fire meet gasoline -Yoonmin. |ADAPTACIÓN|

Sinopsis

Yoongi, un poderoso líder de la mafia italiana. Jimin un pequeño y dulce bailarín profesional de ballet. créditos de la historia: @nessa-pimentel

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

El humo del cigarro llenaba el ambiente de la zona Vip en el exclusivo club nocturno "finesse". Desde arriba se podía apreciar el área de la pista de baile, que en estos instantes lucia atiborrada de personas.


El calor, el olor de perfumes caros y las tenues luces, hacían que la plataforma luciera cadenciosa y prohibida. Los cuerpos que se movían al compás de la música, provocaba que el aura del club se mostrará exquisita. Personas por todos lados, rozandose, fervor y partes del cuerpo apenas visibles por las luces bajas.


Min Yoongi volvió a meterse el cigarro a sus delgados labios, aspiró el humo, y echo la cabeza atrás lo expulsó lentamente. Una escena tan erótica cómo ninguna. Bajando la cabeza un poco, la ladeó y sin mover del todo sus bíceps, se empinó el último sorbo de whisky que tenía en su vaso. Hizo su mano hacia atrás, ofreciendo él baso, y alguien desde atrás lo tomo sin decir nada.


Todos sabían la rutina, cuando el jefe llegaba literalmente no existía nadie más. Todos estaban a su servicio y nadie, Absolutamente nadie se le podía acercar. A no ser que fueras, Jung hoseok o Kim Namjoon, quienes estaban a sus órdenes las 24 hrs. del día. Sus más fieles guardianes y amigos.


Yoongi siguió sondeando la plataforma de baile, observando si había algo nuevo al cual echar una mirada. Porque desde que su papá murió, hace 2 años, el pelinegro no hacia nada más que observar. Al morir su padre el ojimiel le prometió que sentaría cabeza y que llevaría el apellido de la familia Min a lo más alto de las mafias. Lo segundo lo había logrado, pero hasta ahora no había podido conseguir a quien despertará a su lado.


Comenzaba a pensar que el no estaba destinado a ser completamente feliz. Probablemente fuera un hombre solitario toda su existencia.


Rindiendo de putas baratas toda la vida.


Haciendo una mueca, siguió posando su vista en los cuerpos que se movían al compás de la música. Le dio otra calada a su cigarro, y cuando expulsó el humo, lo vio...


Tan frágil y delicado. Moviendo sus caderas de una forma casi perversa. Yoongi carraspeo e inclinándose, poso sus codos sobre sus muslo casi llegando a sus rodillas. Una posición rara para el. No podía dejar de verle.


Su sonrisa, calida e inocente . Sus ojos que se achicaban cuando rompía a reir. Cómo echaba su cabeza hacia atrás cuando la risa era demasiada. Cabello plumoso parecido el caramelo y cuerpo de muerte.


El pequeño hombrecillo continuo bailando, haciendo un bufón de el. Tomando el baile a broma, o a su parecer la canción. Pero en cuanto la música cambió y Earned It The Weekned comenzó a sonar, el chico dio un gritó ahogado y se dirigió al centro de la pista.


El sopló inocente por el cual Yoongi se había embelesado desapareció por completo cuando esa simple comenzó a sonar. La nueva aura del chico era simplemente erótica, moviendo sus caderas en círculos y azotandolas hacia los lados de vez en cuando, con sus manos moviéndose con delicadeza encima de su cabeza. Inclinado su cabeza hacia arriba, dejándo su delicado cuello a la vista, Yoongi hizo sus manos puños y los apretó rigurosamente.


Incorporándose, el pelinegro camino y se colocó en el barandal de la zona Vip, que daba hacia la plataforma de baile. Agarrando el metal del barandal, el ojimiel apretó tanto sus manos en el que sus nudillos lucían pálidos.


Podía observarlo desde los oscuros vidrios blindados. El...el no podía verle.


Era imposible no dejar de notarle la forma en la que balanceaba su cabeza de un lado a otro. Con los ojos cerrados y dejando su acaramelado cuello a la vista, Yoongi creo un bajo gruñido desde su garganta. El chiquillo bajo sus manos, y con las mismas comenzó a delinear su cuerpo. Pasando sus pequeñas manos por su cuello, pecho y caderas. Tan sensual.


Yoongi casi arranca el pedazo de metal de la barandilla “que hijo de puta” musitó entre dientes el pelinegro. El casi estaba seguro que el pequeño colibrí sabía lo que provocaba. El italiano tenía la boca seca. Estaba perdido, desde que lo vio bailando el club entero desapareció y pareciera que en sus oídos existiera un pitido permanente. Tenía que saber su nombre.


Alzando una mano, dio la señal para que uno de sus hombres de atrás acudiera a el. Hoseok se apresuró a llegar inmediatamente a lado de su jefe.


–Necesito saber el nombre del pequeño hombrecillo que está allí – dijo Yoongi señalando a Jimin.–Ya sabes lo usual. Nombre, estado civil... Bueno, eso último en realidad no importa mucho de igual forma será mío.– sonrió descarado, haciendo su cara aun lado y mirando a Hoseok, su segundo al mando.–"Encuéntralo".– recito Yoongi.


–Si jefe, inmediatamente llamo a seokjin. Probablemente en dos días le tenga la información completa.–le dijo Hoseok quedamente.


–La quiero mañana por la noche cuando vuelva – expreso Yoongi sombríamenté.


–Si claro. por supuesto – se apresuró hoseok.


Sin más que decirle, Yoongi se retiró de la zona Vip, no sin antes echarle un vistazo más a su delicado ángel. Tan bueno...tan pronto suyo. Sonrió ladino, pronto.... Tan pronto.


Se retiró del club con una sonrisa adornado su duro rostro. Durmió como nunca, ansioso de saber más de ese pequeño duendecillo.