M.H ∵ Libro 2: Compañero Purrfecto ◇ [ChenMin]

Sinopsis

Minseok es un hibrido de puma. Durante toda su vida ha evitado a los cambiantes, pero un grupo de hombres-lobos lo captura y deciden jugar a cazarlo antes de matarlo. Entonces un gran hombre-lobo lo rescata. Él es el hombre más sexy que ha visto en toda su vida, tiene el pelo negro como el carbón, un cuerpo muy musculoso, unos ojos penetrantes y un gruñido que le calienta la sangre. El cuerpo de Jongdae responde con fervor a Minseok y jura protegerlo con su vida aunque sea el enemigo. Él es hermano del futuro alfa y sabe que un gato nunca sera aceptado por su manada. Está a punto de empezar la temporada de apareamiento y cuando su lobo huele su excitación ya no hay manera de parar a su animal.

Genero:
Fantasy/Erotica
Autor/a:
CherryLoeY
Estado:
Completado
Capítulos:
16
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

1

El miedo hacia que el corazón de Minseok latiera con fuerza mientras corría, se agachó demasiado tarde y la rama de un árbol se le enganchó en su cabello rojo, tropezó y casi cayó, pero siguió corriendo.

El sonido de gruñidos se mezclaron con el de su respiración agitada.

Voy a morir, pensó, presa del pánico. Obligó a sus piernas a seguir corriendo y trato de ignorar los cortes en sus pies descalzos.

Una semana antes, le había dicho a su compañero de trabajo que odiaba la idea de cumplir los treinta a final de este mes.

Ahora ya no tendrás que preocuparte de eso, le susurró su mente. No vas a sobrevivir para celebrar tu cumpleaños.

Una rama crujió ruidosamente a su izquierda, él sabía que se estaban acercando.

Podrían haberlo atrapado ya, pero en cambio, estaban jugando con él, persiguiéndolo a través del bosque, por el simple placer de cazarlo. ¿Cómo lo habían encontrado o como no se dio cuenta de que lo estaban siguiendo? No lo sabia, pero no debería haber pasado.

Su madre le había jurado que nadie sospechaba de la verdad. Por desgracia, ahora su peor pesadilla se había hecho realidad.

Dos hombres se habían acercado a él mientras dejaba las compras en su coche, uno de ellos le dio un puñetazo en la cara y cuando despertó, se encontró en medio del infierno.

Se habían llevado sus zapatos, su mochila y le habían dado una ventaja de cinco minutos.

Los aullidos llenaron el bosque que lo rodeaba. él vio una forma oscura delante y cambió de dirección para esquivarlo, en este momento, habría deseado tener la velocidad y agilidad de sus atacantes.

Él tropezó con algo en el suelo y cayó, aterrizó dolorosamente sobre las rodillas y los brazos.

Las hojas secas se le clavaron un poco en las palmas de las manos. Trató de levantarse, pero sus miembros temblaban por el cansancio.

Un profundo gruñido le hizo girar la cabeza y el puro horror se apoderó de él al ver a un gran lobo negro saliendo de entre los arbustos. La baba le goteaba por la mandíbula y le estaba mostrando los dientes afilados. El lobo levantó una pata y dio un paso hacia él.

Los separaban cinco metros, pero para él, la bestia no estaba los suficientemente lejos. Las hojas crujieron de nuevo y él volvió lentamente la cabeza en la dirección al sonido, un segundo lobo apareció por el lado de una gran roca y un tercero le seguía de cerca.

Ellos gruñeron, obviamente, tenían la intención de atacarlo.

Él jadeó, el sudor le corría por la espalda y levantó la mirada hacia el árbol más cercano, esperaba que la rama estuviera lo suficientemente baja para llegar hasta ella. Le tomó cada onza de su fuerza, impulsarse con los pies y saltar. Ese era uno de los pocos rasgos que había heredado de su padre, pero uno que tal vez lo ayudaría a sobrevivir. Se agarró a la rama con ambas manos y apoyo un pie descalzo en la corteza del árbol.

