Porque estoy enamorado de ti
Cuando su mejor amigo Kyungsoo le dijo que le consiguió un trabajo como niñero, lo menos que Baekhyun se imaginaba era que su nuevo jefe sería tan jodidamente atractivo. Alto, musculuso, con facciones maduras y los ojos más bellos que había visto en su vida, Baekhyun tuvo que usar todo el control en su cuerpo para frenarse de hacer algo estúpido como ponerse de rodillas y rogarle que lo hiciera su esclavo sexual.
Baekhyun no era alborotado. Sus experiencias sexuales podían ser contadas con una mano y cada una había sido...insípida, a falta de una mejor palabra para describirlas. Pero Park Chanyeol, su jefe, despertaba un demonio en Baekhyun que le costaba controlar.
Y era peor cuando lo veía llegar todas las noches después de un largo día de trabajo, vestido con un uniforme médico que le quedaba apretado en todos los lugares correctos o con ropa formal que lo hacía verse aún más delicioso de lo que era.
Ese hombre sería su fin.
Baekhyun mordió su labio inferior mientras continuaba moviendo el dildo en su mano. Sus ojos estaban cerrados mientras se follaba con el juguete para que en su mente viviera la fantasía de Chanyeol siendo el que lo estaba penetrando constantemente.
En su mente, podía recordar la voz grave del cirujano, la forma en que sus labios se movían al articular cada palabra y la manera en la que esos hermosos ojos lo miraban cada que interactúan.
Baekhyun gimió fuerte cuando la punta del dildo rozó su próstata. ¿Cómo se sentiría si fuera el pene de Chanyeol? ¿Cómo lo tomaría Chanyeol? ¿Lo follaría duro y rápido, o suave y lento? ¿Sería gentil o salvaje?
Las referencias que tenía Baekhyun de encuentros sexuales no eran las mejores, pero le gustaba pensar que no era así siempre. Sus amigos insistían en que el sexo era increíble, pero Baekhyun no tenía manera de saberlo...no cuando nunca fue así para él.
Pero sus fantasías con Chanyeol lo hacían pensar en sí tal vez sus amigos tenían la razón. Porque Chanyeol era un tipo mucho mayor que Baekhyun, con muchísima más experiencia y más activo sexualmente de lo que Baekhyun era. Porque Baekhyun no era tonto, él sabía que Chanyeol tenía sexo con regularidad, aunque no sabía con quien.
No que importara. A Baekhyun le dolía, pero igual se forzaba a no sentir eso y en vez intentaba enterrar la imagen mental de Chanyeol con otros al tocarse con Chanyeol en mente. Al cerrar sus ojos y penetrarse una y otra vez con un dildo que Baekhyun sabía nunca podría compararse con el pene de Chanyeol.
Baekhyun gimió conforme aceleraba los movimientos de su mano, el dildo entrando una y otra vez mientras su otra mano masajeaba su pene al mismo ritmo. Un cosquilleo placentero empezó a esparcirse desde su centro hasta cada parte de su cuerpo. Los dedos de sus pies comenzaron a encogerse mientras la sensación se hacía más intensa hasta que Baekhyun sintió una explosión de placer que lo dejó viendo estrellas. Perdió la noción del tiempo mientras las oleadas seguían recorriendo su cuerpo y un agudo grito escapaba de sus labios.
Cuando la intensidad pasó y pudo respirar de nuevo, Baekhyun se mantuvo acostado en su cama por un momento. Se sentía avergonzado de hacer ese tipo de cosas mientras pensaba en su jefe, pero no podía evitarlo. No cuando era la única manera que tenía para correrse...y de manera tan intensa también.
Sonaba triste decir que la fantasear con su jefe mientras se masturbaba se sentía mejor que cualquiera de las veces que folló con sus ex novios, pero era la verdad. Chanyeol despertaba algo en Baekhyun que no lograba explicar. Era algo intenso y desconocido, apasionado y calmante. Lujurioso e inocente. Chanyeol lo hacía pensar y sentir cosas que nunca había experimentado. Y aunque eso lo asustaba, se daba permiso a sí mismo de sentirlas, por lo menos cuando estaba solo en su habitación.
En persona, con Chanyeol frente a él, Baekhyun controlaba lo que sentía y se comportaba de forma profesional. Aunque muy en el fondo muriera por estar en los brazos de Chanyeol y profesar su amor. Porque Baekhyun sabía que eso era lo que sentía, amor.
Baekhyun suspiró ante ese pensamiento. Solo se atrevía a admitir eso cuando estaba solo. Sabía que lo que sentía no era correcto. No solo porque Chanyeol era su jefe, sino porque Chanyeol tenía cuarenta y dos años y Baekhyun veintitrés. Chanyeol era un exitoso cirujano ortopedista, jefe de su departamento en el hospital más importante del país, divorciado y con dos hijos mientras que Baekhyun era un estudiante de ingeniería industrial de último año, con una cantidad de relaciones amorosas que podía contar con una mano y que todavía dependía de sus padres.
