𝚂𝚘𝚕𝚒𝚝𝚊𝚛𝚒𝚘𝚜な心(𝚂𝙲𝚂2) - 𝚓𝚒𝚔𝚘𝚘𝚔𝚖𝚒𝚗

Sinopsis

-Saga CS Libro 2 Jungkook estaba cansado. Cansado de su vida vacía y cansado de coleccionar fracasos amorosos. Tenía un gusto horrible con los hombres, siempre terminaban engañándolo o rompiéndole el corazón. Jimin había congelado su vida hace cuatro años y parecía que no había nada que pudiera descongelarla, hasta que conoce a Jungkook y éste se propone sacarlo de su encierro emocional. Lamentablemente, Jimin arrastra un pasado problemático y traumas que deberán superar si es que quieren tener un futuro juntos.

Estado:
Completado
Capítulos:
10
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

CAPÍTULO 1

Diez años atrás

Jungkook Jeon suspiró mientras acompañaba a su mejor amigo Gino a través de la fiesta de cumpleaños de uno de sus numerosos primos. Su amigo lo había convencido de acompañarlo. Tenía veintiún años igual que Gino, se habían conocido hace dos años cuando ambos entraron a estudiar leyes y ya estaban por empezar su tercer año en la Facultad de Derecho.

Si era honesto, la primera vez que se había acercado a Gino lo hizo porque lo había encontrado atractivo y cruzó los dedos esperando que él también fuera gay. Lamentablemente Gino era heterosexual, así que siguieron siendo sólo amigos.

Poco después de conocerse le confesó a Gino con temor que era gay, la aceptación de su amigo lo había sorprendido gratamente. Luego su amigo le había explicado que su primo Alex que era dos años mayor que él había salido del closet a los quince y que estaba acostumbrado a verlo con novios, que no era problema para él.

Hace unos meses le comentó que Alex estaba soltero. A él nunca le había gustado que le buscaran novio, tenía muy malas experiencias con las parejas que su mamá y su hermano solían buscarle. Se había negado rotundamente a que Gino les concretara una cita, él conocía a varios primos de su amigo y debía admitir que la familia tenía buenos genes, pero se negaba a tener otra desastrosa cita a ciegas.

No había tenido muchos novios y no habían sido relaciones muy largas, la principal razón era que después de salir del closet a los diecisiete, no quiso tener relaciones sexuales hasta que se enamorara. Él quería hacer el amor, no sólo tener sexo, por lo que sus tres primeros novios lo habían abandonado porque se habían cansado de sólo besos y abrazos.

Hace dos años había conocido a Samuel y se había enamorado de él. Samuel había sido amoroso, paciente y había esperado hasta que finalmente Jungkook aceptó hacer el amor con él. Lamentablemente el noviazgo duró sólo seis meses. Para él todo era perfecto y pensó que por fin había encontrado al amor de su vida, hasta que Gino le contó que había visto a su novio demasiado acaramelado con otro hombre en la facultad.

Al confrontar a Samuel ni siquiera lo negó, lo amaba le dijo, pero no podía prometerle fidelidad. “A veces sólo necesitas sexo” le había dicho. No pudo seguir con él, aunque estuviera enamorado, su corazón no resistiría saber que lo iba a engañar cada vez que tuviera oportunidad.

Aquello no había sido nada bueno para su autoestima. Jungkook sabía que era atractivo, todo el mundo se lo decía, tenía el pelo rubio oscuro, los ojos verdes y solía hacer ejercicio para tener un cuerpo tonificado. ¿Entonces por qué Samuel necesitaba a otros hombres? ¿Era tan malo en la cama que su novio debía buscar en otro lado?

Para él, el sexo era parte de la relación pero no era lo más importante. En el fondo Jungkook era un romántico. Le gustaban las canciones de amor y su placer culpable eran las películas que incluyera un romance apasionado y un final feliz. Esperaba algún día encontrar a su príncipe azul, un hombre que lo amara con locura y lo hiciera sentir ver las estrellas cuando lo besara.