Algo peludo le rozo la otra pierna. El instinto de supervivencia y el miedo, lo motivaron para agarrarse más fuerte a la rama y no mirar abajo. Comenzó a subir, hasta las ramas del árbol más delgadas y se detuvo cuando una crujió. El viento sopló fuerte y balanceó las copas de los arboles, se le hizo un nudo en el estomago y se preguntó si su peso rompería la rama.

El viento se detuvo y él miró hacia el suelo. Otra oleada de miedo lo golpeó con fuerza y lo dejó sin respiración, abajo, había por lo menos seis lobos, mirandolo.

Él se obligó a respirar de nuevo y estudió el área a su alrededor. La distancia entre los árboles era demasiado grande como para saltar de una rama a otra y escapar.

Lo tenían atrapado.

Los lobos aullaron y él se estremeció.

Más lobos se acercaron y se quedó sin aliento cuando uno de ellos comenzó a transformarse, de lobo a humano.

El hombre tenía el pelo corto de color rubio y la piel bronceada. Se quedó en cuclillas durante largos segundos, mientras se recuperaba de la transformación y luego levantó la cabeza y lo miró.

El chico tenía unos veinte años. -"Ven aquí"-, exigió. "Eso no es justo."-

Otro lobo se transformó en hombre. Supuso que era un adolescente, a juzgar por su apariencia juvenil. Su desnudez no parecía molestarlos en lo más mínimo, ya que el más joven lo miraba sorprendido y el rubio le fruncía el ceño.

-"Hombre, ¿has visto lo rápido que se subió a ese árbol? ¿Por qué no ha cambiado? "

El rubio se encogió de hombros. -"No lo sé y no me importa."- Él saltó hasta la primera rama. -"Ven aquí o subiré a por ti. "

Minseok no sabía que decir. La conmoción y el horror de su situación lo habían dejado sin palabras. Él se lamió los labios y obligó a su cerebro a trabajar.- "Déjame en paz. No les he hecho nada. "

-"Sigues respirando."- El rubio hizo una pausa. -"Eres un omega y yo estoy caliente. No deberías haber salido solo y sin protección. Te voy a joder antes de matarte".

Tenia muy claro que hablar con ellos no lo sacaría de este problema. No les importaba que él no les hubiera hecho nada o que no los hubiera buscado, ellos querían matarlo por la herencia que dejo su padre.

Trató de recordar su rostro, pero no pudo. Sus fotografiás no sobrevivieron al incendio que le quito la vida apenas unas semanas después de su quinto cumpleaños.

Más lobos se acercaron al pequeño claro y ya eran once en total, incluyendo a los dos humanos. Los hombres lobo eran temidos, criaturas feroces y grandes enemigos de los que eran como su padre.

Por eso lo habían atacado.

-"Ni siquiera es gracioso."- El adolescente se rió. -"Nadie estaría tan loco como para tocar a uno de ellos. Eso es enfermo, Donny. "

-"Ya sabía que eras idiota"-, Donny se burló del rubio. -”A mi me gustaría joderlo".

-"No lo soy"-, farfulló el adolescente. -"Supongo que serás el primero en tener sexo con él."

Alguien resopló con fuerza y un hombre de veintitantos años, se acerco al árbol y miró hacia Minseok

-"Eres un bobo, Dowon. ¿Tener sexo? Se dice follar."- El hombre desnudo sonrió.-"Y sí, él es un culo bastante atractivo."

Minseok se estremeció de miedo.- "Dejenme en paz".

Un aullido atravesó el bosque y los hombres se agitaron notablemente. El rubio giró la cabeza en la dirección del sonido. -"Mierda. Jongdae viene. Él no nos dejará jugar con el gato"

Un gran lobo negro entró en el claro. Minseok podría decir que incluso era el más grande de todos.

