Smutty Feast

Sinopsis

Colección de historias smut del ChanBaek.

Genero:
Erotica
Autor/a:
Nimsshi
Estado:
En proceso
Capítulos:
63
Rating
5.0 19 reseñas
Clasificación por edades:
18+

o1.

Tags: Masturbation, Rimming, Smut


—Buenas noches, señor Byun.

BaekHyun se mordió los labios y respiró profundamente antes de contestar de la misma manera. La pantalla de su computadora se veía borrosa, todo gracias a las lágrimas que tenía acumuladas en los ojos. La ventanilla que indicaba que tenía una video llamada estaba frente a él, y la cara de su jefe lo saludaba completamente seria y profesional. Él haría lo mismo si no fuera porque su cámara estaba tapada con cinta de aislar negra, por lo que su rostro no se veía pero su voz sí se escuchaba. Oh, y si no fuera porque estaba completamente desnudo, y ChanYeol tenía dos dedos dentro de él que movía con demasiada lentitud.

Todo esto era una mala idea en opinión de BaekHyun. El plan de esa noche era bañarse y vestirse bien para tener una video llamada con su jefe, quien le explicaría los temas de las reuniones que se llevarían a cabo en los próximos días con los futuros promotores de su producto. Todo iba bien hasta que salió de bañarse, pues encontró a ChanYeol, su pareja de ya hace algunos años, cortando pedazos de cinta de aislar y pegándolos en la cámara de su computadora.

—¿Qué mierda haces, ChanYeol? —preguntó, acercándose al susodicho quien por fin había terminado su trabajo. Y por su expresión, se veía bastante orgulloso.

—Creo que es obvio, ¿no? —respondió, con una sonrisa en el rostro que BaekHyun no correspondió. ¿Acaso estaba loco?

—Por si no lo sabías, en diez minutos tengo una video llamada con el señor Lee, y no me podrá ver si cubres mi cámara, ChanYeol.

—Ese es el punto —respondió su novio, levantándose hasta quedar frente a él. BaekHyun seguía sin entender absolutamente nada de lo que estaba sucediendo, pero pronto, ChanYeol cortó todos sus pensamientos cuando se acercó a él, lo tomó de la cintura y comenzó a besarlo con tal avidez que lo dejaba sin respiración. A comparación de él que solo tenía una toalla puesta alrededor de su cintura, ChanYeol seguía con la ropa de oficina que llevaba todos los días, y el roce de la tela de su camisa con su piel desnuda lo estaba volviendo loco. Sin embargo, tenía algo importante que hacer dentro de muy poco, y tenía que detenerse ya si no quería quedar en ridículo.

—Chan…ChanYeol, basta… —dijo y se separó, sintiéndose algo mareado. Su pareja acarició su cabello, todavía mojado por la ducha previa—. En serio tengo que prepararme ya, y me harás trabajar el doble porque tengo que quitar la estúpida cinta.

—Oh, no tienes que quitarla —murmuró y se acercó de nuevo a él, besando su hombro y disfrutando de los escalofríos que provocó—. No creo que quieras que tu jefe vea cómo te follo, ¿o sí?

BaekHyun se congeló en su lugar cuando escuchó las palabras roncas de su novio, y dio un pequeño salto al sentir cómo las manos grandes de su pareja desataron su toalla hasta hacerla resbalar por su cuerpo. Quería detenerlo, debía hacerlo, pero ahora mismo su voz estaba estancada en su garganta gracias a las atenciones que le estaba brindando. Si no fuera porque una de las manos del más alto estaba en su cintura, estaba seguro de que caería de rodillas al suelo, todo gracias a los labios que estaban atacando su cuello sin piedad.

—Me la debes —dijo ChanYeol y lo pegó a su cuerpo mientras masajeaba su trasero—, ayer me dejaste con un problema en los pantalones que yo mismo tuve que arreglar, todo porque tu madre te habló por teléfono. Si crees que te salvarás hoy, estás muy equivocado.

—Pero es mi jefe… —replicó BaekHyun, sin poner resistencia alguna cuando ChanYeol lo recostó boca abajo sobre la cama, justo enfrente de su computadora.

