Entre risas y silencios.
La puerta del apartamento se abrió y ambos entraron después de un largo día.
Lee Know: Por fin en casa *suspiró mientras dejaba las llaves sobre la mesa.
Han entró detrás de él, caminando un poco más rápido de lo normal. Desde hacía varios minutos estaba aguantándose las ganas de ir al baño, pero no quería llamar la atención.
Han: Sí... por fin *respondió con una sonrisa algo tensa.
Lee Know se quitó la chaqueta y la colgó.
Lee Know: ¿Tienes hambre? Estaba pensando en pedir comida.
Han: Eh... sí, claro.
Han dejó su mochila en el suelo e intentó caminar con normalidad hacia la sala, aunque cada paso se le hacía más difícil.
Lee Know: ¿Seguro que estás bien? *preguntó al notar su expresión.
Han: ¿Yo? Sí, perfectamente.
Lee Know: Te ves raro.
Han: No estoy raro.
Lee Know lo observó unos segundos.
Lee Know: Estás raro.
Han: No estoy raro.
Han intentó sentarse en el sofá, pero se levantó casi de inmediato.
Lee Know: ¿Y ahora qué haces?
Han: Nada. Solo... estirando las piernas.
Lee Know arqueó una ceja.
Lee Know: Jisung.
Han: ¿Qué?
Lee Know: Llevas cinco minutos actuando extraño.
Han evitó su mirada.
Han: Estoy bien, de verdad.
Justo entonces, su estómago emitió un sonido que lo hizo congelarse.
Lee Know parpadeó.
Lee Know: ...¿Necesitas ir al baño?
Han se quedó inmóvil durante un segundo.
Han: Tal vez.
Lee Know: ¿Tal vez?
Han: Sí.
Lee Know: Jisung.
Han: Está bien, sí, necesito ir al baño.
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: ¿Y por qué estabas intentando ocultarlo?
Han: ¡No lo sé! Pensé que podría aguantar un poco más.
Lee Know: Ve antes de que sea demasiado tarde.
Han: Ya voy, ya voy.
Lee Know cerró la puerta de la habitación detrás de él y se cruzó de brazos.
Lee Know: ¿Qué ocurre contigo?
Han, que estaba sentado en la cama mirando su teléfono, levantó la vista.
Han: Nada, ¿por?
Lee Know: Te estabas aguantando, Han.
Han: Bueno... sí.
Lee Know: ¿Y por qué no dijiste nada?
Han: Porque no era para tanto.
Lee Know lo miró con incredulidad.
Lee Know: Estabas caminando raro desde que salimos.
Han: No caminaba raro.
Lee Know: Jisung.
Han: Quizás un poco.
Lee Know suspiró y se sentó a su lado.
Lee Know: Siempre haces eso.
Han: ¿Hacer qué?
Lee Know: Aguantarte las cosas. Si te duele algo, si tienes hambre, si necesitas ir al baño... nunca dices nada hasta que ya no puedes más.
Han bajó la mirada.
Han: No quería molestar.
Lee Know: ¿Molestarme?
Han: Sí.
Lee Know tomó su mano entre las suyas.
Lee Know: Si te pasa algo, me lo dices. No tienes que aguantarlo solo.
Han sintió cómo sus mejillas se calentaban un poco.
Han: Está bien...
Lee Know: ¿Lo prometes?
Han: Lo prometo.
Han se dejó caer sobre la cama, todavía riéndose un poco. Lee Know se acomodó a su lado y lo observó durante unos segundos.
Lee Know: Han...
Han: ¿Mm?
La expresión de Lee Know se volvió más suave.
Lee Know: Sabes lo mucho que te amo, ¿verdad?
Han parpadeó, sorprendido por el cambio de tono.
Han: Claro que lo sé.
Lee Know: Entonces no tienes que ocultarme nada. ¿Sí?
Han bajó la mirada hacia sus manos.
Han: No intentaba ocultarlo...
Lee Know: Lo sé. Pero a veces intentas encargarte de todo tú solo.
El silencio llenó la habitación por unos instantes.
Han: No quiero que te preocupes por mí todo el tiempo * admitió en voz baja.
Lee Know negó con la cabeza.
Lee Know: Preocuparme por ti es parte de quererte.
Han levantó la vista.
Han: Eso sonó muy cursi.
Lee Know: Y aun así te gustó escucharlo.
Han intentó contener una sonrisa, pero fracasó.
Han: Tal vez.
Lee Know acercó una mano y le acomodó algunos mechones de cabello detrás de la oreja.
Lee Know: Si te sientes mal, si algo te preocupa o si simplemente necesitas ayuda, puedes decírmelo.
Han: Está bien. Te lo diré.
Lee Know: Bien.
Han: ¿Y si solo necesito ir al baño?
Lee Know: También.
Han: ¿Y si tengo hambre?
Lee Know: También.
Han: ¿Y si quiero un abrazo?
Lee Know sonrió.
Lee Know: Especialmente si quieres un abrazo.
Sin decir nada más, Han se acercó y apoyó la cabeza sobre su hombro.
Han: Entonces quiero uno ahora.
Lee Know rodeó sus hombros con un brazo y besó suavemente su cabello.
Lee Know: Eso era mucho más fácil que ocultarlo.
Han: Sí... creo que sí.
Lee Know lo observó con una ceja arqueada.
Lee Know: Ahora dime, ¿por qué te estabas aguantando?
Han apartó la mirada.
Han: P-por nada.
Lee Know: ¿Nada?
Han: Sí... nada.
Lee Know se acercó un poco más.
Lee Know: Han Jisung.
Han: ¿Qué?
Lee Know: Cada vez que mientes tartamudeas.
Han: ¡No es cierto!
Lee Know: Acabas de hacerlo.
Han abrió la boca para protestar, pero no encontró una respuesta.
Han: ...
Lee Know: Eso pensé.
Han se dejó caer sobre la almohada y se cubrió media cara.
Han: Es vergonzoso.
Lee Know: ¿Qué es vergonzoso?
Han: Eso.
Lee Know: ¿Qué cosa?
Han: Tener que decir que necesito ir al baño.
Lee Know lo miró durante unos segundos antes de soltar una carcajada.
Lee Know: ¿Era solo eso?
Han: ¡No te rías!
Lee Know: Lo siento, pero esperaba algo mucho más serio.
Han tomó una almohada y se la lanzó.
Han: Eres horrible.
Lee Know: Y tú eres imposible.
La almohada rebotó contra el pecho de Lee Know.
Lee Know: Todos necesitan ir al baño, Jisung.
Han: Ya lo sé.
Lee Know: Entonces no entiendo qué tiene de vergonzoso.
Han: Simplemente lo es.
Lee Know negó con la cabeza y se inclinó para tomarle una mano.
