Tapersex

Sinopsis

JongDae es un mal amigo, uno que le hace una encerrona y lo obliga a asistir a una de sus reuniones de tapersex. Y BaekHyun ante el aburrimiento sobre el tema de penes de plástico y otros artilugios, se dedicaba a recrearse en imágenes poco decentes de él y ChanYeol. —BaekHyun, levántate, necesito que me ayudes como ejemplo.

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18+

Capítulo único

La situación era algo así como incómoda. BaekHyun miraba un tanto atónito como su amigo y compañero de piso, JongDae sacaba diferentes artilugios de la estúpida maleta rosa y los iba colocando sobre la mesa en una línea frente a diferentes pares de ojos que lo observaban como si él tuviera la respuesta a todas sus plegarias. De cierta forma lo era ¿no? Porque si esas mujeres necesitaban comprar esos juguetes para estar satisfechas sexualmente, es que no las follaban bien ¿no?

No necesariamente, BaekHyun. Ignoras la cantidad de parejas que compran estas mierdas como tú las llamas. Le dijo JongDae con una sonrisa cuando planteó un día sus dudas. Y para el caso, le chupaba un pie. BaekHyun nunca estuvo interesado en nada de eso. No es que fuera tímido o muy tradicional, BaekHyun se consideraba alguien abierto en temas sexuales, pero su apertura de mente no incluía participar en una reunión de tapersex.

JongDae le había suplicado varias veces que asistiera, hasta que simplemente le hizo una encerrona. A sus espaldas montó una reunión en el apartamento de ambos y ahora estaba allí sentado, siendo observado por seis mujeres y un tipo. Lo peor de todo es que al tipo lo conocía. Incluso, si lo apuraban, se podría decir que estaba saliendo con él. Conociéndose. Así lo llamaba.

Conoció a ChanYeol a través de JongDae, asistían juntos a clases de música. Qué podía decir, JongDae sabía sus gustos por los tipos altos como torres, con algún que otro tatuaje y de voces graves -podía correrse fácilmente con una voz grave susurrándole cosas sucias al oído.- ChanYeol tenía la dosis justa para ser un gruñón mal hablado muchas veces al día y otras ser el chico más encantador y cursi de la historia.

Sinceramente, le ponía caliente.

No obstante, lo más que le sorprendió es que JongDae no fue quien obligó a ChanYeol a estar allí, tan avergonzado como BaekHyun. La hermana mayor de ChanYeol, YooRa sonreía de oreja a oreja, pareciéndose mucho al chico con ese gesto, mientras JongDae sacaba un pene de plástico y anunciaba que venía en una gran variedad de colores y tamaños.

ChanYeol se hundía por momentos en el sillón con cada nuevo artilugio y BaekHyun no sabía qué hacer con sus ojos aparte de mirar de una forma muy poco disimulada a ChanYeol -mierda, casi lo miraba como lo hacía JongDae cuando le gustaba un tipo y eso era descarado al punto de lo incómodo- Pero BaekHyun se aburría y el hijo de puta de ChanYeol se veía terriblemente bien hoy.

No era raro ver a ChanYeol vestido de negro, no obstante, a BaekHyun hoy le pareció más delicioso que otros días -y oh, sí, dijo delicioso- y el caso es que llevaba unos pantalones negros entubados que le marcaban todas sus piernas y BaekHyun no entendía por qué él tenía algún tipo de obsesión con las piernas del tipo. Porque sus piernas eran delgadas, largas y ligeramente torcidas y no tenía ningún tipo de sentido para él. Por no mencionar que llevaba una camisilla mostrando sus clavículas y sus brazos. Y BaekHyun ante el aburrimiento sobre el tema de penes de plástico y otros artilugios, se dedicaba a recrearse en imágenes poco decentes de él y ChanYeol.

JongDae le dio un codazo en un momento determinado, cuando creía que su polla iba a empezar a ponerse dura por imaginar cómo sería lamer el tatuaje tribal del hombro de ChanYeol, y BaekHyun supo por la mirada de su amigo que él tenía cierta idea de lo que pensaba.

BaekHyun rodó los ojos. Él normalmente no era tan obvio, sin embargo, había salido cinco veces con ChanYeol y lo más lejos que había llegado fue en su última cita, cuando BaekHyun le hizo una mamada a ChanYeol en el baño de un bar y éste le tocó la polla hasta que se corrió. Por azares del destino, no habían podido follar como les gustaría y quizá BaekHyun estaba un poco ansioso por chupar cada centímetro de piel de ChanYeol. Quizá.

Pero su nivel de vergüenza subió hacia niveles insospechados cuando JongDae empezó a sacar de la bendita maleta rosa esposas de colores y con estampados de leopardo, un arnés que llamó perrito para facilitar la postura del perrito, y un conjunto que denominó átame, para aquellos que no dispusieran de cabecero.

—¡La máscara de regalo!

BaekHyun miró la mesa como si estuviera viendo material alienígena. Las mujeres aplaudieron emocionadas porque les regalaban una máscara con ambos packs y eran muy bonitas. ChanYeol sólo parecía una tonalidad más atónito que él, quizá porque su hermana no dejaba de golpearle el brazo con demasiada emoción.

—¿Debería mostrarles como se pone? —JongDae tenía su sonrisa de vendedor y BaekHyun tuvo un mal presentimiento cuando lo miró. —BaekHyun, levántate.

—Que te jodan. Jódete. Una mierda. —dijo de carrerilla y ChanYeol esta vez lo miró con interés y casi se alzó en el sillón, colocándose un poco derecho, cruzándose de brazos. BaekHyun lo odió en ese momento.