Él gruñó tan fuerte que su cuerpo empezó a temblar.

Le sorprendió la rápidez de su transformación.

Siempre había asumido que el cambio era profundamente doloroso, pero él no mostró ningún signo de dolor.

El hombre era más imponente que los otros en su forma humana. Tenía el pelo largo hasta los hombros y negro como el carbón. Daba miedo. El hombre se incorporó de un salto y giró los anchos hombros para relajar los músculos. Se dio la vuelta para enfrentarse a los hombres que estaban de pie, bajo el árbol.

-"Te dije que dejaras de cazar en estos bosques. Casi lo has matado todo "

El rubio dudó.- "Y te escuchamos. En realidad estamos cazando algo que no pertenece a nuestro territorio "

El hombre mas imponente puso las manos en sus caderas desnudas. Su culo y la espalda quedaron a la vista de Minseok, pero con las hojas de las ramas, no podía verlo muy bien.

-"Ese no es el punto."- dijo con voz dura . -"Te dije que dejaras de matar durante un tiempo. Eso no significa que puedas comprar algo para divertirte. ¿Tienes idea de cuánto le costara a mi padre reponer todos los animales que has matado? Se supone que debemos ser discretos . ¿No crees que la gente se dará cuenta de que no hay ciervos o conejos en esta zona? "

-"Pero-"

-"Basta"-, rugió el hombre más grande.

Y el bosque se quedó en un extraño silencio. Incluso los pájaros guardaron silencio. El tiempo pareció congelarse y luego habló el rubio.

-"Necesitamos acabar con él primero. No podemos dejarlo ir "

-"Mierda"-, tronó el hombre.- "Vete a tu casa".

-"¿Y si le dice a alguien lo que hemos hecho con él? Podría meter a nuestra manada en problemas si su familia se entera ".

La cabeza del hombre se irguió y Minseok dejó de respirar cuando un apuesto rostro se alzó hacia él.

Tenía rasgos fuertes, masculinos y sus ojos oscuros se abrieron como platos cuando su mirada se encontró con la suya.

El hombre rugió ferozmente y Minseok se estremeció, aterrorizado y casi perdió su estricto control sobre la rama a la que estaba aferrándose.

El hombre debajo de él se movió con rapidez, levantó un puño y golpeó al rubio, este voló unos dos metros antes de estrélrse de espaldas contra el suelo.

-"Larguense"-, gruño,- "Antes de que los mate por ser unos idiotas "

El rubio se puso en pie, con la muy visible marca del puñetazo en su cara y entonces todo el mundo huyó, lobos y hombres.

Todos menos el extraño de pelo negro, que se quedó inmóvil durante unos minutos y luego, lentamente inclinó la cabeza de nuevo, su mirada oscura y enojada se clavó en Minseok una vez más.

Jongdae luchó contra la rabia que sentía en su interior.

Si él no conseguía controlarse, volvería a transformarse en lobo rápidamente e iría tras los cachorros que habían acorralado a esta hombre.

Realmente quería arrancarles la piel y hacerlos sufrir, pero no podía hacerlo porque primero tenía que encargarse del infierno que habían creado.

Su mente inmediatamente resumió los hechos evidentes.

Los cachorros habían agarrado a este hombre, intentaron cazarlo y ahora se había convertido en su problema. Si él hubiera sabido que éste chico estaba aquí, nunca habría cambiado. Ahora él lo había visto transformarse y ahora no tenía ni idea de cómo solucionar este desastre.

Jongdae lo miró apenado.

No quería matarlo, pero había visto demasiado. A su padre le daría un ataque si le permitía salir del bosque con vida. Realmente traería el infierno hasta su manada si iba a la policía. Pensándolo bien, probablemente pensarían que estaba como un chiflado si les hablaba sobre los hombres lobo.

Se mordió el labio mientras se debatía mentalmente y finalmente decidió que nunca podría matar a un hombre.