Lee Know: Si un día te duele algo, te sientes mal o te pasa cualquier cosa, prefiero que me lo digas antes de que termines sufriendo por intentar ocultarlo.
Han se levantó de la cama con algo de prisa.
Lee Know lo siguió con la mirada.
Lee Know: ¿A dónde vas?
Han evitó mirarlo directamente.
Han: Al... baño.
Lee Know: ¿Otra vez?
Han: Sí...
Lee Know frunció ligeramente el ceño.
Lee Know: Jisung, acabas de salir de ahí hace unos minutos.
Han: Lo sé.
Lee Know: ¿Y ahora tienes que volver?
Han se encogió de hombros.
Han: Supongo.
Lee Know observó cómo se detenía un momento junto a la puerta.
Lee Know: ¿Te encuentras bien?
Han: Sí, sí. Estoy bien.
Lee Know: No pareces muy convencido.
Han soltó una pequeña risa nerviosa.
Han: Es que es raro hablar de estas cosas.
Lee Know: No es raro.
Han: Para mí sí.
Lee Know se levantó de la cama y caminó hasta quedar frente a él.
Lee Know: ¿Te duele el estómago?
Han negó rápido con la cabeza.
Han: No, no eso.
Lee Know frunció el ceño apenas.
Lee Know: ¿Entonces?
Han tragó saliva, jugando con sus dedos.
Han: Te digo…
Se hizo un silencio incómodo. Demasiado largo para ser normal.
Lee Know no apartó la mirada.
Lee Know: Han.
Han: Es que…
Han apretó los labios, claramente avergonzado.
Han: Es cuando voy al baño…
Lee Know parpadeó, entendiendo a medias, todavía esperando la explicación completa.
Lee Know: ¿Qué pasa cuando vas al baño?
Han respiró hondo, mirando al suelo.
Han: Siento… ardor y me hace… doler.
El silencio se volvió más serio, menos incómodo y más preocupado.
Lee Know no respondió de inmediato. Solo lo observó unos segundos, como intentando entender bien lo que acababa de escuchar.
Luego bajó un poco la voz.
Lee Know: Han…
Han apretó las manos entre sí.
Han: Pensé que no era importante… que se iba a pasar.
Lee Know negó despacio.
Lee Know: Eso no es “no importante”.
Se acercó un paso y suavizó la expresión, aunque seguía claramente preocupado.
Lee Know: ¿Te pasa solo hoy o ya te venía pasando?
Han dudó.
Han: Hoy… empezó más fuerte.
Lee Know suspiró por la nariz, mirando hacia un lado como pensando rápido.
Lee Know: Ok.
Luego volvió a mirarlo.
Lee Know: Me lo tendrías que haber dicho antes.
Han: Lo sé…
La respuesta de Han salió bajita.
Lee Know le tomó la mano con más firmeza, pero sin brusquedad.
Lee Know: Escúchame. Esto puede ser algo que necesita revisión, ¿sí? No lo vamos a ignorar.
Han asintió lentamente, ahora más serio también.
Han: Está bien…
Lee Know lo miró unos segundos más, y luego suavizó un poco el gesto.
Lee Know: Ven, siéntate. Descansa un poco mientras vemos qué hacemos, ¿sí?
Han obedeció sin discutir esta vez, más tranquilo al ver que Lee Know no estaba molesto, solo preocupado.
La noche había transcurrido en silencio.
La luz de la luna se colaba tenuemente por las cortinas de la habitación mientras todo permanecía tranquilo.
02:00 A.M.
El reloj digital brillaba sobre la mesa de noche.
Han abrió los ojos lentamente.
Al principio no entendió qué lo había despertado, pero unos segundos después sintió aquella incómoda sensación.
Necesitaba ir al baño otra vez.
Han: Mmh...
Se incorporó despacio, intentando no despertar a Lee Know.
Miró a su lado.
Minho dormía profundamente, con una mano descansando sobre la manta.
Han: Solo será un momento... *murmuró para sí mismo.
Se levantó con cuidado y caminó hacia el baño.
La puerta se cerró suavemente detrás de él.
Pero apenas unos minutos después...
Han: Ah...
Han cerró los ojos con fuerza.
La molestia seguía ahí.
Y el ardor también.
Se apoyó una mano contra el lavabo.
Han: ¿Por qué sigue pasando...?
Aquello comenzaba a preocuparlo más que antes.
Mientras tanto, en la habitación, Lee Know se removió entre las sábanas.
Instintivamente extendió una mano hacia el lugar donde normalmente estaba Han.
Vacío.
Sus ojos se abrieron lentamente.
Miró el reloj.
02:04 A.M.
Se incorporó un poco.
Lee Know: ¿Jisung...?
No obtuvo respuesta.
Entonces vio la tenue luz que salía por debajo de la puerta del baño.
La preocupación que había intentado ignorar durante el día regresó de inmediato.
Se levantó de la cama y caminó descalzo por la habitación.
Al llegar frente a la puerta, habló en voz baja para no sobresaltarlo.
Lee Know: ¿Han?
Desde dentro no escuchó una respuesta clara.
Solo un sonido ahogado.
Han: Ay...
Un quejido bajo y dolorido.
El corazón de Lee Know se aceleró de inmediato.
Lee Know: ¿Jisung?
No hubo respuesta.
Sin pensarlo más, abrió la puerta.
Al entrar, se quedó paralizado por un instante.
Han estaba sentado en el suelo, encogido sobre sí mismo, con una mano aferrada a su abdomen y el rostro pálido.
Lee Know: ¡Han!
Lee Know se arrodilló a su lado.
Lee Know: Han, ¿qué tienes?
Han apretó los ojos con fuerza y soltó otro quejido.
Han: Ay...
Llevó una mano a la parte baja del abdomen.
Han: Mi vejiga...
La expresión de Lee Know cambió al instante.
Lee Know: ¿Te duele ahí?
Han asintió débilmente.
Han: Sí...
Lee Know: ¿Mucho?
Han: M-Mucho más que antes...
Lee Know sintió un nudo en el estómago al verlo así.
Durante todo el día Han había intentado restarle importancia, pero ahora era evidente que estaba sufriendo.
Lee Know: Jisung, mírame.
Han abrió los ojos lentamente.
Lee Know: ¿Puedes levantarte?
Han: Creo que sí...
Intentó incorporarse, pero apenas se movió hizo una mueca de dolor.
Han: Ah...
Lee Know: No, no te fuerces.
Lee Know lo sostuvo enseguida para que no perdiera el equilibrio.
Lee Know: Tranquilo.
Han respiró con dificultad.
Han: Lo siento...
Lee Know: ¿Por qué te disculpas?
Han: Te desperté...
Lee Know negó con la cabeza.
Lee Know: Ahora mismo eso es lo menos importante.
Con una mano le apartó el cabello de la frente.
Lee Know: Lo importante es que me digas cómo te sientes.
