1
-¿Estas listo? Es muy importante que aparezcas bien, las camaras estaran por todos lados...
La voz de su representante se escuchaba en su cabeza una y otra vez. Estaba más nervioso que sí mismo.
-¡Taehyung! ¡Niño, por favor presta atención!
Taehyung elevó la cabeza de su celular... su chat nombrado "❌" tenía cero mensajes por Kaokao.
-Sigo sin entender por qué tengo que sociabilizar con politicos, soy cantante de Blues, es todo.
-No es solo eso.
-ShiHyuk, de verdad, quiero irme.
Su representante sabia que Taehyung había terminado su relacion de dos años, que por más que se hiciera el fuerte solo esperaba que aquel chat apareciera con un mensaje, que aquel número llamara... Lo que fuese.
ShiHyuk no entendía a los hombres (y eso que él era uno): Taehyung era alto, tez bronceada, voz grave, cabello negro, cuerpo delgado pero en forma y marcado, un lunar en la esquina de uno de sus ojos que era riquísimo a la vista... Y como si fuese poco irradiaba un aura de sensualidad que, incluso a él que era hetero, lo puso a prueba el día que lo conoció.
-Escucha- ShiHyuk le tomo la mano- Es solo esta noche, bajemos del auto, cantas, finges divertirte y después vas a acostarte que sé que lo estás deseando ahora mismo.
La mirada de Taehyung estaba triste desde hacian dos semanas... y a ShiHyuk le dolía mucho tener que llevarlo asi.
Había estado con él desde que Taehyung empezó su carrera.
Tae asintió con la cabeza y bajó. Se veía sexy vestido de blanco, polo cubriendo su cuello, abrigo blanco, la nieve estaba cayendo... ¿quien en su sano juicio engañaría a alguien como Taehyung? Si... su ex...
Esa era la fiesta más formal a la cual Taehyung había concurrido: trajes, vestidos de gala, meseros con copas rellenas de bebidas finísimas.
El cantante sabía que quien había pagado por su voz era un diplomatico muy importante en el ambiente, que se había vuelto "fan" de su voz... Solo que no lo conocía cara a cara... Había escuchado que en algunos momentos duros de Corea del Sur, este hombre había llegado a realizar conciliaciones muy importantes...
Y, mientras el cantante pensaba en algunas cosas que había leído de aquel hombre, era ignorante a las miradas cargadas que estaban sobre él... ¿quién sería el bendecido de llevarse a ese bombón a su cama esa noche?
-Tae... Llegó quien pagó, vamos a saludarlo- habló ShiHyuk.
En el camino hasta poder llegar con el hombre, Taehyung se vio frenado varias veces por hombres y mujeres que buscaban la manera para tocarle el brazo, el pecho, el codo, el hombro... Lo que fuese... eran políticos pero parecían cerdos para ser honestos.
Hasta que escuchó a ShiHyuk decir "¡Señor Jeon!" y entonces lo vió...
¡Ay mierda!
Taehyung dio una respiración pesada... unos ojos oscuros se posaron en él, mirada pesada, alto como él, tez un poco más clara que la suya, pelo algo largo de color negro perfectamente peinado, de traje negro, camisa con solo un botón desprendido (que daba al cuello), manos que se notaban algunas venas marcadas, perfume que le llenó todos los poros...
-Un gusto- habló- Soy Jeon Jungkook, diplomático; filántropo, abogado, ateo y...- su mirada pesada lo recorrió de una manera que pareció lentisimo para el cantante- Amante de sus canciones.
Taehyung estiró su mano para estrechar la suya... Uf... Estaba tibia, esa tibieza que le envío un pinchazo de calor a su pelvis.
-Señor Jeon, un gusto. Kim Taehyung... Soy...- a su cabeza le estaba costando arrancar- Licenciado en Artes Escénicas, Profesor de Arte y Cantautor...
-¿Licenciado?- aquella sonrisa suave solo empeoró el pinchazo que sentía Tae por dentro.
