Capítulo único
Entrenar juntos, engordar juntos y bajar de peso juntos.
Ese era el lema de ChanYeol y BaekHyun, o al menos lo fue cuando el más bajo decidió que quería tener por una vez un cuerpo duro, apretado y totalmente caliente y su novio se tomó la libertad de entrenar con él porque total, ¿cuánto vas a durar sin comer pizza?
A decir verdad, BaekHyun duró mucho, al menos lo hizo la segunda vez que trató de ponerse hacer ejercicio. Sip, la segunda. La primera vez eligió el entrenador equivocado y la compañía errónea, MinSeok y el idiota de JongDae no eran la motivación suficiente para mantenerlo durante muchos días trabajando en el gimnasio. Sin embargo, ChanYeol logró motivarlo.
En defensa de ChanYeol, hay que decir, que él no esperaba que eso ocurriera.
Al inicio era un reto entre ambos. BaekHyun se quejaba continuamente de que no era constante para el ejercicio y miraba con cierta envidia JunMyeon o incluso a SeHun porque él también quería verse de esa manera aunque solo fuera por la satisfacción de subirse un poco más el ego. Y ChanYeol, como buen novio, decidió provocarlo un poco.
Podríamos entrenar juntos.
La frase sonaba inocente y casual, pero ChanYeol descubrió en una sola tarde que eso no iba a tener nada de inocente o casual, porque BaekHyun se lo tomó como un reto personal cuando le dijo sabes que vas a sucumbir al pollo frito, BaekHyunee y supo que no iba a jugar limpio cuando le dio una mirada intensa y se quitó el suéter largo que estaba usando.
Para ser justos, reconoce que él también se lo tomó como algo personal y quiso demostrar que no solo tenía brazos suculentos, sino que podía tener el pack completo. En parte fue por orgullo y amor propio, pero sobre todo, quería volver loco a su BaekHyunnie.
ChanYeol no esperaba que su juego se volviera en su contra.
Saltemos juntos.
Comenzó con algo tan simple como eso. Habían muchas cuerdas para saltar en la sala del gimnasio, sin embargo, BaekHyun tuvo la idea de que no era tan interesante hacerlo a la vez y competir por quién duraba más. A lo mejor era estúpido, pero accedió a saltar a la comba con BaekHyun usando la misma cuerda y con el tipo tan pegado a su pecho que si no medía del todo su salto, podría tirarlo al suelo. JunMyeon no tardó en decirles cuán idiota era esa idea, pero a ninguno de los dos le interesó, no cuando BaekHyun sonreía como un hijo de puta y ChanYeol se quedaba fascinado en la sincronización de sus cuerpos saltando, mientras su novio lo agarraba por la cintura.
Eso no fue lo peor, no obstante.
A BaekHyun cada día se le ocurrían cosas más explícitas para hacerlo sudar y calentarse no precisamente por el ejercicio y francamente, ChanYeol terminaba a veces tan duro en partes que no pretendía endurecer que le dolía. Al fin de cuentas, no era sano hacer flexiones con BaekHyun justo debajo de él, sonriéndole y mordiéndose el labio de esa forma tan encantadora y seductora. Y era muchísimo peor cuando él estaba debajo del tipo, tanto que más de una vez perdió la cuenta de flexiones, porque BaekHyun siempre era sexy, pero ChanYeol no sabía que también podía gustarle sudado por el deporte, exhausto por el ejercicio y con sus músculos flexionándose una y otra vez en cada subida y bajada.
Hasta el momento, ChanYeol había sido el que provocaba esa clase de reacción en su novio. Él lamía sus labios al ver sus brazos al descubierto, lo regañaba por subirse las mangas de la camisa con falsa inocencia y pasaba la lengua de vez en cuando por su piel murmurando algunas cosas que sonaban como mío, idiota y quién te dio permiso para enseñarle esto a nadie.
ChanYeol moría por BaekHyun continuamente, todo hay que decirlo. Le gustaba el chico tanto cuando estaba delgado como cuando engordó un poquito, le gustaba su culo prieto y pomposo, sus muslos insinuantes y en sí, todo él. Pero no podía negar que cuando comenzó a tener más trabajado su abdomen, ChanYeol se fue un poquito a la mierda y descubrió que esa faceta también le hacía daño.
BaekHyun le hacía daño en general, pero el mero pensamiento de que en un futuro no demasiado lejano muchas personas con cámaras iban a grabar el momento en el que su novio, su pequeño y perfecto novio, se quitara la camisa, le provocaba muchos sentimientos a ChanYeol. Y lo mataba un poco más.