Han tragó saliva.
Han: Siento presión... y duele mucho.
Lee Know asintió lentamente, intentando mantener la calma para no asustarlo más.
Lee Know: Está bien. Ya me lo dijiste.
Se quedó unos segundos observándolo, preocupado.
Lee Know: Jisung, vamos a buscar ayuda si esto sigue así, ¿de acuerdo?
Han cerró los ojos un momento y apoyó la cabeza contra su hombro.
Han: Está bien...
Pasaron unos minutos en el baño.
Han seguía apoyado en Lee Know, respirando despacio mientras esperaba que el dolor disminuyera un poco.
Lee Know: ¿Te sientes capaz de caminar? *preguntó con suavidad.
Han intentó incorporarse.
Han: Creo que...
Apenas se puso de pie, hizo una mueca.
Han: No.
Lee Know suspiró.
—De acuerdo.
Antes de que Han pudiera protestar, Lee Know pasó un brazo por detrás de sus piernas y otro por su espalda.
Han: ¿M-Minyo...? *balbuceó.
Lee Know: No te muevas.
Con cuidado, lo levantó en brazos.
Han: Puedo caminar solo...
Lee Know: Hace diez segundos acabas de demostrar que no.
Han: Pero...
Lee Know: Sin peros.
Han cerró la boca.
Por mucho que quisiera discutir, el dolor le quitaba las ganas.
Lee Know salió del baño y regresó a la habitación con él en brazos.
La luz tenue del reloj seguía marcando las 02:12 A.M.
Al llegar a la cama, lo acomodó con cuidado entre las almohadas y le cubrió las piernas con la manta.
Lee Know: ¿Así estás mejor?
Han asintió ligeramente.
Han: Un poco...
Lee Know se sentó a su lado inmediatamente.
Lee Know: Bien.
Durante unos segundos ninguno habló.
Han observó cómo Minho seguía mirándolo con preocupación.
Han: Deja de verme así.
Lee Know: ¿Así cómo?
Han: Como si estuviera muriéndome.
Lee Know: Porque me preocupas.
Han bajó la mirada.
Han: Lo siento.
Lee Know tomó una de sus manos.
Lee Know: No te disculpes.
Su voz era tranquila, pero firme.
Lee Know: Lo único que quiero es que me digas si el dolor empeora.
Han asintió.
Han: Lo haré.
Lee Know: ¿Prometido?
Han: Prometido.
Lee Know entrelazó sus dedos con los de él.
La habitación volvió a quedarse en silencio.
A la mañana siguiente, la luz del sol comenzaba a entrar por las cortinas.
Lee Know se había quedado dormido junto a Han después de pasar gran parte de la noche vigilándolo.
Han abrió los ojos lentamente.
Durante unos segundos permaneció quieto.
Entonces sintió una fuerte presión y una punzada de dolor.
Han: Minho... *susurró.
Movió suavemente el brazo de Lee Know.
Han: Minho...
Lee Know: Mm...? *murmuró, todavía medio dormido.
Han hizo una mueca.
Han: Ay...
La incomodidad era mucho peor que el día anterior.
Han: Minho.
Al escuchar el tono de su voz, Lee Know abrió los ojos de inmediato.
Lee Know: Ya desperté... ¿qué pasa?
Han respiró de forma agitada.
Han: Llévame... al... baño ahora.
Lee Know se incorporó al instante.
Lee Know: ¿Ahora mismo?
Han asintió rápidamente.
Han: Sí...
La urgencia en su voz era evidente.
Lee Know apartó la manta y se acercó.
Lee Know: ¿Puedes caminar?
Han intentó sentarse por sí solo, pero volvió a hacer una mueca.
Han: No sé...
Lee Know no perdió más tiempo.
Lee Know: Ven.
Lo ayudó a incorporarse y pasó un brazo alrededor de sus hombros para sostenerlo.
Lee Know: Despacio.
Han apretó los labios y asintió.
Caminaron hacia el baño a paso lento.
Lee Know podía sentir lo tenso que estaba Han y lo difícil que le resultaba mantenerse cómodo.
Al llegar a la puerta, lo ayudó a entrar.
Antes de salir para darle privacidad, se detuvo.
Lee Know: Jisung.
Han levantó la vista.
Han: ¿Sí?
Lee Know lo observó con preocupación.
Lee Know: Después de esto vamos a buscar atención médica. No quiero seguir esperando.
Han dudó unos segundos, pero esta vez no discutió.
La noche anterior había sido suficiente para convencerlo de que algo no estaba bien.
Han: Está bien...
Lee Know asintió.
Lee Know: Bien. Llámame si necesitas ayuda.
Lee Know se acercó a la puerta del baño.
Tocó suavemente dos veces.
Lee Know: Han, mi amor.
Durante unos segundos no obtuvo respuesta.
Su preocupación aumentó de inmediato.
Lee Know: ¿Jisung?
Desde dentro se escuchó una respiración agitada.
Han: A-aquí estoy...
Lee Know apoyó una mano contra la puerta.
Lee Know: ¿Cómo te sientes?
Hubo una pausa.
Han: No muy bien...
La respuesta salió débil.
Lee Know: ¿Te sigue doliendo?
Han: Sí...
Lee Know soltó un suspiro y le acarició el cabello.
Lee Know: Mi amor, vamos al hospital para que te revisen.
Han levantó la cabeza de inmediato.
Han: ¿Que me... revisen?
Lee Know: Sí. No me gusta cómo te ves.
Los ojos de Han se abrieron un poco más.
Han: No, no, no quiero.
Lee Know: Jisung...
Han: No quiero ir.
Han negó varias veces con la cabeza y volvió a aferrarse a su camisa.
Han: Estoy bien.
Lee Know arqueó una ceja.
Lee Know: Llevas toda la noche con dolor.
Han: Pero...
Lee Know: Te despertaste varias veces para ir al baño.
Han: ...
Lee Know: Y hace unos minutos estabas llorando porque te dolía.
Han bajó la mirada.
No tenía una respuesta para eso.
Han: No me gustan los hospitales *murmuró.
Lee Know suavizó la expresión.
Lee Know: Lo sé.
Han: Y tampoco quiero que me revisen.
Lee Know: Lo sé.
Han: ¿Y si me dicen algo malo?
Lee Know tomó sus manos entre las suyas.
Lee Know: ¿Y si te dicen qué es y pueden ayudarte a sentirte mejor?
Han se quedó callado.
No había pensado en eso.
Han: No quiero estar solo.
Lee Know: No lo estarás.
Han: ¿Te quedarás conmigo?
Lee Know: Todo el tiempo que me dejen.
Han observó su rostro durante unos segundos.
La preocupación de Lee Know era evidente.
No parecía enfadado ni impaciente.
Solo preocupado.
Han: ¿De verdad crees que debería ir?