Si Baekhyun trabajaba era para ayudar con sus propios gastos, pero no era suficiente para vivir. Sus padres se encargaban de eso, lo cual era un privilegio, pero también le quitaba independencia.
En definitiva, su amor por Chanyeol era prohibido. No debía sentirse así. No cuando sabía que no era suficiente para alguien tan exitoso y experimentado para alguien de ese nivel.
Decidió limpiarse y ponerse unas pijamas cómodas antes de acostarse. Era mejor que durmiera antes de que su corazón se rompiera más de lo que ya estaba. Aunque al final no sirviera y se durmiera con lágrimas en sus mejillas, Baekhyun se dijo a sí mismo que todo estaría bien, aunque la vida no estuviera siendo justa con él.
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Semanas después, se encontró en la universidad. Ese día en particular se pasó muy lento para el gusto de Baekhyun. Como siempre, intentaba prestar atención a todas sus clases. Podía estar con el corazón roto, pero eso no afectaría su desempeño académico. No se lo podía permitir.
Para cuando la última clase del día terminó, Baekhyun tan solo quería tirarse en su cama a dormir por el resto de su vida, pero no le era posible. Tenía que trabajar ese día hasta tarde porque su jefe tenía una cita con su novia...
Baekhyun tenía que batallar consigo mismo para no llorar ante tal pensamiento.
Se dirigió al penthouse donde vivía Chanyeol con sus hijos y se dispuso a preparar la merienda para los gemelos cuando llegaran de la escuela. Cortó las frutas y les dio forma de animalitos como a los niños les gustaba y preparó jugo de naranja natural.
–¡Baekhyunee!– escuchó una pequeña voz femenina exclamar desde la puerta principal. inmediatamente, limpió sus manos y se encontró de camino con una pequeña niña que le abrazó las piernas con fuerza. La pequeña volteó su mirada hacia arriba y le dio a Baekhyun la sonrisa más hermosa que el joven había visto. — ¡Hola Baekhyunee!
Baekhyun sonrió y desacomodó el cabello de la niña a modo de saludo. — Hola Hyeri, ¿cómo te fue en la escuela hoy?
La niña soltó las piernas de Baekhyun y le mostró un dibujo que hizo. — Hoy la maestra nos pidió que hiciéramos un dibujo de nuestra familia.
Baekhyun tomó el dibujo y frunció el ceño. Podía distinguir a Hyeri y su hermano gemelo, Hyesung, a su madre y su esposo y a Chanyeol, pero la figura masculina junto a Chanyeol...no era lo que creía, ¿verdad? — Está hermoso, — le dijo a la niña sin comentar sobre la figura sin nombre.
— ¿ Crees que papi me deje pegarlo en la refrigeradora?
Baekhyun sonrió de nuevo. — No veo por qué no. — Llevó el dibujo a la cocina y lo pegó en la refrigeradora. El amor que Chanyeol tenía por sus hijos era obvio y la cantidad de dibujos, fotos y notas que tenía en la refrigeradora era prueba de ello. Baekhyun sintió una calidez expandirse por su pecho.
El amor que Chanyeol le tenía a sus hijos fue lo que lo hizo enamorarse inicialmente. Sí, lo atractivo de su apariencia lo atrajo desde que lo vio por primera vez, pero eso no lo enamoró, no de la manera en la que su actitud con sus hijos lo hizo. Porque Baekhyun podía ser joven, pero eso no cambiaba el hecho de que tenía sueños y uno de esos era formar una familia con un buen hombre que lo quisiera. Y no le importaba si sonaba anticuado.
Sí, por sí mismo, Baekhyun quería ser exitoso en su carrera. Quería tener un buen trabajo, ganar dinero y ser independiente. Pero también quería casarse, encontrar al amor de su vida y tener hijos. Pasar los fines de semana con su familia y tener citas románticas con su pareja en aquellas ocasiones en las que sus padres o los de su pareja se ofrecieran para cuidar a los hijos. Quería tener sexo suave y romántico, o duro y salvaje con la persona con la que pasaría el resto de su vida.
No se quería hacer ilusiones. Una parte de sí mismo sabía que esa persona nunca podría ser Chanyeol, pero su corazón se rehusaba a escucharlo. No le importaba si acababa roto, su corazón solo continuaba enamorándose de un hombre que estaba totalmente fuera de su alcance.
Baekhyun podía ver la devastación que le esperaba y no podía hacer nada para pararla.
— Baekhyunee, me saqué un diez en mi prueba de matemáticas, — escuchó una pequeña voz masculina decir.
Tomó una pequeña respiración antes de sonreír. — ¿En serio? — dijo mientras tomaba el examen que Hyesung le pasó. — Wow. ¡Muy bien! Estoy muy orgulloso de ti.