—Tierra llamando a ChanYeol. Te has quedado en otro planeta. —chasqueó los dedos delante de su nariz BaekHyun. Al fin enfocó sus ojos en él, notando un poco de molestia. —Te decía que vamos hacer abdominales. Tú empiezas.
ChanYeol obedeció sin decir una palabra, sentándose en el suelo y preparándose para el ejercicio. Lo único que lo detuvo fue que BaekHyun se quitara la camisa y se colocara a sus pies.
—¿Qué haces?
—¿Sujetarte los pies? —había una inocencia fingida en su voz y ChanYeol gruñó.
—No llevas camisa.
—Felicidades, genio, sin tu ayuda no lo hubiera sabido.—se burló de él, rodando los ojos.—Venga, prepárate.
—¿Por qué te has quitado la camisa?—continuó sin echarse como el chico le ordenaba.
BaekHyun bufó.
—Tengo calor y estoy sudando.
—Yo también y no me he quitado la ropa.—frunció el ceño.
—Porque no quieres. —le dijo con tono seductor, guiñándole el ojo y apoyándose en sus rodillas. —Tómatelo como una pequeña motivación, ChanYeollie.
¿Pequeña motivación? Eso no era motivarlo, eso era torturarlo mientras hacía flexiones, pero no dijo nada.
ChanYeol descubrió con el tiempo, que a medida que entrenaban juntos, BaekHyun tenía muchísima más confianza en sí mismo, y no le importaba desnudarse. No era que antes no lo hiciera, todo hay que decirlo, porque BaekHyun nunca tuvo mucho pudor en mostrarle su cuerpo, sin embargo ahora era más osado y no le importaba que los demás miembros o personal del staff estuvieran delante. ChanYeol, internamente, quería morir cuando eso ocurría, lo que era irónico, porque él era el primero al que le gustaba lucir su cuerpo.
Lo cierto era, que el entrenamiento se volvió una clase de reto muy personal entre ambos y era consciente de que estaban tentándose el uno al otro para ver quién se rendía primero. No había que ser ningún genio (ni JongDae) para saber que los dos eran tercos como mulas y que en vez de abandonar, iban a subir el nivel.
Por eso, la ropa era menor cuando hacían abdominales y sentadillas y cuando hacían flexiones uno arriba del otro a veces rozaban sus labios. Pero el punto de inflexión fue cuando BaekHyun lo retó hacer cincuenta flexiones en una barra y darle como premio una mamada. ChanYeol primero escupió el agua, después se puso rojo, pero a los cinco minutos estaba colgado de la barra pidiéndole fuerza a un dios en turno para conseguir pasar esa mierda sin morir en el intento.
Cabe destacar que lo consiguió y que BaekHyun fue un poco indulgente contando. Porque, al fin de cuentas, el chico quería entrenarse, ganarle y comer pizza gratis por su cuenta (si consigo abdominales tú pagarás la pizza y el pollo frito de celebración, ChanYeol), pero ChanYeol sabía que también le gustaba verlo, sobre todo desnudo y duro por él.
***
Cada vez se veía más caliente, y no hablaba solo de sí mismo.
BaekHyun quería fingir que no le afectaba ver a su novio entrenar con él y adquirir un abdomen más definido. Pretendía que todas esas sesiones trataban de él y su afán por mostrar tan solo por una vez un cuerpo duro y varonil que no encajara del todo con su cara de facciones suaves. La verdad era que se moría por lamerlo por completo, morderlo y quizás ponerle encima tantas capas de ropa que pudiera ir rodando por la calle.
No le gustaba decir que era celoso, porque no sentía exactamente celos. De hecho, se sentía orgulloso cuando las fans gritaban al ver los brazos de ChanYeol y se reía para sí mismo, porque esas chicas nunca sabrían lo que era tocarlos o sentirlos. Únicamente BaekHyun podía y sabía y eso le daba satisfacción.
Sin embargo, comenzó a ponerse algo nervioso cuando el bocazas de SeHun anunció que sus dos hyungs estaban preparándose para lucir sus abdominales. El maknae sonrió malvadamente al final, cuando nadie lo vio, y murmuró alguna cosa sobre ChanBaek, van a morir y ChanBaek de nuevo y BaekHyun miró a ChanYeol, descubriendo que él tenía una sonrisa autosuficiente mientras se tocaba el abdomen.
BaekHyun no se preocupaba por sí mismo, es decir, sabía que su cuerpo ya no estaba blandito y que por mucho que esos entrenamientos hubieran sido una excusa para joder de alguna manera al otro, ambos se habían esforzado para conseguir un cuerpo bien trabajado.
El problema era que no estaba preparado mentalmente para ver sus abdominales en directo y no poder tocarlos con la lengua o algo. Y puede que sus sesiones de entrenamiento, le gustaran un poco bastante.