Lee Know: Sí.
La respuesta llegó sin vacilar.
Lee Know: Porque te duele, porque no estás mejorando y porque quiero asegurarme de que estés bien.
Han respiró hondo.
Han: Tengo miedo.
Lee Know le dio un pequeño beso en la frente.
Han: Puedes tener miedo.
Luego apoyó su frente contra la de él.
Lee Know: Pero no tienes que enfrentarlo solo.
Han cerró los ojos un momento.
Finalmente, después de varios segundos de silencio, asintió despacio.
Han: ...Está bien.
Lee Know soltó un suspiro de alivio.
Lee Know: Gracias.
Han: Pero si me ponen nervioso, es tu culpa.
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Lee Know.
Lee Know: Acepto la responsabilidad.
No dudaron ni un minuto más.
Lee Know ayudó a Han a cambiarse de ropa y tomó todo lo necesario antes de salir de casa.
Durante el trayecto, Han permaneció en silencio.
Tenía una mano apoyada sobre la parte baja del abdomen y la otra firmemente entrelazada con la de Lee Know.
Lee Know: ¿Cómo estás? *preguntó de vez en cuando.
Han: Me duele...
La respuesta era siempre la misma.
Y cada vez que la escuchaba, Lee Know se preocupaba un poco más.
Finalmente llegaron al hospital.
Las puertas automáticas se abrieron y entraron en la recepción.
Las luces brillantes y el movimiento de personas hicieron que Han se acercara más a Lee Know.
Han: No me gusta este lugar *murmuró.
Lee Know: Lo sé.
Lee Know le dio un suave apretón en la mano.
Lee Know: Estoy aquí.
Después de registrarse, los hicieron pasar a una sala de espera.
Han estaba sentado junto a Lee Know, inquieto.
Movía una pierna constantemente.
Han: Minho...
Lee Know: ¿Sí?
Han: ¿Y si es algo grave?
Lee Know giró hacia él.
Lee Know: Todavía no sabemos qué es.
Han: Pero...
Lee Know: No vamos a adelantarnos.
Han bajó la mirada.
En ese momento, una enfermera apareció en la puerta.
Enfermera: ¿Han Jisung?
Ambos levantaron la cabeza.
Lee Know: Aquí *respondió.
La enfermera les sonrió amablemente.
Enfermera: Pueden pasar.
Han tragó saliva.
Lee Know se puso de pie primero y le ofreció la mano.
Lee Know: Vamos juntos.
Han la tomó inmediatamente.
Han: Juntos.
Caminaron por el pasillo hasta llegar a una consulta.
Una vez dentro, el médico les indicó que tomaran asiento.
Médico: Buenos días. Cuéntame, Han, ¿qué te trae por aquí?
Han miró a Lee Know.
Lee Know le devolvió una mirada tranquila, animándolo a hablar.
Han respiró hondo.
Han: Me duele cuando voy al baño...
El médico asintió y comenzó a hacer algunas preguntas sobre cuándo habían empezado los síntomas, dónde sentía el dolor y si había notado otros cambios.
Mientras respondía, Lee Know permaneció a su lado todo el tiempo, sosteniendo su mano discretamente.
El médico terminó de escuchar la explicación de Han y anotó algunas cosas en el expediente.
Médico: De acuerdo, joven Jisung. Tendré que revisarte para entender mejor qué está pasando.
Han se puso rígido de inmediato.
Su mirada fue directamente hacia Lee Know.
Han: ...
Lee Know entendió al instante lo nervioso que estaba.
Se acercó un poco más a él y le tomó la mano.
Lee Know: Tranquilo, estoy contigo.
Han apretó sus dedos.
Han: ¿No te vas a ir?
Lee Know: No.
Han: ¿Seguro?
Lee Know: Seguro.
El médico sonrió con amabilidad al notar la preocupación de Han.
Médico: Voy a explicarte cada paso antes de hacer nada, ¿de acuerdo? Si tienes alguna pregunta, puedes decirla.
Han asintió lentamente.
Han: Está bien...
Lee Know le acarició suavemente el dorso de la mano.
Lee Know: Lo estás haciendo muy bien.
Han: No me siento muy valiente...
Médico: No hace falta ser valiente para esto.
Han lo miró.
Han: ¿No?
Médico: No. Solo tienes que decir cómo te sientes y dejar que te ayuden.
Aquellas palabras parecieron tranquilizarlo un poco.
El médico continuó con algunas preguntas adicionales sobre el dolor, cuándo había comenzado y cómo había evolucionado desde el día anterior.
Mientras respondía, Han seguía aferrado a la mano de Lee Know.
Y cada vez que se ponía nervioso, Minho le daba un pequeño apretón como recordándole que no estaba solo.
Finalmente, el médico cerró el expediente.
Médico: Bien. Vamos a hacer algunas revisiones y pruebas para averiguar la causa del dolor. Lo importante es que hayan venido.
Lee Know soltó un suspiro de alivio.
Lee Know: ¿Eso significa que podremos saber qué tiene?
Médico: Eso intentaremos averiguar.
Han tragó saliva.
Seguía asustado, pero al menos ya no estaba enfrentando la situación por sí mismo.
Y cuando volvió a mirar a Lee Know, este le dedicó una sonrisa tranquila.
Minutos después, el médico terminó la revisión y volvió a sentarse frente a ellos.
Han estaba aferrado a la mano de Lee Know, claramente nervioso.
Lee Know fue el primero en hablar.
Lee Know: Y... ¿qué es lo que tiene?
El médico observó sus notas antes de responder.
Médico: Por los síntomas que describe Han dolor al orinar, ardor, necesidad frecuente de ir al baño y la molestia en la zona de la vejiga parece tratarse de una irritación o una posible infección urinaria.
Han parpadeó.
Han: ¿Una infección...urinaria?
El médico asintió con calma.
Médico: Sí, una posible infección urinaria.
Han se quedó inmóvil unos segundos.
Han: ¿Y eso explica por qué me duele tanto?
Médico: Podría explicarlo, sí. El ardor al orinar, la necesidad frecuente de ir al baño y la molestia en la zona de la vejiga son síntomas que suelen aparecer.
Han bajó la mirada hacia sus manos.
Han: Entonces no me lo estaba imaginando...
Lee Know, que seguía sentado a su lado, le dio un suave apretón en la mano.
Lee Know: Claro que no te lo estabas imaginando.
Han hizo una pequeña mueca.
Han: Pensé que quizá estaba exagerando.
Lee Know: Jisung.
El tono de Lee Know fue suficiente para que levantara la cabeza.
Lee Know: Lloraste del dolor. No estabas exagerando.
El médico observó la escena con una leve sonrisa comprensiva.
Médico: A veces las personas intentan aguantar demasiado antes de consultar.
Lee Know miró a Han de reojo.