— Todo fue gracias a ti, — dijo el niño. — Gracias por ayudarme a estudiar. — Hyesung abrazó a Baekhyun. — Te quiero.
Baekhyun sintió su corazón latir con fuerza. — Yo también te quiero, pequeño lobito. ahora ve a cambiarte para que puedas comer.
El niño asintió y se fue a su habitación. Hyesung era muy inteligente, pero sumamente tímido. Sobreprotegía a su hermana y la defendía cuando fuese necesario, pero no tenía muchos amigos y se mantenía solo la mayoría del tiempo, a diferencia de su hermana, quien era sumamente sociable. Por eso Baekhyun se sentía tan honrado de que Hyesung le hablara con tanta soltura y confiara lo suficiente en él como para decirle que lo quería. Sabía que no era algo normal o fácil para él.
El resto de la tarde, Baekhyun pasó la tarde con los niños. Después de que comieran la merienda, Baekhyun los ayudó con su tarea y cuando terminaron, jugó con ellos un rato antes de preparar la cena. A las nueve de la noche, los niños se fueron a dormir y Baekhyun se quedó en la sala viendo televisión. La secretaria de Chanyeol le avisó que el mayor estaba en una cirugía que se complicó y que llegaría tarde.
No era la primera vez que ocurría. Baekhyun sabía que Chanyeol era una persona sumamente ocupada, en especial por el tipo de trabajo que tenía. Desde un inicio, cuando aceptó el trabajo, Chanyeol le hizo saber que habría ocasiones en las que tendría que esperar hasta tarde. Por eso no se preocupaba mucho e incluso tenía mudadas de ropa guardadas en la habitación de huéspedes. Parecía que esa noche también se quedaría a dormir.
Se dispuso a ver un drama y perdió la noción del tiempo. Se percató de la hora hasta que escuchó la puerta principal abrirse. Unos segundos después, Chanyeol apareció en la puerta de la sala. Se veía cansado, su cabello estaba desordenado y el uniforme que llevaba estaba arrugado. Igual se veía jodidamente guapo.
— Buenas noches, — dijo Chanyeol. — Discúlpame por llegar tan tarde.
— No te preocupes, — dijo Baekhyun. — Tu secretaria me explicó la situación. Dejé tu cena en el refrigerador. Si deseas, puedo calentarlo.
Chanyeol sonrió. — Eso sería excelente, — dijo. — Tomaré una ducha.
Baekhyun asintió y tomó varias respiraciones profundas mientras intentaba calmar su acelerado corazón. Cada vez que Chanyeol estaba en su presencia, sentía que el corazón se le saldría del pecho. Ese hombre realmente lo hacía sentir cosas que no sabía cómo describir.
Se puso de pie y preparó la cena de chanyeol mientras tarareaba una canción de Blink 182 de forma distraída. Movía sus caderas de un lado al otro mientras que en su cerebro sonaba la letra de Always. No podía decir que era fan de la banda, pero su hermano escuchaba al grupo cuando Baekhyun era un niño, por lo que conocía bien su música.
Estaba tan distraído que no se percató de la presencia del cirujano en la entrada de la cocina, quien lo estaba viendo con una pequeña sonrisa en sus labios. No fue hasta que se dio la vuelta que se dio cuenta de la atención que tenía sobre él.
— S-señor Park, — dijo con una mano en su pecho. — No te escuché llegar.
Chanyeol rió por lo bajo. — Te vi tan entretenido que no quise interrumpir.
Baekhyun sintió sus mejillas sonrojarse. — Y-ya está tu cena.
— Gracias, — dijo Chanyeol mientras agarraba el plato y el vaso que Baekhyun le ofreció. — Acompáñame mientras como, — agregó mientras dejaba la cocina.
Baekhyun sintió su corazón saltar antes de seguir al alto. No era la primera vez que Chanyeol le pedía que lo acompañara, pero por alguna razón, sentía que había algo distinto en la mirada de Chanyeol. Y eso lo hacía sentirse fuera de base.
Se sentó al lado de Chanyeol en el sillón de la sala y vio televisión con el alto, quien había dejado el mismo canal que Baekhyun tenía. Conversaron un poco sobre sus respectivos días y Baekhyun le explicó a Chanyeol lo que estaba sucediendo en el drama en ese momento. Estaban teniendo una conversación amena, como las muchas que habían tenido en el pasado, y Baekhyun no pudo evitar sentir una calidez crecer en su pecho. Se sentía doméstico, normal y ameno
Esto era lo que Baekhyun quería para su futuro. Esto es lo que imaginaba cuando fantaseaba con encontrar el amor, con tener una relación estable, casarse con alguien con quien se sintiera seguro y cómodo.
Cuando Chanyeol terminó de comer, este se puso de pie y llevó su plato a la cocina. Baekhyun estaba listo para hacerlo, pero el cirujano lo hizo antes de que Baekhyun pudiera siquiera ofrecerse. Cuando el alto volvió, le dio a Baekhyun un plato con una tajada de pie de limón, lo cual lo sorprendió. No porque Chanyeol no lo hubiera hecho antes, pero porque siempre que lo hacía lo agarraba desprevenido.
