¡Amigos No! Kookmin Adap.

Sinopsis

Jimin tuvo una mala adolescencia, «Muy muy muy mala adolescencia» siendo el típico inadaptado social de gafas y alumno pobre becado en una escuela de niños ricos lo convirtió en el foco de entretenimiento de los idiotas más petulantes de la escuela. Los K.A. los chicos mimados más ricos de la escuela. La ironía de la vida fue que muchos años después llego a trabajar para el mismo idiota que le hizo la vida imposible en la preparatoria. Min Yoongi no lo recordaba y ahora que eran adultos, Yoongi no era para nada como aquel adolescente bastardo que tanto lo hizo sufrir, era amable, atento, inteligente, apuesto y trataba a Jimin como a un amigo. Por esa razón se quedó a su lado y todo iba bien hasta que aparece Jeon Jungkook. Él sí que lo recordaba. Ahora tenía que hacer todo lo posible para que Jungkook no le contara a Yoongi sobre su pasado y sobre los sentimientos que secretamente tenía hacia él.

Estado:
Completado
Capítulos:
23
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5.0 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

UNO💘

Jimin suspiro cansadamente, ni siquiera el expreso doble con tripe cafeína que había comprado de camino había logrado despertarlo del todo, odiaba los lunes por la mañana. Incluso odiaba más los lunes por la mañana que la sopa de coliflor que le daba su nana de pequeño. No debió quedarse a hasta tarde leyendo ese manga. No había podio soltarlo y muy aduras penas había dormido a causa de los efectos colaterales de andar leyendo historias Yaoi. Había estado más caliente anoche que en sus años de adolescencia. Gimió de frustración, mientras que otros a sus treinta y dos años estaban establecidos en una relación formal, con pareja o hijos, él era un gay soltero que trabajaba demasiado y no tenía vida social en absoluto, por consecuencia no le queda más remedio que sumergirse en lo que más le gustaba en esa vida, que era leer;

«Soy patético»

Debería de estar en ese momento planteándose casarse como le decía su hermana a menudo, pero la verdad es que estaba disfrutando de su vida tal y como estaba.

«¿Cual vida?»

Aparto esos pensamientos, era lunes y lo que menos necesita ahora era tener una charla con su maldita conciencia. Las puertas del ascensor se abrieron con el típico clic, cerró los ojos y pidió en silencio paciencia a los cielos, cada inicio de semana era lo mismo y no sabía cuánto tiempo más podría soportarlo.

—Buenos días señor Park—

—Buenos días señora Son— sonrió al ama de llaves en la cocina, la mujer mayor le devolvió la sonrisa mientras colocaba en la encimera una taza de café humeante. Esa mujer siempre lograba ponerlo de buen humor, aunque Yejin apenas tenía unos cuarenta años, su cara angelical y sus ojos claros le recordaban a su abuela, él amo a su abuela, lástima que la mujer había muerto cuando el apenas era un niño- ¿ ¿Qué haría yo sin ti Yejin? -

—Seguramente atormentar más al señor Min hasta que me trajera de vuelta— dijo la mujer colocando sobre la encimera una percha con un vestido de lentejuelas doradas perfectamente limpio y planchado, Jimin hizo una mueca. Miró a la mujer, ella estaba tratando de contener una sonrisa —El trabajo dividido en dos es mejor—

—¿Te olvidas de Taepyung? Herirás sus sentimientos— al ama de llaves se le ilumino la mirada al pensar en el chofer guarda espaldas del señor Min. Jimin pondría las manos en la lumbre apostando que muy pronto Yejin sucumbiría a los encantos de Taepyung, el hombre había estado haciendo su trabajo en seducirla, pero Yejin siempre se mostraba desconfiada a causa de la diferencia de edad, según tenía entendido era diez años mayor que Taepyung ¿Qué importaba la edad? A Jimin no le importaría si esa persona fuera de su verdadero amor, pero la mujer se lo tomaba muy enserio, además era viuda y tenía dos hijas, en cierta forma la comprendía. Solo deseaba que tuvieran un final feliz, ya le había sugerido a Taepyung que se esforzara todavía más si era verdad que sus sentimientos eran verdaderos.