Lee Know: ¿Te suena familiar?
Han se hundió un poco en la silla.
Han: Tal vez...
Lee Know: Definitivamente.
El médico abrió el expediente y comenzó a explicarle todo con calma.
Médico: Lo más importante es que sigas el tratamiento exactamente como se te indique. Además, quiero que descanses y prestes atención a cómo evolucionan los síntomas.
Lee Know escuchaba atentamente.
Lee Know: ¿Qué debe hacer?
Médico: Beber suficiente agua durante el día, descansar y seguir las indicaciones del tratamiento. También debe evitar aguantar las ganas de ir al baño.
Lee Know giró lentamente la cabeza hacia Han.
Han evitó mirarlo.
Lee Know: ¿Escuchaste esa parte?
Han: Sí...
Lee Know: Muy bien.
El médico continuó.
Médico: Tampoco debe ignorar el dolor si empeora o si aparecen nuevos síntomas. Si ocurre algo así, deben volver para una revisión.
Han asintió.
Han: Entendido.
Médico: Y quiero que descanses los próximos días. Tu cuerpo necesita recuperarse.
Lee Know parecía completamente de acuerdo.
Lee Know: Eso no será un problema.
Han: Minho...
Lee Know: Ni una protesta.
Han: Pero...
Lee Know: Ni una.
El médico tuvo que contener una sonrisa.
Médico: Creo que estará bien cuidado.
Lee Know: Definitivamente.
Han se cruzó de brazos.
Han: Siento que todos se pusieron en mi contra.
Lee Know: No estamos en tu contra. Queremos que mejores.
Han suspiró dramáticamente.
Han: Supongo que eso tiene sentido.
El médico les entregó las indicaciones por escrito y respondió algunas preguntas más antes de despedirse.
Cuando salieron de la consulta, Lee Know pasó un brazo por los hombros de Han.
Lee Know: Bien.
Han: ¿Bien qué?
Lee Know: Ahora empieza tu recuperación.
Han: Suena aburrido.
Lee Know: Porque lo será.
Han: Minho...
Lee Know: Descanso, agua y seguir las indicaciones.
Han puso cara de resignación.
Han: Sí, sí...
Lee Know sonrió.
Lee Know: Y nada de ocultarme síntomas otra vez.
Han soltó una pequeña risa.
Han: Entendido.
Salieron del hospital y emprendieron el camino de regreso a casa.
Por un rato, ambos permanecieron en silencio.
Lee Know conducía mientras observaba de vez en cuando a Han de reojo.
Al principio parecía más tranquilo que esa mañana.
Pero unos minutos después, Han comenzó a moverse incómodo en su asiento.
Han: Minho...
Lee Know giró ligeramente la cabeza.
Lee Know: ¿Qué pasa, mi amor?
Han bajó la mirada.
Han: Mmm... quiero ir... al baño.
Lee Know: ¿Ahora?
Han asintió rápidamente.
Han: Mmm... no puedo aguantar más...
Lee Know vio la expresión de incomodidad en su rostro y recordó inmediatamente lo que había pasado el día anterior.
Lee Know: No lo aguantes.
Han: Lo intento, pero...
Han hizo una pequeña mueca.
Han: Necesito ir.
Lee Know: Está bien.
Lee Know tomó su mano por un instante.
Lee Know: Vamos a encontrar un baño lo antes posible.
Han asintió, respirando con nerviosismo.
Han: Ay...
Lee Know: ¿Te duele?
Han: Un poco...
La preocupación volvió al rostro de Lee Know.
Lee Know: Jisung, mírame.
Han levantó la vista.
Han: Ya no tienes que quedarte callado cuando te sientes mal, ¿de acuerdo?
Han soltó una risita débil.
Han: Lo sé.
Lee Know: ¿Seguro?
Han: Sí.
Lee Know: Porque hace dos días habrías dicho que estabas perfectamente.
Han: Bueno...
Lee Know: Jisung.
Han: Está bien, está bien.
Lee Know negó con la cabeza, divertido a pesar de la situación.
Lee Know: Eres imposible.
Han: Y tú muy insistente.
Lee Know: Porque te quiero.
Las mejillas de Han se colorearon ligeramente.
Han: Eso fue muy cursi.
Lee Know: Y aun así te hizo sonreír.
Unos minutos después, Lee Know vio una estación de servicios al costado de la carretera.
Sin perder tiempo, entró al estacionamiento y detuvo el auto.
Lee Know: Ya llegamos.
Han soltó un suspiro de alivio.
Han: Por fin...
Pero cuando intentó bajar del vehículo, hizo una pequeña mueca.
Han: Ah...
Lee Know salió inmediatamente de su lado y rodeó el auto para ayudarlo.
Lee Know: Despacio.
Abrió la puerta y le ofreció una mano.
Han la tomó sin discutir esta vez.
Han: Gracias...
Lee Know: ¿Cómo estás?
Han: Incómodo.
Lee Know: Eso ya lo noté.
Han le lanzó una mirada cansada.
Han: Muy gracioso.
Lee Know sonrió apenas.
Con cuidado, pasó un brazo alrededor de sus hombros para ayudarlo a mantenerse estable.
Lee Know: Vamos.
Han entró rápidamente al baño, cerrando la puerta detrás de él con un suspiro de alivio.
Se apoyó un momento contra la pared.
Han: Por favor… que sea rápido *murmuró.
Pasaron unos segundos tensos, y finalmente la incomodidad empezó a aliviarse un poco, lo suficiente como para que pudiera respirar mejor.
Han: Ah… *soltó en voz baja, más tranquilo.
Mientras tanto, afuera, Lee Know se quedó cerca de la entrada, con los brazos cruzados, mirando ocasionalmente la puerta del baño.
No estaba tranquilo del todo, pero al menos Han ya no estaba aguantando el dolor como antes.
Un par de minutos después, la puerta se abrió.
Han salió despacio, aún un poco cansado, pero con la tensión claramente menor en el rostro.
Lee Know se giró de inmediato.
Lee Know: ¿Cómo estás?
Han se acercó a él.
Han: Mejor…
Lee Know lo observó de arriba abajo.
Lee Know: ¿Solo “mejor”?
Han suspiró.
Han: Mucho mejor.
Lee Know: Eso quería escuchar.
Lee Know le ofreció su mano y Han la tomó sin dudar.
Lee Know: ¿Te duele ahora?
Han: Menos… casi nada.
Lee Know asintió, claramente más tranquilo.
Lee Know: Bien.
Empezaron a caminar de regreso al auto.
Pasaron los minutos y finalmente llegaron a casa.
Lee Know estacionó el auto frente al edificio y apagó el motor.
Por un momento, ninguno de los dos se movió.
Han: Hogar dulce hogar *murmuró, dejando caer la cabeza contra el asiento.
Lee Know sonrió.
