UNO
Había algo que siempre iba a molestar a Chanyeol y eso era Byun Baekhyun, pensaba que con sus gafas, sonrisa cuadrada y ropa que apostaba que compraba en la sección de ancianos de las tiendas departamentales, no podía esperar demasiado, pero había cruzado muchos límites en ese momento, porque por primera vez desde que lo conocía, que no era de hace cinco o seis meses, sino de años en verdad, jamás se había molestado con él, al parecer lo había subestimado, pero incluso las personas como Baekhyun parecían tener un límite.
Podrías hacer bromas de la familia de Baekhyun, que haciéndose ricos de la noche a la mañana, parecían una mala copia de la mafia italiana solo gastando su dinero en un montón de tonterías, daba igual, tenían mucho, pero las cadenas de oro alrededor de sus cuellos, era lo que les daba todo un aire, en especial a sus hermanos y su padre, la familia de Baekhyun de por si era peculiar, parecía que él fuera el único decente de todo eso, pero la realidad era que, para la opinión de Chanyeol, quizás era el más demente de todos, Baekhyun era muy lindo, a diferencia de sus hermanos que era más del tipo su padre, cosa podría hacerte pensar que era adorable, Chanyeol siemrpe pensó que más bien, estaba un poco loco, con toda esa energía que tenía, moviendose de un lado a otro, nunca quedandose quieto, cosa que lo ponía de malas, pero eso era otra cosa que en esos momentos no ocupaba su mente, precisamente.
Incluso podrías hacer bromas de que siempre olía a pan, porque ese era el negocio familia, el negocio de la familia Byun, de donde venía todo su dinero y poder, así que claro que Baekhyun poseía un suave aroma a pan de miel, era delicioso, muy dulce, demasiado quizás, Baekhyun a veces pasaba y las personas simplemente alzaban un poco su nariz, era una aroma muy agradable, incluso tenía algo de jabón que lo hacía lo doble de delicioso, Baekhyun no tenía problemas con que las personas lo notarán, de hecho, cuando se lo decían, se rascaba un poco su nuca y sonriendo decía, “ya me lo habían dicho”.
Baekhyun era en verdad tolerable con muchas cosas, incluso cuando no debería, pero no parecía que se quisiera complicar demasiado la vida poniendo atención a las cosas que pasaban a su alrededor y que se suponía que deberían afectar, al final era cuando Baekhyun solo parecía pasar de largo muchas cosas y eso fue lo que hizo que Chanyeol maldijera, porque ahora él era una de esas cosas que Baekhyun estaba evitando.
No era su intención hacerlo enojar o hacerlo llorar, no estaba en sus planes, más que nada porque tenía muchas razones morales para no hacerlo, no le agradaba en nada, claro, pero no era razón para “ser una persona de mierda” con él, como se lo había planteado antes, lastima que por una vez que pensó que hacer lo correcto, por más doloroso que fuera, sería bueno, las cosas realmente no le habían salido bien, y ahora vivía con el miedo constante de que los tres hermanos mayores de Baekhyun, fueran a darle una golpiza, porque bien, él no era precisamente débil, pero los hermanos Byun, como la triada perfecta, habían pasado años de su vida practicando diferentes deportes para poder defenderse de quién sabe qué.
Jayeon, el primogénito se había dedicado al boxeo, tenía sólo veintidós años, si las cuentas de Chanyeol estaba bien y ese tipo ya tenía un largo historial de campeonatos importantes en bajo su legado, Nam Tae era el segundo hijo, había estado en Tae Kwon Do, y hasta donde se había quedado, era cinta negra y podría partir tablas con la cabeza, y Bo Gyeol, el tercer hijo, practicaba el muay thai, conocido también como boxeo tailandés, o tradicionalmente como el arte de las ocho extremidades es un deporte de contacto de los más peligrosos que hay y por lo tanto se le considera un deporte de contacto extremo e ilegal en varios países del mundo, lastima que en ese país era perfectamente legal.
