El Acuerdo

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Sinopsis

Harry y Daniel hacen un acuerdo, para ver quien se queda con Ana, la novia de Harry, pero el ha cometido tantos errores que esta a punto de perderla y Daniel, su jefe, se ha fijado en ella. ¿Cómo recuperar algo que tú mismo te has empeñado en alejar?

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Anny
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Iracundo, increíblemente molesto y ofendido, lo peor es que no sabía con quien exactamente estaba molesto, con ese hombre? Daniel, ¿como se atrevía a proponerle algo tan abominable? Con Ana Lucía? Por que no le contó sobre Daniel? Era un cínico, como podría culparla si el tenía una aventura con Fabia su asistente, con que cara podría molestarle que Ana le guardase secretos si el mismo vivía dos vidas, ambas llenas de mentiras, y sin notarlo ensucio lo más precioso que había podido lograr, Ana, mil veces Ana, ella era su logro más grande, ahora que sabía que estaba a punto de perderla, ahora que se lo decían, porque si no se lo dicen quizás seguiría con esa venda imaginaria y siniestra en sus ojos, la cual le hacían creer que el era la victima, más no el victimario. Que egoísta y ciego había sido todo este tiempo, Ana había luchado por quedarse con el, estaba muy seguro que lo amaba profundamente, Daniel lo sabía, el mismo lo sabía, así como sabía también que Ana se estaba rindiendo, sobretodo ahora que el malnacido de Daniel le estaba demostrando lo que merece y vale, y por Dios! Quien podría culparlo? Si El mismo solía creer que Ana valía su peso en oro, ahora sabía que valía 10veces su peso en oro. Le dio oportunidades, lo espero, lucho, el sabía que si, que podía hacer ahora? Luchar por ella? O Aceptar la propuesta de Daniel y dejarla ir.

Llego a casa, se dirigió a su habitación, ahora que los sabía en riesgo el simple hecho de compartir habitación con ella lo hacía sentir afortunado, cuánto tiempo ha sido el hombre más suertudo y no lo ha sabido? Peor! Y ha preferido otra? Otra que no ha sacrificado ni el 0,0001% de todo lo que ha sacrificado Ana por el, ahora que lo pensaba Fabia no había sacrificado absolutamente nada por el, todo lo contrario, era absorbente y le exigia cosas, las cuales Ana jamás le pediría, su hermosa Ana se costeaba solita sus cosas, las veces que le pedía algo lo hacía muerta de vergüenza, y sin exigencias. Recordó mientras subía lentamente las escaleras hace un mes que se le dañó la laptop, la pobre había gastado el dinero que tenía ahorrado para comprarse una nueva en unas reparaciones para el auto. Auto que el usaba, ni siquiera ella era beneficiada del todo, y aun así lo hizo. Días luego el logro concretar una buena venta, ella apenada le pidió si podía ayudarla con la compra de su laptop, ella ya había ahorrado un poco más de la mitad. Pero por otro lado Fabia tenía una deuda impresiónante en el salón de belleza a nombre de el, la cual, debía pagar, ya tenía tiempo debiéndola, así que molesto le dijo a Ana que no podía porque tenía otros asuntos. Idiota! Porque se molestaba con Ana por cosas que hacía Fabia? Era un miserable. Luego de dos dias Ana llegó con una laptop nueva, y le dijo que se la habían dado en la empresa, pues era su herramienta de trabajo. Si contaban con computadores, lo sabía, pero para la rama de Ana, diseños era mejor el uso de sus portátiles para así jugar con los diseños en casa, adelantarlos o en ellos cafés donde se reunían para sentirse más fluidos y creativos a veces con algún cliente. Ahora sabía que en cierto modo era cierto, pero no fue la empresa, fue Daniel, uno de sus jefes. Debió ser el! Se la estaba sirviendo en bandeja de plata y no se había dado cuenta.

Entro sigiloso, estaba dormida. Torció el gesto, sentía que había sido hace una vida atrás cuando Ana no se dormía si el no llegaba, tenían como ritual acostarse juntos, comentar sobre sus días, discutir algún gasto o asunto, y hacerse caricias hasta conciliar el sueño. El mismo la obligó a abandonar esa práctica, cuando Fabia llegó a su vida, empezó a llegar tarde, tomado, y a veces ni siquiera llegaba, o se quedaba dormido en el sofá por la culpabilidad, la veía despertar con los ojos hinchados y su pequeña nariz rosada, había llorado hasta dormirse, la conocía bien, y el jamas hizo nada, ni siquiera ofrecía una disculpa, si le abrazaba y le daba un beso en la frente, para consolarla, pero ¿ya para que? Ya le había hecho otra grieta, trazado otro kilómetro de distancia entre ambos.

La contemplo, soltó otro par de lágrimas, había derramado muchas por ella esa noche, nada jamás comparado a las que sabía que ella había derramado por el. Era increíblemente hermosa, siempre lo había sido, y era suya, se le inflaba el pecho en saberlo dueño de su corazón, pero por cuánto tiempo? Soltó el aire vencido. Que debía hacer?

Se desvistió en silencio, solo se quedó en ropa interior, la noche estaba fresca, pero el sentía que se estaba quemando. Pasó su mano por su cabello, lo adoraba, un poco rizado, negro como la noche, Virgen, jamas se lo había pintado, no como Fabia, la que cada mes lucia un color distinto.

En un arrebato entre tristeza y felicidad de a pesar de todo aun poder dormir con ella, la atrajo hacia sí, y la abrazo, hacia años que no dormían abrazados, si bien tenían noches buenas, muy buenas, ella decidía poner distancia en la cama, le explico una vez que era para no volver a acostumbrarse a dormir con el, aprender a dormir solita le había costado muchísimo.

Ella no despertó, sabía que había tenido un día ajetreado, solo se acomodó un poco para encajar más a un lado de su cuerpo, y suspiro.

No podía dejarla ir. No resistía ni pensarla en los brazos de Daniel, el solo pensamiento lo enfurecía, allí con ella en sus brazos decidió que pelearía por ella, y con las consecuencias de sus actos, ahora que reflexionaba era muchisimo, una guerra avisada, pero le valió mierda. Tenían que matarlo mil veces para arrebatársela, porque planeaba volver de la muerte las veces que era necesario para evitar se la quiten. Se lo debía a Ana.