—P-pero... como-
—Vaya vaya pero que tenemos aquí.—
—Ahh~ J-Jimin... —
El sonido de dos cuerpos, piel con piel rozándose con una pequeña capa de sudor que emana de la frente de aquel chico con eyes email.
—J-Joder.— Park deja caer un azote en su nalga, la cual deja un rastro de dolor en el trasero respingón del contrarió.
En este momento se preguntarán qué demonios está pasando.
El por qué un Jeon Jungkook se encuentra debajo del cuerpo de Park Jimin. Rogando por más de aquel toque que hace que la piel del peliazul arda y cause un gran placer.
Bueno lo que sucedió fué...
***
— ¿Kook-ah estás seguro de que estarás bien si te dejo solo?— cuestiono Jimin con un tono de preocupación.
— Que si Jimin, anda ve con tu familia yo cuido la baticueva.— insisto el menor con un fingido desinteres.
—No estoy seguro. La última vez casi causas un incendio en la cosina por intentar hacer quesadillas.— Aquel accidente tenía un año y fue consecuencia de los nervios al ser dejado por el mayor en la misma fecha, sin embargo el pelirubio seguía recordando el momento hasta el día de hoy .
—Ash yo no sabía que la tortilla se cosía rápido, eso no aparecía en el tutorial.—
—Pero prometo que por eso solo comeré ramen. Y no intentare cosinar comida internacional.—
—No lo sé, le llamaré a Yoongi y a Hoseok Hyung para que cuiden de ti.—
—Pero no soy un jodido niño ya tengo veinte.— Contesto el menor mientras formaba un puchero que involuntariamente apareció en su rostro.
—Lo se pero...solo me preocupo por ti.— insisto el mayor. El peliazul sólo pudo hacer ojitos de cachorro para salirse con la suya como en la mayoría de veces.
—Kook sabes que soy débil ante esa mirada.—
—Pero Jimin.— agrego el peliazul con voz tierna.
—Bien tu ganas, tienes la casa para ti solo.— replicó Park para tomar su equipaje y dirigirse a la puerta.
—Adios Kook.— Se despidió el mayor junto con un ademan de despedida, pero el menor dijo algo que hizo que se diera la vuelta.
—Bueno al menos podré ver Iron man sin tu molesta presencia.— murmuro el peliazul.
—Se que extrañarás mi hermosa presencia.— Y sin más Park se hacerco a Jeon para envolverlo en un abrazo y fingir besar al menor, mientras tanto él peliazul se sintió nervioso por la acción causando que empuje a Jimin para que su corazón deje de latir rápido.
—Deja tu jotería Park. Me robas el aire.—
—Aja, bueno me retiro sabes las reglas Jeon, no se te ocurra entrar a mi cuarto.—
—¿Y que si lo hago Pig Jimin?— Se burlo, y sin previo aviso sus pies se dirigen a su habitación para escapar de las manos Park.
—Ash, Estas muerto mocoso.— grito atrás de el.
Pero el peliazul parecia tenerlo bajo control el el momento en que bloqueo la entrada a su habitación y espero el sonido del impacto en la puerta después de un corto silencio.
—PUM....—Escucho el estruendoso golpe que causó su hyung.
—Cuando regrese, espera tu castigo Jeon.— Amenazó el mayor. Para luego escuchar al otro lado de la pared, el sonido que causo la puerta principal al ser cerrada.
Jimin se había marchado con su familia. Y cuando el gato se va los ratones hacen fiesta.
Durante los siguientes cuatro días el peliazul encontraba aburrido sus primeros 2 días se la paso jugando videojuegos, el tercer día fastidiado decidio hacer la limpieza en el departamento lastimosamente ya no quedaba algo por limpiar y el día de hoy estaba acostado y en decidía si debería llamar a alguien para joderle la vida, al menos hasta que llegara su roomate, lo cual sería muchooo tiempo.
Eran las seis y media de la tarde y simplemente no podía creer que extrañara al tonto de Jimin. Por su mente paso llamar a Yoongi que seguramente estaría con Hoseok y en este momento no estaba de humor para ser el mal tercio.
Su mente rápidamente pensó en Taehyung, aquel chico el cual es su hermano de otra madre y al cual seguramente se le ocurrirá alguna idea loca.
Y sin más tomó las llaves se puso un pantalón, junto con una sudadera gris y una gorra negra para después salir del departamento tomar el elevador y salir del edificio.
