Customize readability
Aa

Summertime (MinWon)

All Rights Reserved ©

Summary

El primer amor es el más difícil de olvidar. Es el que te deja marcas emocionales fuertes, si, pero al mismo tiempo te enseña que siempre se puede empezar de nuevo. Siete años después de la noche que le marcó la vida, Jeon Wonwoo regresa a California siendo una persona completamente diferente. Regresar allí se siente como empezar de nuevo, aunque no lo sea, y es el chute de energía positiva que su alma necesita con desespero. Sin embargo, cuando la otra mitad de su corazón regresa, los sentimientos que se creían enterrados, salen nuevamente a la luz y lo remueven todo; y en el mismo lugar en que sus caminos se separaron, sus manos se unen una vez más.

Genre
Romance
Author
SukieB00
Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 01

Julio 17, 2016.

Las manecillas del reloj tocan la medianoche, y después de trescientos sesenta y cuatro días, su cumpleaños comenzó. Finalmente, los 17 años tocaban su puerta. Quizás el estar tan cerca de la mayoría de edad, le permitiría hacer todas esas cosas que su padre le tenía terminantemente prohibidas, y si era honesto consigo mismo, era lo que más ansiaba. Despegó la cabeza de la almohada, -y escuchando con sumo deleite el silencio en el que su casa estaba sumida, salió de la cama y abrió la ventana que lo separaba del exterior. Con sumo cuidado, sacó primero una pierna y luego otra y sosteniéndose del resquicio de ventana, escaló hasta el techo.

Aquel era el único sitio de toda su casa en el que su hermana menor y él solían resguardarse cuando su padre, llegaba en condiciones tan deplorables que su aliento exudaba alcohol y los ojos se le cerraban solos por la cantidad de cigarrillos felices que consumía en sus salidas con sus amigos.

Sonrió al observar el cielo nocturno inundando de estrellas brillantes y de una luna tan blanca y tan llena. La fría brisa le revolvió el cabello y cerró los ojos con fuerza, deseando que ese verano todo fuera diferente, cumpliendo el único deseo que tenía desde que el infierno se desató en su casa: salir de California y mudarse a la Florida con su hermana y allí en el clima húmedo y casi tropical, reiniciar la vida que tanto le estaba costando seguir.

Le gustaba vivir dónde el sol se ponía con calma y el invierno era solo un triste momento estacional. Sus amigos, los pocos que tenía, solían ir a la playa aún en diciembre para disfrutar del frescor marítimo y de la paz solemne del mar que rompe en la orilla. Sin embargo, aún cuando la vitamina D no les faltaba, el rencor hacia el hombre que la sociedad llamaba “su padre” le estaba amargando la existencia y lo entristecía a límites que todavía no podía definir.

Sacudió la cabeza alejando los pensamientos tristes que amenazaban con llenar su mente de los escenarios más recientes. Se quedó un rato más, acunado bajo la sutil luz de la noche y saboreó el ligero sorbo de libertad. Un verano, un otoño, un invierno y una primavera más y sería tan libre como el viento que a su antojo cruza el mundo. Sintiéndose cansado y somnoliento, hizo el camino hacia su habitación una vez más. Se cubrió con las sábanas e intentó, en vano, conciliar el sueño. Una emoción desconcertante lo recorrió de pies a cabeza, acelerando su pulso de repente e impulsándolo a sentarse para calmarse. Era algo que nunca le había sucedido antes, pero logró relajar su mente lo suficiente para echarse una siesta, hasta que los dorados rayos solares le despertaron.

Permaneció acostado durante largo rato, tratando de definir los ruidos que surgían fuera de la puerta de su habitación, y los pasos subiendo la escalera no lo pusieron tan nervioso al reconocer la cadencia con la que su hermana solía subir.

-- Oppa – habló la voz curiosa y baja -- ¿Estás despierto? ¿Puedo entrar?

-- Entra, Jimin.

El pomo de la puerta fue girado y la cabeza castaña de su hermana se metió antes de entrar por completo. Jimin y él parecían dos gotas de agua si los mirabas por largo rato, pues habían heredado cada rasgo de su madre. El cabello oscuro como la noche, los ojos profundamente rasgados, la nariz y los labios finos eran parte de la gran herencia que su madre les había entregado desde que ambos hermanos habían nacido. Sin embargo, él era mayor que Jimin por un año y cuatro meses.

Esa mañana, Jimin recién había salido de su turno en uno de los restaurantes de comida rápida cerca de su hogar. Tenía unas ojeras marcadas, que denotaban lo poco que había dormido y la mirada cansada. Los turnos de 24h eran los peores, pero si querían darse sus gustos propios, tenían que hacerlo.

-- Oppa, feliz cumpleaños. – Jimin lo felicitó con una sonrisa que no tardó en devolver y la abrazó con fuerza. Al separarse, sacó del bolsillo de su uniforme de camarera una larga tira de menta y un cupón de desayuno que podría utilizar esa mañana o alguna de las siguientes -- Sé que es muy poco, pero lo compré con mi propina.