—No hables así delante de las damas, BaekHyun. —lo regañó JongDae. —Sólo será un momento. —chasqueó la lengua su amigo. —ChanYeol, vamos, ayuda aquí.

—Joder.

Las mujeres sonreían y reían como auténticas pervertidas, lo peor era la cara de YooRa, como si estuviera realmente entusiasmada con la idea de ver a su hermano y a BaekHyun con esa mierda de arnés perrito de los cojones.

—¿Qué te fumas, idiota? —refunfuñó por lo bajo, solo para JongDae.

YooRa empujó a ChanYeol para que se levantara.

—Ayuda a tu amigo. Pórtate bien y noona te comprará algo más tarde. —le guiñó el ojo y ChanYeol bufó.

Todos los ojos ahora estaban puestos en el sentado BaekHyun y JongDae le dio una mirada torcida, dándole a entender que si no participaba, iba a joderlo.

—Muy bien ¿tenemos voluntarias?

—Lo haré. —se levantó como un resorte, hablando un poco más fuerte de lo que debería y los ojos de ChanYeol en él le dijo que estaba divertido con su actitud.

Hijo de puta, pensó. Él no había tenido la oportunidad de que ChanYeol se la metiera ¿por qué iba a dejar que alguna de aquellas mujeres pudiera estar tan cerca del tipo? BaekHyun se colocó al lado de ChanYeol y procuró lanzarle una mirada despectiva a la rubia que parecía más entusiasmada con la idea de estar a cuatro para ChanYeol.

—El pene no lo necesitamos. —descarta JongDae, abriendo el paquete. BaekHyun tenía una expresión ridícula en el rostro. —Esto es lo importante. —su amigo sacó una banda ancha color negro con dos asas a los extremos.

JongDae se acercó a ambos, tiró de BaekHyun para que se colocara delante de ChanYeol y le pasó el conjunto al alto. En un parpadeo, su trasero estaba contra su polla impulsado por la banda.

—¿Bien?—preguntó ChanYeol, burlándose, justo sobre su oído en un gesto íntimo.

—Bastardo de mierda. —no llegó ni a decirlo en voz alta, fue un hilo de voz, apenas una vocalización.

—Pueden imaginarse lo útil del invento. —continúa con su perorata JongDae, atrayendo las miradas hacia él. —Más fricción y mejor agarre, sin molestias que interrumpan el placer.

BaekHyun detestaba la voz empalagosa de JongDae, mientras recitaba sus frases ensayadas frente al espejo después de escribirlas. Sin embargo, perdió el hilo de lo que estaba diciendo o de lo que él pensaba en consecuencia, ChanYeol meneó muy sutilmente sus caderas contra sus nalgas y estaban tan jodidamente juntos que BaekHyun no supo cómo carajo se las arregló para no gemir y dejarse en ridículo.

—¿Deberíamos conseguirnos uno de estos? —le preguntó de nuevo directo en su oído, con esa jodida voz ronca que le parecía tan erótica.

—Todavía no hemos follado.—le recordó con el mismo tono de voz.

—Por eso lo decía.

—Casi prefiero que me lo hagas duro y sin esta mierda.—lo miró sobre el hombro, mojando sus labios sugerentemente y ChanYeol en ese momento está mortificado por el público y la imposibilidad de besarlo.

—BaekHyun, inclínate, muéstrale a las señoritas. —unas jocosas risas se alzaron ante el señoritas. JongDae ha cortado la intimidad entre ambos.

—Ya pueden verlo perfectamente. —refunfuñó entre dientes.

—Oh, vamos, no te estoy pidiendo que te pongas a cuatro.

—No hay que ser tan explícitos. Así se ve jodidamente bien.

—¿Para esto accediste ayudar, acaparando a ChanYeol? —BaekHyun miró instintivamente a la rubia que se mojaba los labios sin parar.

—Y por qué tengo que ser yo el pasivo. —murmuró para sí, mientras accedía a regañadientes e inclinaba su cuerpo hacía delante, sin llegar a estar totalmente encorvado, pero si lo suficiente para que la polla de ChanYeol se frotara un poco más contra su culo.

—¿Quieres ser activo? —el susurro llegó justo sobre su oído.

BaekHyun lo miró por encima del hombro y JongDae golpeó el hombro de ChanYeol, colocándolo erguido en son de la buena explicación que pretendía darles a las mujeres y que con suerte, le compraran un par de artilugios.

Él francamente no estaba interesado en las posibles ventas de JongDae, se quedó atrapado con la sonrisa torcida de ChanYeol y su brillo libidinoso en los ojos al hacerle la pregunta y BaekHyun de verdad quería pensar en cosas lindas como unicornios rosas, arcoíris y ositos mimosos, pero todo se desviaba a ChanYeol desnudo, frotando su polla contra su trasero sin ropa de por medio.

Qué calor estaba haciendo, joder ¿o era él?

—Muy bien, gracias por la colaboración, chicos. —les sonrió JongDae, cortando sus perorata comercial. —Espero que no tengan una erección. —les susurró casi sin hablar, dándoles una sonrisa con los ojos maliciosos.

BaekHyun casi lo asfixia, ChanYeol se adelantó, golpeando la palma de JongDae, cuando le entregó la banda elástica del arnés perrito.

—¡Continuemos!

JongDae sacó más cosas de su estúpida maleta rosa -¿cómo diablos cabía todo eso ahí, de todas formas?- Quizá lo más que lo perturbó fue un vibrador sumergible con forma de patito de goma. O el huevo rosa que alcanzaba diez metros de distancia. También muchos lubricantes de distintos sabores -¿chicle? quién mierda quería lamer un pene sabor a chicle- Joder, incluso había cosmética erótica.

