Capítulo 1
En la órbita de Titán, el comandante Lion Kaen siente algo moverse bajo su piel. No es sangre: es un pensamiento ajeno. Susurra su nombre, imita su voz, sueña sus recuerdos. Cuando intenta resistir, el dolor se vuelve canto. La estación orbital desciende en silencio. Desde la radio, una voz metálica repite: “Lion Kaen no murió. Nos está recordando.” Entonces la piel comienza a respirar.








