Fulgor
En el mar
mi alma está,
dónde puedo escapar
y estar en tranquilidad.
Solo con llegar
me enseñó a abrazar,
a amar
y sé que nunca se irá.
Cuando me canso de mirar
voy a nadar,
pero a veces solo me quiero ahogar;
no volver a respirar.
Dejar de pensar,
solo llorar
en los brazos
de mí mar.
Flotando al despertar
mientras termino de llorar,
sin poderlo evitar;
al caer en el abrazo de su amar.
Pues con su tocar,
su besar
y su reflectar;
las ondas del mar
logran llenar la parte lunar
que se esconde en la tenebrosidad.
Y solo ella las atrae,
porque las olas al reflejar
la belleza de su brillar;
ella muestra su otra cara lunar.
Solitaria en la oscuridad.
Amando su soledad;
y el cantar del mar
en su acurrucar.
Las olas libres y estruendosas
se escuchan con el brillo lunar;
pero cuando el mar apagado está,
sus tormentas pueden destrozar.
Y la luna no sé deja ver.
Solo quiere desaparecer
en la neblina
hasta el amanecer.
Pero al pasar
por cada fase lunar;
volverá a dejarse ver
brillando otra vez.
Y este nunca se irá,
siempre la sostendrá;
haciéndola flamear
y apagando su temblar.
Y si la luna muere;
su latir no existirá,
las olas del mar fallecerán;
solo quedaran las estrellas
como muestra de su amar.
Y si el mar muere;
la luna se derretirá
en la tristeza de su llorar,
con la ilusión de volver a flotar
y deshacerse en su ondear.
Y si el amor muere;
sus existencias enlazadas caerán;
apagando su centellar,
cediendo a su cantar;
hasta su ultimo chispear,
hasta su ultimo palpitar,
hasta dejarse de amar.