BaekHyun abría cada vez más la boca con cada nuevo producto, no sabía si estaba más sorprendido de que la dichosa maleta pareciera la puta maleta de Mary Poppins o de que JongDae de verdad supiera tanto sobre juguetes sexuales y él no fuera para nada tan innovador como se creía en el sexo.

Cuando sacó los masturbadores para hombres y BaekHyun vio tantas vaginas de plástico, BaekHyun bufó demasiado alto, ganándose una mirada divertida de ChanYeol y un pellizco por parte de JongDae.

—Que jodidamente gay eres, cabrón. —le murmuró, inclinándose hacia su lado, fingiendo que recogía algo del suelo. —Bueno, señoritas, este pack lo llamo yo el consolador para el amigo frienzoneado que toda mujer tiene, uno que no sea gay, claro. —BaekHyun casi, casi, le sacó el dedo y ChanYeol se tragó su risa, ocultando la boca detrás de su palma. —Tenemos la chichí, elástica y flexible, muy realista, que también viene en versión mulata, o la vecinita.

BaekHyun procuró rodar los ojos un rato, desconectando y no queriendo oír más nombres ridículos puestos en vaginas de plástico, notando la mirada de la chica rubia que estaba interesada en ChanYeol y devolviéndosela totalmente desdeñoso.

—También tenemos productos para el amigo gay….

—Creo que ha sido suficiente por hoy. Estoy seguro que las señoritas se hacen una idea después de esa gran variedad de vaginas que acabas de sacar. —lo cortó un exasperado BaekHyun, alzándose en el sillón, diciéndole claramente a JongDae que si no cortaba esa mierda, él se iba a ir a su puta habitación.

—Sí, supongo que se está haciendo tarde ya.

Las mujeres comenzaron a murmurar y a quejarse, alabando a JongDae. Entonces, su amigo se centró en responder preguntas sobre los productos que había enseñado hoy y BaekHyun decidió que ya era hora de realizar su retirada del salón y se escondió en la cocina.

Bebió dos vasos de agua seguidos, pareciendo que estuviera tragando alcohol y se abanicó la cara, sintiendo el calor por todo el cuerpo. Estaba francamente frustrado con todo. Quizá la cosa hubiera ido mucho mejor si ChanYeol no hubiera estado en esa estúpida reunión. Mejor, ni siquiera él debería de haber asistido a esa mierda. Mataría a JongDae ahogándolo con uno de esos largos y gruesos penes rosas de plástico.

—¿Mucho calor? —susurró ChanYeol justo en su oído, las manos en sus caderas tirando de él hacia atrás y sus labios sobre su lóbulo.

Hijo de puta. Casi dejó caer el vaso de agua.

—No preguntes cosas estúpidas, imbécil.

ChanYeol rió, su pecho vibrando contra su espalda y sus manos traviesas en el hueco de su pelvis, tentándolo.

—Mi hermana quiere comprarnos algo. —apoya la barbilla en su hombro, aunque la posición sea incómoda por la diferencia de alturas. —¿Debería pedirle algo en especial?

—Uhm ¿comprarnos? —estaba algo aturdido, no sabía si era porque YooRa sabía que tenían algo o porque ChanYeol estaba besándole despistadamente el cuello.

—Se dio cuenta de que tú eras el chico con el que andaba saliendo. Es difícil ocultarle cosas a YooRa. —besó detrás de su oreja. —Dijo que eras lindo.

—¿Tu hermana quiere que le dé?

ChanYeol rodó los ojos y le pellizcó.

—No te pases, BaekHyun.

—No la culpo, mírame, soy caliente.—le dice con tono petulante.

El alto le da una de sus miradas significativas y BaekHyun arde por la intensidad de sus ojos.

—Ya lo veo.

—¿Nos vemos después? —se relamió los labios al preguntar y ChanYeol atrapa su lengua, succionándola antes de responderle.

—¿Cuándo se va JongDae?

***

Esta vez, BaekHyun se asegura de que JongDae esté fuera de casa el resto de la noche, y aunque el tipo se burle de él por su actuación patética durante la reunión o el mero hecho de no haber pasado de las masturbaciones con ChanYeol, tiene la suficiente paciencia como para no golpearlo, ahogarlo con alguno de esos penes de plástico que vende y luego esconderlo dentro de su maleta rosa.

—Yo no quepo en la maleta. —le aseguró JongDae cuando le dijo su plan, bastante irritado con él porque aún no se iba.

—Te trocearé.

—¿Sabes que con los cuchillos de mierda que tenemos en casa no podrás partir mis huesos verdad?

—JongDae, lárgate y no te atrevas a poner un pie aquí hasta mañana.

—Me echas de mi propia casa por un poco de sexo. Es indignante.

—Cierra el pico y fuera, antes de que me replantee lo de ahogarte con el consolador.

JongDae no lo estaba tomando en serio, de todas formas, pero se fue, quizá porque prefería hablar de penes con MinSeok, BaekHyun no lo sabe y le importa una mierda.

Y ahí estaba él, solo y caliente simplemente con la idea de tener sexo con ChanYeol. Se sentía hasta un poco idiota por eso. Pero esa experiencia en la reunión, con tantas mierdas sexuales y tener al tipo justo detrás de él, restregándole la polla mientras fingía que lo penetraba no pudo serle indiferente a ningún nivel. De hecho, solo le recordó sus insatisfactorias experiencias con el alto. Porque vamos, sí, se habían tocado el pene juntos y hubieron mamadas, caricias y varios orgasmos, pero BaekHyun quería cero ropa de por medio y el pene de ChanYeol dentro de su culo, e incluso, su polla dentro del tipo.