Lee Know: Y esta vez sin visitas al hospital.
Han: Por favor.
Lee Know: ¿Qué?
Han: No vuelvas a mencionar hospitales hoy.
Lee Know: No prometo nada.
Han: Minho...
Lee Know: Está bien, está bien.
Lee Know bajó primero del auto y luego abrió la puerta de Han.
Lee Know: ¿Puedes caminar?
Han se estiró un poco antes de ponerse de pie.
Han: Sí. Mucho mejor que esta mañana.
Lee Know: Eso es una mejora.
Entraron al apartamento y, apenas cruzó la puerta, Han se quitó los zapatos y se dejó caer dramáticamente sobre el sofá.
Han: No pienso moverme nunca más.
Lee Know cerró la puerta detrás de ellos.
Lee Know: Qué curioso.
Han: ¿Qué?
Lee Know: Hace una hora querías correr al baño.
Han: Eso no cuenta.
Lee Know: Claro que cuenta.
Han tomó un cojín y se lo lanzó.
Lee Know lo atrapó fácilmente.
Lee Know: Muy maduro.
Han: Gracias.
Lee Know: No era un cumplido.
Han sonrió por primera vez en todo el día sin que pareciera forzado.
Lee Know lo notó enseguida.
La preocupación que había cargado desde la madrugada comenzó a aflojar un poco.
Se acercó al sofá y se sentó junto a él.
Lee Know: ¿Cómo te sientes ahora?
Han lo pensó unos segundos.
Han: Cansado pero mejor.
Después de descansar un rato en el sofá, ambos decidieron ir a la habitación.
Lee Know se aseguró de que Han llevara consigo una botella de agua antes de apagar las luces de la sala.
Lee Know: El médico dijo que te mantuvieras hidratado.
Han: Sí, ya te escuché unas diez veces.
Lee Know: Y lo escucharás once.
Han: Eres imposible.
Lee Know: Lo dice la persona que intentó ocultar una infección urinaria.
Han se quedó callado.
Han: ...Buen punto.
Al llegar a la habitación, Han se cambió y se metió bajo las mantas.
Esta vez se sentía mucho más cansado que incómodo.
Lee Know se acostó a su lado y acomodó las almohadas.
La habitación quedó en silencio.
Lee Know se acostó a su lado y acomodó las almohadas.
La habitación quedó en silencio.
Justo cuando ambos empezaban a relajarse, un sonido rompió la tranquilidad.
Grrr...
La pancita de Han gruñó.
Lee Know giró la cabeza inmediatamente.
Lee Know: Oh, ¿qué pasa? ¿Tienes hambre?
Han se puso rojo al instante.
Han: ¿Qué?
Lee Know: Tu estómago acaba de responder por ti.
Han: N-no...
Lee Know arqueó una ceja.
Lee Know: ¿No?
Han apartó la mirada.
Han: No es hambre.
Lee Know: Entonces, ¿qué es?
Han abrió la boca para responder.
Y la volvió a cerrar.
Lee Know: Jisung.
Han se tapó media cara con la manta.
Han: Es vergonzoso.
Lee Know no pudo evitar sonreír un poco.
Lee Know: ¿Más vergonzoso que decirme que te duele cuando vas al baño?
Han: Sí.
Lee Know: Impresionante.
Han soltó un pequeño quejido de frustración.
Han: No te burles.
Lee Know: No me estoy burlando.
Han: Sí lo haces.
Lee Know se acomodó de lado para verlo mejor.
Lee Know: Entonces dime qué pasa.
Después murmuró algo tan bajo que apenas se entendió.
Han: Necesito ir al baño otra vez...
Lee Know: ¿Otra vez?
Han cerró los ojos de la vergüenza.
Han: Sí.
Lee Know parpadeó.
Y entonces entendió por qué Han estaba tan rojo.
Lee Know: Ah.
Han: No digas "ah".
Lee Know: Ahora entiendo.
Han: No entiendes nada.
Lee Know: Entiendo que llevas todo el día avergonzándote por funciones corporales completamente normales.
Han se escondió más bajo la manta.
Han: Quiero desaparecer.
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: No vas a desaparecer.
Han: Qué lástima.
Lee Know: Y tampoco vas a aguantarte.
Han asomó apenas un ojo por encima de la manta.
Han: ¿Prometes no reírte?
Lee Know: Lo prometo.
Han: ¿Ni un poco?
Lee Know: Ni un poco. Bueno, tal vez un poco.
Han: ¡Minho!
Lee Know terminó riéndose.
Pero enseguida le tomó la mano con suavidad.
Lee Know: Ve al baño si lo necesitas.
Han entró al baño y cerró la puerta detrás de él.
La habitación quedó en silencio por unos instantes.
Dentro del baño, Han se miró en el espejo y apoyó una mano sobre su abdomen.
Han: Mi panza... *murmuró.
Soltó una pequeña risita al recordar lo nervioso que se había puesto hacía unos minutos.
Han: En serio, ¿por qué me da tanta vergüenza decir estas cosas?
Negó con la cabeza.
Minutos después, Han salió del baño.
Parecía mucho más relajado que antes, pero en cuanto cruzó la puerta se encontró con Lee Know observándolo desde la cama.
Lee Know inclinó la cabeza.
Lee Know: Te fuiste de cuerpo, ¿verdad?
Han se quedó congelado.
Sus mejillas se pusieron rojas casi al instante.
Han: ¿¡Por qué me preguntas eso!?
Lee Know parpadeó.
Lee Know: ¿Qué tiene?
Han: ¡No puedes preguntar esas cosas tan directamente!
Lee Know suspiró y apoyó la espalda contra el cabecero de la cama.
Lee Know: Tú también eres así conmigo.
Han se quedó callado.
Lee Know lo señaló inmediatamente.
Lee Know: ¿Ves?
Han: ¿Qué?
Lee Know: Esa cara.
Han: ¿Qué cara?
Lee Know: La cara de "acabo de recordar algo y no me conviene seguir esta conversación".
Han apartó la mirada.
Han: No sé de qué hablas.
Lee Know: Claro que sí.
Lee Know cruzó los brazos.
Lee Know: La última vez que te pregunté si me sentía bien porque estaba resfriado, me interrogaste durante una hora.
Han: Eso fue diferente.
Lee Know: ¿Diferente cómo?
Han: Porque estabas enfermo.
Lee Know: Y tú acabas de tener una infección urinaria.
Han abrió la boca.
Y la volvió a cerrar.
Lee Know: Exactamente.
Han se dejó caer sobre la almohada.
Han: Odio cuando tienes razón.
Lee Know: No la odias.
Han: Sí la odio.
Lee Know: No.
Han: Un poco.
Lee Know soltó una pequeña risa.
Lee Know: Lo que pasa es que te preocupas por mí igual que yo me preocupo por ti.