El padre de Baekhyun no hacía deporte, era un señor mayor, pero seguro que si enlistaba a sus tres hijos, podrían cometer el crimen perfecto contra Chanyeol, solo porque esté había hecho sentir triste a Baekhyun, su lindo y pequeño hermano que en lugar de tomar un deporte, había tomado clases de teatro musical.
Chanyeol primero temió por su vida, pero al paso de los días, fue evidente que Baekhyun lo estaba pasando de largo, estaba enojado con él, ni siquiera lo miraba cuando pasaba a su lado, y por supuesto, que se iba cada que se le acercaba, luego de pasar por la etapa de miedo, pasó por la etapa de estar ofendido, creyendo que le había hecho un favor a Baekhyun y este debería estar agradecido con él, porque le hubieran seguido viendo la cara, pero claro que las circunstancias no habían sido las mejores en todo caso, pero el tacto no era precisamente una de las virtudes de Chanyeol, era como si fuera la encarnación de su madre, lo que tampoco era muy bueno.
-No hice nada malo, no hice nada malo, era lo correcto.- se dijo a sí mismo, cerrando sus ojos y tratando de relajarse, porque se negaba a sentirse mal por todo eso pero cuando miró de reojo, Baekhyun paso caminando abrazando sus libros, solo sorbiendo su nariz y cuando se detuvo un momento, fue solamente para levantar un poco sus gafas y entonces secar sus ojos, mientras parecía estar listo por volver a romperse a llorar.
-No le dije nada malo, la verdad, solo le dije la verdad sobre su mejor amigo.- explicó Chanyeol a sí mismo, cuando estaba en uno de esos periodos en los que claramente iba a tener que decir sus problemas al aire porque sus amigos no podían decir eso, era algo como propio, estaba fumando un cigarro detrás de la escuela, en donde no debería y maldiciendo cada que daba una vuelta a un círculo imaginario por el que no dejaba de pasar, formado por su propio andar. -No hice nada malo, mierda, era lo mejor decirle, porque si no se lo decía, entonces iba a ser peor.- repitió de nuevo, pero parecía que ni él se lo creía, entonces completamente enojado, había pateado un bote de basura que estaba ahí, saliendo que se saliera toda por el piso, pero Chanyeol solo la volvió a patear, haciendo un desastre ahí, pero no le importaba en lo más mínimo.
Chanyeol salió de ahí, ya sin su cigarro, porque no quería que lo viera algún profesor, eso lo metería en problemas y creía que no necesitaba nada de eso, no cuando su madre le estaba pisando los talones en esos días.
-¿Dónde estabas?- preguntó uno de sus amigos, abrazandolo por el cuello con su brazo y Chanyeol solo lo empujó de mala gana, porque no estaba de buen humor y ese chico solo se había reído. -Vamos, ¿qué pasa contigo? Parece que alguien no ha tenido mucho sexo, mira nada más esa mala cara.-
-No es por eso, deja de tomarme el pelo.- Chanyeol estiró su cuello a todos lados y solo suspiró, mientras que terminaba mirando alrededor, esperando poder ver a Baekhyun, pero claro que no, la escuela era muy grande y era temprano, así que estaba lleno de personas, así que eso iba a ser más complicado de lo que parecía. -¿No has visto a Byun?
-¿El niño pan?
-No lo llames, así, tarado.-
-Pues eso es lo que es, ¿no? su familia es la del pan, así que claro que el niño Pan.-
-Esa mierda solo está bien cuando yo lo digo, lo demás no tienen derecho a burlarse de eso.- Chanyeol dijo eso entre dientes, de muy mal modo y su amigo solo había bufado.