Porque ChanYeol comenzó a vengarse esos días de sus insinuaciones mientras ejercitaban y ahora se dedicara, no solo a imitarlo sacándose la camisa, sino que tocaba sus muslos mientras hacían abdominales de una manera muy poco inocente o que casi le rozara la polla cuando cambiaban de posición. Pero, BaekHyun sabe que se lució cuando se desnudó por completo, se puso de pie frente a él con una mirada de superioridad que lo calentó de muchas maneras y le dijo no cuenta si no llegas hasta mi pene. También sabe que se la devolvió a medias cuando no solo cumplió con lo dicho, sino que le daba un beso cada vez que subía.
Todo en general, estaba matándolo lentamente, pero BaekHyun era digno y fingía que su ChanYeol no se estaba poniendo más caliente de lo normal. Quizás por eso, aprovechó la oportunidad para quitarse la camisa durante su solo de baile. Se niega a admitir que le tocó mucho los cojones que ChanYeol dejara que la camisa se le subiera en artificial love y que tuviera el descaro de decir que fue un accidente y que no movió su cuerpo a propósito para que la tela volara.
—¿Qué pasa, qué tienes mucho calor? —lo increpó un día. Usaba una camisa sin mangas, más escotada de lo normal y con un tatuaje falso en el pecho.
ChanYeol alzó las cejas muy burlón y sonrió abrazándolo.
—No tengo calor, soy el fuego, BaekHyunnie.
—Es un chiste muy malo, lo sabes.
—Pero te encanta. —le guiñó el ojo, tocándole el trasero.—Además, no sé de qué te quejas, yo no me he quitado la camisa.
—No, solo la hiciste volar inocentemente. —le dijo sarcástico.
—Por supuesto. Tú eres el exhibicionista.
BaekHyun chasqueó la lengua sonriendo.
—Es porque eres el fire de mi light.
—¡Por favor, dejen de hacerse insinuaciones y chiste malos! —gritó JongDae repentinamente, apartando la mirada de su teléfono.
No le hicieron caso a JongDae, cabe destacar. De hecho, ese día BaekHyun mostró de nuevo sus abdominales y ChanYeol al fin accedió a la idea de MinSeok de subirse la camisa. Él no iba a fingir que no estaba interesado y ayudó a contar y subir la prenda, incluso puede que se comiera un poco con los ojos a su novio y a lo mejor MinSeok le dio una mirada de advertencia para que dejara de verlo tan obviamente.
¿Podían culparlo por querer pasar su lengua por ese pecho hasta su ombligo? No, claro que no, joder. BaekHyun estaba tan cerca de los abdominales de ChanYeol que podía olerlos y él quería hacerle tantas propuestas indecentes que los incluyera a ambos desnudos, solos y quizás con alguna cosa dulce sobre el abdomen de ChanYeol que podía incluso, babear.
Prefería levantarse la camisa y hacer gritar a las fans (y a su novio internamente) para distraerse.
Entrenar juntos, engordar juntos y bajar de peso juntos.
Habían entrenado juntos, seguían haciéndolo de hecho, aunque en esos días sus sesiones de ejercicio terminaban antes y acababan sudando por otros motivos diferentes, de hecho, la cinta de correr(se) era más interesante que frotar su polla contra la de ChanYeol cuando hacían flexiones.
Pero, BaekHyun también quería comer. Otra cosa que no fuera el pene de ChanYeol, quiere decir.
—He ganado, ChanYeollie. —murmuró al final del concierto.
El tipo se había quitado la camisa porque podía hacerlo y BaekHyun trataba de ignorar la mirada de algunas de las noonas coordinadoras sobre su novio, mientras se engachaba a su cintura aún con su lazo sujetando su reciente pelo castaño y le daba una mirada de superioridad a ChanYeol.
—¿Qué has ganado?
—No te hagas el idiota. Tengo mi tableta de chocolate, quiero mi premio.
—¿Mi tableta de chocolate no es tu premio?—alzó las cejas, rodeándolo con un brazo por los hombros y sonriéndole.
—Pollo frito y pizza, ChanYeol. —zanjó con tono exigente.
—Vamos a engordar, BaekHyunee. —se quejó deteniéndose y poniendo esa carita de perrito abandonado que no encajaba con su torso desnudo.
—Pero lo haremos juntos. —argumentó abrazándose más a él. —Además, siempre podemos bajar de peso. Muy juntos. —murmuró muy cerca de sus labios.
ChanYeol sonrió, besándolo muy despacio y BaekHyun supo que había ganado y que quizás no iba a comer solo pizza y pollo frito.
FIN