WRONG

Sinopsis

Cuándo el deseo y la atracción hacía una persona es tan fuerte, esperar llegar a casa puede parecer un calvario. -"Deten el auto y vamos al asiento trasero, ya no puedo esperar, necesito montarte ahora"... ✨1er lugar en los Iniciados Awards 2022, en la categoría Verdad. ✨ Mención especial en los Love Shots Awards 2022 en la categoría Smut ✨ 2do lugar en los Stay Awards 2022, en la categoría Smut ✨ Inspirado en la canción Wrong de Max ✨ OS con 2000 palabras ✨ Pareja Principal Kookmin ✨ Género Smut, Romance ✨ Contenido Homosexual ✨ No copiar ni adaptar sin mi permiso total o parcialmente ✨ Hermosa portada hecha por @kooromi_ ✨ Éste OS es una adaptación de mi historia con el mismo nombre que originalmente es NamMin ✨ No apta para menores de 🔞

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

CAPÍTULO ÚNICO

Las luces multicolores del bar iluminaban la pequeña pista de baile, dónde cuerpos sudorosos se frotaban unos con otros sin pudor alguno al compás de la música.

El ambiente era caliente, el DJ ponía su mejor repertorio, las bebidas se servían una tras otra, se podía sentir la excitación en el aire, dentro de poco no faltarían las parejas que buscarían algún oscuro rincón para sucumbir a sus más bajos instintos, pero también había gente cómo ellos dos que les gustaba sumergírse en su intenso juego de seducción y provocación.

Park Jimin, es un amante del baile, la música corre por sus venas, no es de extrañarse que le encanta ser el centro de atención y atraer las miradas de todo el mundo, sus fluidos movimientos logran elevar la temperatura a más de uno con su bonito rostro androgino y su espectacular cuerpo delgado y debidamente marcado, su rubia cabellera le da esa apariencia etérea, la mezcla perfecta de una deidad tierna y salvaje a la vez, la mayoría de los que iban al club no sabían que podía existir un hombre tan jodidamente hermoso y a la vez tan ardiente cómo el infierno, hasta que lo miraban moverse majestuosamente sin pudor alguno.

Y por otro lado...

Está Jeon Jungkook, quién es todo lo opuesto al joven rubio, con su metro noventa lleno de puro musculo magro y piel bronceada, tan jodidamente caliente siendo poseedor de un rostro varonil y seductor, su intensa mirada azulina lograba deshacer las bragas de todo aquel que le miraba, ya sea por temor ante su imponente presencia o por ser merecedores de esa sonrisa seductora tan característica dónde aparecían unas adorables arrugas alrededor de sus ojos

A Gguk, como le conocían sus amigos más cercanos, le gustaba la música, era considerado el mejor componiendo letras, pero lo suyo no era el baile y eso de antemano lo sabía, pero aún así hacía todo lo posible para darle gusto a su precioso y seductor chico, sin ni siquiera importarle un poco estar sentado en uno de los muchos taburetes del club, mientras que su coqueto rubio se divertía y bailaba cómo sólo él era capaz de moverse de manera provocativa única y exclusivamente para él.

Jungkook no es el clásico novio celoso y posesivo, al contrario...

Le gustaba que el resto de la gente admirara la preciosidad que tenía cómo pareja, porque sabía que al final del día era él quién podía disfrutar de las caricias de su Jimin.

La luz alumbraba la perfecta y pequeña silueta mientras ésta se contoneaba, y puede que tal vez Jungkook sea un mal bailarín, pero había ocasiones cómo ésta en que no podía con la tentación y terminaba sucumbiendo a los encantos de su pareja.

Sin esperar más tiempo, se puso de pie y camino hacía dónde estaba Jimin de manera depredadora quién al llegar a la pista, éste le recibió con una enorme sonrisa.

—Me estás matando, Minnie - le susurro en el oído tras tomarlo por la estrecha cintura para pegarlo a su fornido cuerpo.

—Esa era la intención - musito de manera seductora con una sonrisa ladina.

Canción tras canción, el calor de sus cuerpos fue en aumento al igual que el deseo por recorrerse el cuerpo sin pena alguna, ellos se pertenecían, así que el resto podía admirar con envidia cómo sus cuerpos se movían audaces cómo antesala de cómo iba a terminar su noche.

