あ!! la doméstica : 𝙩𝙚𝙩𝙚 𝙭 𝙚𝙭𝙩𝙧𝙖ñ𝙤𝙨

Sinopsis

☣ warning!! ➠ 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝗮𝗱𝘂𝗹𝘁𝗼, 𝘀𝗲 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗺𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗱𝗶𝘀𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿. #!﹒tete es un pequeño omega qué trabaja como doméstica en la casa de un viejo Alfa para ayudar a su esposo con el dinero. ﹥𝗁𝗂𝗌𝗍𝗈𝗋𝗂á 𝗈𝗋𝗂𝗀𝗂𝗇á𝗅 , 𝗌𝖾 𝗉𝗋𝗈𝗁𝗂𝖻𝖾𝗇 𝖺𝖽𝖺𝗉𝗍𝖺𝖼𝗂𝗈𝗇𝖾𝗌.

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Completado
Capítulos:
1
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5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

恆泰

Tete es un lindo Omega que trabaja como doméstica en la casa de un viejo Alfa para ayudar a su esposo con los gastos.


Al viejo no le gusta que Tete use su uniforme de trabajo así que hace que el Omega ande desnudo por la casa mientras limpia o cosina. A Tete no le molesta, él ama demasiado su cuerpo y no le importa que otro que no sea su esposo lo mire. El Alfa suele azotar su trasero cuando está inclinado limpiando el suelo, diciendo lo suave que es.


Tete solo suelta una una risita, mientras agradece el elogió.


Esa tarde el anciano llevo a dos de sus amigos a ver un partido de fútbol, Tete se puso tímido y trato de ponerse algo de ropa, más el Alfa negó diciendo que él era demasiado hermoso y que debería mostrar su belleza. Tete no tan convencido acepto.


Cuando los otros dos Alfas llegaron lo primero que hicieron fue saludarlo con un beso en cada mejilla y fuerte abrazo que duró más del tiempo necesario y caminaron a la sala de estar.


Ahora los tres viejos alfas estaban sentados en un sillón de tres plazas mientras "veían" la televisión. En realidad no estaban mirando exactamente la televisión. Ellos veían como se paseteaba el Omega en la cosina, preparándoles unas botanas.


Tete camino hasta donde los otros estaban con una charola en la mano. Se inclino para dejar las cosas e irse cuando sintió como uno de ellos lo tomaba de las caderas y lo hacía sentarse en su regazo.


— ¡Señor! ¿Que es lo que está haciendo? ¡Suelteme!.— Tete trato de safarse de su agarre, pero el hombre que al parecer era su jefe no lo dejo ir.


— Vamos muñeca, déjanos estar contigo. Hace tiempo que no toco a una princesa como tú.— uno de ello tocó su teta derecha, retorciendo el pezón entre sus dedos. Tete soltó un chillido agudo.


Sus pezones eran tan sensible, que se ponían erecto hasta con la mínima caricia. El hombre de su izquierda se llevó la otra a la boca y lo mordió algo fuerte. Tete sin poder evitarlo comenzó a mojarse, su coñito palpitaba al ser tocada por esos hombres.


Su jefe pareció sentirlo y restregó su dura polla contra su vagina simulando embestidas atraves de sus pantalones cortos. Tete gemía y jadeaba de placer se sentía tan bien.


— Si nos dejas estar contigo te pagaremos, ¿Que dices?.— dijo el anciano acariciando su clítoris.


— ¿M-me pagarán?.— preguntó Tete.


— Claro que si, muñeca. Más de lo que ganarías limpiando casas.


— Está bien.— se levantó de las piernas del viejo alfa y le quito los pantalones junto con los boxers.


Vaya el viejo era gigante. Escupió un poco de saliva y la esparció por toda la polla hasta que estuvo bien mojada. La tomo y la alineó en su coñito solo metiendo la punta y sacándola. Estaba jugando con él haciendo que el hombre hartarse.


— Métela de una vez.— lo agarró de las caderas dejándolo caer en su polla.


Está entro profundo en el tanto que podía sentir como tocaba el manojo de nervios haciendo que se apretara. Su espalda chocó con el pecho del alfa y comenzó a montarlo como toda una profesional.


Los otros dos hombres se desnudaron, dejando libres sus pollas veteranas Alfas. Tete las tomo con las manos y las masturbaba al ritmo de las embestidas. Sus tetas rebotaban y de su boca solo salian gemidos y gritos.


— ¡Oh Dios! ¡Me está tragando la polla!. — dijo el hombre.


— Déjame probar.— uno de ellos se bajó del sillón y se puso enfrente de Tete.


Escupió su propia polla y la forzó en el pequeño coñito. Tete grito al sentir otra polla en su vagina, lo estaban abriendo tan mal que el solo podía gemir mientras masturbaba al otro.


Pronto se apretó y se corrió dejando salir todos sus jugos, los alfa al escucharlo también se corrieron, llenandolo de semen caliente y bañandolo.


— Es mi turno.— hablo el que hasta ahora solo habías masturbado.


Tomo a Tete como una muñeca y lo puso en cuatro enterrando su polla de una sola estocada. Tete gimió. Esos Alfas eran unos salvajes en el sexo.


Mientras el otro follaba su coño, los otros dos se pusieron enfrente de él con sus pollas duras, cubiertas de semen y su corrida. Abrió su boca y las empezó a chupar y succionar. Pronto lo estaban follando por la boca y el coño hasta que los cuatro se vinieron.


Tete se dejó caer en el sillón cansado y tratando de normalizar su respiración. El hombre que aún estaba detrás de él, comenzó a lamer su vagina, limpiando con su lengua todo el semen y jugos del Omega. Tete abrió más las piernas dando más acceso.


Ese tipo de situaciones se repitieron todos los días. Y su esposo no tuvo que volver a trabajar pues Tete ganaba lo suficiente para los dos trabajando de doméstica.