Customize readability
Aa

OBA-BA

All Rights Reserved ©

Summary

En un mundo en donde los héroes ya no deberían ser necesarios. Obani lo sabe mejor que nadie. Ellos destruyeron su vida… y lo llamaron “salvar”. Cuando descubre que su sangre puede volverlos humanos, se atreve hacer lo que nadie más podrá. Ahora la ciudad tiene un nuevo problema.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Por fin.


Después de varias semanas en casa, al fin puedo ir a la escuela.


Otro día... otro desastre que llaman necesario.


Mis tímpanos desean reventar con esas sirenas y esas voces: "Todo estará bien".


Como si el coche de mis padres no siguiera siendo chatarra.


Todo cedió.


Todo lo que teníamos quedó bajo ceniza y escombros.


Días después, la prensa ya los llamaba héroes otra vez.


Supongo que los cientos de huérfanos también deberían agradecerles.


En las noticias siempre dicen que salvan a la ciudad pero...

si hacer que un tráiler se estampe contra mi escuela es "salvar", prefiero ser robado por el ladrón de turno.


Creía que mudarnos aquí nos alejaría de esos maniáticos del bien, pero no.


Las calles siguen destrozadas.


Los policías no paran de gritar.


Algunas personas apenas salen.


Lo bueno es que puedo caminar a la escuela.


Al llegar, la escuela está como nueva.


El gobierno no tiene para casas… pero sí para esto.


Como esperaba, solo vino la mitad de la clase.


Espero que venga.


De pronto, la puerta se abrió.


—Perdón por llegar tarde profesor...


—Está bien Francisco, solo espero que hayas traído tus materiales.


—Claro que sí, profesor.


—Hoy aprenderemos a sacar sangre. Júntense en parejas.


—¿Viste el rescate de ayer? —dijo Paco.


No.


—Deberías. Fue increíble.


Siempre te lo pierdes todo.


Quisiera que se calle, pero… me agrada estar con él.


Él fue el único que me habló... y siguió conmigo.


—Obani, deja de distraerte. Es momento de la muestra.


—Sí…


El profesor no apartaba la mirada de mi sangre.


—¿Alguna vez te has hecho análisis?


—No, ¿pasa algo?


—Nada. Puedes sentarte.


—¿Viste su mirada? ¿Crees que nos repruebe?


—Lo dudo.


Era la primera vez que él profesor tenía esa mirada.


—Oye, ¿me estás escuchando?


Siempre andas en tu mundo.


Mi cuerpo… dejó de responder.


Respirar... dejó de ser automático.


Un estruendo.


El techo.


Va a caer.


Una luz.


—¿Estás bien? Sal de aquí —desapareció.


—¡Obani, ayuda!


Su pierna sangraba.


Busqué algo. Solo tenía una jeringa usada.


Otro destello.


Más cerca.


El aire me golpeó.


Todo se apagó.



Una mano me sujetó.


—Te dije que salieran, niño.


¿Niño?


Estaba afuera.


Miré mi mano.


La jeringa ya no estaba.


Las ambulancias llegaron.


Y los días pasaron.


Fui de los pocos ilesos.


Siempre hablan de los héroes.


Apagué la tele.


“Última hora: Acelerón Rush murió…”


Nunca me interesaron sus nombres.


Pero salvó a Paco.


No quiero perder a otro amigo.


No de nuevo.



Cuatro días después.


—¿Paco? Pensé que no vendrías.


—Un sangrado no me detendrá.


Las horas pasaron.


—Obani, ven conmigo.


Sala de maestros.


—Llevo días observando y...


Tu sangre… no cambia.


No es como la de una persona normal.


—¿Qué?


Es como si se negara a morir... como un virus para los demás.


Es como si supiera algo que tú aún no.


No me imagino lo que le haría a una persona.


Por alguna razón, no dudé de sus palabras.


Busqué información.


Nada.


Solo caos.


Siempre que los héroes se cruzan conmigo pasa algo.


Aunque esta vez… fue la jeringa.


Necesitaba ayuda de su mayor fan.


—Paco, ¿qué sabes de Acelerón?


—Era el más rápido… y algo soberbio.


Acaso te empezaron a agradar.


—No es eso, solo es curiosidad.


—Claro.


Colgué.


“Todos los días en donde no hay crimen son gracias a mí”.


Esas palabras, fueron lo único que encontré.


Tal vez el profesor tenía razón.


Mi sangre... no los enferma.


Los hace normales.


Acelerón me salvó.


Pero todo empezó por su compañero.


No fue un rescate.


Tengo una idea.


Aquel anuncio en la tele, me dará las respuestas.



El evento de Falcon Strike.


Multitud.


Sonrisas.


Como si nada pasara.


—Que yo recuerdo, a ti no te gustan los héroes Obani.


—Después de la clase con el profe, hasta a mí me dan ganas de venir a este evento.


Paco, adelántate, tengo algo que hacer.


Tenía que alejarme.


Un callejón fue suficiente.


Respiré hondo.


Apreté la resortera.


Un grito.



Fallé.


