Epรญgrafe
Si el mundo me recuerda,
que sea por haberlo amado a รฉl,
no por la guerra, no por la gloria,
la que elegรญ sobre el.
Lo que leerรกs aquรญ no es la historia oficial, ni la que los poetas cantaron.
Esta no es la historia de hรฉroes invencibles ni mucho menos batallas gloriosas.
Es la historia que yo siento, es la que yo veo en sus almas, Aquiles y Patroclo; dos seres que se completaban, que se protegรญan y que se amaban de formas que los hombres de su tiempo โy los historiadores despuรฉsโ no comprendieron. Y que ninguno de ellos admitirรญa.
Esto es para ellos, pero tambiรฉn para quienes aรบn pueden entender el peso del amor verdadero, el que se guarda en silencio y se demuestra con cada gesto, aun por mรญnimo que sea.
Dicen que la guerra y la gloria definen a los hรฉroes. Pero yo no pienso igual.
Yo pienso que lo que los define realmente son las almas que perdieron, los amores que los hicieron humanos y las pรฉrdidas que los rompieron.
Desde mi perspectiva la gloria es solo un disfraz; detrรกs de ella, lo que queda son los vรญnculos que nos sostienen, los recuerdos que nos humanizan y la intensidad de un afecto que trasciende hasta la vida misma.
Si decides seguir leyendo, prepรกrate para entrar en un mundo donde el amor y la tragedia se entrelazan para crear algo lleno de sentimientos.
No esperes hรฉroes ni batallas gloriosas. Aquรญ no hay.
Esta es la historia de lo que queda cuando un alma que solo aprendiรณ a matar, pierde a aquello que lo humaniza, y eso es algo de lo que nadie puede cantar, no es una victoria, no es gloria.