Él había visto que el amor así existía, sus abuelos habían estado casados y enamorados por casi cincuenta años, hasta que su abuelo enfermó de cáncer y falleció. El dolor de su abuela tras la partida de su esposo había sido enorme. Cuando ella falleció poco tiempo después de un ataque cardíaco todos pensaron lo mismo, que su abuelita había muerto de la pena. Que no había soportado seguir sin el amor de su vida.

Él quería eso, quería alguien que lo amara. Con pasión, con locura y con cada fibra de su corazón.

Jungkook sonrió al aceptar la cerveza que le pasó Gino.

—Pero mira quién viene aquí… —le dijo Gino, sacándolo de sus recuerdos.

Jungkook vio acercarse a un hermoso hombre muy parecido a Gino. Era tal cual le gustaban los hombres: alto, moreno y con unos ojos vivaces y sonrientes.

—Hola primo —dijo el moreno acercándose a abrazar a Gino.

—¿Cómo estás Alex? —contestó Gino, palmeando su espalda.

¿Alex? ¿Este monumento de hombre era Alex?

—Bien, con mucho trabajo en la universidad —le contestó Alex a Gino.

—Primo, te presento a Jungkook —dijo con una sonrisa que conocía bien—. Jungkook, él es Alex, ya te he hablado de él.

—Mucho gusto —le dijo dándole la mano a Alex. Su mano era fuerte pero cálida y le encantó la sensación de su piel.

—Así que tú eres el famoso Jungkook. Gino se la pasa hablando de ti, que Jungkook esto, que Jungkook aquello, si no fuera tan puto con las mujeres habría jurado que estaba enamorado de ti —dijo Alex con una sonrisa.

—¡Hey! —le reclamó Gino.

Jungkook rió con ganas, cada vez le gustaba más Alex.

—Tu primo tiene razón, no creo que haya una sola mujer en la facultad con la que no hayas tenido algo —confirmó Jungkook.

—No es mi culpa ser tan guapo. Y que aún no aparezca la mujer adecuada.

—Para eso deberías dedicarles un poco más de tiempo, si las conoces solo una noche nunca encontrarás a la adecuada —le dijo Jungkook.

—Lo que pasa es que trata de demostrar que es todo un «macho» —le dijo Alex, remarcando la última palabra mientras palmeaba el pecho de su primo—. Tiene miedo de que se le pegue lo gay. Ya le he dicho que se nace gay, pero no me hace caso.

—Ustedes dos son iguales, no pueden estar un momento sin hacerme blanco de sus burlas. Voy a buscar a Dani para que me defienda, es el único que te pone en tu lugar —replicó Gino apuntando a Alex.

Jungkook sabía por todo lo que Gino hablaba de su familia que Dani era el mejor amigo de Alex.

—Está por allá. Se quedó saludando a mi hermana cuando llegamos —le dijo apuntando hacia el frente de la casa.

—Voy a buscarlo y de paso aprovecho de darles tiempo para conocerse —dijo Gino con una sonrisa.

Sabía cuáles eran las intenciones de Gino, pero ahora que conocía a Alex no le molestaba, si podía pasar más tiempo con este encantador hombre sería más que feliz.

Alex le sonrió y Jungkook pensó era la sonrisa más linda que había visto.

—Mi primo no es muy sutil que digamos.

—Para nada. Hay que agradecer que no fuera más obvio aún, lleva varios meses queriendo presentarnos.

—Sí, me lo dijo. Honestamente no me entusiasmaba la idea, pero parece que acertó esta vez.

Jungkook sonrió feliz.

—¿Tampoco eres fanático de las citas a ciegas?

—Para nada, además me dijo que tú estabas loco por él y que como yo me parecía a él, te iba a gustar. No es un buen criterio aceptar conocer a alguien que está enamorado de tu primo.

—¿Te dijo eso? —le dijo abriendo mucho los ojos, su cara de espanto provocó una sonora carcajada a Alex.