O eso creí.


La jeringa.


La llevaba conmigo desde la clase del profesor.


siempre tenía una muestra de mi sangre por sí acaso.


Bajó.


Pero más lento.


Se detuvo.


Intentó sonreír.


Y en minutos... su mirada cayó antes que él.



Solo me alejé.


No… esto no prueba nada.


Debe ser coincidencia.


Si fue real…


Entonces puedo hacer algo.


Hasta que vi la jeringa de nuevo.


Vacía.


Pero el deseo de ayudar...no.


Alguien tiene que hacerlo.


Acelerón fue el detonante.


Falcon, la prueba.


Los demás… solo la confirmación.


Lo entendí.


Yo era el veneno.


Nadie más lo haría.


Necesitaba algo más que una resortera.


Hasta que recordé esa pistola de balines... el único regalo de Paco que aún tengo.


Apuntar era difícil.


Pero cada vez… no.


Las noticias no tardaron en hacer lo suyo.


“¿Enfermedad?”


“¿Sabotaje?”


La gente dejó de callar... y empezaron a tomar bandos.


Unos protestaban, otros le aplaudían.


Todos.


Alguien tenía que hacerlo.


Por primera vez…


no sentí culpa.


De pronto.


Toda la ciudad se dividió.


—Todo esto va a explotar —dijo Estrella.


—Ese maniático solo da problemas — dijo Paco.


Un héroe, un asesino o... un salvador.


Lo llamaron como:


Blood Striker.


Sus víctimas tenían puntos negros en los brazos.


Y todos entendieron.


—¿Quién se cree ese imbécil? —dijo Paco.


—Todos tienen sus razones— dijo Estrella.


Nadie la contradijo.


Nadie quiso hacerlo.


Siempre escucha más de lo que dice.


No dije nada.


Cinco meses después.


Andar detrás de los héroes se convirtió en rutina.


Él tercero de ellos... fue diferente.


No se desmayó, solo se sentó al lado mío.


"¿Es difícil ser héroe no? Está bien, niño.


No te culpo."


Esa noche no dormí.


su mirada, en ese callejón.


Dejé de contar después del séptimo.


Hasta que ella me encontró.


Gusto en conocerte… Obani.


O Blood Striker.


Soy Percepta.


—¿Cómo sabes mi nombre?


—Después de todo, no eres tan difícil de encontrar.


Es momento de dejar de jugar al héroe.


Me recuerdas a mi niño.


Crees que sabes lo que haces… y eso es lo peor.


—Claro que sí.


—Ustedes son el problema.


—¿Sigues creyendo eso?


Está bien.


Te espero aquí, el sábado, te mostraré lo que hiciste.


Tres días pasaron y... ocurrió lo que menos espere.


Ahí estaba, en la salida de la escuela.


—Lo hiciste tú, ¿verdad? —Paco.


Escuché lo que el profesor te dijo ese día.


La sangre, Acelerón, Falcon, tus desapariciones... todo tenía sentido.


Esperé a que me lo contaras todo pero … veo que te olvidaste de mi.


O no... Blood Striker.


Solo silencio.


—Sí.


—Eres un asesino.


—¿No lo entiendes?


¡Estoy salvándolos, estoy salvándote!


No entiendes.


Claro que no.


Solo te la pasas alabándolos como todos.


—Olvidaste a Acelerón.


Todo lo que hizo por ti.


No lo olvidé, y tampoco olvide lo que me hicieron.


Ya no me importa.


No diré nada…

Solo... no vuelvas a acercarte a mí.


Como antes.


—El Obani que conocí… no habría hecho esto.


El día llegó.


Un hospital descuidado.


Niños.


—¿Quién crees que pagaba esto?


Él destruyó tu escuela, ¿verdad?


Todas las escuelas que financió también, supongo que... ahora están a mano.


No respondí.


Solo me lanzó un cuaderno.


—Léelo y respóndeme.


Solo tenía unas páginas sucias.


“No es una enfermedad.


Es alguien.”


“Su sangre es la clave.”


“Podría revertirse… puedo terminar con esto”.


Era de él.


Entonces... sí había solución.



No.


Quería ayudarlos a ellos.


No a la gente.


Vistalis lo intentó.


Y yo lo destruí.


Aun así.


Una niña se acercó.


—Es tu amigo Samanta.


—Algo así, Elenita.


—Siempre estás sola ayudándonos y, eso me hace sentir mal.


—Hey tú, cuídala sí.


Me miró fijamente.


Y yo... desvié la mirada.


—Nos tenemos que ir Elenita, nos vemos.


Esa despedida, dolió más que las palabras de Paco.


—¿Ahora qué harás? — dijo Percepta.


Ya era tarde, solo podía ver lo que soy.


—Seguir, está bien.


No te voy a detener.


Pero cuando entiendas lo qué hiciste... desearás que lo hubiese hecho.


Sabía lo que hacía.


Solo yo.


No pensaba en parar.


Pocos se debilitaban...


volvían a levantarse.


Otros no.


Con ellos… no pasaba lo mismo.