Tecleó un mensaje para ChanYeol, confirmándole la salida de JongDae y procuró apartar el móvil de su lado, antes de continuar respondiendo. Es más, BaekHyun estaba tentando a comenzar a decirle cosas sucias y eso solo aumentaría su nivel de frustración sexual, enviándolo al infierno.

Quizás por eso, buscando una distracción, la maleta rosa le resultó llamativa. Pero al levantarse la ignoró, la dichosa cosa le recordó que JongDae guardaba muchos de sus productos en su habitación, al fin y al cabo, lo que llevaba en la maleta eran meras muestras para que los clientes tocaran y sintieran la necesidad de tener esa mierda.

El cuarto de JongDae era el inframundo, en serio. BaekHyun arrugó los labios en una mueca de asco por las múltiples cosas que encontró tiradas en el suelo. La cama no estaba hecha, había varios pósteres de animes en el cabezal de la cama y una tonga impresionante de mangas tirada a la izquierda de la mesita de noche. No pudo evitar no notar, que de nuevo dejó el ordenador encendido descargando su basura, seguramente más anime, mangas y series policiacas.

Ignoró todo y se fue a las cajas con el logotipo rosa neón y abrió cada caja buscando los lubricantes que antes JongDae había mostrado. Se tomó la libertad de tomar uno con sabor a frambuesa y otro que ponía que era un relajante anal.

Regresó a la sala con su autoregalo de parte de JongDae por haberlo hecho sufrir con su estúpida reunión de tapersex y se sentó en el sillón, mirando los tubos que había sustraído, hasta que decidió que mejor esperaba a ChanYeol viendo la televisión.

Cuando el timbre sonó, prácticamente rebotó en su asiento, corriendo abrir la puerta. ChanYeol estaba vestido de la misma forma y BaekHyun tuvo un momento de colapso mental, donde fue todo pensar con la polla y no con el cerebro y no pudo mirar los ojos del tipo, ni aunque quisiera.

—¿Has terminado de comerme con los ojos?

BaekHyun sonrió petulante, sin avergonzarse.

—Sí, ahora te comeré con la boca.

El alto entró en la casa, cerrando con una de sus largas piernas la puerta y tirando de BaekHyun hacia el salón. El chico apagó la televisión y volvieron a estar sentados en el mismo punto que antes, solo que estaba vez estaban uno al lado del otro y ChanYeol lo miraba abiertamente con deseo.

—¿Robándole cosas a JongDae?

—Considéralo un pago por daños y perjuicios.

—Ya veo.

ChanYeol tiró de su nuca, besándolo. A BaekHyun le gusta eso de él, su impulsividad, esa forma casi hosca de tomarlo por sorpresa y comerle la boca como si nunca se hubieran besado. El tipo tenía la habilidad de siempre besarlo como si fuera la primera vez que sus labios se conocían y todas las jodidas veces era maravilloso, húmedo y excitante.

Le dejó los labios rojos e hinchados, le mordió y tiró del inferior, tentándolo y joder, sus ojos, su mirada lo estaba abrasando. BaekHyun tenía mucho calor y sus manos no encontraban la forma de subirle la camisilla y tocar su piel. ChanYeol casi parecía divertido con su frustración.

—¿Desesperado?

—Desnúdate. —ignoró la burla y sí, sonó exigente y desesperado.

ChanYeol rió, pero le obedeció, sacándose la estúpida camisilla y BaekHyun prácticamente se le tiró encima, a besarlo de nuevo. Y mientras se distraía besándole el cuello, el alto le quitó la camiseta blanca y él no lo dejó a penas admirarlo, porque en dos segundos ya estaba de nuevo succionando su piel donde latía su corazón, dejándole una marca roja.

—Joder, BaekHyun. —y ese era el efecto que quería, su voz ronca bajando una octava, haciéndole vibrar hasta lo más bajo de su vientre.

Se separa de él, dándose cuenta de que está a horcajadas sobre ChanYeol, lo tiene contra el sillón y le encanta verle ese chupón en el cuello, pero sobre todo le gusta la mirada caliente que le dedicó el tipo, porque lo enciende a niveles insospechados.

Entonces una idea abruma su mente y BaekHyun, aún a riesgo de cagarla, porque no sabe cómo va a reaccionar, lo dice de todas formas.

—¿Cuántas veces has sido pasivo?

ChanYeol alzó las cejas, sus manos en sus caderas y la sonrisa bailándole en la boca. BaekHyun está haciendo un esfuerzo para no volver a besarlo.

—Pocas. Cuando ven mi polla la quieren dentro. —sabe que está siendo narcisista apropósito como una forma de broma, pero le pega en el hombro con el puño cerrado, haciéndole una mueca. —¿Te la muestro?

—Hablo en serio, imbécil. —Además, él ya sabe el tamaño de su pene, piensa.

—Yo también.

No le responde, le pellizca por debajo de las costillas y ChanYeol se retuerce exageradamente, explotando en chillidos graves y fuertes. BaekHyun le da un alto cuando él trata de hacerle cosquillas de regreso y respiran agitadamente, aún con los restos de risa flotando entre ambos.

—¿Quieres ser activo?—no hay burla esta vez, está mirándolo sinceramente y BaekHyun recuerda por qué ese cabrón le gustaba tanto.

—Sinceramente, estoy cansado de las pajas. —habló, concentrando su mirada en el tatuaje tribal de su hombro, delineándolo. —Me han gustado, quiero decir, fue excitante tener tu boca en mi pene. —sonríe lascivamente. —Pero me apetece correrme dentro de un culo, para variar.