-Por favor, todo el mundo le dice así desde que se enteraron de dónde venía todo ese dinero, es por eso que su familia parece un mal intento de millonarios, de esos ridículos que salen en la televisión, ¿sabes de cuales? de los que graban para que parezca más gracioso ver como viven, como esa niña pequeña que salía en certámenes de belleza pero en realidad solo daba risa porque su familia era muy desagradable.- Chanyeol estaba teniendo menos paciencia en esos días que en cualquier otro, así que estaba esperando que su amigo cerrará en pico, pero al parecer era el día de hablar mucho, de manera innecesaria y por eso, le dio la primera advertencia.
-Ya callate, idiota, te dije que no dijeras nada de él, no digas nada de su familia, ¿no sabes que sus hermanos son como la deidad de la lucha?-
-Respeto a esos idiotas, no respetó a Byun, que es diferente, hay un montón de rumores raros a su alrededor, se me hace raro que no te estés burlando tu también, quiero decir, pensé que te daba asco y que lo odiabas.-
-Eso no es de tu incumbencia.-
Bueno, pues creo que ahora lo es, ¿qué es lo que te molesta ahora? ¿Por qué no me puedo burlar de ese tonto? ¿es que te gusta?- Chanyeol lo empujó de manera agresiva, listo para comenzar una pelea, pero de nuevo su amigo solo se quedó a reírse. -Solo te estoy molestando, mierda, ¿a qué clase de idiota le podría gustar alguien como Byun? Si es como un pequeño ratón de panadería, ¿entiendes? Porque parece ratón y su padre tiene una panadería, es de lo más gracioso, lo escuche de alguien en la biblioteca antes.- Chanyeol le dio un puñetazo a su amigo en el brazo, para que dejará de hablar y menos mal lo hizo, porque comenzó a quejarse y sobarse el brazo mientras maldecía al mismo Chanyeol, pero no le importó en lo más mínimo, así que claro que estaba mirando a todos lados para ver si podía verlo, pero no había tenido nada de suerte.
No quiso poner más atención a todo eso, así que claro que había terminado esperando que con el tiempo, la culpa y todo lo demás, dejará de estar picando su consciencia, porque por lo regular podía hacer, ni siquiera era como si Baekhyun fuera algo fundamental en su vida, nunca lo había sido, tan fácil como había entrado en su vida, Chanyeol lo había sacado, así que estaba bien.
Chanyeol entonces había pensado que solo tenía que esperar a que Baekhyun se le pasará toda la ira que tenía en su ser o lo que fuera que le estuviera dando el valor para pasar de largo a él, pensó que no iba a estar enojado siempre, era bastante llorón en su opinión, así que no le estaba tomando la importancia que debería, quería decir, había conocido a Baekhyun cuando eran muy pequeños, cuando eran solo bebés, se podría decir que hasta habían crecido juntos, eran buenos amigos, solo que se fueron alejando con el tiempo, claro, pero entonces había terminado pasando muchas cosas y entonces eso.
Pero terminó resultando que Baekhyun era muy sensible, más de lo que debería, porque claro que de alguna manera, terminó siendo el centro de atención en esos días por lo que había pasado y Chanyeol de verdad había querido mirar a otro lado, pero sabía que era su culpa y a la hora del almuerzo, era complicado fingir que nada pasaba, porque los amigos que tenía, siempre se querían sentar en la mesa que quedaba enfrente de Baekhyun, solo por molestar, porque podían ver si lo demás lo molestaban y eso no era divertido, para él no, en cualquier otro caso, sin duda lo hubiera sido, pero no en esos días, en especial porque Baekhyun ahora se sentaba solo y de por sí nunca había tenido una mesa llena de acompañantes.
