primera vez ♡ yoonmin

Sinopsis

La primera vez con una gran polla.

Genero:
Erotica
Autor/a:
ʚɞ
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo Único

...


Mi nombre es Jimin, tengo diecinueve años y me acuesto con los hombres de mi familia.


Soy una persona de mente abierta, curiosa, por lo cual descubrí cómo darme placer a corta edad, sin embargo no fue hasta que cumplí dieciséis años que comenzó el vicio con mi viejo. Le digo "viejo", por hábito pero mi papá y mi mamá son una pareja relativamente joven, tuvieron a mi hermano mayor cuando tenían diecisiete y luego poco a poco llegamos nosotros, los gemelos, niña y nño, que aún no se llevan muy bien que digamos aunque compartan ciertos secretos.


Volviendo a mi historia, cuando tenía dieciséis, tenía un novio con el que nos bajábamos los calentones mutuamente, debo confesar que sabía mucho de sexo como para su edad y estaba bastante desarrollado, pero siendo un chico de diecisiete años, obviamente muchas veces prefería estar pegado a los videojuegos que a mi.


La primera vez que estuve con mi papá fue uno de esos días. Hoseok, como se llamaba ese ex, me metió mano en su carro y me puso a cien.


Siempre jugábamos a eso, toqueteos, sexo oral y me encantaba chupar su verga, y él me hacía correrme con sus dedos y su boca, pero nunca llegamos mas lejos, me chupo cada pezón y me masturbó hasta que sonó su teléfono.


Los amigos lo invitaron a un torneo de videojuegos del que él se había olvidado y de buenas a primeras me dijo que me dejaría en casa e iría a ese lugar y luego me compensaría dándome verga hasta que me desmayara, que ya era hora de hacerme suyo y bla bla.


Lo sé, a los chicos de dieciséis, generalmente los convencen con promesas de cariñitos y tiempo de cálidad, pero él sabía la clase de novio que tenía y me sobornaba con sexo, lo cuál me encantaba porque yo hacía lo mismo con él.


Me dejó en casa, sola, ya que mi familia había salido. Mi hermana mayor pasaba el tiempo follando con una chica diferente cada día, mi papá y mi mamá siempre buscaban aventuras. Iban a bares y sitios donde intercambiaban parejas y se unian a orgías.


Ellos creían que nosotros no sabíamos de esos gustos y placeres que se daban al menos cada quince días y lo tapaban con "Reuniones de trabajo hasta tarde", y mi gemela, seguro estaba tirándose a una chica también, o a un tipo, es una especie de bixesual pasiva, que le gusta "dar pero no que le den", lo cuál me índica que seguramente pronto se dejará llevar y terminara con una buena verga en la boca.


Como ven, somos, o en ese tiempo eramos, una familia de secretos a voces, sabemos la mayoría de las cosas que hace el otro pero nadie las dice en voz alta.


Caminé hasta mi habitación y tire mi cartera en una silla mientras me quitaba los zapatos de tacón, estaba enojado y tenía un calentón horrible que necesitaba bajarme, no era tan idiota como para una ducha de agua fría porque eso solo me pondría de mal humor.


Encendí mi computador y busqué entre las carpetas una con fotos y videos que me gustaban para darme placer, eran más de los que podría tener otra persona y la tenía oculta dentro de un folder llamado "Libros", no era tan fanática de los libros online como mi familia creía.


Asi que ahí estaba mi vídeo, una pelí que duraba unos 45 minutos, tiempo suficiente para bajarme el calentón y probablemente me sobraría y como siempre, estaría tan satisfecho que no vería el final, lo coloque y desconecte los auriculares, total no había nadie en casa y era una de esas pocas noches en que podía soltar mi adicción al porno y poner la película a todo volumen.


Desde mi punto de vista, la parte mas atractiva del porno es el morbo de escuchar a alguien disfrutando.


Con la primera imagen del protagonista chupando un pezón de la protagonista, me dejé llevar, me quité la falda a cuadros que llevaba y me tiré boca arriba en la cama y comencé a jugar con mi entrada, seguía húmedo por el encuentro anterior, así que tenía un dedo acariciando mi contorno y la otra mano acariciando mi pezón derecho.


Estaba totalmente ido y gemía abiertamente, como no podía hacerlo cuando veía porno y la familia estaba en casa, un dedo dentro y fuera, una y otra vez me transportaban, no era tan bueno como una buena verga, pero me ayudaría a sobrevivir a la noche hasta obtener mi compensación.


