Worth the Risk ✧ Kookmin Adap.

Sinopsis

Es una larga historia, pero cometí un error en el trabajo. Uno grande. Para recuperar la confianza de mi jefe, prometí salvar una de nuestras revistas. Síp. El concurso Papá Sexy que has visto anunciado en todas partes fue mi idea. Y si tengo éxito, si puedo aumentar nuestro número de lectores en línea, entonces tendré una oportunidad en el trabajo de mis sueños. Pero sucedió lo único que nunca esperé que sucediera: el concursante número diez, Jeon Jungkook. Hola, señor Difícil. ¿Y mencioné jodidamente sexy? Desafortunadamente él me conoce. Al viejo yo, de todos modos. Y si bien podemos ser mayores ahora, le recuerdo al pasado. Del doncel que le rompió el corazón, que lo endureció, y que lo dejó solo para criar al niño más lindo que he visto en mi vida. Pero no quiero una relación. Y definitivamente no me enamoro de padres solteros con equipaje. Incluso los que tienen abdominales cincelados y sonrisas asesinas. Pero él llegó a mí. Ellos llegaron a mí. Él y su hijo y su vida desordenada y loca. Pero yo también lo hice. Veo las miradas robadas. Siento que las paredes que construyó comienzan a desmoronarse. Reconozco que hay una belleza inesperada en el caos en su vida. Y ahora que el concurso está a punto de terminar, nos queda decidir si los últimos seis meses fueron divertidos o si lo que tenemos vale la pena arriesgarlo todo. ✧ #1 de "EH"

Estado:
Completado
Capítulos:
59
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5.0 5 reseñas
Clasificación por edades:
18+

✧. Prólogo

JIMIN

-Esto no es lo que crees, lo prometo.

Ojos del mismo color azul que los míos me miran. Me juzgan. Me reprenden. La extensión de un escritorio nos separa, pero puedo sentir la furia de mi padre como si estaba sentado a mi lado.

Se pellizca el puente de la nariz y sacude bruscamente la cabeza.

-¿Hay algo que hayas amado además de ti, Jimin?

-Eso no es justo. -Las lágrimas queman mientras trato de tragar la amarga píldora de decepcionar a mi padre.

-Sin embargo, ¿no es así?

Sus palabras hieren profundamente. Pero arruiné las cosas. De nuevo. Al menos esa es la única forma en que lo verá. Park Seojon nunca deja margen para el error.

-Dime qué hacer, papá. Dime cómo arreglar esto. -Me tiemblan las manos, pero agarro los brazos de la silla para estabilizarlos.

Los Park nunca muestran que están intimidados.

-He dejado que tu madre te proteja por mucho tiempo. Dejé que me persuadiera para que te diera una oportunidad tras otra cuando me demuestras continuamente que no lo mereces.

-Papá...

-Esto es un negocio. Este es mi negocio. Así es como te he proporcionado esas posibilidades de hacer todas las tonterías que haces. Te amo, Minie, con todo mi corazón, pero si trabajaras para otra compañía, habrías sido despedido muchas veces.

-Todo lo que hice fue... -Todo lo que hice fue correr a ayudar a Taehyung cuando me llamó. Me muerdo la lengua para no decir más. No se permiten excusas.

Pero no lo hice.

-¿Cómo crees que se sienten mis empleados respecto a ti? ¿Dirían que eres un trabajador arduo e innovador o pensarán que eres un malcriado y que sigues en el trabajo estrictamente debido a tu apellido?

-Te lo dije, no es lo que piensas.

-Entonces, ¿qué debería pensar?

Mi mente vuelve a la frenética llamada de Taehyung. Para cuando llegué, los moretones empezaban a estropear su piel, mi rabia por cómo un hombre podía tratarlo de esa manera y sus súplicas para que no le dijera a nadie. Por mucho que salvaría mi culo si le explicara a mi padre por qué no me presenté a la entrevista con la diseñadora de moda convertida en soplona, Wendy Whitaker, no puedo. Le di mi palabra a Taehyung y a él no le importaría.