Han se quedó pensativo.
Han: Supongo...
Lee Know: Supongo nada.
Lee Know tomó una de sus manos.
Lee Know: Cuando me pasa algo, tú quieres saberlo todo.
Han: Porque me preocupo.
Lee Know: Y cuando te pasa algo a ti, yo también quiero saberlo todo.
Han observó sus manos entrelazadas.
Han: Nunca lo había pensado así.
Lee Know: Porque estabas demasiado ocupado muriéndote de vergüenza.
Han: ¡No me estaba muriendo!
Lee Know: Casi.
Han soltó una carcajada involuntaria.
Han: Eres terrible.
Lee Know: Y tú adorable.
Han y Lee Know volvieron a acomodarse en la cama.
La habitación estaba en silencio, iluminada apenas por la tenue luz que entraba por la ventana.
Lee Know observó a Han durante unos segundos.
Lee Know: ¿Todavía te sientes incómodo?
Han: Un poco...
Sin decir mucho más, Lee Know se acercó y apoyó una mano sobre el abdomen de Han, masajeándolo suavemente por encima de la manta.
Los movimientos eran lentos y cuidadosos.
Han cerró los ojos casi de inmediato.
Han: Mmm...
Lee Know sonrió apenas.
Lee Know: ¿Así está bien?
Han soltó un largo suspiro.
Han: Creo que lo necesitaba...
Lee Know: Lo imaginé.
El masaje continuó unos minutos más.
Poco a poco, la tensión que Han había estado acumulando durante todo el día comenzó a desaparecer.
Han: Se siente bien...
Lee Know: Me alegra.
Han abrió un ojo para mirarlo.
Han: ¿Desde cuándo eres tan bueno haciendo esto?
Lee Know: Tengo mis talentos ocultos.
Han: Presumido.
Lee Know: Y tú consentido.
Han soltó una pequeña risa.
La mano de Lee Know siguió moviéndose suavemente.
Lee Know: ¿Mejor?
Han: Mucho mejor.
Lee Know: Bien.
Han volvió a cerrar los ojos.
El cansancio empezó a pesarle nuevamente.
Han: Minho.
Lee Know: ¿Sí?
Han: Gracias por cuidarme tanto.
Lee Know apartó un mechón de cabello de su frente.
Lee Know: No tienes que agradecerme cada cinco minutos.
Han: Pero quiero hacerlo.
Lee Know: Entonces te responderé lo mismo cada vez.
Han: ¿Y qué es?
Lee Know sonrió.
Lee Know: Que siempre voy a cuidar de ti.
Las mejillas de Han se tiñeron ligeramente de rosa.
Han: Eso fue muy cursi.
Lee Know: Y aun así te gustó.
Han: Tal vez.
Lee Know soltó una pequeña risa.
Después de unos minutos más, notó que la respiración de Han se había vuelto más lenta y tranquila.
Lee Know: ¿Jisung?
Han: Mmh...
Lee Know: Creo que te estás quedando dormido.
Han: No...
Dos segundos después, Han bostezó.
Lee Know arqueó una ceja.
Lee Know: Claro que no.
Han: Solo estoy descansando los ojos...
Lee Know: Por supuesto.
Han sonrió adormilado y se acomodó más cerca de él.
La mano de Lee Know permaneció sobre su abdomen unos instantes más, hasta que finalmente ambos quedaron cómodamente acomodados bajo las mantas.
La noche transcurrió en calma.
Por primera vez en varios días, Han había conseguido dormir profundamente.
La habitación estaba oscura y silenciosa.
03:17 A.M.
Han abrió los ojos lentamente.
Al principio no entendió por qué se había despertado.
Parpadeó un par de veces, todavía adormilado.
A su lado, Lee Know seguía dormido, con una mano descansando cerca de él.
Han permaneció quieto unos segundos.
Entonces sintió una ligera molestia en su abdomen.
Han: Mmm...
Bajó la mirada hacia su estómago y apoyó una mano sobre la manta.
No era un dolor fuerte como el que había sentido los días anteriores.
Más bien era una sensación incómoda, como si su cuerpo todavía estuviera recuperándose de todo lo que había pasado.
Han respiró despacio.
Han: Qué raro...
Intentó acomodarse de lado.
La molestia disminuyó un poco.
A su lado, Lee Know seguía dormido.
Han lo observó unos segundos.
Normalmente habría intentado ignorar la molestia y volver a dormir.
Pero después de todo lo ocurrido en el hospital, ya no estaba tan seguro de que esa fuera una buena idea.
Se quedó pensando.
Han: Si Minho se entera de que me quedé callado otra vez, me va a regañar...
Murmuró para sí mismo.
Como si hubiera escuchado su nombre, Lee Know se movió ligeramente entre las sábanas.
Lee Know: ¿Jisung...?
Han dio un pequeño salto.
Han: ¿Cómo haces eso?
Lee Know abrió un ojo.
Lee Know: ¿Hacer qué?
Han: Despertarte cada vez que algo me pasa.
Lee Know: Instinto.
Han soltó una risita.
Han: Claro.
Lee Know notó la mano que Han tenía apoyada sobre el abdomen.
La somnolencia desapareció un poco de su rostro.
Lee Know: ¿Qué pasa, mi amor?
Han hizo una pequeña mueca.
Han: Me duele...
Lee Know se incorporó un poco más.
Lee Know: ¿Qué te duele?
Han llevó una mano hasta su abdomen.
Lee Know siguió el movimiento con la mirada y su expresión se llenó de preocupación.
Lee Know: ¿Es la... vejiga?
Han negó lentamente con la cabeza.
Han: No...
Lee Know: ¿No?
Han: No es ahí.
Lee Know frunció el ceño.
Lee Know: Entonces, ¿dónde?
Han apoyó la mano un poco más arriba de donde había estado señalando antes.
Han: Aquí...
Lee Know: ¿Te duele mucho?
Han asintió e hizo una pequeña mueca.
Han: Mmh...
Lee Know se incorporó un poco más, observándolo con atención.
Lee Know: Jisung.
Han apretó ligeramente la manta entre sus dedos.
Han: ¿Sí?
Lee Know: Dime cómo se siente.
Han tardó unos segundos en responder.
Han: Es como... una presión.
Lee Know: ¿Una presión?
Han: Y a veces duele más.
Lee Know frunció el ceño.
Lee Know: ¿Desde cuándo?
Han: Me despertó hace un rato.
La preocupación en el rostro de Lee Know era evidente.
Con cuidado, apoyó una mano sobre la zona que Han había señalado.
Lee Know: ¿Aquí?
Han hizo una mueca inmediata.
Han: Mmh... amor, no aprietes... duele...
Lee Know retiró la presión al instante.
Lee Know: Perdón, perdón.
Su voz se llenó de preocupación.
Lee Know: No quería hacerte daño.