Gemía como perra en celo y estaba compitiendo con la mujer de la película, que ya tenía un vergón en el coño dándole salvajemente y otro en la boca. Quería más y no imaginaba que se me iba a cumplir.


Tan ido como estaba y en una enorme casa de dos plantas no me di cuenta de que tenía compañía hasta que abrí los ojos, mire a la puerta y lo vi, en su perfecto 1,80, traje que demostraba que ciertamente estaba de regreso del trabajo y cara de ¿rabia?, ¿decepción?, parecía una mezcla de ambas con algo turbio en sus ojos que no podía definir, yo estaba paralizado, no sabía cuánto tiempo tenía ahí porque tenía un muy buen rato ido con la mirada fija en el monitor y luego con los ojos cerrador en lo que fue mi primer orgasmo.


Yoongi seguía parado en la puerta como estatua y yo tan paralizado como quedé cuando lo ví, supongo que haberme paralizado con dos dedos en el culo y dos de la otra mano en la boca no ayudaba, solo me quedé ahí, él se movió, se dirigió al computador y observó con atención la escena.


Quería tener un trío con dos hombres, soñaba con ello desde que vi la primera porno con el tema, y mi novio lo sabía, en una "compensación por calentón" yo le había regalado ese mismo año parte de la imagen de su sueño de trío con otro chico, le comí el coñito depilado para que el lo disfrutara y lo hizo, se corrió en mi pecho con esa imagen, yo sabía que mi trío con otro chico de invitado se daría, a Hoseok no le molestaba darme placeres y conversábamos de muchas de las cosas que haríamos y cada vez fantaseaba más.


Mi papá se volteó para observarme fijamente, paralizado, inmóvil y se acercó con una silla para sentarse frente a mi, me miró por un par de minutos que pareció una eternidad, y sin decir nada, puso una de sus manos en mi pierna derecha, comenzó a acariciarla de arriba abajo y poco a poco se acercaba a mi culo, lleno de jugos.


Su mano quitó la mía mostrando mis dedos mojados los que miró con atención, como quién evaluara qué debía hacer, parecía librar una batalla interna que no le tomó mas de treinta segundos, en tiempo record su mano sustituía la mía y acariciaba mi pene al cual miraba fijamente, luego metió un dedo, deje escapar un gemido fuerte, lo metía y lo sacaba, miraba como si estuviera complacido y molesto.


Metió un segundo dedo y se sentía apretado, mi culo virgen, aunque no por falta de ganas, gemí más alto de placer, él me siguió dando y pasó lo inesperado en aquella situación bizarra, sentí su lengua, había comenzado a dar lametones en mi culo, sin adivinar como me ponía aquello, la primera vez que Hoseok me dió sexo oral, sabía que nunca podría sobrevivir sin una lengua en mi culo y mi papá me estaba dando aquello, con su lengua más experimentada, me hacía gritar de placer, una y otra vez mientras no dejaba de meterme sus dedos y sostener mi pierna izquierda con su otra mano.


Me vine, me corrí ante aquellas sensaciones y aquella imagen de ese hombre guapo comiéndome el culo.


Levantó su cara y me miró fijamente, me había corrido como nunca pero mi cuerpo quería más, quería sentir su polla dentro de mi, cosa que ese día no se me dió, mi papá dió un último beso a mi culo, está vez uno cariñoso y salió disparado de mi habitación.


Quedé alucinado y no pude dormir pensando en aquello.


Al otro día, bajé a tomar el desayuno y la familia actuaba normal, mi gemela me hacía bromas, mi hermano mayor se quejaba de que debía llevarnos a clases, mi mamá hablaba de un viaje

de negocios por una semana y que tendría que salir urgente ese mismo día y mi papá, rompiendo la rutina se había ido temprano, me quería evitar y yo lo sabía, y lo logró, por dos largos días me evitó. Incluso cuando estaba en casa se encerraba y no se dejaba ver por mi, y cuando lo veía apenas asentía su cabeza a modo de saludo, lo que pasó había arruinado nuestra relación y tenía que arreglarlo.


Tal vez una conversación larga cerraría el caso y nada pasaría, más nunca, aunque me perdiera del mayor placer que había tenido.


Esa tarde, en la salida del colegio mi gemela me dijo que tenía algo que hacer y tomó el carro de mi mamá, mi hermano mayor por su parte se había citado con una chica a la que el mismo al teléfono llamo putón, así que solo seríamos mi papá y yo, cuando me vió buscó una excusa, supo que estaríamos solos y al parecer no le gustaba la idea.