—¿No sueles ser activo?

ChanYeol está acariciándole la espalda, desde los omoplatos hasta el coxis y siente cómo sus manos son más grandes y ásperas que las suyas, erizándole la piel en su camino.

—Al parecer siempre termino liándome con tipos dominantes y tocapelotas que encuentran una ofensa a su masculinidad el dejarme que les meta la polla. —soltó con cierto grado de rencor en su voz.

El otro se ríe durante algunos segundos y besó la comisura de sus labios en apenas una caricia y BaekHyun se derrite o algo así y se maldice en su cabeza por volverse tan estúpido con el idiota de ChanYeol.

—No te voy a engañar, me gusta más la idea de ser yo el que te penetre a ti. —sus manos aprietan sus nalgas con cierta perversión que no puede ocultar en sus ojos y lo acerca con el movimiento, a su miembro semi duro. —Pero creo que puedo dejarte hacerlo, siempre que luego me dejes clavar mi hermosa polla en tu duro trasero.

—No puedo creer que hayas llamado a tu polla hermosa, Park ChanYeol.

Y aunque puede sonar ególatra, le gusta el hijo de puta, le gusta demasiado. Porque sabe que no dice toda esa mierda en serio y puede tener una conversación así con él sin temor a que su testosterona le haga gruñirle o burlarse. Se siente cómodo con ChanYeol y BaekHyun no ha encontrado muchos compañeros así.

La risa vuelve a brotar del tipo y no le da una respuesta hablada, atacó su cuello, lamiéndolo desde la clavícula hasta su oreja y BaekHyun se deshizo, dejándose hacer por él, importándole poco o nada que ChanYeol le hiciera chupetones a juego con el que el suyo. Arrastra sus uñas por su pecho, llegando hasta sus pantalones y siente una sacudida del alto, un leve gruñido retumbando y BaekHyun no puede más que sonreír, complacido.

—Vamos a mi cuarto. —murmuró en su oído.

ChanYeol asintió y se trasladan a su habitación, sin olvidar los botes de JongDae. BaekHyun no hace durar mucho tiempo en vertical al alto, lo empuja sobre su cama, mordiéndose el labio de forma sugerente y se quita los pantalones, dejándose los bóxers.

El otro comienza a desnudarse con rapidez, aunque sus manos no son tan habilidosas tratándose de sí mismo y BaekHyun se ríe, ayudándolo. Aprovecha su situación ventajosa sobre ChanYeol, para repartir mordidas sobre sus muslos, chupar un momento su rodilla y raspar con las uñas las pantorrillas.

—Nunca me han quitado los vaqueros así.

—Enséñame tu polla hermosa. —ronroneó las palabras, mirándolo por encima de las pestañas.

No lo tuvo que repetir dos veces, ChanYeol casi se quitó la ropa interior con demasiada emoción, haciendo a BaekHyun reír, aún de rodillas sobre la cama. El alto se quedó sentado, con las piernas encogidas y mirando expectante al chico, como si fuera un crío.

—¿A qué estás esperando?

—¿De verdad quieres hacer esto?

BaekHyun alzó las cejas.

—¿Qué pasa, el chico grande tiene miedo?

ChanYeol bufó y se estiró en la cama con las piernas a los lados de BaekHyun, no pudo evitar reírse al darse cuenta de que sus pies colgaban fuera del colchón. Joder, el tipo era de verdad grande.

Gateó hasta posicionarse sobre su semi erección, procurando respirar justo arriba, sin llegar a tocarla y vio al alto tensarse, apretando la mandíbula en anticipación. BaekHyun estiró el brazo en busca del lubricante ese que es un relajante anal, no obstante, decide primero jugar un poco con ChanYeol.

Reparte besos de mariposa y mordidas juguetonas sobre su pelvis y su estómago, procurando rozar su polla con el torso cuando se estira sobre él y se deleita con los sonidos graves que salen por la garganta de ChanYeol. BaekHyun dejó una marca particularmente grande y roja sobre el lado derecho de la cadera, y mientras succiona y lame, en su juego húmedo con la boca, aprovecha para tocar la polla de ChanYeol, tan solo un poco, lo suficiente para sacarle el preseminal y masajearle los testículos.

Una vez que el tipo está relajado y la tensión ha disminuido, es cuando se echa con el dispensador un poco de producto en las manos y las frota un poco, ChanYeol lo miró expectante y BaekHyun le guiñó el ojo, para darle un poco de ánimos.

Sopló un poco de aire sobre su polla, logrando que el alto se estremezca y le introdujo un dedo en su cavidad. El siseo es inmediato y ChanYeol se tensa alrededor de su dedo, respirando fuerte y agitado.

—ChanYeol, mírame.

—Joder, joder. —susurró roncamente.

BaekHyun rodó los ojos, pero es paciente. El tipo no está acostumbrado a ser pasivo y lo distrae chupando un poco su glande, lamiéndolo en círculos, hasta que ChanYeol se relaja, de nuevo y entonces puede penetrarlo con su dedo suavemente, con un ritmo lento.

Se concentra únicamente en preparar a ChanYeol, observando cada jodida reacción y tratando de olvidar que su erección se siente apretada en sus bóxers y que comienza a latirle como la mierda. BaekHyun introdujo un segundo dígito después de minutos y frotó su pene contra el muslo de ChanYeol, al ritmo en el que él movió su pelvis recibiendo sus dedos.