Comieron en silencio y cuando terminaron, Baekhyun llevó los platos a la cocina esta vez. Cuando regresó, se sentó al lado de Chanyeol y continuaron viendo la televisión. El drama había terminado, por lo que Chanyeol había puesto una película. Estaba entretenida y ambos estaban discutiéndola hasta que salió una escena de sexo.
Baekhun no era del tipo que se sonrojaba con una escena de sexo en la televisión, pero el hecho de estar junto a la fuente de sus fantasías mientras una escena de ese tipo pasaba por la TV lo hizo sentirse nervioso. Lo peor de todo era que la escena era más larga y gráfica de lo que Bsekhyun preferiría cuando estaba con Chanyeol, pero igual intentó no dejar que su nerviosismo se hiciera obvio. No quería que Chanyeol pensara que era inmaduro y que no podía manejar ver algo de ese tipo.
Cuando terminó esa escena, suspiró y pensó que había sido un suspiro bajo, pero cuando escuchó a Chanyeol reír, se percató de que fue más alto de lo que quería.
— Podemos ver otra cosa, si prefieres, — dijo el mayor.
Baekhyun se tapó la cara con sus manos. — Lo siento.
— No te disculpes, — dijo mientras se acercaba. Rodeó la muñeca de Baekhyun con sus dedos y apartó su mano de su cara. — No sabía que esta película tendría una escena así.
Baekhyun miró a Chanyeol por debajo de sus pestañas. — Juro que no me incomoda ese tema...es solo que.... — mordió su labio inferior.
— ¿Qué cosa? — preguntó Chanyeol.
Baekhyun sintió su rostro calentarse más. Había dicho demás y no sabía cómo explicar por qué se sentía incómodo viendo ese tipo de escenas con Chanyeol sin dar a conocer sus sentimientos por él.
— Nada, Chanyeol, — dijo un poco cortante, frustrado consigo mismo por no saber cómo comportarse frente a su jefe.
Chanyeol soltó la muñeca de Baekhyun. — ¿Qué pasa, Baekhyun? Puedes ser honesto conmigo.
Baekhyun sintió lágrimas formarse en sus ojos y se sintió como un tonto. No podía creer que había fracasado al intentar mantener sus sentimientos escondidos del receptor de los mismos. Esto no era lo que quería. Sabía que lo que sentía era incorrecto y no quería arruinar la situación tan amena que compartía con su jefe. Pero parecía que ya no podría ocultar lo que le ocurría.
— Chanyeol...no quiero arruinar las cosas, — murmuró. Unió su mirada a la de Chanyeol y le mostró por primera vez el desastre de sentimientos que tenía dentro de su corazón. — Pero ya es hora de que sea honesto contigo. Y me da miedo porque sé que estoy a punto de dar un paso del cual no me puedo arrepentir.
— Baek— dijo Chanyeol, pero Baekhyun lo cortó.
— Déjame hablar, — insistió. Volteó su cuerpo para poder estar completamente de frente a Chanyeol y lo miró a los ojos. — La realidad es que...— bajó la mirado. No sabía cómo decirlo. — Estoy enamorado de ti ... Y sé que está mal, pero no puedo evitarlo. Y ver este tipo de...escenas junto a ti sabiendo que tu y yo nunca...podremos...ser así, duele mucho. — Dijo la última parte en un murmullo, avergonzado de finalmente confesar el secreto que había logrado mantener por seis meses.
Chanyeol no respondió y Baekhyun supo en ese momento que la había cagado. Sentía deseos de llorar por la vergüenza que sentía. Lo menos que quería era arruinar las cosas, pero era muy tarde para lamentarse. No había marcha atrás.
— Baekhyun...— dijo Chanyeol, pero Baekhyun lo cortó.
— No tienes que decir nada, — dijo. Chanyeol tomó la barbilla de Baekhyun con delicadeza e hizo a Baekhyun verlo a los ojos. — Entiendo lo que te pasa porque ... Yo siento lo mismo por ti, y me da mucho miedo.
Baekhyun se sorprendió ante la confesión de Chanyeol, pero no lo interrumpió, Necesitaba saber lo que el mayor tenía que decir.
— Eres mucho menor que yo, Baek. Por eso me he mantenido al margen. No es...correcto. Yo tengo dos hijos, soy divorciado y he vivido mi vida mientras que tú eres tan joven, con tanto camino por recorrer. Lo menos que quiero es que no logres disfrutar y aprender de todo lo que la vida tiene para darte..por estar conmigo.
Baekhyun sintió las lágrimas bajar por sus mejillas. — Eso tan solo hace que me enamore más de ti, aunque sé que no debería.