- ¡Espera, papá!


- Jimin... ¿Necesitas algo?


Si, necesitaba sus dedos en mi coito de nuevo, y su lengua, esa lengua experta... Mmm... pero si eso le asustaba debía abstenerme de pedírselo, aunque mi mente solo gritaba: "Violame papi, follame, cógeme duro y como quieras"


- Yo... necesitaba que me ayudaras con una tarea de física - Punto para mi, algo que hacía normalmente, sin embargo para Él parecía una invitación a la tortura.


Me miró de arriba abajo en mi uniforme y yo puse mi mayor cara suplicante de: "No entiendo esta mierda y voy a reprobar", hasta que asintió con la cabeza y me dijo que me fuera a cambiar de ropa y lo hice.


Les juro que quería evitar algo que le incomodara pero supongo que mi subconsciente jugaba rudo, y en vez de un pijama de pantalón largo use el shortcito mas corto que tenía con una franelita de un blanco medio transparente y letras rosadas que decía "On Wednesdays we wear pink".


Bajé hasta la sala de estudios, idea de mi mamá que decía que era mal hábito estudiar en la cama, y me senté frente a la mesa de cuatro puestos que ahí había.


Mi papá medio nervioso se sentó junto a mi y no quitaba la mirada de mis labios, me estuvo ayudando con la tarea y lucía tan incómodo que tuve que romper el silencio.


- Lo siento papi.


- ¿Qué sientes?


- Que éstas molesto por mi culpa y estás decepcionado de mi, yo solo... soy así, pervertido y con ganas de todo, pero te prometo que no me tocaré más nunca, si te incómoda la dea de que haga eso en tu casa.


- Bebé...


- De verdad papi, solo vuelve a quererme.


- Ese no es el problema, el problema es lo que te hice, lo que aún quiero hacerte.


- Tal vez si lo hacemos se te hacen las ganas - Esperen, esa no fue la respuesta más inteligente del mundo, pero funcionó.


- Bebé... no creo que quieras...


- Si quiero, si eso ayuda.


- Así que dejarías a papá chuparte los pezones - Me quedé de piedra con esa frase tan honesta - ... Me dejarías comerte el culo...


- Papi y-yo...


- Me dejarías correrme en tu dulce boquita y cogerte duro.


- Yo...


- Lo siento - dijo volteando la cara - No debí ser tan explícito, pero bebé, quiero que entiendas, amo a tu mamá y ella es abierta a todo y he estado con otras mujeres, y ella con otros hombres, pero eres mi hijo, mi bebé y te deseo, y amo a tu mamá lo que lo hace puramente sexual y enfermo, aunque no sabía que sería peor.


- Papi - Me paré y me senté sobre él - Hazme lo que necesites hacer - me quité la franelita - chúpame los pezones - él me miraba como ido y llevó su mano a mi pezón derecho y lo pellizco, luego hizo lo mismo con el izquierdo, fue duro, me causo dolor.


- No debemos hacer esto, no puedo chupar...


- Entonces besa, besa donde pellizcaste papi, me duelen mucho, solo hazlo para aliviar el dolor.


Me dió un beso en cada pezón, luego repitió la acción, a la tercera repetición fue un lamentón en cada uno y luego, tenía uno de mis pechos en su boca y chupaba como un poseído.


Yo comencé a gemir, él me miraba por momentos y continuaba, sentí su mano bajar poco a poco y meterse entre mi short y mi tanga hasta tocar mi pene, comenzó a mover su mano en circulos y no dejaba de chupar, morder y lamer.


- Mmh... papi...


Él no decía nada, era como ese día. Sentí su dedo clavarse dentro de mi y quería más, gemía alto. e


En algo Hoseok tenía razón, era hora de dejar de ser virgen aunque no puro, y mi papá me podía ayudar con eso, hace un par de días pensaba que era mi papá, hace unas horas decía que estaba mal desearlo tanto, y ahora solo quería que me rompiera el culo por primera vez.


Me bajé de su regazo y me subí a la mesa, no sin antes quitarme el short y la tanga. Mi mente sabía lo que pasaría, él me chuparía hasta hacerme correr y tenía que evitar que huyera antes de cogerme.


- Me arde papi, te necesito adentro.


- Bebé, yo... - ahí estaba, habló, su voz sonaba exitada y totalmente sexi, ronca - Yo...


- Porfavor papi, por favor.


Comencé a abrir el cinturón de su pantalón y bajé el bóxer hasta sacar su verga, no diré cuanto medía porque seamos honestos, nadie se toma el tiempo en medio de la acción para medirlas, eso se hace en momentos de ocio, pero era gruesa, no se veían venas, era hermosa.