Y fue entonces que ShiHyuk y quienes habían ido con Jungkook rompieron la escena.
Taehyung sentía su mano picar, Jungkook no le despegaba la vista, la sentía pesada, deseosa... pecadora... Primera vez que se sentía sin aire...
Cerca de las dos de la madrugada fue que Taehyung subió a cantar.
Las pistas suaves del saxo, el piano, su voz dulce, vio a parejas bailar suave y pegados... Y a Jungkook sentado casi en un rincón.
Una mujer estaba sentada a su lado pero ni siquiera la miraba, estaba absorto en aquella boca que la tapaba el micrófono.
Jungkook era respetado, era un hombre abiertamente bisexual, gym rat desde que descubrió lo que era el gimnasio, decidido, fugaz y apasionado como amante y, sobre todo, decidido... si quería algo, lo tenía.
Con Taehyung se habían cruzado un par de veces en otros eventos Pero el cantante iba con el que, en su momento fue, su novio y lo respetaba.
Pero se enteró por chimentos al aire que se había separado, que el inútil de su ex lo había engañado y que Taehyung acabó con el corazón roto...
¿Por qué dejarlo así cuando podía darle consuelo?
Así que esperó durante la noche mientras Taehyung cantaba y sonreía... Jungkook estaba seguro que ese choque en su cuerpo que sintió cuando se dieron la mano no fue unilateral...
Y su momento se dió cuando vio a Taehyung, en un momento de la noche, perderse entre la gente.
El lugar en donde estaban era una mansión histórica reservadas para las "fiestas" de la esfera constituida por esa porción social con poder... Por lo tanto tendría muchas habitaciones...
Lo siguió... lo siguió... Taehyung llevaba una copa en la mano, esa era la ¿Cuarta? ¿Quinta que había tomado?
Jungkook, al contrario, estaba lucido... lucido para sentir todo, para saborear todo, para vivir todo.
Fue entonces cuando vio a Taehyung abrir una puerta y entrar, Jungkook apuró el paso; lo tomó del brazo y lo giró; estampandolo contra la pared.
El cantante encontró su mirada, sus pupilas se dilataron y apenas separó sus labios cuando Jungkook estampó sus bocas.
-Mmh...- jadeó el cantante al sentir aquellas manos por encima de su camisa y por debajo de su abrigo.
¡Dios! ¿Era porque había venido con el estómago vacío, cierto?
No lo sabía, no sabía por qué estaba algo tocado por el alcohol pero si sabía que se sentía rico aquellas manos tocando su cintura, bajando a su cadera, pegandolo a su cuerpo, sus lenguas enredadas, la boca de Jungkook devorándolo...
Jeon subió una de sus manos por aquel torso, acaricio su cuello y enredo aquel cabello en sus dedos para pegarlo más a él...
-No pares- escuchó jadear a Taehyung cuando se separó sus bocas por un segundo para tomar algo de aire.
-Estoy duro, bebé, ¿Cómo podría parar?
Sintió una mano de Taehyung entre ellos, masajeando por encima de su pantalón su erección.
-No seas timido- susurró JungKook y entonces, cuando Taehyung se arrodilló frente a él e iba a desprendenderle el pantalón, alguien interrumpió en la habitación.
Se escuchó un pequeño grito y cerró la puerta.
-¡Señor Jeon, lo están buscando!
Jungkook golpeó la pared con un puño y gruñó por lo bajo... casi... casi...
Taehyung se paró y se sacudió las rodillas, quitándose un polvo inexistente.
"Polvo es el que te falta" pensó el cantante.
Vio a Jungkook tomar su celular y dárselo.
-Anota tu número.
Tenía una manera de decir las cosas tan rectas, en tono de orden que era imposible decirle que no.
Mientras que el cantante anotaba su número, sentía la mano de Jungkook por un lado de su cuello y su boca por el otro... tenía la punta de su pene empapada...
Esperaba que ese no fuera el final...









No pierdes el toque