Casi, casi, le parece gracioso que el tipo tenga los ojos cerrados fuerte y se aferre a las sábanas con tanta fuerza, pero BaekHyun procura recordar que él está accediendo hacer esto por él y eso sólo le provoca tener más ganas de follarlo.

Supone que ChanYeol está al límite o algo así cuando hace movimientos de tijera porque está maldiciendo roncamente, enviándole corrientes eléctricas por toda la columna vertebral. Como ama esa puta voz ronca, joder.

—Puto infierno. Deja eso y jódeme.

BaekHyun buscó su mirada y el alto tiene una mueca, pero en sus ojos hay deseo. Se detuvo, se quitó la estúpida ropa interior y se preparó a sí mismo, masturbándose apenas un poco, siseando por no encontrar la suficiente fricción ni alivio, pero necesitando lubricar su miembro. Sabe que ChanYeol no ha perdido detalle de ni uno solo de sus movimientos y que se ha lamido los labios en un gesto completamente erótico.

Él mismo siente que está en el jodido límite, se posiciona entre medio de las largas piernas de ChanYeol y lo penetra muy, muy lento. Gruñeron al unísono a medida que el pene de BaekHyun es estrechado por las paredes del tipo, pulgada a pulgada y cuándo están completamente unidos, se queda quieto, jadeando. ChanYeol está murmurando maldiciones ahogadas que no comprende del todo y BaekHyun hace círculos con la yema de sus dedos sobre sus muslos, esperando a que la tensión disminuya.

El alto resopló en algún momento y lo rodeó con sus piernas, tirando de él y BaekHyun se lo tomó de forma positiva para comenzar el vaivén de caderas. Lo cierto es que se mueve despacio, más lento de lo que le gustaría, pero procurando ser comprensivo de algún modo. ChanYeol no parece estar de acuerdo y mueve su pelvis en contra de BaekHyun, logrando que las penetraciones sean más profundas y que las uñas del chico se claven en sus muslos. No puede evitar alzar las cejas porque el alto está obteniendo el control del ritmo de las estocadas y no sabe si le hace gracia, bufar o soltar ese puto gemido que tiene atragantado, porque sí, necesitaba eso, joder.

BaekHyun aumenta la velocidad de las embestidas y parece haber tocado el punto deseado, porque ChanYeol le gruñó bastante fuerte en este punto y mierda, esa voz acabará con él un día de estos. Una de sus manos busca el miembro necesitado del tipo, pero él se lo impide de un manotazo y la mirada del hijo de puta está quemándolo.

—Me quiero correr dentro de ti. —es una promesa caliente de lo que ocurrirá después.

Se siente arder dentro de la estrechez del alto y él tira de su nuca para besarlo, hosco y brutal. Le muerde los labios dominando el beso y BaekHyun casi pierde el ritmo de las penetraciones y las realiza de forma involuntaria, siguiendo algún instinto primario o algo así, hasta que sus músculos se aprietan y se termina corriendo dentro de ChanYeol.

El alto terminó sosteniendo a BaekHyun mientras dura su post orgasmo, acarició su espalda y mordisqueó su oreja. Él está como en una nube donde sus miembros son de gelatina y su mente está nublada, porque aún tiene su polla dentro de ChanYeol y realmente, el tipo sabe dónde debe de tocarlo para que él tiemble como si no tuviera huesos.

Permanecen así lo que parece muchísimo rato y a BaekHyun le gusta como el infierno seguía dentro de ChanYeol y que él lo abrace de esa forma y se dice que quizás es un idiota de mierda. Pero cuando alzó la cabeza se encuentra con una mirada caliente y posesiva en los ojos negros del tipo y eso sólo le recuerda la promesa que murmuró minutos antes, enviándole un escalofrío de anticipación desde la punta de sus dedos hasta la última fibra de su cabello.

—¿Bien?

A BaekHyun le gustaría decir algo inteligente, narcisista o estúpido, pero asiente y ChanYeol le sonríe tan grande, besándole apenas un segundo la comisura de los labios, que olvida hasta que ha quedado como un idiota.

—Es mi turno.

Entonces tiene una iluminación y recuerda que él no se ha liberado y que rechazó la masturbación de su parte porque quería hacerlo dentro suyo. Otro escalofrío y en un parpadeo, BaekHyun está sobre su espalda, atrapado por la figura imponente de ChanYeol. Su polla ha salido en un chasquido sucio y los restos de su eyaculación se resbala por entre los muslos del tipo y su erección golpea su cadera, anunciándole exactamente al bajito que pasaría a continuación.

—¿Fue tan terrible? —pregunta alzando las cejas, sus manos paseándose sobre sus hombros, de forma sugerente.

—Te voy a enseñar cómo debes de hacerlo.

—¿Ah, sí? ¿Necesito clases? —lo está retando con la sonrisa petulante en los labios, ChanYeol procura mantener su expresión seria.

—Sí, fuiste muy suave. —rozó su mejilla y se dirigió a su oído.—Me gusta duro y fuerte, BaekHyun.

—Quería ser considerado con tu trasero semi virgen, Park ChanYeol. —le golpeó un poco en las costillas, no demasiado fuerte, porque bueno, qué decir, le ponía caliente ChanYeol hablando de esa mierda en su oído.

—Yo quiero follarte fuerte y rápido. —soltó roncamente, mordiéndole el lóbulo.

Para su desgracia, jadeó. Ese hijo de puta tenía demasiado efecto en él.

—Mi trasero está bien con eso.

Y la reacción por parte de ChanYeol fue inmediata, se alzó sobre él, siendo imponente por su envergadura, tomando dominio de sus caderas y colocándolo en el centro de la cama. Se estiró para buscar uno de los lubricantes y BaekHyun le señaló mudamente el de frambuesa. El alto se encogió de hombros, aceptándolo, destapó el bote y comenzó con la tortura.