Chanyeol limpió sus lágrimas y le sonrió con tristeza. — No sé cómo ocurrió. Después de que mi ex esposa me fuese infiel, pensé que nunca podría volver a confiar en alguien, pero luego llegaste tú a mi vida y todo cambió. — Suspiró.
Baekhyun miró a Chanyeol fijamente antes de tomar una decisión. No sabía qué tan buena idea era lo que estaba a punto de hacer, pero a esas alturas, no le importaba nada. Solo quería ser feliz aunque fuera por un instante sin importar las consecuencias ni el dolor que sentiría después.
— Chanyeol, ¿puedo pedirte algo? — preguntó.
— Dime, — dijo Chanyeol, aunque su mirada decía que sabía exactamente lo que Baekhyun quería.
— Hazme tuyo, por favor. Aunque sea por una noche, quiero sentir que te pertenezco. Por favor.
Chanyeol lo miró fijamente por un momento. —¿Estás seguro de que quieres esto?
— Nunca he estado tan seguro de algo en mi vida, — respondió Baekhyun con convicción.
Chanyeol estudió sus facciones por un momento antes de acariciar las mejillas de Baekhyun con cariño. — Voy a cuidar de ti, — dijo antes de acercarse y unir sus labios con los de Baekhyun.
El beso empezó lento, con suavidad y cariño, como si los labios de Baekhyun fueran delicados pétalos de rosa que temía lastimar. Los masajeó con paciencia, rozándolos una y otra vez y haciendo que el corazón de Baekhyun se ensanchara con sentimientos que no lograba controlar.
A Baekhyun le gustaba la manera en la que Chanyeol lo estaba besando, pero quería más. Un fuego se encendió en su corazón y se permitió a sí mismo darle rienda suelta. Por una noche, quería dar todo de sí y tener con Chanyeol lo que siempre había querido, aunque todo se acabara en la mañana y el sueño se esfumara con el viento.
Baekhyun presionó sus labios con más fuerza contra los de Chanyeol. Lo besó con convicción y tomó lo que quería sin temor a cometer un error. Quería a Chanyeol, lo deseaba con fervor y se lo mostró con la manera en la que los besó. Succionó sus gruesos labios y los mordió con suavidad para hacerle saber que quería más...y Chanyeol entendió el mensaje.
El mayor besó a Baekhyun con pasión. Tomó el control de la situación y lo sometió a sus deseos. Introdujo su lengua dentro de la boca de Baekhyun y exploró tanto como deseaba. Baekhyun sintió choques de placer viajar por todo su cuerpo conforme Chanyeol penetraba su boca una y otra vez.
Gimió por el placer que estaba sintiendo y no se percató de en qué momento se había sentado en los regazos de Chanyeol para poder besarlo con mayor comodidad.
Las manos de Chanyeol exploraron su cuerpo y sus fuertes manos estrujaron su culo, haciendo que Baekhyun gimiera con más fuerza.
— Vamos a mi habitación, — dijo Chanyeol.
Baekhyun asintió y dejó que Chanyeol lo cargara en sus brazos mientras dejaba un camino de besos en el cuello del alto. Chanyeol olía tan bien, a lavanda y a hombría... Baekhyun sintió como su pene se endurecía en sus pantalones. estaba realmente caliente por Chanyeol y pensar que finalmente podría entregarse a él por completo lo excitaba aún más.
Chanyeol acostó a Baekhyun en su cama y luego se posó sobre su cuerpo. Sin pausa, comenzaron a besarse de nuevo, con más fervor esta vez. Baekhyun rodeó las caderas de Chanyeol con sus piernas y frotó su pene contra el de Chanyeol. Gimió cuando sintió el tamaño de Chanyeol y sabía que era grande. Tembló ante tal pensamiento.
Poco a poco, se desvistieron entre besos y caricias. Y por primera vez en su vida, Baekhyun no se sintió tímido al estar desnudo ante Chanyeol. La forma en que sus ojos analizaron cada centímetro de su cuerpo con deseo y lujuria hizo que Baekhyun se llenara de seguridad. Le mostró su cuerpo y no se tapó. Le gustaba la manera en que Chanyeol lo estaba mirando y lo hacía sentir aún más deseo.
— Eres la persona más hermosa que he visto en mi vida, — dijo Chanyeol mientras sus manos acariciaban sus suaves curvas. Recorrió su piel con sus dedos, lo cual hizo que el cuerpo de Baekhyun se erizara. — Te voy a hacer sentir tan bien.
Baekhyun sabía que era cierto.
— Por favor, Chanyeol, — pidió sin pudor. — Tócame.
Y Chanyeol lo hizo. Besó sus labios y los mordió antes de crear un pasaje de besos y lamidas por el cuello de Baekhyun. Le dio atención a su pecho y sus pezones, los cuales dejó rojos y erectos de placer. Dejó marcas por todo el abdomen de Baekhyun y mordió los gruesos muslos de Baekhyun hasta que este estaba temblando del placer y la anticipación.