Su impaciencia irradia a nuestro alrededor, y sé por experiencia que es mejor si me quedo callado. La última palabra siempre tiene que ser suya, pero hablo de todos modos.

—Sé que no me creerás cuando te diga que alguien me necesitaba y fui. Perdí la noción de todo mientras lidiaba con la situación, y cuando me di cuenta qué hora, era, ya era demasiado tarde. Todo lo que puedo decir es que fue por una razón válida.

-¿Y esa razón fue?

Me tropiezo tratando de explicar.

-No puedo decirte. -Mis palabras son suaves, mi resolución es una mezcla de derrota y desafío.

Solo frunce los labios y me mira por encima de sus dedos enlazados.

-Cometí un error. No hay excusas.

-Gracias. Ya sabes lo que pienso de las pequeñas excusas.

-Así es, y también sé que amas a esta compañía. Yo también. El periodismo y la edición son mi pasión, y supervisar una revista lo es todo para mí.

Me mira con escepticismo.

—¿Lo es? ¿O solo es una fantasía pasajera en el expreso de Park Jimin hasta que encuentres el siguiente quién-sabe-qué en la próxima parada?

-Si pudieras elegir el trabajo de tus sueños dentro de la empresa, ¿cuál sería?— Su pregunta me desubica momentáneamente.

-¿Qué quieres decir?

-Somos dueños de diez revistas. Si pudieras elegir la revista y la posición, ¿cuál sería?

¿Es una pregunta con trampa?

-¿Por qué? —Me paro y me muevo hacia la pared de ventanas que dan al horizonte de San Francisco y al valle abajo.

-Solo por diversión.— Su silla chirría, y sé que se ha girado para mirarme— Si conozco tus metas, entonces tal vez pueda ayudarte a alcanzarlo.

-Editor en jefe de Haute. Sin duda. -Recuerdo los años que pasé imaginando lo que haría con la revista. Las ideas originales. Los nuevos giros en las historias comprobadas que se han publicado una y otra vez. Cómo pondría una cara más fresca a un estándar de la industria que se está desvaneciendo lentamente en medio de las ediciones impresas que disminuyen gradualmente.

-¿Por qué?

-Combina mis dos amores: la moda y hablar de moda con las personas que lo aman tanto como yo. -Me doy la vuelta para mirarlo, y necesito que vea que hablo en serio-. Agrégale la supervisión de la entrega perfecta de tales historias... quiero decir, es todo lo que puedo pedir.

Sostiene mi mirada, reflexionando si me cree o no. Merezco su silencioso escrutinio, lo sé. Eso no hace que sea más fácil pararse aquí y no retorcerse.

-¿Cuál sería tu posición menos favorita?

Ve con cuidado, Minie. Está haciendo algo aquí.

-Mientras esté aprendiendo cosas nuevas para ganar experiencia, y algún día ganar el puesto de editor en jefe, sería feliz en cualquier parte de la industria.

-Esa es una línea por la que tu madre caería. Demasiado preparado. Demasiado perfecto. No me mientas, Jimin. -Una vez más, truena sus dedos y se recuesta en su silla, como es su hábito cuando está pensando profundamente-. Estoy en un dilema aquí por varias cosas.

Los dilemas nunca son buenos cuando se trata de mi padre.

-Primero que nada, estoy enojado conmigo mismo por darte la libertad de pensar que la cuchara de plata con la que naciste, se queda en tu boca sin que tengas que ganarlo.— Trago y es seguido por su suspiro— Haces un gran trabajo cuando te aplicas. Increíble trabajo, en realidad. Tu ojo para lo que gustará a los lectores es instintivo, tus ideas innovadoras, tu versión de las historias es fresca.

-Pero...

-Pero te estás perdiendo el panorama general, y eso es culpa mía.

Niego, tratando de seguir su línea de pensamiento, pero levanta la mano para decirme que hay más por venir.

