El sol y la luna
Sol y Luna
La noche me encontró antes de tiempo, y en su silencio, me di cuenta de que siempre había estado sola.
El era el sol, tan brillante alegrando mis días, yo era luna, sin luz, solo oscuridad...
Yo no lo merezco, el es todo, yo soy nada, sola, con las estrellas, incluso a veces me gustaría ser una de ellas. Él no necesita mi compañía para brillar, solo siento que le resto energía.
El es tan perfecto sin defecto, yo intento, pero no puedo dejarlo, el brillaría más sin mi presencia.
Estaría mejor en ausencia si no dependiera de su escencia.
Solo soy su sombra, preferiría ser pisada, a ser abandonada.Lo dejaría brillar, para que nadie vea mi mirada, donde se esconde el dolor, y mi alma traicionada, que solo pide descanso, quizás desea mi vida terminada.
Era un segundo intento...
Solo quería descansar. Él, como un ángel, no me dejó continuar. Le rogaba que me dejara ir, él no comprendía que deseaba un eterno dormir.
No salían palabras, solo suspiros de voces ahogadas. Su alma estaba muy callada, Yo sé que estaba cambiada, algo en él no encajaba, eso me tenía alertada.
Cómo su sombra yo lo seguía, hasta que en la oscuridad, él con su brillo iluminó una presencia a su lado.
No estaba loca, todo cambió, el ángel que yo había conocido, se le desplomaron las alas, pero aquel brillo curiosamente se hacía más fuerte.
Ahí me di cuenta que yo siempre fui el problema...
Miré al cielo por última vez, envidiando a las estrellas que no necesitan de nadie para existir.
Dicen que la tercera es la vencida, y esta vez, el ángel no llegó a tiempo.
Finalmente, fui eclipse eterno.