—Ja, ja, ja. La verdad sí, creo que medio en broma, pero sí me lo dijo.

—¿Te molestaría tener un primo menos? Porque creo que voy a matarlo —le dijo, buscando a Gino con la vista.

—Te diría que tienes mi permiso, pero lo quiero mucho y echaría de menos sus tonteras.

—Sí, yo también. —Cuando ubicó a Gino, estaba conversando con un delgado y menudo joven, que miraba de reojo a Alex—. ¿Con quién está conversando Gino?

Alex miró rápidamente y sonrió cuando vio al hombre en cuestión.

—Es Dani, mi mejor amigo —le dijo con una sonrisa dulce, demasiado dulce si sólo hablas de un amigo—. Te lo presentaré, si vas a estar cerca de los Morelli vas a necesitar conocerlo. Él es casi familia.

—Sí, Gino me ha hablado mucho de él también. —Miró a Dani y notó que los miraba de reojo nuevamente.

De repente dos de los primos de Alex pasaron arrojándose papel picado, como ambos estaban en medio, un poco de papel les cayó encima. Jungkook se sacudió la cabeza y los hombros para limpiarse y Alex se rió de sus intentos.

—Nunca voy a poder sacarlo todo —le dijo—. Se pegan mucho con la estática.

—Espera, quédate quieto —le dijo Alex sacando un trozo que había quedado en su cara. Se había acercado más y estiró el momento para acariciar suavemente su mejilla.

El corazón de Jungkook se desbocó, hasta que por el rabillo del ojo vio a Dani desplomarse al suelo. En el mismo segundo que Gino gritaba.

—¡Alex!

Alex se giró y cuando vio a Dani se puso pálido.

—¡Dani! —dijo corriendo hacia su amigo.

Vio como Alex llegaba hasta Dani y lo levantaba como si no pesara nada, con Gino y Jungkook siguiéndolo, llevó a Dani a un dormitorio y lo recostó.

El amor con que Alex miraba a Dani era tan obvio que llegaba a enternecer. Sintió que se le rompía el corazón.

Alex estaba enamorado de su amigo.

—Dani. ¿Qué pasó, cariño? —le dijo Alex, acariciando la mejilla de Dani.

—Un choque… el aparato me dio un…

—Está bien, no hables, ya entendí. Voy a llevarte al hospital.

—No es necesario…

—No discutas conmigo, voy a llamar a tu mamá para avisarle. Gino, ¿puedes ir a buscar a la mamá de Dani y llevarla al hospital?

—No traje mi carro, vine con Jungkook, pero voy a pedírselo a algún primo.

—Llévate el mío, puedo pedir a alguien que me lleve o irme en taxi —le sugirió Jungkook.

—No, no te preocupes, hay varios carros a disposición, ya vuelvo —le dijo saliendo de la habitación.

—No hay teléfono aquí, voy a la otra habitación a llamar a tu mamá —le dijo Alex a Dani.

—Yo me quedo con él.

—Gracias —le dijo saliendo de la habitación y dejándolo solo con Dani.

Dani miraba a Alex con adoración. Era obvio que el amor de Alex era correspondido.

—¿Estás bien? ¿Necesitas que te traiga algo? —le ofreció a Dani.

—No, gracias. Ya estoy mejor.

—¿Puedo preguntar qué te pasó?

—Tengo un aparato conectado a mi corazón y cuando tengo arritmias me da un choque eléctrico para hacerlo reaccionar.

—No sabía que eso existía.

Dani lo miró un rato y luego le dijo con voz baja:

—Le gustas. Le gustas a Alex. —Dani trató que su voz sonara neutra, pero él sintió la nota de dolor en su voz.

—También me gusta, parece ser un buen hombre.

—Lo es, es increíble.

—¿Tú y Alex… tienen algo?

—¿A qué te refieres?

—¿Novios? ¿Ex novios? ¿Son amigos con derechos o algo así?

