. Una cicatriz fina bajaba desde su ceja hasta su mejilla, dándole un aire peligroso y atractivo que ella nunca había visto en nadie. Pero lo que lo dejó paralizado a ÉL fue verla a ELLA ..

Kian se quedó congelado, la boca ligeramente abierta, absolutamente hipnotizado . Nunca, en todos sus años de vida, había visto a una criatura tan deslumbrantemente hermosa . Quedó cautivado por aquellos grandes ojos cafés que lo miraban tras los cristales , perdido en la profundidad de esa mirada inteligente y dulce. Quedó hechizado por su piel preciosa, sus rizos magníficos y sus labios que parecían hechos para ser besados . Para él, ella no parecía una princesa... parecía una Diosa que había bajado de los cielos solo para romperle el corazón .

—¿Quién eres tú? —susurró Elara, olvidando que debía alejarse, mientras sus rizos negros se mecían alrededor de su rostro perfecto .

Kian tardó unos segundos en reaccionar, su respiración se había acelerado sin darse cuenta .

—Soy Kian, Alteza —respondió él, tratando de recuperar su tono desafiante, pero con la voz más ronca y suave que jamás había usado —.

Y tú...—.la recorrió con la mirada, devorando cada detalle de su belleza con desesperación — ...tú no eres solo una princesa. Tú eres el sueño que yo no sabía que tenía .

La lluvia gris que caía sobre ellos... de repente se detuvo. El cielo se tiñó del color más hermoso y brillante. Y una flor gigante, roja y dorada, brotó justo entre sus pies, como si la naturaleza misma celebrara la aparición de semejante belleza .

Ese fue el momento en que Kian supo... que su alma ya le pertenecía a ella para siempre .


¡Cuéntale a schrodinger lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes