De Otra Manera by Marposta at Inkitt
Customize readability
Aa

De Otra Manera

All Rights Reserved ©

Summary

Rose, una joven atrapada en una cruel injusticia, es arrestada por un delito del que, irónicamente, es la víctima. Para la policía todo encaja perfectamente, ella es la cómplice que se quedó atrás al llegar la patrulla. La sentencia es rápida y el veredicto implacable: culpable. Tras un breve y tormentoso periodo en prisión, su vida da un giro oscuro e inesperado. Un día, sin previo aviso, la sacan de su celda para enfrentarse a una sentencia que no es la suya: la inyección letal. Rose lucha, grita, clama por su inocencia, pero sus súplicas se pierden en el frío eco de los pasillos. La aguja penetra su piel, y el mundo se desvanece. Pero abre los ojos.

Genre
Action
Author
Marposta
Status
Ongoing
Chapters
45
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1 - Tiroteo

El sol bañaba el verde de los montes haciéndolos brillar, dando una sensación similar en los blancos edificios de la villa que se encontraba entre ellos; daba la sensación de que les infundía vida propia.

El murmullo de la gente hablando y el ruido del trafico se entremezclaba en un día cotidiano, un viernes cualquiera a la hora de comer. La gente volvía de trabajar o estudiar esperando encontrarse la mesa con la comida caliente ya puesta o un plato cubierto para calentar.

Una joven de unos diecinueve años bajó del coche en la única gasolinera de la villa, estaba a las afueras colocada estratégicamente para que todo el que volviera de estudiar o trabajar en la ciudad tuviera que pasar por ahí, por lo que era habitual que mucha gente se parase a repostar.

Antes de coger una de las mangueras y llenar el depósito recogió su pelo castaño oscuro en una coleta baja y que así no le molestase, le llegaba casi hasta el pecho y podía resultar engorroso a veces. Colocó la manguera de diésel y dejó que de forma automática se llenase el depósito, viendo sus ojos oscuros y rodeados con ojeras en el reflejo de aluminio de la maquina en la que los números subían a una velocidad vertiginosa.

Se le escapó un suspiro al ver parte de su reflejo. Estaba distorsionado, igual que la imagen que tenía de sí misma. Era pálida para lo que era su familia, pero tenía amigas más pálidas que no por eso dejaban de ser guapas. Era de estatura media, pero tenía amigas más altas, que las hacía aun más guapas de lo que eran; y también más bajas, que las hacía aun más monas de lo que eran. No estaba gorda, ni mucho menos, pero tampoco estaba delgada, o puede que la frase exacta fuese que no tenía un abdomen plano, y por eso tenía otro pequeño complejo.

El clac de la manguera la sacó de su ensimismamiento, de esa espiral que le hacía hundirse un poco más cada vez que se arremolinaba en su cabeza. Se acercó para sacarla, llenando los últimos huecos del deposito, y recolocarla en su sitio.

Dirigió sus pasos hacia el interior de la gasolinera mientras sacaba la tarjeta de la cartera, llevándose un fuerte empujón de un hombre que quiso entrar antes que ella. Rodó los ojos, queriendo decirle algo por la falta de educación, pero no haciéndolo porque nunca había tenido el valor suficiente como para eso.

Se puso a la cola tras ese hombre y otro más entró, quedándose cerca de la puerta hojeando unas revistas. Solo estaban ellos en la gasolinera, a esas horas era normal, todo el mundo estaría ya comiendo y solo el hecho de que se había quedado hablando con un profesor sobre la entrega de un trabajo la hacían estar a ella allí, o ya estaría recalentando las sobras de la cena del día anterior.

Levantó la mirada de su tarjeta al oír como el dependiente ahogaba un jadeo. El corazón se le paró y aguantó la respiración, aquel hombre que la había empujado antes de entrar empuñaba un arma mientras apuntaba al hombre de detrás del mostrador.