Y durante todo eso, Baekhyun gimió y llamó su nombre. Muy en el fondo, estaba consciente de que los hijos de Chanyeol estaban durmiendo en el segundo piso, al otro lado del departamento, pero aún así intentó controlar el volumen de su deseo para evitar inconvenientes.
— Me encanta tu cuerpo, — gruñó Chanyeol antes de succionar fuerte la piel del muslo de Baekhyun que estaba cerca de su pene.
Baekhyun mordió su labio interior y cerró sus ojos en cuanto Chanyeol metió su pene en su boca y succionó fuerte. Nunca lo habían mamado y no tenía idea de que podía sentirse tan jodidamente bien. O tal vez se sentía tan bien porque era Chanyeol él que le estaba dando tanto placer. El que estaba chupando su pene y succionando como si estuviera hambriento y la polla de Baekhyun era lo único que podía saciarlo. Lo introdujo en su boca una y otra vez, llevando la punta hasta su garganta antes de sacarla de nuevo.
Baekhyun no sabía cómo reaccionar. Su mente era un tumulto de pensamientos sin sentido mientras su piel se erizaba con el placer que estaba sintiendo. Sus labios estaban abiertos mientras pequeños gemidos salían de su boca y lágrimas bajaban por sus mejillas. Necesitaba buscar una forma de mantenerse firme sin dejarse ir por completo y lo único que pudo hacer fue enterrar sus dedos en el suave cabello de Chanyeol y lo jaló con fuerza.
— Puta, Chanyeol. Se siente tan bien, — dijo sin coherencia, sus cuerdas vocales funcionando sin que Baekhyun se percatara de lo que estaba diciendo.
Chanyeol siguió sin tenerle piedad hasta que Baekhyun tan solo podía ver estrellas y sus pensamientos se disiparon. Solo podía pensar en el placer que estaba sintiendo y en la forma en la que Chanyeol lo estaba haciendo sentir.
Estaba a punto de correrse con fuerza, podía sentirlo tan cerca, cuando Chanyeol sacó su pene de su boca y se sentó sobre sus propias piernas. — ¿No pensabas que iba a dejar que te corrieras solo con mi boca?
Baekhyun miró a Chanyeol con confusión. Estaba muy fuera de sí como para comprender completamente lo que estaba diciendo. — ¿Q-qué?
Chanyeol rió por lo bajo. — Eres tan lindo. No sé cómo logré resistirme por tanto tiempo.
Baekhyun lamió su labio inferior, lentamente volviendo en razón. — Yo tampoco, — confesó.
Chanyeol se inclinó sobre él y besó sus labios. — Necesito que seas honesto conmigo. No quiero hacerte daño. así que dime la verdad. ¿Es esta tu primera vez teniendo sexo penetrativo?
Baekhyun miró a Chanyeol y negó con su cabeza. — No, lo he hecho antes, pero no fueron buenas experiencias.
Chanyeol asintió. — ¿Te prepararon bien antes de hacerlo?
Baekhyun negó de nuevo. — No, en realidad no. Me dolió mucho.
— No voy a dejar que eso pase de nuevo, — dijo Chanyeol, su ceño fruncido. — Prometo que será diferente conmigo.
Baekhyun sonrió mientras acariciaba la mejilla de Chanyeol. — Lo sé.
Se besaron otra vez mientras Chanyeol sacaba la botella de lubricante que tenía en su mesa de noche así como un condón. — Te voy a cuidar y te voy a hacer sentir tan bien hasta que olvides cualquier mala experiencia que tuviste en el pasado.
Baekhyun besó a Chanyeol como experiencia y se dejó ir por completo. Confiaba en Chanyeol y sabía que estaba siendo sincero. Baekhyun sabía que Chanyeol no lo lastimaría, así que le dio todo el control y confió en cualquier decisión que tomara.
Se dejó llevar y aceptó el dedo que Chanyeol insertó en su interior. Fue honesto con el mayor y le indicó si sentía incomodidad o dolor. Dijo cómo se sentía y le hizo saber cuando estaba listo para seguir adelante. No ocultó nada de lo que estaba sintiendo, fuese bueno o malo, conforme Chanyeol introducía otros dedos y permitió que Chanyeol lo preparara con paciencia hasta que se sintiera completamente cómodo y listo.
— Iremos a tu paso, ¿sí? — dijo Chanyeol tras alinear la punta de su pene con la entrada de Baekhyun. — Quiero que esta noche sea placentera para ti.
Baekhyun asintió. — Está bien.
Chanyeol se inclinó hacia los labios de Baekhyun con una suave caricia y tomó una de sus manos mientras lo penetraba lentamente. Baekhyun sintió una ligera incomodidad, pero Chanyeol lo había preparado tan bien que no sintió un dolor que no pudiera aguantar. De igual manera, se dio a sí mismo un momento para acostumbrarse al tamaño de Chanyeol . Tiempo que Chanyeol le dio sin queja alguna.