Han respiró despacio mientras esperaba que la molestia disminuyera.
Han: Lo sé...
Lee Know apartó la mano y le acarició suavemente el brazo.
Lee Know: ¿Sigue doliendo?
Han: Un poco.
Lee Know: ¿Más que antes?
Han negó con la cabeza.
Han: No. Solo cuando apretaste.
Lee Know soltó un suspiro de alivio.
Lee Know: Bien.
Luego volvió a observarlo con atención.
Lee Know: Jisung, si te sigue doliendo cuando amanezca, llamaremos al médico para preguntar qué hacer.
Han no discutió esta vez.
Han: Está bien.
Lee Know: ¿Seguro?
Han: Sí.
Lee Know arqueó una ceja.
Lee Know: Eso fue demasiado fácil.
Han: Estoy cansado para discutir.
Lee Know: Ah, ahora todo tiene sentido.
Han soltó una pequeña risa que terminó convirtiéndose en una mueca.
Han: No me hagas reír.
Lee Know: ¿También duele cuando te ríes?
Han: Un poquito.
Lee Know: Entonces dejaré mis chistes para mañana.
Han: Gracias.
Lee Know acomodó mejor la manta sobre ambos.
Lee Know: Ven aquí.
Han se acercó y apoyó la cabeza sobre su pecho.
El sonido tranquilo de los latidos de Lee Know resultaba extrañamente reconfortante.
Lee Know: ¿Más cómodo?
Han: Sí...
Lee Know: Bien.
La mano de Lee Know comenzó a acariciar suavemente su cabello.
Lee Know: Intenta descansar.
Han: ¿Y tú?
Lee Know: Yo me quedaré despierto un rato.
Han abrió un ojo.
Han: Minho.
Lee Know: ¿Qué?
Han: No tienes que vigilarme cada segundo.
Lee Know: Lo sé.
Han: Entonces duerme.
Lee Know sonrió.
A la mañana siguiente...
Los primeros rayos de sol se colaron por las cortinas de la habitación.
La noche había sido más tranquila que las anteriores, aunque Lee Know se había despertado varias veces para asegurarse de que Han estuviera bien.
Han abrió los ojos lentamente.
Por un momento se quedó inmóvil, todavía medio dormido.
Entonces notó que seguía apoyado contra Lee Know.
Han: Mmh...
Se movió un poco.
A su lado, Lee Know abrió un ojo casi de inmediato.
Lee Know: Buenos días.
Han soltó una risita cansada.
Han: ¿Siempre te despiertas tan rápido?
Lee Know: Cuando se trata de ti, sí.
Han: Qué miedo. Buenos días para ti también.
Han sonrió y luego apoyó una mano sobre su abdomen por reflejo.
Lee Know lo notó enseguida.
Lee Know: ¿Cómo te sientes?
Han se quedó pensándolo unos segundos.
Han: Mejor que anoche.
La tensión en los hombros de Lee Know disminuyó un poco.
Lee Know: ¿Y el dolor?
Han: Todavía está ahí... pero es más suave.
Lee Know: ¿Seguro?
Han: Sí.
Lee Know observó su expresión durante unos segundos para comprobar que no estuviera fingiendo.
Lee Know: Parece que dices la verdad.
Han: Gracias por tu confianza.
Lee Know: De nada.
Han rodó los ojos.
Pero justo entonces...
Grrr...
Su estómago emitió un ruido bastante claro.
Ambos se quedaron en silencio.
Han cerró los ojos lentamente.
Han: No.
Lee Know levantó una ceja.
Lee Know: ¿No?
Han: No escuchaste nada.
Lee Know: Escuché perfectamente.
Han: Fue el viento.
Lee Know: Dentro de la habitación.
Han: Un viento muy talentoso.
Lee Know soltó una carcajada.
Lee Know: Creo que esta vez sí tienes hambre.
Han se tapó la cara con la almohada.
Han: Qué manera de empezar el día.
Lee Know: Con hambre es mejor que con dolor.
Han se quedó quieto unos segundos.
Luego asomó un ojo por encima de la almohada.
Han:Buen punto.
Lee Know sonrió.
Lee Know: Vamos a desayunar algo.
Han: ¿Y después?
Lee Know: Después descansaremos.
Pasaron los días.
Han siguió todas las indicaciones del médico, tomó su tratamiento, descansó más de lo que le habría gustado y, para sorpresa de Lee Know, hasta dejó de aguantarse las ganas de ir al baño.
Bueno... casi siempre.
Poco a poco, el dolor desapareció.
Las visitas constantes al baño dejaron de ser una preocupación y las noches volvieron a ser tranquilas.
Una tarde, mientras ambos estaban sentados en el sofá viendo una película, Lee Know miró de reojo a Han.
Lee Know: ¿Cómo te sientes?
Han soltó una risa.
Han: ¿Todavía preguntas eso?
Lee Know: Responde.
Han: Bien.
Lee Know: ¿Seguro?
Han: Sí.
Lee Know: ¿Completamente seguro?
Han rodó los ojos.
Han: Sí, Lee Minho.
Lee Know sonrió satisfecho.
Lee Know: Perfecto.
Han lo observó unos segundos antes de apoyar la cabeza en su hombro.
Han: Gracias.
Lee Know: ¿Otra vez?
Han: Otra vez.
Lee Know dejó escapar una pequeña risa.
Lee Know: ¿Por qué?
Han permaneció en silencio unos instantes.
Han: Porque cuando tenía miedo, te quedaste conmigo.
La sonrisa de Lee Know se suavizó.
Lee Know: Siempre iba a hacerlo.
Han: Lo sé.
Lee Know: Y siempre lo haré.
Han cerró los ojos.
Aquellas palabras eran suficientes.
No porque hubieran solucionado el problema.
No porque hubieran evitado el dolor.
Sino porque le recordaban que no tenía que enfrentarlo solo.
Lee Know besó suavemente su frente.
Lee Know: ¿Sabes qué aprendí de todo esto?
Han levantó una ceja.
Han: ¿Qué?
Lee Know: Que eres increíblemente terco.
Han: ¡Oye!
Lee Know: Y que deberías decirme las cosas antes de que terminen en una visita al hospital.
Han soltó una carcajada.
Han: Está bien, ganaste.
Lee Know: Lo sé.
Han: Presumido.
Lee Know: También lo sé.
Los dos terminaron riendo.
Y mientras la tarde avanzaba lentamente, permanecieron juntos en el sofá, cómodos, tranquilos y sin ninguna preocupación urgente.
Porque al final, la historia nunca se trató solo de una enfermedad o de una recuperación.
Se trató de dos personas que se cuidaban mutuamente.
De alguien que aprendió a pedir ayuda.
Y de alguien que nunca dejó de estar a su lado.
Fin. ❤️