No entendían qué pasaba.


Solo retrocedían hasta caer.


Uno de ellos.


Solo levantó las manos, no peleó.


Haz lo que debas hacer, supongo que los héroes hacen lo mismo que tú — fue lo último que escuché.


Todos ellos siempre tenían esa mirada.


Como si esperaran que alguien los ayudara.


No me detuve.


Ya no.


Hasta que ya no había nadie a quien arruinar.


Ya no quedaba nadie que quisiera detenerme… ya no había más qué arruinar.


Este traje negro perdió su valor... Blood Striker perdió su valor.


—¿Estás feliz? — dijo Samanta.


Supo la respuesta con solo mirarme.


Desde entonces... No volvió a buscarme.


“Blood Striker ha sido eliminado.


Autoridades afirman el hecho.”


El gobierno mentía.


Todos lo sabían pero…solo querían creer.


Al pasar los meses.


Mis días en ese asiento vacío, con ese profesor, ese yo que salía y llegaba solo, que terminaba sus días apagando la tele... todo eso terminó.


La última vez que lo vi, fue en esa mismo lugar en donde terminó todo, no cruzamos viradas.


Paco. después de la escuela, Solo supe que ya no hablaba de héroes.

Solo se sentaba solo, como yo solía hacerlo.



Cinco años después.


Obani regresó.


La universidad me cambió, o más bien... los amigos que hice.


Una vez volví a ver a él profesor, años atrás, en una librería.

Me reconoció.


No dijo nada, solo desvío la mirada.


Tampoco hizo falta.


La parte más difícil del día era levantarme y pensar en lo que fui.


Sentarme en este banco sucio después de clases me relajaba.


Hasta que ella regresó.


—¿Cómo le va al futuro doctor?


Sabía que no solo vino a saludar.


—Es sobre mi padre... encontré algo que nunca pensé descubrir.


Dime Obani...


¿Nunca te preguntaste por qué hay tan pocos de nosotros?


¿Cómo si todos estuviéramos contados?


—…


Tú y yo no fuimos casualidad.


Nuestros poderes...


No nacen. Se heredan.


—No respondí, ya no me interesaba saber nada.


— Dime Obani, ¿Blood Striker hizo lo correcto?


—Sí.


Salvé vidas arruinando otras.


No me arrepiento.


Pero mis manos al dispararles… sí.


¿Y Elenita? —pregunté sin pensarlo.


Samanta bajó la mirada.


—Cerraron el hospital.


Solo eso bastó.


Llorar nunca fue una opción para Blood Striker, pero... para mi sí.


Sonó la campana, y, al salir.


Solo los postes iluminaron mi camino.


Seguí caminando…

pero más lento.


—Mamá, ¿Blood Striker era bueno?


—Claro que sí hija.


—Entonces… ¿por qué se lo llevaron?


Pasé de largo.


A veces mi pasado me alcanzaba, pero... ya era tarde.


Ya no corría de él.


Blood Striker, ya no podía alcanzarme... pero todo lo que me convirtió en él, sigue siendo parte de mí.


Me detuve.


No sabía por qué pero… algo de mí sí.


Pensé en Samanta.


Su papá, el gobierno, el peso que Blood Striker cargó todo este tiempo, todos ellos.


Ella no habría hecho esto.


Tal vez… ella hubiese hecho algo diferente.


Dudé, como en esos años en esa ciudad.


Después de todo...


No salvé a nadie.


Solo decidí a quién arruinar.


Por un tiempo.


Por primera vez… no sabía si esto debía terminar.

Let El weon cosmico know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Stripped Shadows

bm: Sehr gutes Schreiben. War total in der Geschichte und habe mitgefiebert, wie es weiter geht. Konnte das Buch kaum zur Seite legen Sehr spannend geschrieben. Freue mich auf Band 2 Hätte gern das Ruby mit Beiden lebt.Und es fehlen noch sehr viel Antworten

Read Now
My Playboy Roommate

luisasabato: Spitze! Sehr zu empfehlen und hoffe auf ein Happy End

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

ceawlin_57bwwa: Für alle die auf Herz Schmerz Geschichten stehen. Gebrochene Frau trifft Alpha der nur das Beste will, aber keine Ahnung hat wie man mit Jemand verletztem umgehen soll.

Read Now
Werewolf Hollow

Nikole: I hadn't read a werewolves story with this kind of werewolves and dynamics, really interesting

Read Now
Bloodlines

miacoveventry92: Sad that it ended I was enjoying being sucked into this story since the first chapter. Beautiful story and I really hope there's a part two someday but as is it's a great story beginning to end and no cliffhanger at all.

Read Now
My Blacksmith Savior

Martina partsch: Eine liebenswerte,nette Liebesgeschichte mit einem emotionalen Happy End,fast wie im Märchen.Danke für die schöne Geschichte .

Read Now
A Blessing in Disguise

sandra: This was a good short book. You can get a little lost in who is talking. But overall short and sweet.

Read Now
Take the reins

Waterfront: Beautiful story! Love a happy ending!

Read Now
OBA-BA