Me bajé de nuevo de la mesa y me la llevé a la boca, lo hacía como lo hice con - Hoseok y como lo vi en muchas películas: chupar, lamer, metérmela completa.


Cuándo logré meterla toda en mi boca, fue un detonante, me tomó por el cabello y comenzó a follarme la boca como un desesperado, lo hicimos por un par de minutos hasta que yo mismo la saque.


- Metemela papi, sigue quemando, quema más - me levanté y me subí a la mesa totalmente abierto - Por favor, papi... - me tocaba los pezones, estaba dando aquél espectáculo porno y suplicaba a mi viejo para que me cogiera.


El puso sus manos en mis rodillas y las abrió lo más que pudo, puso su verga en mi culo y la movia de arriba abajo acariciándolo.


- Metelo por favor, no puedo más, papi - y así fue, me lo metió duro hasta el fondo y estaba el efecto esperado, dolor mezclado con el placer que venía sintiendo más ardor.


Él me miró a los ojos y se quedó petrificado. Claro, la porno, lo caliente, creía que tenía la experiencia de una actriz porno y le dolía comprobar que no era así.


Se salió de mi y me miró con tristeza, no podía permitir que me dejara.


- Papi lo necesito... - ésta vez mi gemido sonó a llanto - Papi, por favor... - se acercó a mi y me lo metió nuevamente esta vez poco a poco.


Besó mi viente, mis pezones, mi cara y mis labios.


- Te amo, mi amor... - se movió poco a poco adentro y afuera y continuó a ese ritmo.


Lo aceleró poco y fue esa clase de primera vez lenta donde el hombre se preocupa porque tu estés bien, y así fue como explotó, mi primer orgasmo, un orgasmo lleno de gritos de placer


- Eres tan estrecho Jiminnie, se siente tan bien - Se estaba dejando llevar y poco a poco aceleraba - ...Oh, Dios, bebé... Oh M-minnie, ya voy a...


- Hazlo dentro de mi papi.


- B-bebé, Me vengo, Agh... - pensé que se dejaría llevar pero no lo hizo, en el último momento, cuando mi segundo orgasmo venía, lo sacó y se corrió en mi vientre - Lo siento, yo... debo limpiarte.


- No... quédate.


Se acerco a mi coito de nuevo y lo chupó hasta que me corrí con su lengua, su estilo de chupar era urgido, usando su lengua en todas las formas posibles. Se tragó todos mis jugos y se levantó para besarme en los labios, nuestro primer beso lleno de mis juguitos, que no sabían mal.


Me abrazó en la mesa y nos quedamos así, gran parte de la tarde hasta que me recordó que no era una pose en la que nos deberían encontrar mis hermanos.


- No debimos hacer esto, eras virgen - se veía arrepentido.


- Si no hay nada de malo en que estemos juntos porque no lo veo. No veo problema en lo de mi virginidad, desaparecida gracias a ti...


- Debiste experimentar eso con un muchachito que... - lo detuve.


- Perdón por no dejarme montar por algún mocoso del colegio - fruncí el ceño.


- ¡¡Jimin!! - dijo medio horrorizado-


- Está bien papi, yo lo quería, y lo sigo queriendo, no me confundas con un niño enamorado como en las películas. Aunque no lo parezca, mi cabeza no está tan jodida, es solo placer, en mayusculas, pero si tú no lo quieres, simplemente no... - me besó usando su lengua, profundizando, como los amantes lo hacen y se fue de la habitación dejándome solo y con una sonrisa idiota.


Desde ese momento, el resto de la tarde/noche fue el más cariñoso, me preguntaba en murmullos si me dolía, me llevó una pastilla para el dolor y me vió tomarla, y me dijo que además de ser su bebé y con todo y sus gustos por mujeres que eran putones en la cama, él las trataba bien y quería que sus amantes siempre se sintieran bien, que si quería ser su amante siempre tendría su polla a mi disposición y que él también me tomaría si lo deseaba sin pedir permiso.


Me contó que mi mamá tenía otros y él disfrutaba viéndolos, y que él tenía otras y mi mamá lo veía. Que compartían con otras parejas con sus gustos. Sonreí ante la idea, un amante como él me enseñaría mucho, y ya me las arreglaría con Hoseok, a quién si quería para decirle que deje de ser virgen, aunque conociéndolo le gustarían los detalles y se excitaría más de lo que se molestaría.