— Eres muy grande, — dijo Baekhyun contra los labios de Chanyeol. — Más grande de lo que pensaba.
Chanyeol rió por lo bajo. — ¿Es algo en lo que habías pensado antes?
Baekhyun se sintió tímido por un momento, pero decidió ser honesto. Estaban teniendo sexo y se habían sincerado con el otro. No encontraba razón alguna para ocultar la verdad. — Muchas veces, — admitió mientras sentía sus mejillas calentarse. — Más de las que me gustaría admitir. Puede que...pensara en ti mientras... — mordió su labio inferior.
— ¿Mientras...? — preguntó Chanyeol con una luz divertida en sus ojos.
— Ya sabes que es lo que quiero decir, — se quejó Baekhyun.
Chanyeol rió más alto antes de embestir sus caderas una vez, sacando un gemido de sorpresa de Baekhyun. — Pues sí, y espero poder exceder tus expectativas.
Sin esperar más, Chanyeol comenzó a moverse y Baekhyun enterró sus uñas en la suave piel de los hombros del alto. Dejó que Chanyeol tomara todas las riendas y se permitió a sí mismo disfrutar del momento sin la preocupación de lo que ocurriría después. Nada de eso importaba cuando estaba con Chanyeol, con el hombre que amaba tanto.
Chanyeol se movía con fervor y cambió el ritmo de sus caderas conforme pasaba la noche. Lo folló en distintas posiciones e incluso instó a Baekhyun a tomar el control cuando lo montaba. Le dio a Baekhyun todo lo que pidió y mucho más hasta que Baekhyun sintió que estaba en las nubes.
Perdió la cuenta de cuantas veces se corrió. Tan solo sabía que estaba en la nubes, flotando por el placer que Chanyeol lo estaba haciendo sentir. Nunca antes había logrado experimentar algo de ese tipo. Cuando decía que sus experiencias sexuales pasadas habían sido insípidas, había subestimado lo realmente malas que habían sido. Ninguno de sus compañeros pasados había logrado hacerlo correrse de esa manera tan intensa ni tantas veces como lo había hecho Chanyeol con tanta facilidad.
Ningún compañero sexual anterior se había preocupado realmente por su placer y aunque Baekhyun había logrado correrse...había sido muy pasajero. No sabía lo que era realmente un buen orgasmo hasta ese momento en los brazos de Chanyeol, con su cara enterrada en la almohada y su culo en el aire mientras Chanyeol lo penetraba una y otra vez.
Nunca supo lo bueno que podía ser el sexo hasta que montó a Chanyeol con fervor y locura, sus caderas moviéndose con fuerza sobre las de Chanyeol mientras el alto lo abrazaba fuerte contra sí mismo.
Y nunca supo lo que hacer el amor era realmente hasta que Chanyeol lo folló lento y con fuerza al final, murmurando palabras de amor y devoción en sus oídos mientras lo hacía viajar por el universo con cada uno de sus embistes.
Cuando terminó y Chanyeol se acostó junto a él, Baekhyun se sentía completamente desconectado de sí mismo. Su vista era completamente blanca mientras sentía que flotaba en una suave nube en el cielo. Se dejó llevar por la sensación y permitió que su cuerpo volviera en sí a su propio paso.
A la distancia podía sentir a Chanyeol acariciando su pelo y besando sus mejillas con cariño. Se dispuso a concentrarse en eso hasta que poco a poco recuperó control de sí mismo. Hasta que finalmente el techo de la habitación se hizo tangible nuevamente y Baekhyun sabía que había regresado de donde fuera que se mente estaba.
— ¿Ch-Chanyeol? — preguntó, su voz ronca y tímida.
— Aquí estoy, amor, — dijo el gigante. Baekhyun lo sintió posar un suave beso en su frente antes de rodear sus caderas con sus brazos. — ¿Cómo te sientes?
— Muy bien, — confesó sin pudor. Después de lo que hicieron, no había forma alguna de que sintiera ningún tipo de vergüenza ante él. — No imaginaba que podía sentirse tan bien.
Chanyeol besó sus labios. — Me alegro que excediera tus expectativas.
Baekhyun rió por lo bajo antes de ponerse serio. No podía evitar sentir miedo. — ¿Qué pasará después de esto?
— ¿Qué quieres que pase?
Baekhyun recostó su cabeza en el pecho de Chanyeol y suspiró. — Te quiero a ti. Quiero estar contigo. Quiero volver a hacer esto una y otra vez. Quiero salir y poder hacerle saber al mundo que eres mío. Quiero las citas y las noches de besos y risas...— sintió lágrimas llenar sus ojos. — ¿Es eso posible?
Chanyeol plantó un beso en la frente de Baekhyun. — Te daré lo que quieras, pero quiero que estés completamente seguro de eso. Estamos en etapas diferentes de la vida y no quiero ser un obstáculo.