Ding dong, ding dong ding dong. (efectos chingones si o no raza)
—Joder.— Ya eran 10 veces que el peliazul había tocado el maldito timbre y Taehyung no se dignaba a abrir la puerta, ya desesperado le dio un puñetazo a la puerta, lamentablemente Taehyung salió en mal momento por qué el golpe termino en su nariz causando que el último retrocediera dos pasos.
—¿Y ahora que demonios?- pregunto Taehyung al tiempo que acarició el puente de su nariz.
—Tu tienes la culpa, por hacerme esperar— le hizo saber con un gesto de fastidio.
—Que esperabas estaba cagando, no me hiva a salir con el papel entre las nalgas maldito desesperado.
—Si, si lo que digas — rechisto Jungkook mientras pasaba a un lado de Taehyung para dirigirse al refrigerador.
—¿Tienes leche de banana? olvídalo ya la vi, ¿quieres algo para tu nariz?— decía con la cabeza metida desde el refrigerador.
—Si, por favor.— Jungkook tomo la lechita y saco unos chícharos congelados, apunto hacia la dirección de Taehyung y los aventó, para poder tomar asiento en la sala.
—¿Y bien?— cuestiono el castaño.
—¿Qué?- Taehyung puso los ojos en blanco.
—¿A que se debe el placer de tu visita Galleta?
—Estaba aburrido en el apartamento.
—Y crees que soy, tu bufón para divertirte.— añadió sarcástico el de sonrisa cuadrada.
—Si, bueno no.
— Solo pensé que me podrías recomendar algún anime o algo para después ir a casa.
—Podrías haberme llamado por teléfono.
—Si bueno, estaba aburrido.
—Ya lo sé solo...-
—Ve a algún antro para que te desvirguen yo que se.
—No gracias.
—Pero bueno entonces yo...-
En ese momento el castaño se perdió en su mundo visualizando desde un malvavisco gigante hasta la pegadiza canción de su grupo favorito, sin embargo llegó a recordar que había comprado un regalo para su Namnie, y aunque no lo habían estrenando por qué el mayor se encontraba trabajando, causando que últimamente llegara al departamento exahusto, y sin ganas para poder jugar.
Llegó a su mente una maquiavélica idea, teniendo en cuenta que Jimin le llegó a confesar a el como su confidente que había adquirido un flechazo por el de ojos Bambi y la tentación de poseer aquel cuerpo que a los ojos de rubio describía como hermoso y delicado.
Aunque a su parecer el peliazul no tenía nada de delicado, y cada día lo confirmaba definitivamente Jeon Jungkook ya no era el pequeño chico asustadizo y escuálido que en más de una ocasión Jimin defendió en los pasillos y sostuvo en sus brazos para calmar su llanto.
Quizás si el como buen samaritano encaminara al peli azul por el camino de la pasividad no tendría la necesidad de lidiar con un Jungkook gruñón o un Jimin frustrado por tantas pajas.
Estaba decidido, el regalo de Namjoon hiba a dárselo a Jungkook para que con un poco de suerte el peliazul y su gran curiosidad lo orillara a probarlo y, tal vez Park tuviera más posiblidad de no quedarse en la friendzone.
Y no era un secreto que entre esos dos había una fuerte tensión, que tal vez no notaban.
—¿Haci que aburrido?— pregunto casualmente.
—Joder Taehyung llevo media hora diciéndote eso.
—Solo estaba pensando que podría recomendarte.
—¿Alguna idea?— pregunto el de ojos Bambi.
—Quizás.—
—Mierda, cuando pones esa cara es por qué algo malo se te ocurrió.
—Ash Kukencio quieres o no escuchar lo que tengo que decir.
—Solo espero que no sea una estupidez.
— Aunque viniendo de ti todo es posible.— comento con una pequeña sonrisa que escapaba de sus labios.
—Hmm... ya no te voy a decir galleta malagradecida.— y el modo diva indignada de su hyung apareció.
—Anda Tae tae si me dices lo pensaré.
—Bien pero no hay vuelta atrás.— Mientras el castaño se paraba para ir a su recamara.
El peliazul sigue al mayor a su habitación y unos momentos después abre el armario y en un cajón que se encuentra en la parte superior saca una bolsa bolsa roja.
—Que es eso?— pregunto con sus ojitos de conejo curioso.
—No es obvio, una bolsa.— dijo con obviedad el contrario.
—Ya se que es una bolsa Tae.
—Si sabes entonces por qué preguntas.
—Solo...ash olvídalo.— Taehyung le entrega la bolsa y por instinto el peliazul intenta abrirla, sin embargo una mano más grande que la suya lo detiene.
—¿Como para que es eso?
—No es obvio.
—Realmente no se que tendría que hacer con una bolsa hyung.