—Estás muy complaciente hoy - susurro Jimin mordiéndose el labio inferior.

—Sabes que no puedo negarte nada - refutó el atractivo hombre de piel bronceada.

El más joven sonrió gustoso con la respuesta recompensandolo con un apasionado beso que sólo logró calentarle aún más las entrañas, sacándose un par de jadeos.

Cuándo el impudico beso obsceno terminó, ambos tenían las pupilas dilatadas, sus respiraciones se hablan vuelto erráticas haciendo que sus torsos subieran y bajaran en busca del aire perdido, mientras sentían cómo sus pantalones se apretaban cada vez más a la altura de la entrepierna.

Ellos sabían perfectamente que la fiesta en el club había llegado a su fin para continuar su fiesta privada en la intimidad de la casa que compartían desde hace un año.

—Llévame a casa - demandó Jimin haciendo que la coqueta sonrisa del mayor apareciera de pronto.

—Pensé que nunca me lo pedirías - respondió besando la pequeña nariz tomándolo de la mano para sacarlo de ahí.

Durante el camino al carro, en ningún momento cesaron las caricias y los besos húmedos, al contrario...

Éstos iban adquiriendo mayor intensidad, al grado que Jimin se lanzó a sus brazos, por lo que Jungkook lo sujeto del trasero para que éste quedara colgado cómo un koala.

—Si seguimos así no vamos a llegar a la casa - manifestó Kook, por lo que Jimin cesó momentáneamente su intenso ataque y se dejó llevar en brazos por su hombre hasta el carro.

Un último beso fue suficiente para adentrarse en la camioneta negra de lujo, sabían que sin no paraban terminarían follando en el estacionamiento.

Cuándo Jungkook puso el auto en movimiento, los toqueteos y las miradas traviesas no cesaron en lo absoluto, Jimin vio el enorme bulto que su novio tenía en la entrepierna y no dudó en tocarla primero sutilmente sobre la tela del pantalón, para después adentrar su pequeña mano para tocarlo piel con piel.

—Minnie...

—¿No te gusta?... - preguntó el rubio con fingida inocencia mordaz

—Me gusta demasiado, - confesó con un ronco gruñido haciendo que Jimin sonriera triunfante —Amor, si me sigues tocando de esa manera no me voy a poder concentrar en la carrera - expresó sintiendo cómo una capa de sudor aparecía apelarlando su frente.

Jimin estaba consciente de que no debía continuar con lo que estaba haciendo, sabía que era peligroso, pero tampoco podía apartar las manos del espectacular cuerpo de su novio.

Haciendo caso omiso a lo que Jungkook le pidió, Jimin abrió el cierre del pantalón dejando expuesto el enorme e hinchado falo.

—Minnie, por favor deja de.... ¡JODER! - grito lo último en medio de un gruñido al sentir la húmeda lengua recorrer toda su extensión.

—Ggukie...

—No, sea lo que sea... la respuesta es no - se apresuró en decir al reconocer el tono de voz advirtiéndole que algo estaba por pedirle.

—Amor, detén el carro...

El excitado trigueño le dio una rápida mirada a Jimin y gran error haberlo hecho, ver como sus regordetes labios empezaban a succionar el glande ocasionó que su polla se hinchara aún más y sus testículos se apretaran al estar duros como piedras.

—Pronto llegaremos a casa - a penas y si fue capaz de hablar temiendo correrse en cualquier momento por la extraordinaria mamada que estaba recibiendo.

—Por favor... Te deseo ahorita, no creo que pueda aguantar hasta la casa - musito el rubio entre jadeos.

De soslayo Jungkook miró cómo su chico se abría de igual manera el pantalón para empezar a darse placer sin soltar la polla contraria.

La cordura del trigueño terminó de irse a la mierda cuando éste disimuladamente miró como Jimin tomaba las gotas de presemen de ambos para llevarlas a su boca y chupar de manera obcena su pulgar.

—La mezcla perfecta - jadeo el rubio.

Jimin estaba tan absorto en lo suyo que ni siquiera se había percatado que Jungkook había detenido el carro en la orilla de la carretera.