Trató de retroceder en silencio, pero una voz la detuvo:

—Yo no lo intentaría, zorrita... se buena y nadie saldrá herido.

El otro hombre que había entrado la apuntaba ahora a ella, ambos eran cómplices, y ella les había visto la cara, así que no iba a salir con vida de allí.

Se detuvo por las ordenes de ese segundo hombre y miró al suelo, si ellos no se habían dado cuenta de que les podía reconocer, puede que la dejasen con vida.

Escuchó el movimiento del dependiente que abría la caja, sacaba el dinero y se lo entregaba a ese hombre. También escuchó un leveclic, la alarma silenciosa, pero no fue la única que lo escuchó.

Un golpe, una caída, un disparo.

Nuestra protagonista no pudo evitar gritar del susto y llevarse las manos a la cabeza, apartándose hacia un lado y encogiéndose contra si misma. Una risotada inundó el lugar y se metió en su cabeza, sintiendo como la agarraban de la muñeca y se la llevaban a la parte de atrás.

Tenía los ojos cerrados con fuerza para no ver a aquellos hombres, sabía que los testigos que sobrevivían a estas cosas eran quienes no habían visto a los delincuentes, quienes no les suponían una amenaza.

—Abre los ojos, zorrita... después de probarte, si nos gustas, te vas a venir con nosotros de todas formas.

No hizo caso, sintió como levantaban la mano para atacarla, pero el golpe no llegó, una sirena de policía lo interrumpió, los pasos acelerados de gente entrando.

—Si al final nos va a venir bien la zorrita y todo...

Finalmente abrió los ojos y pudo ver como el hombre que había apretado el gatillo limpiaba su arma, obligándola a ella a cogerla y colocándole unas ganzúas en el bolsillo del pantalón a la fuerza, dándole después un golpe en la cabeza que la hizo caer al suelo.

Escuchó sus voces sin entenderlas y el como se iban por la puerta trasera, escuchando después como la puerta que conectaba con la gasolinera se abría de una fuerte patada, volviendo a escuchar hablar sin entender del todo.

Algo frío rodeó sus muñecas y unos dedos presionaron su cuello para comprobar su pulso.

No estaba segura de cuanto de esto ultimo se había solapado, o siquiera si estaba en ese orden, desde el sonido de las sirenas todo había sucedido en apenas unos segundos, no creía que hubieran llegado a pasar tres minutos, pero la cabeza le daba vueltas y no entendía nada de lo que pasaba.

Let Marposta know what you thought about this chapter!
Love this

1

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Merry Christmas - Adventskalender 2025

Aelyn Raven: Wieder eine tolle Geschichte. Leider bin ich erst jetzt dazu gekommen sie zu lesen, aber das tut der Geschichte keinen Abbruch *g* ich freue mich schon auf den nächsten Adventskalender

Read Now
Ein Kuss für den CEO

Tante Zwerg: Ich habe es geliebt dieses Buch zu lesen!Sehr tolle Geschichte und sehr guter Schreibstil!Absolute Leseempfehlung 🥰

Read Now
Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Bear Roberts

C.: This is not the run of the mill story. Great attention to detail and wonderful weaving of words. A complete and total story, young adult and adult interests. Well done Sophia 👏 thank you!

Read Now
Welded Shut

Linda: I loved the story, but sex lines were too long and detailed.

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

ceawlin_57bwwa: Für alle die auf Herz Schmerz Geschichten stehen. Gebrochene Frau trifft Alpha der nur das Beste will, aber keine Ahnung hat wie man mit Jemand verletztem umgehen soll.

Read Now
Til Kingdom Come

Nequa: I AM LOVING THIS CHEMISTRY BETWEEN THEM!!!!

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Susan Morris: I liked the flow of the story.

Read Now
Ruthless Lord

franny_panchis: Su padre la separó de ella por que no soportaba verla ya que se parece a su madre.Su padre, un lord, le arregla un matrimonio con el mejor soldado del rey .

Read Now