Chapter 2
!AVISO¡ SI PREGUNTAN AL APRECER QUE EL PILOTO LES GUSOT POR ESO LO DEJARE COMO CAPOTULO OFICIAL
-Han pasado unos días desde que los gemelos Stars llegaron. Actualmente, están teniendo un entrenamiento con Red Hart en el aula de entrenamiento 2-C.
Miyashi lanza una patada que Red Hart logra esquivar. El capitán responde con un gancho derecho, algo que el peliblanco logra evitar por los pelos para reposicionarse y tomar distancia con un salto hacia atrás. Red Hart se abalanza para atacarlo, a lo que Miyashi pega un salto y le da una patada en la cara; Red Hart la aguanta y lo manda a volar de un contraataque. Mientras tanto, Miyashi rueda un poco en el suelo y se frena con las manos, limpiándose un poco de sangre del labio con una sonrisa de lado y ojos muy activos.
—Vaya, capitán, en verdad sí es fuerte como todos decían —Miyashi se levanta y estira las manos—, pero no pensaba que tanto... por algo tiene tremendo tamañote.
Red Hart: —Lo sé, siempre lo dicen y por eso me contengo contigo. Todavía eres un poco débil. A ver, muestra esa energía gamma de la que hablaban sobre los Stars, o lo que sea —dice el demonio poniendo un dedo bajo su barbilla, mirando intrigado.
Miyashi: —Ta bien, je —pone una mano hacia atrás mientras se siente una pequeña presión. De repente, aparece una bola de fuego rosado, casi rojo, en su mano, con destellos amarillos eléctricos dentro—. ¡Ahí va!
Lanza la bola de fuego con toda su fuerza y el capitán rojo la esquiva por poco. Apenas al tocar el techo, ocurrió una gran explosión que llenó por unos momentos el campo 2-C de una luz roja intensa hasta que se disipó.
Red Hart: —... Ok, no me vuelvas a lanzar algo así —dice la "manzana" del capitán con los ojos muy abiertos por la sorpresa.
Marco, que estaba acostado tranquilo en el suelo mirando a Moyashi, interviene: —Mira tú, flojo del cabello de erizo... ¿No vas a entrenar o qué?
Moyashi: —Primero: no soy flojo. Segundo: no soy un erizo. Y tercero: el señor Red dijo que esperara mi turno.
Marco: —Ah, ya.
Después de esto, el comunicador de la sala se activa: —Equipo 0, vayan a la sala de control. Ha llegado la capitana Yamato de su misión. Los esperamos de inmediato —se escuchan sonidos de interferencia.
Miyashi: —¡Vámonos! —ese "copo de nieve" sale corriendo disparado hacia la sala de control.
Moyashi: —¡Mira, idiota, espérate antes de que causes un desastre! —grita mientras sale corriendo detrás de él.
Red Hart y Marco se miran para después perseguir a los dos jóvenes. Cuando los gemelos llegaron empujándose, se detuvieron en seco.
Moyashi: —¡Ah! —se acomoda rápido y pone las manos tras la espalda—. Un gusto conocerla, capitana Yamato.
Mientras tanto, Miyashi, al mirar a Yamato, se quedó paralizado. Yamato era igual o más hermosa que su hija: cabello plateado corto, ojos grises y una mirada elegante. Su piel era un poco grisácea y vestía un kimono negro azulado, igual que el uniforme, con líneas amarillas y su katana en mano. Miyashi la veía y ocultó inconscientemente su sonrojo subiendo el cuello alto de su chaqueta, justo antes de que Marco le diera un golpe en la cabeza.
Marco: —Acomódate.
Miyashi, agarrándose la cabeza pero poniéndose firme: —Ta bien, ta bien.
En ese momento, las puertas se abren y Mikoto entra con su elegancia natural, mirando a su madre: —Madre, has vuelto... Es un gusto volverte a ver sana y salva.
Yamato mira a los gemelos y piensa: "Genial, un puercoespín y un chico que parece tener energía en exceso". Luego mira a su hija con una sonrisa tierna y pequeña: —Un gusto también verte, hija. Al parecer ya conociste a los gemelos Stars.
Mikoto: —Sí, madre. Miyashi es muy amable y enérgico, y Moyashi es muy respetuoso. Los dos son buenas personas y grandes compañeros.
Red Hart interrumpe con expresión seria: —Habla, Yamato, dime qué viste estos días en Rusia mientras explorabas. ¿Cuántos civiles había?
Yamato: —Había en total 56 The Corruptions en el primer perímetro y de 16 a 20 personas atrapadas. Nada sospechoso por ahora. Gracias por preguntar, Red Hart.
De repente, las pantallas sueltan una señal de alerta: —¡Alerta, alerta! ¡Un The Corruptions clase Titán se acerca! ¡Necesitamos a un piloto de contención!
De la nada aparece un chico gato marrón, con orejas y cola, gritando: —¡Ahuevo, me toca