-- Muchas gracias, pequeña.

-- También te compré un pastel – anunció en un susurro – Papá está en casa todavía, así que en cuanto se vaya, iremos a casa de la Sra Kim para comerlo.

Asintió sorprendido por lo planeado. Jimin solía ser muy rápida y enigmática a la hora de planificar ciertas cosas. Para su propio cumpleaños, habían ido a escondidas a comer helado mientras su padre y sus amigos invadieron su hogar con mujeres y cerveza barata. Por suerte, el hombre no se había dado cuenta de la salida furtiva de sus hijos, ni de lo difícil que les había sido escalar por la ventana de Wonwoo para poder entrar a sus habitaciones sin ser vistos.

Jimin lo dejó solo para bañarse y cambiarse de ropa. Recostó la cabeza en la almohada sin intención de dormirse, pero el sonido constante del reloj de su mesita de noche, le hizo entrar en una especie de somnolencia en la que se sumió hasta que el portazo en la planta baja lo despertó abruptamente pasadas las diez.

Salió de la cama con un bufido. Se acercó a la ventana y observó el caminar poco ágil de su padre alejarse de su hogar. Agradeció al cielo por ello, y tomó ropa para darse una buena ducha, que quitara el sudor de su cuerpo. El agua fría terminó de despertarlo y activó su cerebro al momento. Lavó sus dientes después de vestirse y se peinó ligeramente los rizos húmedos.

El más puro silencio lo recibió al bajar a la cocina para preparar el desayuno. En comparación con las casas del resto del vecindario, la suya era bastante pequeña: con dos pisos divididos por una escalera de madera en mal estado, cuyas tablillas debían ser cambiadas para evitar un accidente. La planta baja se dividía en la minúscula sala de estar, la cocina con una mesa envejecida de cuatro sillas, y en el cuarto que solía ser de lavado, dormía su hermana. La planta superior tenía las dos habitaciones, la suya y la de su padre, y el baño. En su infancia, recuerda que habían cuadros de fotografías y paisajes decorando algunas paredes, junto a otras fotos familiares pegadas en el refrigerador de la cocina. Sin embargo, el paso del tiempo y la mala vida de su padre, desapareció todo aquello en un santiamén. De esos momentos más felices, no quedaba nada.

-- Escuché un portazo – Jimin se asomó por la escalera y él asintió -- ¿Somos libres?

-- Si – afirmó con una suave risa – Baja a desayunar.

No había tensión que los obligara a apresurarse, así que desayunaron como antes, con una conversación banal y risas que embellecieron su hogar un poco.

-- ¿Tenemos que ir al mercado ya? – inquirió Jimin – Aún me queda algo de dinero de la última mesada de mamá.

-- Será mejor que digas que es del trabajo y no de ella – recordó Wonwoo – Sabes que no le gusta que la veamos en lo absoluto.

-- Lo sé. – suspiró Jimin con tristeza – Yo friego mientras te cambias. Vístete cómodo que hoy el día será largo.

Wonwoo asintió y subió rápidamente. Cambió los shorts por unos más sueltos que le llegaban a la rodilla, una camiseta de manga corta y las sandalias de su cumpleaños anterior. Su madre se las había regalado, y secretamente, había dicho que las había conseguido de la basura de la Sra Ahiara. Eran rojas, con negro y púrpura en zonas, y las sandalias más cómodas que había tenido en su vida.

-- A veces me pregunto como sería nuestra vida si mamá pudiera llevarnos con ella – murmuró Jimin y Wonwoo cerró la puerta de casa con llave – Me entristece y enfurece al mismo tiempo.

-- No hay nada que podamos hacer – agregó él, lo mismo que se había dicho tantas veces en los últimos años – Solo podemos esperar al próximo verano y escaparnos para siempre.

-- Estoy esperándolo con muchas ganas, oppa. – rió Jimin y jaló el brazo de su hermano para envolver el suyo – Vayamos a casa de la Sra Kim primero.

-- ¿Mi pastel?

-- De chocolate con nueces – reveló Jimin con emoción contagiosa -- ¡Te va a encantar!

Apresuraron el paso hasta llegar a la parte bonita del vecindario. La Sra Kim era una de las mejores amigas de su madre, pero Wonwoo había estado muy pocas veces en su casa. La construcción era visiblemente más grande que la suya y mucho mejor cuidada también. Pintada de un bonito amarillo pastel, el jardín de la entrada tenía una variedad de flores silvestres que le encantaron y un balancín colgado al costado, transmitía una calidez hogareña que no solía encontrarse a menudo. Entraron por el camino y Jimin tocó dos veces la puerta anunciando su presencia.

