Carta Uno
27 de Junio de 1876
Querida Jane:
¡Mi primer viaje fuera de Inglaterra, y creo que jamas estuve tan emocionada! Bueno ¿Como no estarlo? Tu misma sabes lo que significa para mi viajar a París, aunque sea solo para ver con mis propios ojos a la catedral de Notre Dame. Sé que ahora debes estar pensando que parezco una niña por emocionarme de esta manera, por una catedral de la cual apenas leí por primera vez en un libro que encontré hurgando en la biblioteca del tío Thomas, “Nuestra Señora de París”, pero al final de cuentas, es solo una excusa para estar fuera de casa un tiempo ¿No?.
Oh querida, como me gustaría que tu y James estuvieran aquí conmigo, espero que cambien de idea en algún momento, pero por ahora tendrán mis cartas para enterarse de todas las novedades.
Con respecto a mi viaje actual, apenas eh llegado a Calais hace unas horas, y el día es gris, las lluvias parecen seguirme desde Londres y no quieren abandonarme, eso nos retrasó un poco a decir verdad. Supongo que ahora deben de estar disfrutando de días soleados y hermosos desde que me fui ¡Aunque eso no me quita ánimos de continuar mi travesía hacia París! Pero por ahora debo esperar el tren que me llevará a mi destino, así que seguiré escribiendo más tarde, o puede que continué la carta durante el viaje.
Eh vuelto, y aunque quisiera soltar mi mano para describir mi emoción, releyendo la carta, puedo ver que apenas me eh tomado el tiempo de explayarme más en la experiencia de mi viaje hasta el momento. Aunque el trayecto de Calais a París pudo parecer algo vacío en primera instancia, la vista de los bastos campos verdes, los pueblitos y pequeñas ciudades, así como la presencia de suaves colinas y bosques podrían ser los paisajes perfectos para las pinturas de James ¡Lo que él daría por estas vistas! Tan simples y modestas a la vez que evocan la belleza y la serenidad que solo la naturaleza y los ambientes rurales pueden dar al alma humana. Sigo añorando la compañía de ambos, y no puedo esperar a verlos otra vez. Por ahora, acabaré está carta por aquí.
Con amor, tu querida hermana Mary








