Introducción
El nacimiento del ángel de la muerte
Ningún ser vivo conoce con exactitud el origen de la vida en el mundo. Unos creen que la vida fue creada una base de una enorme explosión en el espacio, otros creen que un ser divino creó todo lo que se conoce y se desconoce. Pero Nuestra historia es diferente. La historia de la creación.
Hace mucho tiempo. Ocurrió un fenómeno desconocido que dio lugar a la vida en un espacio que antes no existía, dándole vida a cinco seres con dones únicos. Seres que fueron capaces de crear un reino por cada uno, llamados "Creadores". Saber más acerca de cómo se puede crear una raza pura y justa. Pero llegó a tener en cuenta algo que ellos no pudieron presentar, junto con ellos también aparecieron bastantes fenómenos que también le dan forma y estabilidad al universo ya la realidad. Entre estos: La vida y la muerte.
...
Nuestra historia inicia con la Creación de un Ángel. Por primera vez abrí sus ojos. Y eso se mantiene con mayores dudas.
«¿Quién soy yo?», Se preguntó a sí mismo. No tengo ninguna idea de lo que pasaba a su alrededor, lo único que se le ocurrió hacer, fue admirar su cuerpo físico, admirando con cada característica suya: Cabello café oscuro, piel blanca y unas prominentes alas oscuras. Un ser feliz de obtener la vida.
Miró sus manos y pudo ver una figura femenina parecida a él: tenía alas, cabello rubio, piel de porcelana y él tenía derecho a sus ojos celestes con la alegría.
—Al fin, despiertas —comentó ella.
—¿Quién eres? —Preguntó con curiosidad.
—Me llamo pandora. Se creó con la ayuda de nuestro Creador para que los mares mi compañero, de seguro sonará muy extraño para ti. Así me envió cuando respiré por primera vez —sonrió con amabilidad, conmoviendo el corazón del Ángel.
—Entonces, ¿Cuál será mi nombre?
—Llevo días pensando como nombrarte —se mantiene sonriente—, y decidí llamarte: Dante. Te gusta
—Dante ... me gusta —respondió con alegría y se acercó a Pandora. Compartiendo miradas con su nueva amiga.
—Sígueme. Quiero enseñarte tu nuevo hogar.
—Hogar ... -, musitó cabizbajo y decidió preguntarle a Pandora todas sus preguntas existenciales. —¿Qué soy soy?
—Un ángel.
—¿Por qué me creaste?
—Porque te necesito.
—¿A qué te refieres? —Preguntó confundido.
—Yo ... creo vida, tú ... te darás el fin a eso. Para trascender a esas almas a un mundo espiritual, al inicio detesté la idea de que existieras, pero; Al final es para un bien mayor. Existen unos seres que no se detendrán en nuestro ciclo, los demonios. Antes solíamos ser Ángeles, pero sin embargo, la razón por la que se han renegado.
—Interesante. ¿Cómo se supone que lo haré? —Miró sus manos con detenimiento, asombrado de su papel en el mundo—. No siento que dentro de mí, fluya el poder que mencionas.
—Porque no sabes usarlo. Te enseñaré a usarlo, nuestros dones no son muy distintos.
—Bueno ... usted mencionaste que este es mi hogar. ¿Hay más seres como nosotros?
—Demasiados, Dante —agarró su mano y lo que tenemos fuera de nuestra habitación silenciosa, permitiéndole ver un Dante su nuevo hogar, el reino de la pertenencia. —Dante, te presento tu hogar ... Gilius —sonrió maravillada.
Dante, admiró a su alrededor y sonrió asombrado de lo enorme que era su hogar. Estaba en una de las ciudades de su reino. Una hermosa ciudad repleta de edificaciones llamativas de colores cálidos y praderas cargadas de flora y fauna, la vista era increíble para él. No soportó la curiosidad y la extensión de sus alas para ver el lugar desde los aires. Pandora se sorprendió ante su repentina acción y siguió su camino.
—¿Todo este lugar, es Gilius?
No, sólo es una parte de nuestro reino. Existen cuatro reinos más, como este. Reinos que conocerás algún día.
El día pasó rápido, ambos pases por todo el reino. Para dante era algo majestuoso y hermoso. Al final del día, ambos llegaron a un lugar denominado como: El Paraíso. Un lugar con un ambiente cálido y natural, un lugar habitado por todos los animales de la creación.
—Este es mi lugar favorito de todo Gilius. Aquí paso la mayoría del tiempo, en este lugar pacífico y solitario.
—¿Solitario?
—Sí… la mayoría del tiempo me mantendré ocupada con mi deber o descansando en este lugar…
—Mm, en ese caso; ya no estarás sola adecuadamente Dante con una sonrisa. Pandora lo miró con sorpresa ante su comentario inesperado. Pero no se pudo mantener sus nervios en el aire y sus mejillas. No pensaba que Dante llegara a ser algo más que un compañero. Mientras tanto, notó la reacción de Pandora y volteó a ver a otro lado, completamente nervioso por su reacción. No pensaba que reaccionara de esa forma. —Lo siento, si logré incomodarte. Si prefieres estar sola, lo respetaré. No quiero que sea así.
Pandora reaccionó y acarició la mano de Dante. Él, volteó a verla sorprendido del tacto que compartimos y entendemos algo extraño en todo su brazo, una corriente eléctrica que no lograba descifrar.
No pienses eso, disfruto your company —le dio una sonrisa sincera y amigable que calienta las mejillas de Dante. Una calidez que conmemora su corazón una vez más.