—¿Acaso eres tonto? Obviamente hay algo dentro de la bolsa.
—¿Puedo ver?
—No, cuando llegues a casa ábrelo.
—¿Por qué tanto misterio Tae? Si es Mari Juana te juro que te acuso con Jimin hyung.—
—Joder ya casi es de noche, nos vemos tae.— comento mientras se despedía con la mano.
—No se te olvide la bolsa.— El castaño fue hacia el para entregarle en la mano la bolsa.
—No voy a seguir tu consejo.
—¿Seguro?— Taehyung estaba apunto de quitarle el "regalo" y volver a guardarlo pero la curiosidad del peliazul hizo que lo detuviera.
—Espera.— Tae lo miró confundido.
—Lo cuido por ti.—Sin más que decir el de ojos Bambi se fue corriendo hacia su departamento.
Jungkook no paraba de ver aquella bolsa roja, quería saber que era lo que guardaba pero algo le decía que hiba a ser una broma por parte de Taehyung.
Sin poder contener la curiosidad sé hacerco a su objetivo para meter la mano y sentir la textura de una tela que a su tacto le pareció suave y ligera, se extraño por aquella sensación que le causo el objeto por lo que finalmente tomo la bolsa más decidido y la volteo para dejar ver el contenido en su cama.
Solo pudo ver como una zanahoria, unas prendas íntimas junto con un harnes y un tubo amarillo se encontraban sobre sus cobijas.
Mierda...
Su frente sudaba frío y su postura se volvió rígida ante dos posibles respuestas que le dió su mente. Taehyung sabía que era pasivo o simplemente era una broma que el había hecho.
Además le daba vergüenza llamar al castaño y preguntarle por el regalo.
Hubo un tiempo de silencio en su mente y posiblemente la idea más loca llegó, no pasaría nada si solo se probaba las prendas que contenia ¿verdad? además no había nadie, Taehyung, Namjoon, Hoseok y Yoongi estaban ocupados con sus problemas y Jimin llegaba hasta mañana, ¿que podría pasar?
Se retiró el pantalón y el boxer para poder colocar las pantis y con cuidado las medias de un negro semi transparentes que a su parecer le quedaban de maravilla por el contraste de su piel la cual era levemente bronceada.
Y dejándose aquella sudadera gris que le llegaba a la altura de sus muslos, imaginándose lo ridículo que se vería, quizás si tuviera un espejo... más grande.
El cuarto de Jimin pensó, ese hombre vanidoso a sus ojos tenía un espejo del tamaño de una persona, frente su cama. El problema Jimin probablemente le había puesto llave.
Pero tal vez a Jimin se le olvidó, no perdía nada con intentar checar si la puerta estaba abierta y de ser así, su segunda opción era ir a comprar un espejo pero siendo realistas quien va a querer gastar dinero cuando puedes aplicar el método Tío YouTube para abrir la puerta.
El peliazul se dirigió a la puerta del rubio, giro la cerradura y la puerta se encontraba abierta, perfecto un problema menos. Se adentro en el cuarto de Park el cual se encontraba ordenado y con el olor característico de su Hyung.
Laurel, licor y grosella un aroma seductor, adictivo y a la vez dulce que le quedaba como a un guante a Jimin.
Decidido se sentó en la cama la cual estaba acomodanda, acerco el espejo y admiro el conjunto, las medias en sus músculos grandes y tonificados quedaban esquisitamente bien juntó con las pequeñas correas que apresaban sus piernas, la sudadera cubría la Panti de encaje y la cual le hacía ver ¿inocente? que gran contradicción.
Dios, me siento como una perra no, no no Perrisimo.
Decidio retirarse la sudadera y colocarse el choker y el harnes que a la vez conectaba con los que apretaban en sus muslos, saco su celular y tomo varias fotos.
Se quedo como una media hora viéndose al espejo para finalmente tomar la zanahoria la cual tenía un botón en la parte superior.
—¿Para que es esto?— Sin pensarlo apretó el pequeño botón.
—JODER.— El susto que le dió esa jodida zanahoria cuando empezo a vibrar fuerte.
El de ojos Bambi sabía que era un juguete sexual, lo que no sabía era como utilizarlo, haci que decidio acostarse en la cama bocabajo y colocarse los auriculares para después poner el vídeo y subirle el volumen sin tener la preocupación de que los vecinos escucharan y fueran de chismosos.
Rápidamente encontró una página xxx y puso el vídeo de un chico con vibrador en forma de pene el cuál utilizaba una botella con lubricante para empapar la polla de plástico y su ano.