Baekhyun se sentó en la cama y miró a Chanyeol a los ojos. — Estoy lo suficientemente grande para saber qué es lo que quiero, — dijo con el ceño fruncido.
Chanyeol acarició la mejilla de Baekhyun con su pulgar. — Lo sé, Baekhyun. No he dicho lo contrario. Tan solo quiero que pienses en todo esto. Te llevo diecinueve años y eso no es algo que podemos ignorar.
Baekhyun hizo un puchero. — No me importa la edad. Solo quiero estar contigo.
Chanyeol le pidió a Baekhyun se acercara y abrazó su cuerpo contra el suyo. — Está bien, Hyunee. Pero quiero que sepas que siempre puedes ser honesto conmigo. No me ocultes nada. Cualquier cosa que quieras o sientas, házmelo saber. Quiero que esto funcione tanto como tú.
Baekhyun besó los labios de Chanyeol. — Tú también, por favor. — Chanyeol asintió. — Te amo, — añadió Baekhyun.
Chanyeol sonrió. — Yo también te amo.
Y con un suave beso, sellaron el pacto que acababan de formar.
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A la mañana siguiente, Baekhyun se sentía feliz por la forma en que se dieron las cosas...y extremadamente adolorido. Chanyeol tuvo que ayudarlo a movilizarse al comedor para desayunar porque no podía caminar solo.
— Lo siento, — murmuró Chanyeol en su oído.
— No sé por qué no estoy convencido con esa disculpa, — respondió con un puchero. Aunque no podía quejarse, él había querido que Chanyeol se lo follara y vaya que lo hizo.
Por supuesto, los hijos de Chanyeol notaron el cambio en la pareja. Y al ser niños, no dudaron en expresar lo que pensaban al respecto.
— Yo ya lo sabía, — dijo Hyeri con orgullo. — Por eso te incluí en el dibujo familiar, Baekhyunee. Sabía que serías mi otro papi.
Hyesung asintió. — Tan solo esperábamos a que papi nos lo dijera.
Baekhyun y Chanyeol se vieron con una sonrisa. Por dicha, los hijos de Chanyeol parecían estar de acuerdo con que estuvieran juntos.
Y cuando la ex esposa de Chanyeol llegó para recoger a los niños unas horas después, los miró con una luz de picardía en sus ojos. — Ya era hora, idiota, — Chaeyoung. — Me alegro de que aquella conversación que tuvimos sirviera de algo.
Baekhyun frunció el ceño. — ¿Qué conversación?
Chaeyoung dejó salir una carcajada mientras que Chanyeol frunció el ceño. — Tan solo le comenté que había un chico muy lindo que gustaba de él y que pensara en su propia felicidad por una vez en su vida.
— No, me dijiste que dejara de ser estúpido, — djo Cjanyeol.
Chaeyoung encogió los hombros. — Es lo mismo. — Luego, volteó su atención a Baekhyun y lo abrazó. — Espero que sean felices. Ya era hora de que hicieran algo sobre esto.
Baekhyun le sonrió. — Muchas gracias. señora Son.
Chaeyoung rodó los ojos. — Dime Chaeyoung. Ahora somos prácticamente fmailia.
Se fue con los niños después de regañar un poco más a Baekhyun. Ella era todo un personaje y a pesar de lo que ocurrió con Chanyeol muchos años antes, a Baekhyun le daba paz saber que su relación actual con Chanyeol era amena. Por los niños decidieron ser amigos y dejar todos los conflictos en el pasado.
— Ahora que tenemos la aprobación de tus hijos y de tus ex, tenemos que hablar con mis padres, — dijo Baekhyun mientras miraban la televisión en la sala.
Baekhyun sintió el cuerpo de Chanyeol tensarse. — ¿Tus padres?
Baekhyun miró a Chanyeol con una sonrisa y asintió. — Y de Kyungsoo.
Chanyeol tragó con fuerza. — O-oh.
Baekhyun rió y besó los labios de Chanyeol con fuerza. — Pero no te preocupes, le diré a tu primo que lo contenga.
Chanyeol se vio horrorizado. — Jongin le tiene más miedo que yo. — Chanyeol abrazó a Baekhyun y lo besó de nuevo. — Pero por ti enfrentaría a cualquiera, incluso a tu mejor amigo.
— Me alegra saber eso,- dijo.
Por el resto de la tarde, pasaron el tiempo juntos, hablando y viendo televisión como cualquier otra pareja. Y ahí fue cuando Baekhyun supo que todo estaría bien. A pesar de las probabilidades en su contra y de la diferencia de años y experiencia, Baekhyun estaba dispuesto a luchar por Chanyeol. Sabía que Chanyeol pensaba lo mismo.
Por eso podía sentirse tranquilo. Sin importar lo que pasara, harían que su relación funcionara.
Eso era todo lo que importaba.