Capítulo 1
CAPÍTULO 1
—12 de Junio, 2:30 am, Santa Monica—
Entre una nube enorme de humo y polvo, una figura se levantaba lentamente con pedadez, sentia su cuerpo molido, las gotas sangre caían lentamente en el suelo manchando sus manos, sentia su rostro como si hubiera sido golpeado con un bat
—Agh…
Jadeó mientras se ponia de pie apoyandose en las paredes y escritorios del laboratorio o lo poco que quedaba de el tras la explosion, el sonido tan característico de una fuga de gas comenzó a hacerse más presente a medida que una nube de humo verde comenzaba a lamer las paredes y escapar por donde pudiera, repentinamente un "CRACK" se escuchó a su costado, un proyectil de plomo y cobre atreveso el cristal, una lluvia de cristales salpico gran parte de la habitación
—¡Doctor, necesita detener esto!
Grito el agente quien alcanzo su arma de servicio, jalo la corredera y colocó un proyectil nuevo en la recamara, al apuntar y jalar el gatillo, el estruendo se escuchó por todos lados, la bala dio a la barandilla de seguirdad generando una chispa que asusto al hombre de bata blanca, aun con un fuerte dolor en sus costillas y espalda, comenzó a correr escaleras arriba para poder tratar de alcanzarlo
—¡No la volvere a perder de nuevo, Stone!
Gritó una voz masculina desde el pasillo, sus pasos sobre la plataforma metálica resonaban por el lugar al correr, quedaba poco tiempo, comenzaba a toser y se le dificultaba respirar, el gas comenzaba a inundar gran parte de la habitación, por esta razón tuvo que detenerse unos momentos para retomar la respiración
En cuanto el teniente se recuperó, volvio a caminar, aunque ya no corria, caminaba a paso rápido y siempre llevando su arma de servicio en mano y ahi estaba, aquel hombre de bata blanca que durante años se obsesiono con un tema en específico, sin pensarlo dos veces al ver su manga levantada y una aguja apuntando hacia su propia vena listo para inyectar ese liquido morado brillante
—¡Lowell, baje eso ya!
Gritó con fuerza, su dedo indice se posicionó en el gatillo y sus manos empuñaron con fuerza la empuñadura de aquella arma corta
—No lo entiendes, nunca lo entenderás…¡Jamás experimentaras el dolor de perder a alguien, al amor de tu vida!
La voz del doctor resonó con fuerza al gritar, se notaba desesperado, con miedo, acorralado
—Lo entiendo, se lo que se siente…baje eso, alterara su cuerpo, podria matarlo…
—Yo ya morí hace cinco años atras…
Dispuesto a enterrar la aguja, el agente levantó aun mas el arma y dio un paso al frente, como pudo debido a la vision borrosa apuntó directo al pecho, un disparo bastaria
—5 de marzo, 9:30 pm, Santa Mónica—
Las luces azules y rojas de las sirenas de policia iluminaban la calle oscura y parte del callejon en donde cinta amarilla ya impedia el paso, la lluvia arreciaba y los destellos de relampagos a lo lejos iluminaban de vez en cuando gran parte de aquel callejon
La cinta se levantó, las pisadas sobre charcos de agua que habían empezando a formarse se podía escuchar, una figura alta se acercaba, su paraguas se cerró al entrar por la puerta principal donde un equipo de personas con trajes blancos, mascarillas y guantes ya estaban en la escena, el sonido de las camaras y la breve iluminación de los flashes de las mismas solo hacian mas tenso el ambiente
Repentinamente, el sonido del mechero de un encendedor girándose repetidamente hasta que encendió se escuchó en la habitación seguido de una calada profunda, los ojos del responsable de ese sonido fueron hacia el cuerpo, rápidamente analizó la escena, femina de 20 a 25 años, cabello castaño, piel blanca, delgada, sin tatuajes o perforaciones, no habia indicios de violencia
Uno de los hombres de traje blanco se puso de pie y se acercó al hombre, solo lo vio a los ojos y abrio la boca
—Con esto, ya son dos casos confirmados, mismas características y misma forma de muerte, sin violencia visible
—¿Hace cuánto la reportaron?