—Cierto, entonces nos toca una tercera parte— Ella coloco la mano sobre la tuya - Aunque apuesto que para ti es más trabajo que para nosotros— Aunque ella no lo dijo en voz alta, el pesar en su mirada era claro. Odiaba que las personas lo miraran con lastima, ¿Pero que más podía hacer? Había años con esta mujer, sus sentimientos podrían estar ocultos para cualquiera, excepto para dos personas, Yejin y Taepyung. Y eso que ellos no conocían toda la verdadera historia.

«Y era mejor mantenerlo así»

—Sera mejor que me ponga a trabajar— dijo para desviar el tema, de mala gana levanto la percha con el vestido, mientras se colocaba auricular manos libres en el oído. Miró su reloj, solo tenía tres minutos para actuar antes de comenzar en serio su día.

—Odio este trabajo— murmuro para sí mismo, sin llamar a la puerta, entro en la habitación principal, como esperaba una hermosa rubia estaba acostaba boca abajo en la enorme cama principal, no alcanzaba a escuchar la ducha, lo cual indicaba que Yoongi estaría haciendo ejercicio en la planta alta. Sin remordimiento encendió la luz, y con el mando a distancia que estaba a un lado de la mesilla de la puerta encendió el televisor justo en el canal del tiempo. La mujer rubia pego un brinco asustada. Aunque le dieron ganas de reír, Jimin no cambio sus rasgos.

—Buenos días— dijo profesionalmente entrando en la habitación, la mujer grito espantada al verlo y se tapó apresuradamente los pechos con la sabana «al menos esta no está operada» Jimin no descompuso su gesto, las mujeres no despertaban nada en él, jamás lo hicieron.

—¿Quién eres tú? - pregunto ella con una voz gritona «Hurraca» el nombre le quedaba bien, Jimin jamás conocía el nombre de las conquistas de Min Yoongi. Y su jefe, definitivamente jamás se acordaba de ellas tampoco, así que para él poder hacer su trabajo y bloquearlas cada vez que ellas intentaban comunicarse desesperadamente con su jefe, Jimin les colocaba sobre nombres, solamente así podía etiquetarlas en la agenda de Yoongi. Eran pocas las cuales volvía a ver puesto que Yoongi rara vez repetía conquista. —¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Yoongi? -

—Soy el asistente del señor Min— informo Jimin sin el mejor entusiasmo —Le traigo su ropa, esta lavada y planchada, un coche la espera abajo para llevarla a donde usted quiera— la rubia se apartó el pelo de la cara.

—¿Dónde está Yoongi? - insistió. Suspiro interiormente, esta sería de las difíciles

—Le recomiendo que se vista pronto, incluso el ama de llaves podría ofrecerle café para llevar—

—¿Quién te crees idiota? - grito la fulana arrastrándose hasta la orilla de la cama, - Hare que te despidan por esto— Jimin quería poner los ojos en blanco.

—El señor Min se disculpa, pero tuvo que salir muy temprano, tal vez le llame más tarde— Jimin fingió una sonrisa, ese “tal vez” jamás llegaría, pero hoy no estaba de ánimos para lidiar con las hormonas femeninas heridas. las mujeres despechadas eran un fastidio, por esa razón Yoongi era inteligente en dejarle esa tarea a él, además de le pagaba demasiado bien por ello. Así que Jimin siempre terminaba haciendo el trabajo sucio. Ella entrecerró los ojos.

—Ya se quién eres— dijo ella soltando una risita —Te he visto en esas revistas, siempre eres el perrito faldero que hace el trabajo sucio de Yoongi— Jimin ni siquiera se inmuto por el insulto. Al contrario, mostro una deslumbrante sonrisa.

—Soy su asistente personal y mano derecha. Hago todo lo que el señor Min me dice y en ocasiones admito que no es un trabajo agradable de hacer, la basura en ocasiones es difícil de limpiar— lanzo el vestido sobre la cama, antes de girarse —Tiene tres minutos… señorita— a propósito , titubeo en la última palabra eso basto para hacer enfurecer a la mujer, la cual le grito varios insultos en italiano. «Hurraca Italiana» si, ese nombre le pegaba más. Justo al cerrar la puerta de la recamara principal su teléfono timbro.

