I could fall in love ||Kookmin||

Sinopsis

Jeon Jungkook es especialista en Neonatología. Su esposo, Park Jimin, está esperando ansiosamente el nacimiento del pequeño Min. Solo que Min no quiere esperar un segundo más para reunirse con sus padres, y Jungkook tiene que poner a prueba sus propios conocimientos ante la prematura llegada de su hijo. ~~~~~~~~~~~ Advertencia. ↬ Jungkook top;; Jimin bottom. Mpreg. ↬ Actualizaciones lentas. ↬ Los errores serán corregidos al final de la historia.

Genero:
Romance/Fantasy
Autor/a:
Una_mulata
Estado:
Completado
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1.

— Si, cariño, ya estamos llegando — hablaba al teléfono la señora Park.


— Oh Dios — gimió Jimin, inhalando y exhalando veces seguidas como le había explicado su esposo.


— Todo está bien aparte de las contracciones, hijo. Él bebé se mueve mucho, si — la mujer miraba entre su esposo al volante, y su hijo recostado a su lado — Si, si, no te preocupes. Nos vemos — colgó.


Mina, preocupada, tomó las manos de su hijo entre las suyas — Todo va a estar bien, cariño. Ya Jungkook está avisando a todos en el hospital y cuando lleguemos estará todo listo — le explicó.


Jimin se removió en el asiento, soltando una de sus manos y posarla sobre la sobresaliente panza y acariciarla.


El alivio recorrió unos minutos cuando el pequeño en su interior dejó de moverse.


— Oh mamá, tengo miedo — sollozó.


Todo se sentía extraño y nuevo, aunque llevara siete meses con un bebé dentro suyo. Pero le era imposible no preocuparse y sentir temor. Uno, porque era un doncel, un hombre con otra persona creciendo y desarrollándose en su interior. En varias ocasiones sus médicos de seguimiento le habían explicado que podría ser un embarazo de riesgo.


Y dos, bueno, la otra persona que podría estar con el en ese momento era su esposo, y no lo estaba. Jungkook era un especialista en Neonatología, de los mejores en el centro Médico de Minsu.


A Jungkook le encantaba su trabajo, por lo que Jimin nunca dudó en que sería uno de los mejores. Pero cuando recibieron la noticia de que serían padres, Jungkook se centró en todo lo que tuviese que ver con su bebé.


Y por eso, no tenerlo a su lado le ponía los nervios de punta.


— Ya llegamos — habló el señor Park, aparcando el coche cerca de la entrada del hospital.


Y Jimin agradeció a todo lo poderoso, porque verdaderamente, el no aguantaría una ronda de contracciones más.


— Oh, ahí está Jungkook y una enfermera, cariño — le dijo la madre, besando la frente sudada de su hijo y bajarse del auto.


— Hola — saludó Jeon, arrastrando consigo una silla de ruedas y luego de abrir la puerta del lado de su esposo, colocarla a un lado.


— Jungkook — exhaló tembloroso Jimin, recibiendo gustoso los besos de su esposo en los labios y la frente.


— Tranquilo, bebé. Todo va a estar bien — le aseguró Jeon, tomando entre sus brazos el cuerpo rígido y tenso de Jimin y con cuidado sacarlo de dentro del auto y dejarlo en pie — Cuidado, cuidado. Agárrate de mi, vamos — le susurró, sintiendo las manos pequeñas sostenerse de su espalda y la prominente panza chocar contra su abdomen mientras daban algunos pasos.


— Cuidado, Jungkook — la señora Park sujetó a su hijo por la espalda, viendo a su marido acercar el sillón de ruedas a ellos.


Cuando estuvo en él, Jimin colocó sus pies sobre el reposapiés, recostándose mientras sobaba el hinchado vientre.


— Cariño, mírame — Jungkook se inclinó, tocando la panza también — Todo va a estar bien, ¿si?. Confía en mí — besó los labios felpudos, apretando las manos pequeñas entre las suyas.


Jimin lo vio, tan cerca y tan seguro. Oh por Dios, nunca en la vida se arrepentiría de haber escogido a Jungkook como su esposo y padre de su hijo. Por nada del mundo dejaría que la inseguridad que siempre cargaba consigo hiciera de las suyas en un momento tan importante para él y su pareja. Él confiaría en Jungkook.


— Por favor, Hana — dirigiéndose a la mujer en un pijama azul marino, a un lado de ellos, quien se veía consternada y sonrojada y Jungkook pudo imaginar a que se debía aquello — Yo lo llevaré — le dijo, tomando los mangos de empuje y llevándolos al interior del hospital.


No muy lejos, los señores Park los seguían, de mano, y con la plena confianza de que su hijo y nieto estarían en las mejores manos.


























Hola..!

Bueno, esto surgió de pronto y milagrosamente me dio por empezar a escribirlo y así.

Un Kookmin todo amoroso y con un bebé, ¿qué más?.

En los próximos capítulos puede que escriba muchos términos médicos, lo normal, pero si tienen duda, lo pueden preguntar o buscar en google.

Si hay algún error, perdónenme.

Ahora si me voy.

Cuídense, y den mucho amor.
Dianita los ama.