Mis poemas
No leas mis poemas,
para que no veas en el papel
los vestigios de mis lágrimas
lo podrido de mi ser
los recuerdos de las animas
que murieron en ese atardecer.
No leas mis poemas,
para que tus ánimos no caigan
y que tu espíritu viva
pues vive en mi memoria
recordando lo bueno
lo que nos dio trayectoria
No juzgues lo que escribí
por qué lo hice moribundo:
con un disparo en el pie,
avance hacía no sé dónde
y a la vez contigo me quedé.
Porqué en mis versos
escribí directo a tus labios,
como quien canta de dolor
entre tragos amargos
entre tus labios de intenso color.
En esa maldita libreta,
están mis pensamientos rotos,
mis anhelos olvidados,
tus caricias, ahora para otros
y las promesas poco duraderas.
Es que en esa libreta
murieron mis aires de