BaekHyun a diferencia de ChanYeol que mantuvo sus manos fuera de él todo el proceso, agarró el cabello del tipo y tiró de éste con cada lamida o mordida en su pelvis o muslos. Rodeaba su polla y su entrada, tentándolo y esa puta mirada sobre él estaba enviándolo al borde, lo peor era que mantenía un férreo control de sus caderas, evitando que pudiera alzarlas en busca de más fricción, frustrándolo.

—Hijo de puta. —lo maldijo en un refunfuño ronco.

ChanYeol se rió, pero esa vez el lubricante cayó directamente sobre su entrada. El contraste de temperatura y la sorpresa lo hizo saltar, sin mucho éxito, el alto no dejó que se moviera de su lugar, y el olor a frambuesa se entremezcló con el aroma a sexo de la habitación.

Lo siguiente que sintió BaekHyun fue la lengua de ChanYeol en su entrada, lamiéndolo de forma sensual y masajeándole los testículos a su vez. Su corazón latió fuerte contra su pecho por la excitación, su respiración se volvió irregular y jadeó en busca de un aire que no conseguía, dejando salir gemidos ahogados. Pero lo que lo envió al borde, haciéndolo tirar con fuerza, por un lado de las sábanas y por el otro de los cabellos del tipo, fue la lengua de ChanYeol penetrándolo.

Escuchó un gruñido que vibró por su cuerpo y joder, BaekHyun gimió más alto de lo que pretendía, logrando que la mirada del alto se posara un segundo en él y lo vio sonreír antes de introducirle un dedo. Se vio obligado a soltar el agarre de su cabello por el cambio de posición de ChanYeol y tuvo que conformarse con arañarme el antebrazo.

BaekHyun sabía que él estaba jugando con él, el movimiento de su dedo era lento, casi como si fuera una broma, y de repente, lo penetraba duramente, como si quisiera enloquecerlo. Sin embargo, se tuvo que morder el brazo cuando otro dedo se sumó a la ecuación y la fricción dentro de sus paredes fue más notoria, recordándole que sus manos y las de ChanYeol eran más grandes y callosas.

Realizó movimiento de tijera y se ocupó de su pene, cubriéndolo con su palma y sacudiéndolo con rapidez y fuerza. BaekHyun se mordió la lengua en algún punto y sus caderas se alzaron para encontrarse con los dedos de ChanYeol, que ahora eran tres, entrando y saliendo rítmicamente.

—Ahora te voy a mostrar cómo se hace, BaekHyun. —le murmuró antes de besarlo, inclinándose sobre él.

ChanYeol se detuvo y manejó a BaekHyun como si fuera un muñeco de trapo, dándole la vuelta. Él por instinto alzó su trasero, dejando su cabeza abajo y sólo apoyándose en el antebrazo, no creyendo poder soportar su peso con las manos. El alto le separó las nalgas un momento, lamiendo de nuevo su entrada y BaekHyun maldijo en un hilo de voz que apenas se escuchó y quedó amortiguado por el edredón.

Sintió la punta de ChanYeol en su entrada, sus manos dominarlo por las caderas y permitió que su erección se moviera en una simulación de penetración, resbalando por entre sus nalgas. BaekHyun gimoteó, sonando en su cabeza patético e importándole un carajo, hasta que ChanYeol lo penetró de una sola estocada, robándole el aire.

—Me cago en la puta. —siseó con la voz rota.

—¿Cómo estás?

—No me jodas con esa pregunta ahora, ChanYeol. Sólo dame un minuto. —jadeó con fuerza, tratando de mirarlo por encima del hombro. No estaba realmente enojado por esa entrada, a decir verdad le gustó.

ChanYeol no obstante, se inclinó sobre su espalda, apoyando parcialmente su peso sobre BaekHyun y mordisqueó su cuello y su omóplato derecho, dejándole marcas rojas que le hizo hervir la sangre.

—Aún quiero ese duro y rápido. —acompañó a esas palabras con un balanceo de su trasero hacia atrás y adelante.

ChanYeol gruñó y BaekHyun sonrió satisfecho.

Él no iba a decepcionarlo. Lo folló fuerte y rápido, cada estocada sintiéndose igual y más intensa que la anterior. Podía sentir las manos de ChanYeol en sus caderas, quizás clavándose un poco dolorosamente en su hueso y le importaba poco o nada, aún sin arrepentirse de no haber usado ese estúpido arnés, porque le gustaba, joder. Le gustaba que se lo follara así.

Separó un poco más la piernas, buscando estar más cerca y movió las caderas en su contra, queriendo que las estocadas fueran más profundas hasta que rozó su próstata y BaekHyun gimió y le tembló todo el cuerpo. ChanYeol cambió el ángulo para que en cada penetración tocara en ese lugar que deshacía al más bajo y lo tomó del pelo, buscando algo de sujeción y mierda, eso era caliente para BaekHyun.

ChanYeol gruñó más fuerte, estaba cerca del orgasmo y masturbó a BaekHyun con el mismo ritmo que impuso a sus embistes. Y carajo, le gustaba demasiado esa forma de follarlo de ChanYeol.

Se corren casi a la vez. ChanYeol se viene unos segundos antes en una explosión placentera y el gemido ronco que sale por su garganta activa algo en BaekHyun y alcanza el clímax. El alto no dejó de penetrarlo hasta que la última gota de semen sale, llenando al bajito, así como tampoco dejó de masturbarlo hasta que él termine de eyacular.