—¡No! Claro que no, sólo somos amigos. Además, no soy gay.

Vaya, el pobre sí que estaba confundido. Era más que claro que era gay. O estaba muy profundamente escondido en el closet o tenía un serio caso de negación. Pobre Alex si Dani nunca se daba cuenta de su sexualidad.

—Puede que en estos momentos me odies por decirte esto. Pero deberías replantearte si de verdad te gustan las mujeres. ¿Estás cien por ciento seguro de que no eres gay?

Dani lo miró casi con pánico antes de murmurar en voz baja.

—No soy gay.

Jungkook pensó que iba a matar de un ataque al pobre hombre si lo seguía presionando.

En ese momento entró Alex y la mirada de Dani pasó a su amigo y luego a él. Jungkook vio el miedo de Dani a que lo revelara frente a su amigo, así que sólo le sonrió para tranquilizarlo.

—Tu mamá nos encontrará en el hospital, sostente de mí para que te cargue.

—Puedo caminar…

—Deja de discutir conmigo, cariño —le dijo Alex con voz tierna.

Dani se afirmó del cuello de Alex y fue levantado con facilidad, apoyó su cabeza en el ancho hombro de su amigo y a Jungkook le pareció que ahogaba un suspiro. Se sintió un completo intruso entre ellos dos.

En ese momento entró Gino con un par de llaves en la mano.

—El primo Giorgio me prestó su carro pero es una chatarra, tendré suerte si llego al hospital sin problemas.

—Yo te puedo llevar —le dijo Jungkook.

—Puedes quedarte en la fiesta, no quiero arruinarte la noche.

—Las dos únicas personas que conozco aquí van al hospital. Prefiero ir contigo.

—Tienes razón. Vamos —le dijo Gino siguiendo a Alex.

Alex llevó a Dani hasta su carro y lo acomodó con cuidado antes de partir rápidamente al hospital. Jungkook subió a su automóvil y Gino se acomodó en el asiento del pasajero.

—Bien, no me has dicho qué te pareció mi primo. ¿Estoy equivocado o vi algo de onda entre ustedes?

—Tu primo es genial. En realidad es increíble. Pero no creo que quiera meterme allí en medio.

—¿En medio de qué?

—¿En serio no viste lo mismo que yo vi? —La confundida mirada de Gino le dio la respuesta—. Tu primo está enamorado de Dani, ¿de verdad nunca te diste cuenta?

—No. Alex siempre dice que sólo son amigos.

—Y le creo, pero eso no quiere decir que no lo ame. La forma en que lo mira y sonríe cada vez que lo ve… Tú eres mi amigo y yo no te miro así… —Se giró hacia Gino para mirarlo con molestia—. Aunque le dijeras a tu primo que estoy enamorado de ti, no te miro así.

—Ja, ja, ja. Sólo lo dije bromeando. —Gino rió antes de ponerse serio de repente—. Cielos, creo que tienes razón con respecto a ellos, ¿cómo no me di cuenta antes?

—Estabas muy cerca para notarlo, los has visto interactuar durante años, para ti es normal.

—Pobre Alex… Si Dani es hétero, jamás va a corresponderle.

Jungkook estuvo a punto de contradecirlo. Alex era correspondido, de eso estaba seguro, pero Dani no había salido del closet y él no tenía derecho a contar un secreto que no le pertenecía.

—Con suerte, Alex tal vez encuentre el amor con otra persona —le dijo, tratando de evitar el tema de Dani.

—Esa persona podrías ser tú.

—No lo creo. Honestamente pienso que sólo terminaría con el corazón roto. Y ya tuve mi cuota de eso.

Samuel ya había hecho trizas su corazón y su autoestima, no se arriesgaría a enamorarse de un imposible. No era lo que quería.

Condujo su automóvil internándose en el tráfico nocturno sin poder quitarse de la mente la tierna escena entre Alex y Dani.

¿Por qué Samuel no lo había amado de esa manera? ¿Por qué nadie lo amaba de esa manera?