Dedicatoria
Para ti que te has sentido lejos de Dios, roto, confundido y cansado de intentar vivir esta vida sin Él.
Si crees que te perdiste demasiado, que ya no hay camino de regreso, recuerda esto: Él nunca se movió. Nunca te soltó.
No es Dios quien está lejos; somos nosotros quienes corremos, cerramos la puerta y lo culpamos. Pero incluso así, Él sigue esperándote con los brazos abiertos y sin reproches.
No estás tan lejos como crees. Él está dispuesto a levantarte de nuevo.
Que la lectura de esta historia te toque profundamente por su inmensa misericordia.
Vuelve, Dios te ama.
porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado”. Entonces comenzó la fiesta.
Lucas 15:24