—¿Y eso qué? —respondió, acercándose lo suficiente para besar su nuca y recorrer con sus manos su espalda— Responde a todo lo que te pida, y trata de no hacer demasiado ruido. Será tu culpa si nos descubren, lindura.

Y ahí estaba, apretando entre sus manos las sábanas de su cama mientras sentía los dedos de ChanYeol entrando y saliendo de su cuerpo con tal destreza que le provocaba calambres. No podía evitar sentirse avergonzado porque parecía que su jefe estaba presenciando todo lo que su pareja le estaba haciendo, pero al mismo tiempo la excitación y adrenalina recorrían su cuerpo.

—Antes de comenzar, señor Byun, me extraña que su cámara no esté disponible. ¿Tuvo algún problema? —comentó su jefe, a lo que BaekHyun sintió que su rostro se calentaba más de lo que ya estaba. Por supuesto, no ayudaba en nada que ChanYeol soltara una risa silenciosa, y luego se acercara al lóbulo de su oído para morderlo lentamente.

—Eso… —comenzó, tratando de que su voz no se quebrara demasiado—. Se-se averió a último minuto, pero mañana mismo la llevaré a reparar.

—Muy bien —escuchó que ChanYeol le decía en el oído antes de levantarse y quedar sentado de nuevo, a su lado, sin detener el movimiento de su mano.

—Bien, creo que sería prudente que comencemos. Los promotores que vendrán en las próximas juntas son muy importantes para nuestra industria, por lo que… —BaekHyun cerró los ojos, sin poder concentrarse por completo en las palabras que le decía su jefe. Bajó la cabeza e inconscientemente levantó su trasero al sentir cómo ChanYeol aumentaba el ritmo de sus dedos, como si quisiera seguirlo. Estaba haciendo todo lo posible para no dejar escapar ningún sonido que los delatara, pero era muy difícil cuando ChanYeol seguía dando en ese punto que lo hacía ver estrellas. De vez en cuando hablaba, procurando que no fueran oraciones largas; quería hacerle ver a su jefe que le estaba prestando atención, aunque no fuera totalmente cierto.

De pronto, ChanYeol sacó sus dedos de él y empezó a acariciar la piel de su trasero y espalda, dándole un ligero respiro que BaekHyun aprovechó para calmar los latidos de su corazón y enfocar su mirada de nuevo en la pantalla. Estaba poniéndose al tanto de toda la información que le proporcionaba su jefe cuando sintió las manos de ChanYeol tomando su cintura con fuerza, y de repente unos dientes se clavaron en una de sus nalgas provocando que gritara de la sorpresa y el dolor, cosa que hizo que su jefe parara de hablar y que ChanYeol recargara su frente en su coxis, riendo. Tenía tantas ganas de voltear y darle un golpe al bastardo de su novio, pero no pudo cumplir sus deseos al sentir ahora la mano de su pareja envuelta en su miembro, masturbándolo eficazmente.

—¿Todo bien, señor Byun? —murmuró, pero BaekHyun no podía hablar. Su cuerpo estaba tan sensible que si abría la boca lo único que saldría serían sonidos obscenos. Pero ChanYeol no se la pondría fácil.

—Contesta —dijo en su oído, aumentando el ritmo de su mano— o te juro que pararé aquí mismo y te dejaré así, BaekHyun.

—Yo… —dijo, mordiéndose los labios. ChanYeol había regresado a su lugar y seguía masturbándolo, además de que ahora el pulgar de su otra mano jugaba justo en su entrada—. Me-me pegué. En el pie. Estoy bien.

—¿Está seguro? —preguntó su jefe, pues notó el evidente temblor en la voz de BaekHyun. Si supiera la verdadera razón….

—Sí —murmuró, esta vez con más seguridad—. Podemos continuar.

—Bien —dijo, y BaekHyun respiró profundamente—. Como le decía, la primera reunión será en dos días. ¿Cree que pueda llegar una hora antes, para arreglar todos los detalles?

—Claro —dijo, abriendo inconscientemente más las piernas cuando sintió cómo ChanYeol dejó su miembro para agacharse y darle un beso negro, muy lento para que el hombre no pudiera escuchar nada. Sin embargo, BaekHyun sabía que no aguantaría mucho más sin emitir sonido alguno, así que se agachó y mordió la tela de las sábanas a su alcance.