Baekhyun ese día estaba comiendo solo, de nuevo, estaba comiendo lento y le temblaban las manos para poder llevarse la comida a la boca, pero entonces, cuando había terminado llevando un bocado, se quedó así, no se movió y de la nada, había roto a llorar, llevando sus manos a su rostro, pocos se habían dado cuenta de inmediato, pero cuando comenzó a llorar con más fuerza, las personas lo notaron, poco a poco, y muchos comenzaron a reírse, así que Baekhyun solo había tallado sus ojos de nuevo, por debajo de sus redondas gafas doradas y circulares, para ponerse de pie e irse, con tan mala suerte que casi se había tropezado saliendo, haciendo que las risas fueran peores y Chanyeol había tenido que quedarse ahí sin hacer nada, porque no podía solamente defender a alguien como Byun, pero como presidente del comité escolar, si podía hacer algo y ese algo había sido levantarse y golpear la mesa en la que estaba con su bandeja vacía de comida, haciendo un gran estruendo y que todos lo mirarán.
-¿Qué es lo que les sucede? ¿Este es momento de libertinaje? Todos a su almuerzo, ahora.- Chanyeol, a diferencia de Baekhyun, era respetado, su madre era presidenta de la ciudad, era una mujer muy importante, de esas que siempre salían en televisión porque tenía comerciales raros hablando de lo que había hecho a lo largo de sus años de mandato, también de esas que fingían ser humildes y todo eso, y que donaba mucho dinero a la escuela de su hijo, una mujer influyente, todo el mundo creía que Chanyeol era una copia de ella y lo respetaban tanto como a un líder, por eso era el presidente, pero además de ser una autoridad, su atractivo le daba muchos puntos, así que todo el mundo se había quedado callado cuando él se los dijo, pero supuso que a ese punto, poco importaba.
Chanyeol llevaba una vida impecable, así que se tenía que mostrar perfecto incluso cuando no debería, solo con ciertas personas se podía decir que era realmente él y eso no contaba a los tipos alrededor de su mesa, Chanyeol hasta para eso, pensaba que había que ser selectivo, las buenas decisiones para mostrarte débil, eran otras que te daban fortaleza, palaabras de su padre, el idiota que iba por la quinta esposa, si estaba en lo correcto, porque hasta ese entonces había tomado la cuenta.
Ya tenía muchos problemas tratando de tener la fachada perfecta como para preocuparse por Byun, pero creía que poca cosa podía hacer para no sentirse involucrado, porque teóricamente, era su culpa, por su puesto, aunque igual era raro, Chanyeol estaba teniendo migraña desde muy temprano.
Resultaba que desde hacía unos días, había rumores alrededor de Baekhyun, solo tenían el objetivo de ser maliciosos, nada grande, pero habían venido de una fuente cercana y por eso todo el mundo creía que eran reales, pero Chanyeol era incluso más cercano y sabía que eso no era verdad, incluso había personas diciendo por ahí que la familia de Baekhyun tenía esas panaderías solo para disimular un cartel de drogas y quién sabe qué más, pero la verdad era que no tenía nada de sentido.
Incluso cuando llegó a casa, estaba pensativo, lo único bueno era que su madre estaba demasiado ocupada consigo misma como para prestarle atención, ella estaba revisando el próximo discurso que iba a decir en el tonto festival de globos de la ciudad, Chanyeol bien habría podido subirse a la mesa y comer su comida como un cerdo y ella apenas y hubiera dicho algo, así que daba igual, su madre llevaba siendo restituida y reelida siempre, cada seis años, en esos años, llevaba dos mandatos y Chanyeol apenas tenía dieciocho, cuando estuviera terminando la universidad, su madre estaría siendo reelegida de nuevo, así era ella, como un monstruo sediento de sangre.
-Chanyeol, querido, siento tu mala vibra hasta acá, así que si es porque no te di dinero para ese nuevo teléfono, es porque creo que el que te compré hace cuatro meses, sigue perfectamente.- dijo su madre pero Chanyeol solo hizo una mueca, viendo como ella ni siquiera se molestaba en girar la cabeza para hablarle, solo estaba rodeada de todos sus asistentes.
