Prólogo
La habitación está en penumbra, como tantas otras noches. Pero esta vez hay algo distinto en el aire. No es el silencio —ese ya me es familiar desde hace años—, sino el peso. Una sensación densa, como si alguien más estuviera sentado a mi lado, esperando que por fin hablara… aunque no quedara nadie para escucharme.
Llevo más de media hora frente al viejo escritorio de roble. La espalda encorvada, los codos torpes sobre la madera. No es cansancio. Es otra cosa. Como si mi cuerpo ya no supiera sostenerse por sí solo.
La lámpara encendida apenas roza con su luz el borde del papel en blanco. Siento el bolígrafo entre los dedos, pero no escribo. Solo respiro. O algo parecido a respirar.
Miro el anillo dorado en mi dedo anular. Lo giro despacio. Lo hago cada vez que me enfrento a pensamientos que preferiría no tener. Veinticuatro años. Casi la mitad de mi vida. Y, aun así, algunas noches como esta me pregunto si alguna vez lo conocí de verdad. Si Cedric alguna vez estuvo completamente conmigo… o si soy yo la que finge no ver que nunca lo estuvo.
Me inclino hacia adelante. Trago saliva. Apoyo la punta del bolígrafo sobre la hoja.
No sé si esto sirve de algo.
La frase sale sin pensarlo, como si mi cuerpo se rindiera antes que yo.
Pero si no empiezo a escribir, voy a desaparecer por completo.
Los dedos me tiemblan. No de frío. De algo más antiguo. Algo que habita en los huesos. En los huecos que deja el amor cuando se vuelve hábito. Cuando se vuelve excusa.
Cedric no está. Hace días que no duerme aquí, aunque sus camisas siguen colgadas y su taza favorita aún está en el estante. Todo permanece donde él lo dejo. Y eso es lo que más duele: que todo siga igual… aunque él ya no esté.
Miro alrededor. El cuarto parece contener la respiración. Yo también.
Entonces escucho la voz. Suave. Desde el pasillo.
—¿Mamá?
No respondo.
Apago la lámpara.
No porque haya terminado, sino porque sé que, para empezar de verdad, aún tengo que desenterrar muchas cosas más.
Y esta vez no voy a callarme.
No voy a proteger a nadie.
Ni siquiera a mí misma