Se aclaró la garganta, no sabia que decir, pero lo primero era conseguir que bajara del puto árbol.

Sabia que si intentaba subir, él entraría en pánico y se caería. Y no sobreviviría. él había logrado ascender lo suficientemente alto, pero las ramas eran muy delgadas y corría el peligro de que su peso las rompiera.

-"Puedes bajar. Te prometo que estás a salvo. "

El chico se lamió los labios.- "Vete y bajare cuando te hayas ido."

Jongdae vaciló y deseo que todo fuera así de simple.- "Te acompañare a tu coche o a donde estuvieras antes de que te atraparan. Te juro que no te haré daño. Me doy cuenta de que estás en shock, pero nadie te hará daño, siempre y cuando yo esté cerca. "

El chico negó con la cabeza y su pelo rojo serpenteó alrededor de su cintura. -"Sólo tienes que irte.¡Largate! "

Eso le sorprendió tanto como le divirtió.- "¿Me dijiste ’Largate’ ?"

El chico vaciló. -"No les he hecho nada a ustedes".

Lo vio girar la cabeza para mirar alrededor de la zona y la rabia volvió instantáneamente al ver el moretón en su mandíbula. Alguien lo había golpeado con el puño. Tenía la piel muy pálida y el hecho de que el chico parecía ser más pequeño que la mayoría de los adolescentes, lo empeoraba.

Decidió que le daría a los cachorros una paliza de proporciones monumentales cuando pusiera sus manos sobre ellos por lo que habían hecho al chico.

-"Sé que estás en estado de shock y me doy cuenta de que tienes mucho miedo, pero te juro que ahora estás a salvo. Soy Jongdae."- Hizo una pausa cuando se dio cuenta de que le había dado su nombre. Mierda.- "Estoy seguro de que esa rama acabara rompiéndose y te caerás. Por favor baja".

-"No soy estúpido. Estás tratando de engañarme "

No lo culpo por su temor o sospecha. Tenía que estar traumatizado como el infierno. No sólo lo habían atacado y perseguido, también los había visto cambiar de forma y eso asustaba como el infierno a los humanos. Tampoco le estaba ayudando que estuviera desnudo, probablemente, pensaría que era un puto pervertido.

Respiró profundamente y expulso el aire lentamente.-"No creo que seas estúpido pero si que estas aterrorizado. Se han largado, pero eso no quiere decir que no sigan en el bosque. Si te dejo y tratas de salir de aquí tu solo, podrías volver a encontrarte con varios de ellos. Sé que no me conoces, pero me viste echarlos. Me viste golpear a uno de ellos cuando me di cuenta de lo que te habían hecho. Te doy mi palabra de que no te haré daño ni permitiré que alguien te lo haga. "

-"Podrías ser un gran mentiroso".

-"Podría serlo"-. Ocultó una sonrisa -"Tienes razón. Déjame ponerlo de esta manera.¿Cuánto tiempo crees que podrías sobrevivir en ese árbol? Oscurecerá pronto y las temperaturas bajarán drásticamente.¿Estás seguro que quieres pasar una miserable noche fría ahí arriba? Dudo de que vayas a bajar cuando todo este oscuro, porque podrías caerte y sabes que tampoco puedes quedarte ahí indefinidamente. Sólo será cuestión de tiempo que ellos vuelvan e intenten subir por ti. En este momento sólo tienes la posibilidad de sobrevivir si aceptas mi seguridad y protección "

El chico reflexionó y se mordió el labio.

Jongdae mantuvo la mirada fija en él, pero le habría gustado poder verlo mejor, ya que la mayor parte de su rostro se escondía tras su pelo desordenado.

-"Está bien, pero jurame por tu vida que no me harás daño y que no permitirás que ellos me lo hagan".

-"Te doy mi palabra de honor."-, dijo él honestamente, más relajado. Cuanto más rápido lo llevara de nuevo a su mundo, más rápido podría seguir adelante con su día a día, después de patearles el culo a los cachorros. -"Te protegeré con mi propia vida."