-No es nada de eso, están molestando a Byun en la escuela por unas cosas que dicen de su familia, de él, un montón de cosas raras, es molesto tener que escuchar su nombre siempre.-
-Bueno, hijo, esa familia es importante para nosotros por su influencia, me da un poco de pena que hayas cortado los lazos con ellos cuando tú y Chanyeol dejaron de ser amigos, así que creo que solo estás exagerando, no le prestes atención, como a tu cabello, que te dije que te fueras a cortar desde ayer, nunca me escuchas, pareces un criminal.- Chanyeol solo rodó sus ojos, su mamá no había escuchado nada, pero estaba bien, ella siempre hacía eso, pero Chanyeol ya no lo estaba soportando.
En el pasado, Baekhyun y Chanyeol habían sido mejores amigos, prácticamente eran como hermanos, Chanyeol como hijo único vio en el todo, pero de repente todo había pasado y ya no importaba, pero incluso si ya no tenían nada que ver desde hacía años, pensó que al menos debería ser una persona empática en momentos complicados como ese, odiaba tener algo de humanidad en su ser todavía, porque al otro día, había ido a buscar a Baekhyun para poder hablar con él, y pedir perdón por haberlo metido en tanta porquería, pero apenas se acercaba, Baekhyun seguía escapando, como en semanas anterior, y eso era muy duro, porque muy triste y todo, pero parecía tener su orgullo.
Mejor idea no se le había ocurrido que seguirlo a su casa, lastima que Baekhyun y su cuerpo escurridizo eran buenos escondiéndose cuando pasaban por sitios llenos de personas, Chanyeol no podía esperar fuera de su casa, porque los hermanos de Baekhyun lo matarían si lo veían por ahí, así que las opciones se le estaban terminando, pero no todas, eso era lo importante.
La casa de los Byun estaba en una zona residencial exclusiva, en la que no podías entrar a menos de que uno de los residentes te invita, menos mal que un amigo de Chanyeol vivía al fondo, así que lo había convencido de jugar videojuegos en su casa una noche, así podría entrar al complejo, pero cuando entró, había terminado yendo directamente a casa de Baekhyun, la casa de Baekhyun, una casa de dos pisos con un estilo más colonial que no era común en el país, una pequeña joya de la arquitectura, según muchas revistas, y con tantas decoraciones de piedra a los costados, que Chanyeol lo tuvo claro desde el principio, podía escalar.
No le preocupaba ser atrapado y ser entregado a la policía, en ese caso, lo peor que le iba a pasar era el sermón que su madre le iba a dar después de pagar una fianza y que le pagará a más personas para que no dijeran nada para no arruinar su reputación de niño perfecto, lo que le preocupaba era que la familia de Baekhyun decidiera que era mejor hacer un homicidio dentro de la casa y lo matarán a golpes, entonces nadie iba a saber dónde habría quedado, pero tenía una imaginación muy fatalista y extremista, seguro que le darían una paliza pero lo dejarían con vida suficiente para que su mamá lo terminará de rematar, como a un animal.
Chanyeol igual solo tenía un objetivo, quería hablar con Baekhyun, necesitaba hablar con Baekhyun y dejarle en claro que cuando le dijo todo eso que había desatado el problema en primer lugar, no era proque quisiera ser un idiota o quisiera ponerlo en una mala situación, sino porque realmente quería que supiera la porquería que le estaban haciendo a sus espaldas y nada más, todo lo que había pasado después, habría sido desafortunado, más no su culpa y aunque no sonará muy creíble, esa era la verdad.
Entonces había identificado la alcoba de Baekhyun, que claro que era la única que no tenía las cortinas abiertas para que todo el mundo viera cómo entrenaba con música horriblemente fuerte de fondo, así que Chanyeol había logrado evadir primero a todos los jardineros, eso había sido sencillo, había logrado evadir todos los ojos que pudieron haberlo visto cuando saltó la barda de la casa, casi sin nada de problema, aunque cayendo mal sobre uno de sus pies y teniendo que morder su mano para no gritar del dolor, porque pensó que se lo había doblado, pero resultó que no, eso ya era un avance y una ventaja, aunque cojeando entonces había sido que había tenido que colgarse de uno de los costados de la casa y entonces comenzó a subir.
