CAPÍTULO 1: LAS MANECILLAS DEL RELOJ
El tiempo nunca se detuvo para ellaEl reloj hace tic, tac; sus manecillas trazan la senda de los días, los meses se encadenan y las estaciones se suceden sin piedad. Aquella pareja tiene por primera vez en sus brazos a esa pequeña, aquella niña que esperaron con ilusión y a quien han prometido llenar de amor y cuidados.
Los días se suman unos a otros, pero las promesas se estancan en el camino; quedan en pausa intermitente, sin fecha de llegada.
Las agujas del reloj no conocen reposo; papá y mamá ya no son los mismos, algo se ha desvanecido, sentimientos que dejaron de existir. El tiempo no espera a que la razón llegue, solo impulsa el paso como agua que corre por el río.