El chico se movió y Jongdae lo observó con sorpresa. él se aferro a la delgada rama y bajó las piernas hasta la de abajo. No parecía muy grande, pero a él eso le pareció muy atractivo. Los omegas y las hembras, tendían a ser muy altos y delgados. Este chico tenía un cuerpo exuberante y con muchas curvas.

-"¿Cuál es tu nombre?"

El chico hizo una pausa en su escalada hacia abajo para bajar la cabeza y mirarlo fijamente. -"Minseok".

Si él denunciaba el ataque a la policía, no quería que tuviera demasiada información.

Lo último que necesitaba era a policía haciéndole un montón de preguntas de mierda sobre esto.

Apartó esas reflexiones y se enfoco en él.

La ira volvió a embargarle cuando vio las manchas de sangre en sus pies descalzos.

Dejó de respirar por la nariz cuando el olor de su sangre empezó a afectarle. Lo último que el humano necesitaba, era ver como se le oscurecían los ojos o como se le profundizaba la voz. Empezó a respirar por la boca y rezó para que el olor de su sangre no fuera demasiado fuerte y para que el aroma de la colonia, que siempre se echaba antes de las juntas de la manada, le ayudara a enmascararlo.

Los lobos tenían un gran sentido del olfato, pero los aromas artificiales podían confundirlos. Él se movió debajo del chico, para ayudarlo a bajar completamente del árbol.

-"Lo has hecho muy bien"- ,lo animó él. -"No saltes, Minseok. Yo te ayudare, ¿de acuerdo? No te alarmes porque no lleve ropa. Te juro que no te haré daño. "

El chico se detuvo de nuevo y le lanzó una mirada asustada. Él pudo ver mejor sus hermosos ojos marrones, enmarcados por largas pestañas oscuras y se le encogió el estómago. Ni siquiera el moretón violáceo le restaba atractivo.

Jongdae vaciló y luego levantó los brazos para ayudarlo a bajar.

-"Está bien, Minseok."- Él mantuvo su tono suave para que se sintiera seguro. -"Mantengo mi palabra. Nadie va a hacerte daño. "

Minseok no estaba seguro de confiar en Jongdae, pero aún así bajo los dos últimos metros y medio que los separaba.

Jongae lo agarró suavemente de la cintura y trató de ignorar su maravilloso y redondeado culo cuando estuvo demasiado cerca de su cara. En realidad no quería excitarse. El humano gritaría si su cuerpo le mostrara interés sexual.

Lo bajó con facilidad hasta el suelo, Minseok se dio la vuelta y él se encontró con su mirada aterrorizada, se pregunto si intentaría subir al árbol nuevo. El humano retrocedió, hasta que su espalda se presionó firmemente contra la corteza del árbol y en ningún momento le miró el cuerpo.

Jongdae podía ver su terror tan claramente como las lindas pecas en su nariz. Su metro y medio de altura le hizo dudar de su edad. Aparentaba ser maduro, tal vez, tenia unos veinte años, pero a veces los adolescentes aparentaban más edad de la que realmente tenían.

-"¿ Lo ves? No voy a hacerte daño."- Trató de sonar inofensivo, a pesar de que era muy peligroso.- "Yo soy el bueno"-, mintió. Nadie diría eso de Jongdae Park ya que se había convertido en uno de los miembros más temidos de su manada. -"¿De dónde vienes? Te llevaré de vuelta allí "

El miedo se apoderó de Minseok hasta el punto de dificultarle la respiración. Él sabía que no podría escapar de este hombre lobo, era grande y cruel en su forma humana. Era puro músculo y fuerza, media por lo menos un metro setenta y cuatro y estaba a pocos metros de él. Enseguida lamentó haberse bajado del árbol, sus instintos, le gritaban “huye”, pero sus piernas se negaron a moverse.