Baekhyun tenía un balcón en su alcoba y este parecía abierto a pesar de lo entrada de la noche, Chanyeol pensó que Baekhyun estaría estudiando por la hora, así que si lo miraba, tenía de dos, o gritar o empujarlo por el balcón, las dos eran malas, pero esperaba que al menos le diera un momento para tomar aire y decirle porque parecía un ladrón y un pervertido al mismo tiempo, su determinación no era ninguna broma, que las personas se fueran dando cuenta de eso.
Chanyeol entonces había logrado escalar por su buena condición física, casi sin ningún problema, había sido sencillo incluso caer sobre el balcón y lo había hecho de manera elegante, casi como un gato, se burló de todo cuando llegó a salvó ahí, lastima que Baekhyun no estaba por ningún lado ya en esos momentos, la habitación de Baekhyun lucía vacía y en silencio, apenas se podía escuchar el ruido venido de otras alcobas, todo estaba muy ordenado e impregnado con su perfume, que Chanyeol aspiró con fuerza.
Se había adentrado un par de pasos en la alcoba al ver que no había rastro de Baekhyun por ningún lado, aunque vio que su mochila de la escuela estaba ahí y sus cuadernos reposaban encima del escritorio, dejando evidencia que Baekhyun estaba ahí hacía unos minutos, porque incluso su lámpara seguía encendida y alguien le había ido a dejar una merienda, uno de los panes de la compañía familiar con un batido de fresas, también por parte de la panadería, todo eso con el clásico logo, que seguía siendo una ilustración de la cara de Baekhyun cuando era un bebé.
Chanyeol había terminado sonriendo de lado un poco por eso pero cuando estaba a punto de tomar eso para mirarlo de cerca, el sonido de una puerta abriéndose lo había terminado asustando, cuando pegó la vuelta, Baekhyun estaba saliendo del baño conjunto a su alcoba, con todo el vapor de adentro también, evidenciando que había tomado un baño, eso y su cabello húmedo cayéndole encima de las cejas, no llevaba sus gafas y todo lo que cubría su desnudez completa, era una toalla a la cintura.
-¿Chanyeol? ¿Qué haces en mi habitación?- preguntó Baekhyun, con los ojos rojos, seguro de haber estado llorando en la ducha, pero Chanyeol estaba perdido en otros detalles, como en su pecho pálido, sus piernas asomando por lo que la toalla no podía cubrir, sus pequeños pezones rosados que tenían gotas de agua goteando y cruzando hasta perderse en la línea de su abdomen y ombligo, entonces hasta ese momento, había caído en que circunstancias estaban, solos, en la habitación de Baekhyun, en una circunstancia que no se veía para nada inocente, solo mirándose a los ojos mutuamente, aunque Baekhyun solo estaba entrecerrando más los suyos porque no podía enfocar nada sin sus gafas. -¿Chanyeol?-
-Bueno, ahora mismo no se me ocurre nada inteligente que decir.- Chanyeol terminó acortando la distancia entre ellos, dejando apenas un espacio entre Baekhyun y él, pero el menos no se había alejado, de hecho, parecía solo respirar de manera tan pesada como él y entonces, retener todo el aire. -Solo venía a hablar contigo.-
-No quiero escucharte.- dijo Baekhyun, aunque haciendo todo lo contrario, porque no se alejó, solo miraba a Yeol a los ojos, mirando hacía arriba, porque la diferencia de sus alturas se había marcado mucho con los años. -No quiero saber nada de ti.-
-Sabes que eso no es verdad.- Chanyeol tragó saliva cuando miró hacía abajo y el cuerpo de Baekhyun parecía gritar por ser tocado por nada más que sus manos. -Pero creo que tengo algo más que quiero hacer contigo que solo hablar.-
Ninguno de los dos sabía cómo era que habían terminado así las cosas, pero quizás eso era lo que lo hacía más interesante.