-Sabes que eres mi orgullo y alegría. Pero te he hecho un mal. Te he dejado pensar que trabajar aquí es un hecho. Que no tienes que actuar responsablemente porque tu apellido es Park.

-Ya sé eso. Nunca he asumido...

-Nunca asumiste, y sin embargo, nunca tuviste que conseguir un trabajo fuera de Park Publishing. Entonces, responde mi pregunta. Si tuvieras que elegir una revista que fuera la menos favorita para trabajar, ¿cuál sería?

Mierda.

-Vamos, papá, ya me conoces.

-Entonces... ¿qué? ¿Nada niños? ¿Nada de cosas de familia?

-Simplemente nada doméstico. -Termino por él, y se ríe.

-Ah, sí, lo olvidé. El doncel que planea viajar toda su vida y nunca estar atado a un niño.

-Haces que suene duro. No es malo saber lo que quieres y no cumplir con los estándares sociales sobre lo que un doncel o mujer debería o no debería querer.

-Solo la moda es aceptable para ti. Y la domesticidad no, es eso, ¿verdad?

-Eso no es lo que quise decir. Es solo... no sé de esas cosas, la paternidad y los niños no están cerca de mi radar, por lo que se me dificultaría contribuir a una revista que se centre en ellos.

Mastica el interior de su mejilla por un momento.

-La junta y yo hemos estado hablando de eliminar dos o tres revistas de nuestro portafolio.

-¿Pero por qué?

-¿No hay una menor circulación en todos los ámbitos en esta era digital?

-Así es. -Asiente resueltamente-. Pero estas también tienen una disminución en las suscripciones en línea y la audiencia. De los tres títulos, hay uno en particular que quiero mantener. Es una de mis primeras revistas y tiene un valor sentimental para mí.

-Está bien... -Los diferentes títulos de las revistas de Park Publishing pasan por mi cabeza, y trato de identificar a cuál se refiere, pero solo puedo hacer una conjetura.

-Para mantenerla, necesito reforzar su visibilidad en línea. Necesito más éxitos, más comentarios... más presencia en redes sociales. Con un nuevo enfoque que pueda atraer a nuevos lectores, que pueda obtener más publicidad.

-Está bien -repito, un poco más tranquilo ahora.

-Creo que eres justo el tipo de persona para el trabajo.

-¿Qué quieres decir?

En realidad, soy más inteligente de lo que parece, pero demonios si no estoy aquí mirando a mi padre como si fuera el día del juicio. Si es una revista con menos circulación, definitivamente es una que no me interesa.

Me jodí yo solo, ¿verdad?

Echa un vistazo a mi expresión y me recuerda:

-Si realmente quieres ese trabajo en Haute, harías cualquier cosa para conseguirlo, ¿verdad?

-Por supuesto.

-¿Incluso podrías encontrar una manera de salvar a Modern Family y demostrar que eres digno del trabajo?

-¿Modern Family? ¿Cosas como “qué hay para cenar” y “cómo hacer que tu hijo se comporte” o “artesanías tontas para el verano”? -Sueno calmado mientras estoy estremeciéndome por dentro por lo que se siente como una gran degradación.

-Como cosas domésticas. -Su sonrisa es amplia e implacable. Esto es una prueba.

Me está mirando de cerca, esperando el rechazo inmediato que me niego a dar. Lo doméstico: paternidad, crianza de los hijos, niños en general; es el único tema del que casi no sé nada. Tacha eso. Sé mucho sobre esas cosas, pero están tan alejados de mi vida actual que hace que la idea sea difícil de asimilar. Puedo fingirlo como el

¿Pero el editor en jefe de Haute? Santa mierda.

-No puedo simplemente ir y manejar toda una revista.

-Ya estás rechazando la idea del trabajo, ¿verdad?

-Eso no es lo que quiero decir. -Suspiro de frustración-. Quiero decir, intervenir sin ningún tipo de base...

-Relájate, Minie. —Se ríe entre dientes cuando no encuentro su pequeña broma divertida-. No espero que intervengas y te encargues. Modern Family tiene su muy capaz y fuerte editora en jefe, Rissa Patel.