Sin embargo, no sale de su cuerpo inmediatamente, se toma unos minutos para regular su respiración y sale lentamente de BaekHyun. Se echan uno al lado del otro, relajados, al chico aún le tiembla el cuerpo y le duele un poco el coxis. De hecho, al mirarse a sí mismo, nota las marcas de manos en sus caderas y aunque arruga un poco la nariz, no puede negar que le resulta caliente.

—¿Así es como querías que te follara? —le preguntó BaekHyun coquetamente, mirándolo.

—Soy un gran profesor. —asintió ChanYeol.

—Con una hermosa polla. —se burló.

Él rodó los ojos con una sonrisa en los labios y lo acercó a su pecho, abrazándolo por las caderas. BaekHyun enredó las piernas con las largas del alto y lo besó más suavemente que las veces anteriores.

—¿Crees que JongDae se dé cuenta de que te adjudicaste esos lubricantes? —le preguntó ChanYeol, apartándole un mechón de pelo de la cara.

—No lo sé y sinceramente, me importa una mierda. —el alto se rió.—Me hizo asistir a su estúpida reunión y pasar ese momento vergonzoso delante de todas esas mujeres.

—Te pusiste celoso de la rubia.

—No es verdad. —arrugó la boca como un niño en una rabieta y ChanYeol lo miró significativamente. —Ni siquiera habíamos tenido sexo ¿por qué debía permitir que esa tipa rozara su culo contra tu polla?

—Ya no tienes de qué preocuparte. —le dio una nalgada juguetona y BaekHyun fingió querer morderlo. —Solo miraré a mi novio.

—¿Tu novio? —alzó las cejas BaekHyun.

—Sí ¿Te creías que iba a permitirle a cualquiera que me penetrara el culo? Eres mío, BaekHyun.

Él negó con la cabeza, riéndose y ChanYeol lo besó, estrechándolo más contra su pecho, haciendo sentir a BaekHyun ligero y feliz.

***

BaekHyun y ChanYeol estaban acurrucados en el sillón cuando JongDae regresó de casa de MinSeok, el tipo solo alzó la ceja al verlos, pero no pareció muy sorprendido y sin apenas saludarlos se fue a su habitación. BaekHyun supuso que iría a comprobar que sus descargas estaban en orden o algo así.

—¡Byun BaekHyun! ¿Tocaste mis cosas?

—¿Qué?

ChanYeol tenía oculta su cara en el hueco del cuello de BaekHyun, dándole la espalda a JongDae y se rió sutilmente.

—No me vengas con ‘qué’. —salió desde las penumbras de su habitación, cruzándose de brazos. —Puedo notar que estuviste hurgando entre mis cosas.

—¿Tú has visto el basurero que tienes ahí montado? ¿Por qué querría entrar yo ahí?

—Para joderme.

—¿Qué pruebas tienes?—lo reta prepotente.

—¡Tú, gigante, deja ya de comerle la oreja a mi amigo en mi presencia!—chilló JongDae acusando a ChanYeol con un dedo.

—Estaba besándole el cuello. —aclaró el otro, frunciéndole el ceño.

—No le hables así a mi novio y dime, ¿qué mierda de pruebas tienes para acusarme de nada, estúpido?

—¿Novio? Oh, ya veo, tener sexo los ayudó a dar el paso. —se frotó la barbilla, cambiando repentinamente el ritmo de la conversación. Luego se pone serio. —Las cajas de los juguetes estaba abierta y estoy seguro de que faltan lubricantes.

—Seguro se te han perdido. —rodó los ojos BaekHyun, mintiéndole perfectamente y sin remordimientos.

—Llevo la cuenta de las cosas que vendo y procuro no dejar nada tirado, cualquier descuadre lo pago de mi beneficio.

Se miran, ambos están serios y ChanYeol frota el muslo de BaekHyun.

—Yo qué sé. A lo mejor se te perdió en tu jodida maleta rosa que parece más la bolsa de Mary Poppins o el bolsillo de Doraimon. —le soltó indiferente.

JongDae continúa midiéndolo unos segundos más, pero se da la vuelta y se adentra de nuevo en su habitación, cerrando la puerta de una patada.

—¿En serio, BaekHyun? —ríe bajito ChanYeol.

—Se lo tiene merecido.

No obstante, su amigo vuelve a salir y esta vez lleva la maleta rosa abierta y la deja caer delante de ellos.

—No veo los lubricantes que faltan ¿y tú?

—No sé, métete dentro y búscalos, con suerte te vas a otra dimensión.

JongDae gruñó de nuevo.

—Deberían de darme las gracias, malagradecidos. Soy vuestro patrocinador, vuestro Cupido. Gracias a mi han tenido una ronda de sexo y son pareja. ¡Y todavía tienes el descaro de robarme!

—¿Las pruebas, JongDae? —repite BaekHyun mirándose las uñas, exasperando a su amigo.

—Gilipollas. Cómeme el pene.

El tipo da una patada y está haciendo su camino de regreso a su cuarto, cuando ChanYeol habla.

—JongDae, BaekHyun solo va a comer mi hermosa polla.

El chico no respondió, murmura algo sobre idiotas, ladrones y polla-hermosa-mi-trasero, dándole alguna clase de mirada entre escéptica y enojada y vuelve a encerrarse. BaekHyun y ChanYeol estallan en risas descontroladas.

Bueno, el algo tenía que darle la razón a JongDae, gracias a su encerrona en esa estúpida reunión de tapersex, ahora BaekHyun tenía novio. Un novio que decía que su polla era hermosa.

FIN