—Ve al asiento trasero y quítate el pantalón - demandó el mayor con voz ronca.

Inmediatamente y sin que se lo pidieran dos veces, con una agilidad increíble Jimin saltó al asiento trasero mientras se iba despojando de la ropa de la cintura para abajo.

Antes de que Jungkook se bajara de la camioneta se aseguró que nadie fuera a verlo, por lo que se apresuró a subirse a la parte trasera y terminó por bajarse un poco el pantalón.

—Será rápido, amor - manifestó Jungkook mientras tomaba el pequeño cuerpo semi desnudo de Jimin para que quedara a horcajadas suyo.

—Te deseo tanto... - musito Jimin jadeante

En un rápido movimiento, Kook le tomó de la nuca con una mano para comerle la boca, mientras que la otra mano fue a dar al trasero del rubio para prepararlo rápidamente.

—Ggukie...

—Lo sé, pequeño

—Por favor... Necesito sentirte dentro - demandó el contrario

Ver a Jimin jadeante y en esas condiciones por él, le estaba volviendo loco por lo que con cuidado alzó un poco el cuerpo del rubio para alinear su duro falo para que éste descendiera lentamente hasta la base.

—Ésto está mal, cariño... - jadeo el trigueño

—Ésta mal... Pero se siente tan jodidamente bien - respondió el rubio al sentir cómo su entrada se dilataba al ser llenada en su totalidad.

—Muévete, quiero ver cómo te gusta saltar sobre mi polla - pidió el mayor en un bajo gruñido, por lo que inmediatamente Jimin empezó a dar pequeños saltos sobre el grueso falo.

—Te amo - jadeo Jimin

—Te amo más, - respondió Jungkook al tiempo que impulsó sus caderas hacia arriba para ir al encuentro de su chico —joder eres tan hermoso, y me tienes completamente loco que no soy capaz de decirte nunca que no - expresó entre gruñidos de satisfacción al sentir cómo la estrechez de Jimin le apretaba a la perfección.

—Amo la forma en que me llenas aghhh... - un escandaloso gemido se hizo presente —me encanta la forma en que tu cuerpo y el mío encajan tan bien. - susurro mientras que empezaba a saltar con más intensidad.

Casi de manera inmediata, todos los vidrios estaban empañados y el carro empezaba sacudirse al ritmo que los cuerpos habían implementado.

El sonido de un clackson, así cómo el intercambio de luces que les dio otro conductor, fue la señal de que habían sido descubiertos en el acto.

—Esto está mal, pero joder... Te sientes tan perfectamente bien - ratificó Jungkook quién empezó ayudarle con los movimientos de caderas.

—Lo sé - respondió a cómo pudo el rubio —Se siente tan bien... que no me importa que me vean el culo y sepan que me estás follando cómo sólo tú puedes hacerlo. - expresó aferrándose al respaldo en señal que estaba a punto de correrse.

—Por favor dime que estás cerca - demandó Kook.

—Aghhh - se escuchó sonoros e incongruentes murmuraciones por parte de Jimin respondiendo a su pregunta, logrando correrse al mismo tiempo y con la misma intensidad.

Con ternura, Jungkook empezó a acariciar la delgada espalda de Jimin para menguar un poco los espasmos que éste aún tenía, en cuánto le fue capaz se incorporó con cautela para quedar frente a frente sonriendo en complicidad y rematando con un tierno beso.

—¿Podemos ir a casa? - preguntó Jimin con ternura por lo que Jungkook le sonrió de igual forma.

—Por supuesto que si, mi amor... Aún no he terminado contigo - respondió cautivador y provocativo, mientras se acomodaba la ropa al igual que Jimin para pasarse al asiento delantero y salir de ahí antes de que llegue una patrulla y les dé una multa por faltas a la moral.

—Gracias, amor - expresó Jimin entrelazando las manos de ambos.

Jungkook miró con ternura a su chico, sabía porqué le agradecía aunque no tenía porqué hacerlo, ya que no había nada que él no hiciera por su pequeño y coqueto rubio.






Mil gracias por dale una nueva oportunidad a mis historias. Lo aprecio y valoro mucho.


Betty