Al terminar de ver el vídeo, contaba con una erección, Jungkook sintió curiosidad y quiso saber cuál era la sensación, así que fue por la botella amarilla que se encontraba en su cama y efectivamente contenia el lubricante, para después volver a la habitación de Jimin y verse a traves del espejo.
Vertio en sus dedos un poco de lubricante y empezo a tantear su entrada como en el vídeo, y con más confianza introdujo un dedo, la sensación era incómoda, pero se acostumbro un poco a el invasor para poder introducir el segundo dedo, el cuál causo un dolor soportable para empezar a hacer tijerillas y así poder estirar su entrada entrada.
—Aah~— un pequeño gemido salió de sus dulces labios.
Introdujo el tercer dedo y comenzo a moverlo, el peliazul se sentía bien. Muy bien para ser sincero, decidio tomar el dichoso vibrador de zanahoria y comenzar a restregarlo en su culo, las sensación era relajante y soltaba pequeños gemidos de satisfacción, la lista de reproducción automática lanzo la canción perfecta para lo que estaba haciendo love is a bitch.
Estuvo así por unos 15 minutos sus mejillas se veían sonrojadas a través del espejo, las pequeñas gotas de sudor que recorrian su frente, y quiso acomodarse para tener una mejor comodidad, elevando su cadera con una almohada y enterrando su cara en otra.
La esencia de Jimin se filtro a su nariz causandole estragos y el querer restregar su miembro contra la almohada para buscar si liberación.
—Mhg...ah..ah..Jimin....aah..mhg...oh dios.—
Estaba por meter la zanahoria por fin, cuando sintió una pequeña mano sugetar su cadera mientras que la otra masajeaba una nalga, asustado intento voltearse sin embargo no lo consiguió, la persona tras de él predijo lo que haría, por lo que lo tomo con las dos manos al mismo tiempo que apretó más su agarre para luego pegarlo a su erección, el corazón del peliazul latía al máximo, quien mierda había entrado a su departamento y por qué en lugar de aterrarle le gustaba.
Decidio quitarse los auriculares para escuchar una voz que salio ronca y con un rastro descarado de coquetería, la fuente no era nada más ni nada menos que Park Jimin.
—A dónde vas dulce cosita.— vocifero el rubio cerca de su oído.
—Y-yo... p-pero...como— susurro mientras trataba de fórmular una respuesta coherente.
—Mi pequeño conejito rogando por una polla.
—Tan necesitado...de Hyung
—S-sueltame ah~— El pequeño gemido de Jeon lo dejo con la cara más roja que la bandera de Japón y por la vergüenza enterró su cara contra la almohada.
—¿Que? ¿Acaso no estabas haciendo esto?.— Menciono el rubio cuando su mano moldeo a su gusto el culo del menor.
—Mhg...—
—Dime Conejito, ¿Te gusta que haga esto?— Y de manera descarada el mayor acariciaba la bonita entrada de su dongseng.
—Y-yo...mgh..
—No te resistas bebé, Hyung quiere escuchar tus dulces gemidos.
—D-desde cuando...
—Desde hace 10 minutos pequeño.
—Te veías tan hermoso y tan caliente.
—Sinceramente no pensaba en encontrarme a un dulce conejito sobre mi cama.
—O al menos no con pantis de encaje...—Su dedo dejo la entrada del peliazul para deslizarlo a la mitad de los muslos del contrarió. —Mientras se frotaba con una zanahoria.
—Pero quien soy yo para juzgar la hermosa recibida que me das.—
—Sin embargo no quita el hecho de que desobedesiste una orden de Hyung.
—Espero que te gusten los castigos al igual que ser desobediente.— al terminar aquella frase el mayor dejó caer su mano izquierda en nalga del peliazul.
—Ah~ cabro-on— sollozo por el impacto que seguramente le dejaría la nalga roja.
—Hyung para ti bebé.— contesto de manera burlona para después depositar una pequeña mordida en la oreja de SU bebé.
—aah~ Jimin-ssi
—Veo que te gustan los castigos
—N-no Kookie será un buen dongseng para Jimin Hyung.—
—Muy bien dulce cosita.
—En ese caso... Hyung será bueno con Kookie.
Jimin lo puso boca arriba y le quito la zanahoria de la mano, empezando a acariciar la dilatada entrada, lo cual parecia exitar aun más a Jeon, tomó sus piernas y las impulso hacia arriba, para introducir el vibrador.
El cuerpo contrario empezo con pequeños espasmos, Jimin le hacía sentir tan bien con sus caricias. Su miembro parecía querer salirse de su pantalón, sus labios se veían tan apetecibles que se le antojaba al peliazul tomar aquellos esponjosos labios.