-"Hey"-, susurró, su voz sonó profundamente ronca.- "Cálmate, Minseok. Estarás bien. "

Abrió la boca, pero no salió nada. Se preguntó si este terror venia de esa parte interior que pensaba que había conseguido controlar con los años. Los recuerdos de su infancia, a veces, le provocaban estas reacciones viscerales y se las atribuía al linaje de su padre.

En el tercer año de primaria, un matón lo había empujado y él le arañó el brazo. En el quinto año, él se subió a un árbol porque un perro lo había asustado. No podía recordar cómo había llegado hasta allí o incluso el haber tomado la decisión de hacerlo, pero de alguna manera había descubierto que era capaz de subirse a casi cualquier cosa, si el miedo lo motivaba.

Sus años de adolescencia fueron una maldita pesadilla cuando en la pubertad, las ganas de comer carne cruda lo golpearon con fuerza, pero a pesar de todo, él nunca pudo cambiar, nunca pudo hacer las cosas que su padre hacia.

-"¿Dónde vives? Vamos a empezar por ahí. "

Su voz lo sacó de su confusa infancia y miró los ojos más oscuros que jamás había visto. Ellos estaban enmarcados con largas pestañas que hacían juego con su cabello negro azabache.

Sabía que tenía que responder. -"En Peaches,"- consiguió decir .-"Yo vivo ahí".

Sus labios se curvaron hacia abajo.- "Esta bastante lejos de aquí. ¿Estabas dando un paseo por el bosque? "

-"No"-. Hablar se le hizo más fácil.- "Estaba en el estacionamiento del supermercado que está a dos cuadras de mi apartamento. El rubio al que le has pegado y otro hombre se acercaron a mí. El rubio me dio un puñetazo en la cara y me desperté aquí. "

Jongdae cerró los ojos y la rabia tensó su rostro, Minseok empujó la espalda contra el enorme árbol y deseó volverse a subir a él, para alejarse del gran hombre-lobo. Él gruñó en voz baja antes de abrir los ojos de nuevo.

-"Les haré pagar por eso, ¿de acuerdo? Lo importante es que te encontré a tiempo."- Hizo una pausa. -"No le cuentes esto a nadie, no te creerán. ¿Eres consciente de ello? No quiero que te encierren en un manicomio. Ya has pasado por suficiente sin esa mierda. Te llevare a casa y tú te olvidaras de que esto ha pasado, ¿de acuerdo? "

Él asintió con la cabeza, sabia que tenia razón, la policía le pondría una camisa de fuerza si les contara la verdad. Peor aún, llamaría la atención sobre él y no quería eso.

Jongdae se relajó visiblemente. -"Bien. Si te hace sentir mejor, me encargare personalmente de lo que te hicieron esos cachorros. Lamentaran durante semanas haberte puesto un dedo encima. "

Minseok escucho la sinceridad en su voz y eso alivió algo de su miedo. Su ira no estaba dirigida a él, pero si hacia sus atacantes. Y felizmente podía lidiar con eso ya que lo único que quería ahora era alejarse de él y volver a casa, se prometió silenciosamente cambiar de apartamento tan pronto como le fuera posible. Si estos hombres lo habían encontrado, los demás también podrían.

Amaba su casa, pero amaba mucho más seguir con vida.

Ambos se tensaron cuando escucharon el crujido de una rama y ambos volvieron la cabeza, al unisono, hacia la dirección del sonido.

Minseok trató de apartarse del árbol cuando vio al lobo, pero una mano grande y fuerte lo agarró del brazo y lo detuvo. Epezó a temblar cuando el lobo gruñó ferozmente y se puso en cuclillas, como si se preparara para saltar sobre él.

Minseok arañó la mano que lo inmovilizaba en el lugar y gritó, pero Jongdae no lo soltó.

Lo escuchó gruñirle al lobo, pero sentía demasiado pánico para hacer otra cosa que tratar de huir.