La puerta se abrió unos minutos más tarde, y el joven detrás de ella, le robó el aire sin intentarlo. Parpadeó con rapidez, escaneando su rostro y sus miradas chocaron sacudiendo su cuerpo entero. De repente, la emoción desconocida regresó con fuerza. Era sumamente atractivo, con la piel canela y brillante, y un par de ojos castaños que se asemejaban a la miel sin procesar. El brazo del joven envolvió a su hermana saludándola y una punzada agridulce le atacó el pecho sin preguntar. Deseó haberlo conocido antes, aunque sonara absurdo y extraño para él, mas el joven devolvió su vista hacia él curiosa y expectante. Los dejó pasar a duras penas y cerró la puerta ocultando a sus invitados de los chismosos.

-- Este es Wonwoo, mi hermano mayor. – Jimin lo señaló primero y el joven dio un corto asentimiento – Oppa, el es Kim Mingyu, el hijo mayor de los Kim.

Mingyu. El nombre parecía haber sido hecho para él y Wonwoo lo repitió en su cabeza muchísimas veces.

-- Mucho gusto, hyung. Jiminnie me ha hablado mucho de ti.

Su voz lo hizo enrojecer. Era profunda, rica, marcada por el cambio repentino de adolescente a adulto y sonaba aún más perfecta al acompañar el rostro. Su cuerpo entero pareció enloquecer y le estaba costando mantener su expresión serena y tranquila. Nunca le había pasado algo así antes. La piel le hormigueaba bajo el escaneo del joven y la incomodidad surgió al sentirse observado por demasiado tiempo. Miró a Jimin, esperando que esta hiciera algo que los sacara de ese silencio evaluativo, mas esta se encogió de hombros y cometió el acto de traición más grande hacia su persona.

-- Iré a buscar a la tía Kim – dijo, casi ajena a lo que sucedía – Oppa, quédate aquí con Gyu.

Wonwoo abrió la boca, pero la cerró al verla correr escaleras arriba con emoción. Suspiró con fuerza, y a regresó la mirada al otro, quién había dado un paso hacia él sin darse cuenta. Mingyu era más alto que él, por lo quedar cara a cara fue sorprendente y lo dejó sin palabras. La distancia que los separaba terminó de desaparecer y tragó saliva. Le había… cautivado. Bastaron solo cinco minutos y aquel par de ojos amielados le tenían a sus pies sin saberlo.

-- Así que tú eres el hermano de Jimin. – Mingyu pronunció las palabras en voz baja y Wonwoo sintió su aliento caliente en el rostro – Eres mucho más bonito en persona.

Se le secó la boca. Un sutil aroma a mandarinas y frutos del bosque lo rodeó en la cercanía electrizante. Sus rodillas flaquearon bajo él y las mejillas enrojecieron aún más. Una parte suya, la coherente, estaba asustada de ese manojo de emociones radiantes que lo entumeció sin su consentimiento. Pero la otra, esa vocecilla interior hilarante, le susurró que aquel chico podía llegar a ser esa pequeña felicidad propia, oculta de quién quisiera ver más y que sería solo suyo.

En ese momento, no lo supo, pero Mingyu terminó siendo el verdadero motivo por el cual ese verano fue la mejor etapa de su vida.

Chapters
1. Capítulo 01
Let SukieB00 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

Nicole Schär: Eine tolle Geschichte, bin schon gespannt wie sie ausgeht.

Read Now
Stripped Shadows

bm: Sehr gutes Schreiben. War total in der Geschichte und habe mitgefiebert, wie es weiter geht. Konnte das Buch kaum zur Seite legen Sehr spannend geschrieben. Freue mich auf Band 2 Hätte gern das Ruby mit Beiden lebt.Und es fehlen noch sehr viel Antworten

Read Now
Alpha’s Claim

Fiona Walker: A thoroughly enjoyable story with a slightly different take on werewolves. I loved his commitment to his mate and her open mindedness.

Read Now
Take the reins

Cqu D Pi: This story really sucked me in...I read it in 2 days instead of the few days other stories usually take me - I didn't want to put it down!

Read Now
The Triumvirate's Omega

kamsiyo: i love it pls finish writing

Read Now
Alien Claim: Book 1

Yeo Taeju : Beautiful. I enjoy reading this story a lot. I really want to recommend this story to those who love slow burn and who could giggle when the hero is shown in the scenes. I did giggle the hell out of myself. I don't hate anything much. The slow burn is eating my patience. But I rate this 5 stars bec...

Read Now
The Mafia's Chef

toritsesan: The best book I have read on this app.... got hooked from chapter 1 till the end. Perfect story line, good continuity and spellings

Read Now
The Orc's Pet

Victoria: Hi,I analyzed your work, and I think it has a very unique and engaging storytelling style. The way you present your ideas and emotions really stands out. By the way are you currently working on any other stories or writing projects?

Read Now
Ruthless Lord

Victoria: Hi,I analyzed your work, and I think it has a very unique and engaging storytelling style. The way you present your ideas and emotions really stands out. By the way are you currently working on any other stories or writing projects?

Read Now