—Buenos días Aisha— le dijo a la secretaria a través de los manos libres.

—Buenos días Jimin ¿Qué tal tu fin de semana? - Jimin bufo.

—¿Cuál fin de semana? - pregunto con sarcasmo entrando en el despacho de Yoongi, tenía treinta minutos antes de que Yoongi bajara a ducharse ya desayunar antes de ir a la oficina.

—Pobre de ti, envidio tu sueldo, pero no tu trabajo— dijo Aisha, ella era la secretaria de Yoongi, según su contrato, porque en la vida real, era la secretaria de Jimin, y él a su vez era todo para Yoongi, lo cual indicaba un trabajo de 27/7 sin límites de tarea.

—Créeme en ocasiones también siento lástima por mí mismo— suspiro mientras encendía el ordenador —¿Dime que tenemos para hoy? - durante los siguientes quince minutos, entre los dos organizaron la agenda del Yoongi para toda la semana.

—El señor Min me envió un correo ayer ordenándome cancelar la reunión de las siete de la tarde— dijo Aisha, Yoongi reviso la agenda en línea, efectivamente, la junta con el corporativo Dantes Erg. Estaba cancelado, ¿Estaba loco? Ese contrato era importante para la constructora.

—¿Por qué hizo eso? - pregunto más para sí mismo que para Aisha, había trabajado muy duro por ese trato, ¿Por qué cancelaba, así como así?

—En el mensaje solo decía, asunto KA— informo Aisha y al escuchar esas dos letras a Jimin se le helo la sangre.

A su mente llego la imagen de un joven delgaducho con lentes de primer año, en medio del jardín de la preparatoria, estaba todo sucio y lleno de harina, huevo y dios sabe que más, mientras muchos otros idiotas estudiantes lo rodeaban y le seguían lanzando cosas. El pobre joven, aunque cubierto de lágrimas no se daba por vencido.

—¿Saben una cosa? - grito el chico —No me rendiré ¿Piensan que está bien pisotear a todo el mundo? - grito, pero por supuesto nadie le hizo caso, solamente le lanzaron otro huevo a la cabeza

—Te metiste con la persona equivocada— susurro lleno de tristeza, pero ese joven solo tenía los ojos en lo alto de las gradas de la cancha. Pero te olvidas de una cosa— A pesar de las circunstancias, el chico desafiaba a su enemigo con la mirada —Para la gente normal la perseverancia es la clave para sobrevivir—

—¿Jimin? ¿Estás ahí? ¿Jimin? - La voz de Aisha lo regreso a la realidad.

—Lo siento Aisha— se disculpó sacudiendo su cabeza, no quería esos recuerdos en su mente, ni ahora ni nunca

—¿Sabes lo que significan esas iniciales? -

—No— mintió —Concreta una video conferencia con Omar Dante para medio día, tratare de convencerlo para agendar una nueva reunión—

—Hecho— dijo Aisha —¿Almorzamos juntos hoy? - pregunto ella esperanzada, a Jimin le rompía el corazón hacer daño, sabía que la mujer tenía un interés en él y era una chica guapa, pero Jimin no bateaba por ese lado, además en su corazón….

«Deja de pensar en esas tonterías» se dijo a sí mismo. Además, no podía decirles a todos sobre sus preferencias o la situación se volvería incomoda en su trabajo. Y no necesita ese problema en su lista.

—No prometo nada, tal vez nos encontremos en la cafetería— dijo Jimin, la chica suspiro. Esperaba que pronto ella captara la indirecta y dejara de insistir. Si aceptaba ir con ella, eso alentaría las esperanzas de la chica creyendo que tenían una cita, si en cambio se encontraban ahí no sería tan importante.

—Te veré más tarde entonces—

—Hasta dentro de poco— Jimin termino la comunicación. Miró de nuevo la pantalla, las letras KA en la pantalla parecían estarse burlando de él.

—Mierda, ya sabía que no debía de haberme levantado de la cama—

💛💛


Hola vengo con una nueva adaptación