-Genial -murmuro a través de mi sonrisa forzada. Ya puedo verla encontrando maneras de hacer de mi vida un infierno.

-Lo será. Ella puede enseñarte mucho, pero tu enfoque principal será elevar el componente en línea de la revista. Hay un millón de formas diferentes e innovadoras de captar nuevos lectores y mejorar la publicidad. Es tu trabajo averiguar de qué manera hacerlo y cómo implementarlo. Hagas lo que hagas, necesito ver un incremento.

Pienso en las oficinas de Modern Family en Sunnyville, la ciudad donde crecí.

Pienso en dejar mi apartamento muy elegante en mi rascacielos con vista al centro de San Francisco. Pienso en mi mejor amigo, Taehyung, y en tener que dejarlo después de todo lo que acaba de suceder. Claro, dice que está bien ahora. Por supuesto, lo dirá de nuevo cuando le diga que tengo que irme. Pero como un demonio, si no me voy a preocupar por Taehyung o por el idiota que jurará nunca volver a ver mientras no estoy.

Y pienso en tener que dejar todo atrás por un tiempo para satisfacer a mi padre con la lección que está tratando de enseñarme.

Mi resolución vacila.

-No sé nada de...

-Y antes que respondas, debería comenzar esta oferta diciéndote que no es automático. No haces esto y luego te metes en los zapatos de editor en Haute. Veronica se retirará a fines del próximo año. Eso te dará seis meses para darle un giro a Modern Family y luego de otros seis meses a un año para aprender lo que necesitas para hacer el trabajo. Entonces, y solo entonces, con su bendición, te promoveré a la posición de tus sueños.

-Entonces, si puedo probarme ante ti y Veronica, la posición es mía, ¿correcto?

-Correcto.

-¿Debo asumir que esperas que me vaya pronto?

Su sonrisa tensa ya me tiene cancelando mis planes para ir a Santa Bárbara a fin de mes. Viaje que he esperado durante semanas.

-Por supuesto. El tiempo es dinero. -Echa un vistazo a su calendario y luego me mira-. Haz tu viaje con tus amigos, pero para que sepas... trabajarás en esto todos los días hasta entonces, de aquí en adelante, y al día siguiente de tu regreso, estarás en Sunnyville, listo. Debes poder lograr mucho en el mes, así que cuando llegues allí, puedes ponerte en marcha.

-Está bien. -Lucho contra la repentina oleada de lágrimas que arden en mis ojos. ¿Son porque sé que me está mostrando un atisbo de misericordia ahora, solo para ser despiadado conmigo más tarde? ¿O es porque él es mi padre y odio haberlo decepcionado?

-No estoy jugando aquí, Minie.

-Lo sé. -Las palabras apenas salen.

-Y no esperes una cálida bienvenida. —Juro que la diversión brilla a través del azul de sus ojos-. Pensarán que estás ahí para espiarlos y reportarme. Ya están nerviosos con los rumores de la salida del mercado de la revista y el ser despedidos de sus trabajos.

-Encantador. -Y entonces un pensamiento me golpea-. ¿Qué pasa con el personal actual? ¿No hay alguien allí ya calificado? ¿No se enfadarán conmigo por tomar una posición de ellos?

-Esa será tu primera prueba de gestión. Cómo manejar a las personas con amabilidad y tacto y ganarse su respeto.

-Oh. -La emoción revolotea en mi vientre. Del tipo que fluye a través de tu piel y pone pensamientos en tu cabeza que desees esperar que sean reales, pero te asusta que no lo sean.

-¿Minie?

Levanto mis ojos para encontrarme con los de mi padre y me doy cuenta que está buscando una respuesta.

-De acuerdo.

-¿Sin dudarlo? No hay un “no, no quiero mudarme de la ciudad” Ni, “oh, Dios mío, ¿no hay centros comerciales en Sunnyville?

No, solo está being un imbécil.

-Sin dudarlo.

-No me decepciones.

-No lo haré.

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