—Perfecto, entonces creo que ya está todo listo. ¿Tiene alguna duda?

BaekHyun negó con la cabeza, pero obviamente su jefe no podía ver. Respiró un par de veces en silencio, sintiendo cómo ChanYeol metía y sacaba su lengua con tanta dedicación que le hacía pensar que lo estaba disfrutando más que él.

—No —dijo, sintiendo cómo su cuerpo temblaba al bajar una mano y masturbarse con el líquido preseminal que estaba produciendo—. Todo está perfecto.

—Muy bien —dijo el hombre, y BaekHyun vio con ojos nublados cómo juntaba los papeles que tenía en su escritorio y los ordenaba a un lado. Lo único que quería es que esa maldita video llamada terminara para que ChanYeol lo follara de una vez—. Entonces es todo, señor Byun. Muy buenas noches, nos vemos mañana.

BaekHyun ni siquiera dijo adiós. Cerró la ventana de la conversación y luego la laptop con presteza, y una vez que el aparato estaba lejos de él, se permitió agacharse y gemir en voz alta cuando ChanYeol retiró su boca de su entrada y masajeó de nuevo su trasero.

—Lo hiciste bien —dijo el alto con voz ronca, separándose de su amante para empezar a desabrocharse los pantalones—. Estoy orgulloso de ti.

—Cállate imbécil —respondió, y ChanYeol simplemente rió—. Será mejor que lo hagas bien, no pasé esta tortura por nada.

—No tienes de qué preocuparte, BaekHyunnie —dijo ChanYeol agachado de nuevo en su oído, hincándose encima de él—. Sabes que siempre te lo hago bien.

ChanYeol no terminó de desvestirse cuando ya había tomado la cintura de BaekHyun y lo penetraba de una sola vez. Sabía lo sensible que era su pareja, y no se equivocó cuando sintió cómo el más bajo arqueaba la espalda y gemía en el momento en que abrazó su cuerpo desnudo, moviéndose a un ritmo rápido. BaekHyun lo siguió sin problemas, concentrado en mantener sus brazos firmes sobre la cama para evitar así caer de cara contra el colchón.

BaekHyun no se preocupó de bajar la voz por si algún vecino los escuchaba, y eso tenía encantado a ChanYeol quien mordía su cuello y pasaba sus pulgares por los pezones erectos de su pareja. Si había una cosa que lo encendía por completo era la perfecta voz de BaekHyun hecha un desastre de gemidos y palabras entrecortadas, todo gracias a él.

—Cha-ChanYeol… más… —pidió BaekHyun, y no se lo negó. Aumentó el ritmo, gruñendo y gimiendo al sentir cómo su orgasmo estaba cerca, y BaekHyun mostraba las mismas señales al gritar con más fuerza con cada embestida que le daba. ChanYeol se separó ligeramente de él, solo para ver cómo los músculos de la espalda de BaekHyun se movían cada vez que empujaba hacia adelante, y su piel brillaba gracias al sudor. Una obra maestra, sin duda.

Ninguno de los dos duró mucho más. BaekHyun fue el primero en correrse, liberando su semen en las sábanas blancas de su cama y temblando de pies a cabeza. ChanYeol, por su parte, se dejó llevar por las contracciones que hacía BaekHyun alrededor de su miembro, y pronto lo llenó por completo bajo gemidos roncos y entrecortados por parte de ambos.

BaekHyun se recostó en la cama, jadeando y con los ojos cerrados, y ChanYeol lo siguió hasta imitar su posición y abrazarlo por la espalda. No podía quitar la estúpida sonrisa de su cara, no cuando BaekHyun por fin abrió los ojos y lo vio con expresión seria, pero con una sonrisa bailando en sus labios.

—Ahora tendré que ducharme de nuevo —dijo BaekHyun con voz ronca. ChanYeol rió y pasó su mano por el pecho de su pareja, asegurándose de tocar sus pezones sensibles y disfrutando de su reacción.

—Siempre podemos ducharnos juntos, BaekHyunnie.