-"Basta"-, rugió Jongdae.- "Sehun, retrocede. ¡Lo estás asustando!

No podía liberar su brazo y no podía subirse al árbol. él necesitaba subir, hasta lo más alto, fuera del alcance del lobo. Sus instintos le gritaron “Huye” con fuerza y se apoderaron de su conciencia, se giro hacia Jongdae y antes de que pudiera detenerse, le agarró de un hombro y saltó sobre él. Su cuerpo más pequeño se aferró al suyo más grande, envolvió las piernas alrededor de su cintura y hundió la cara en su cuello.

Jongdae se quedó inmóvil mientras el pequeño hombre se estremecía contra su pecho.

El brazo alrededor de su cuello, casi lo estrangulaba, tenia las piernas alrededor de su cintura, las rodillas debajo de sus brazos y los talones de sus pies se le clavaban en el culo.

Su respiración le hacia cosquillas en el cuello. Tuvo que inclinar a un lado la cabeza para poder ver a Sehun, ya que su cabello rojo le cubría parte de la cara, miró a su hermano.

Después de una ligera vacilación, envolvió un brazo alrededor de su cintura y él tembló más cuando envolvió el otro alrededor de su cuello.

-"Está bien."- Trató de consolar a Minseok. -"Te he pedido que te vayas, Sehun. Lo estás asustando. "

El lobo bajó la cabeza y cambió a la forma humano.

Eso le irritó, pero no pudo detenerlo.

Cuando Sehun se enderezo, como un hombre, lo miró boquiabierto.

-"¿Qué demonios estás haciendo con un gato envuelta alrededor?"

¿Un gato?

Jongdae inhaló profundamente, por la nariz y trato de ignorar el olor de su sangre y el olor empalagoso del perfume que, por lo general, obstaculizaba su sentido del olfato. Los olores provenientes de él casi le abrumaron.

Vainilla mezclado con puro terror, omega, fresas, y ...

-"Mierda"-, gimió y se tensó.- "Eres un cambiante. No me extraña que quisieran cazarte".

Minseok tembló más duro y se aferro desesperadamente a él y Jongdae se dio cuenta de algo importante.

Él no quería hacerle daño. No tenia dientes clavados en su yugular expuesta, pero si sus labios apretados contra su cuello. El gato le estaba clavando las uñas en los hombros, pero no eran garras. Incluso su fuerza no era la de un cambiante.

No tenía la menor duda de que se aferraba a él con toda su fuerza, pero también estaba completamente seguro de que podría deshacerse de él con un mínimo esfuerzo.

Los instintos de Jongdae empezaron a surgir mientras inhalaba su esencia, había identificado la identidad de sus genes cambiantes y eso a su lobo no le gustaba.

Él gruñó, pero no lo soltó o le quitó la vida con sus brazos y podría haber hecho cualquiera de las dos cosas.

-"Puma"-, susurró Sehun. -"Pero es débil. Apenas reconocí su olor cuando me acerqué. Vine a investigar quién era tan estúpido como para traspasar a nuestro territorio.Supongo que ahora lo mataras "

Minseok gimió en sus brazos y Jongdae gruñó en voz baja. Le había prometido que estaría seguro, le juró que iba a protegerlo y él siempre cumplía su palabra. Y por alguna razón, el chico confiaba en él.

Respiro profundo varias veces para estabilizarse y recuperar el control sobre su lobo que le exigía que le hiciera daño al hombre que estaba sosteniendo entre sus brazos.

Por último, se relajó. -"No lo voy a matar"-, le indicó claramente. -"Tráeme algo de ropa y necesito mi coche para llevarlo a su casa. "

La mandíbula de Sehun se abrió y gruñó.

La ira tensó los rasgos y el lobo brilló en sus ojos.

-"Matalo. él es nuestro enemigo ".

Jongdae gruñó de nuevo, mirandolo. -"Te he dado una orden. Vete o serás tu el que morirás. "