Y como si le hubieran leído la mente, Jimin junto sus labios. El beso era apasionado, el chasquido de sus lenguas y los gemidos que algunas veces salían y porsupuesto contaba con que el bendito oxígeno vendría a arruinar ese beso que dejó un hilo de saliva al separarse.
Quería más y más. Y Joder que diablos pensaba hace unos meses cuando decidió tener solo su amistad.
Jimin tomó sus nalgas y las moldeo a su gusto, su boca se dirigió cerca de la curvatura de su cuello, el cual mordisqueo e hizo marcas las cuales no se irían por lo menos en una semana. Trazo en su mente un camino el cual recorrió lentamente con su tibia lengua para llegar al oido del menor y comenzar a chupar el lóbulo del peliazul.
El vibrador estaba haciendo su trabajo sin embargo Jungkook sentía que ya no era lo suficiente. Necesitaba más, quería a Jimin.
Y el peliazul con toda la fuerza que reunio pudo al menos articular una oración decente, ya que aquel rubio estaba consentrado en acariciar sus bolas.
—Ji-Jimin-ah... ya..—
—¿Que sucede bebé? ¿Te lastimé?—
—N-no yo te quiero a d-dentro.—
Pidio jadeante el peliazul, los movimientos de Park se detuvieron dejando confundido al menor el cual no pudo evitar pensar que habia hecho algo malo, creyendo que el mayor se negaría ante su pedido y entre dientes se obligo a levantar su vista para ver cómo su hyung se encontraba luchando contra el cierre de su pantalón hasta que desesperado rompió el cierre mostrando su gran erección bajo el boxer.
—¿Te gusta lo que vez?— pregunto el mayor con una mirada sugerente.
—Es una exelente vista.— destacó el menor mientras se mordia el labio inferior lo cual pareció encender la mirada de Park.
—¿Sabes dónde se vería mejor?— cuestiono con su satori que dejó a Jungkook estremecido.
—No, dónde Jimin Hyung~ —Contesto con una inocencia fingida.
—Dentro de tus apretadas paredes dulce cosita.
Y sin dejar que el peliazul contestara, un deseoso rubio se acomodo entre las piernas del menor haciendo que el último tomara una posición en M.
—Sabes pequeño...cuando entre no pude evitar...—
—Ver como te mirabas al espejo... Cuando tus dedos acariciaban tu dulce entrada.
—Y en ese momento supe que me encantaría follarte delante del espejo.—
Jimin tomó su polla para comenzar a alinearla con la estrecha entrada del peliazul el cual no pudo callar el pequeño suspiro que salió de sus labios.
—Te gusta lo que ves ¿verdad Bebé?.— pregunto descaradamente el mayor. Para comenzar a meter la cabeza de manera que no lástimara a su conejito gruñón.
—S-si... Mierda.—
El rostro de Jungkook reflejaba lo tan mal que lo tenía. Sus bellos ojos Bambi lagrimeaban sus mejillas se encontraban rojas y de sus dulces labios salían gemidos y suplicas para que Jimin acelerará sus movimientos para conseguir aquel anelado orgasmo.
—Ahh~ Jimin n-no aguanto mas.
—Y-Ya casi pequeño.
Sus cuerpos empezaron a temblar, solo basto con dos embestidas más para que ambos terminaran, Jimin llenando a Jungkook con su cálida leche y el menor manchando su abdomen.
Los dos cansados intentaron recuperar el aliento para una segunda ronda, sin embargo el menor no pudo retener el cansancio por lo que terminó semidormido en en los brazos cálidos de Jimin. Este último pensado que Jungkook estaba completamente dormido se levantó para limpiar al menor y tomar una sábana la cual los acurrucaria hasta la mañana siguiente.
El corazón de ambos se encontraba latiendo en una perfecta sincronía, causando un sonido tranquilo y reconfortante para ambos.
La cabeza de Jungkook se encontraba dando vueltas con las nuevas sensaciones pero no duró mucho ya que el miedo lleno sus pensamientos, haciendo que aquellas ilusiones que hace un momento pasaron por su cabeza se detuvieran.
Jeon Jungkook nunca olvidaría aquel día y ahora sentía que lo había arruinado todo.
—Jikooklover—
Holaaaaaa, chale siento que este intento de O.S que derrepente pokevoluciono en un T.S se volvió un porquería :( pero di lo mejor espero que les haya gustado.
Denle una estrellita y comenten si quieren que publique la segunda parte.
Jimin de la historia en estos momentos. Si o no raza.