Preguntó mientras llevaba nuevamente el filtro rojo de aquel cigarro a sus labios para darle una calada suave que eventualmente soltó lentamente por entre sus labios, el humo se elevó suavemente hasta disiparse por completo
—No mas de dos horas
Tras la respuesta, los ojos del agente fueron hacia una esquina en donde una joven de saco y corbata se encontraba haciendo algunas anotaciones en una pequeña libreta, hacia algunas preguntas y después seguía
—¿Y ella?
—Amm…se presentó como agente de campo, apenas llegamos ella apareció tras de nosotros
La joven de cabello corto hasta sus hombros, color castaño, ojos grandes, piel clara y de estarura promedio se acercó a paso lento hasta estar frente al agente que aun tenia su cigarro encendido, saludo con una mano en la frente y procedió a hablar
—Mucho gusto señor, agente Susan Hecker, se me asignó con usted para llevar el expediente del caso 23-B
El hombre la analizo de pies a cabeza con detenimiento, identificación visible, placa a la vista en su cinturon, manos nerviosas moviéndose apretando y soltando repetidamente, si, ya lo tenía
—No trabajo con novatos, agente
—Ah, señor si me permite, no soy cualquier agente, fui la mejor de mi generación con un puntaje superior al promedio, es por ello que fui transferida a este sector
Replicó rápidamente mientras sus manos iban hacia el frente juntandolas bajo su cintura
—Muy bien, Einstein, volveré a decirlo, no trabajo con novatos
Una de sus manos fue hacia la identificación que colgaba del cuello de la joven, tomo la tarjeta y la metio dentro del saco de la misma para ocultarla
—Si quieres seguir siendo un blanco fácil, sigue haciendo eso
Tras sus palabras se movio para salir de aquella habitación, su paraguas se abrio para cubrirse de la lluvia y empezar a caminar fuera de aquel callejon, al cruzar la calle llego a un vehículo sedan color gris, antes de poder abrir la puerta el sonido de pasos apresurados bajo la lluvia llamó su atención haciendo que se diera la vuelta pudiendo ver nuevamente a aquella joven
—¿Es todo?
—¿Querias más?, el cuerpo sera llevado a las instalaciones del servicio forense, se evaluarán las pruebas y dictaran la causa de muerte
Exclamo el hombre mientras abria la puerta del sedan, las gotas de lluvia cayendo sobre el paraguas se podían escuchar, movió un poco este para cubrir a ambos
—Pero, pense que…
La interrumpió para hablar
—El turno terminó, aunque tengo que llegar a casa y seguir trabajando, con este ya son dos casos, paso de ser un trabajo del departamento de policía a ser un caso nuestro, hay muchos documentos por llenar y entregar
Eventualmente entregó aquel paraguas a la joven cuando abrio la puerta del vehículo, subió al asiento del piloto y cerró la puerta, bajó la ventana para poder seguir hablando
—Si de verdad quieres seguir en este trabajo, te recomiendo que vayas a casa, para ser tu primer dia ha sido bastante ajetreado, te veré mañana en la central, puntual, no toleraré retardos
Sin más, el motor fue encendido y poco a poco comenzó a avanzar a una velocidad moderada mientras se incorporaba en el trafico de la ciudad bajo la noche
En casa, la puerta corrediza de la regadera se abrió, la joven descolgó su toalla de baño para llevarla a su cabeza y hacer movimientos suaves secando su cabello, poco a poco salio de la regadera y se posó frente al espejo de baño, su mirada seria y algo desanimada ante el espejo era notorio, tenía poco en la ciudad, algunas gotas de agua aun bajaban por su piel moldeandose a sus curvas naturales, un pesado suspiro escapó de entre sus labios
—Vaya inicio…mañana será un dia mejor
CONTINUARÁ…








