DESTINO O MANIFESTACIÓN.
Camila Hernández, una joven de 19 años de edad, recorre las calles de la ciudad en horas de la mañana buscando ofertas de trabajo para presentar su currículum. Después de caminar algunas horas y de presentarse en varias empresas, decide tomar un descanso en un parque que estaba tan solo a una cuadra de donde se encontraba.
Decide sentarse y quitarse los tacones para darle un ligero descanso a sus pies.
Observa las aves mientras pensaba en lo deprimente que sería volver a su casa sin al menos una esperanza de trabajo.
Se imaginaba a sus padres diciéndole que pierde el tiempo persiguiendo un sueño sin sentido, que mejor deje esa estupidez de ser cantante y se dedique a estudiar.
Pensaba en cómo iba a hacer para poder grabar su sencillo.
Mientras pensaba en todo eso, una voz grave y joven la interrumpe.
-Disculpa... -Era un joven de al menos 22 años de edad, muy apuesto, alto y delgado.
Ella le respondió tratando de disimular que disociaba.
-Sí, dime... -dijo, mirándolo a los ojos, un poco confundida.
-Soy David y soy un artista emergente -dijo aquel joven con algo de seguridad y mucho entusiasmo-, y junto con mi compañero, que se encuentra por allá, queremos hacer un videoclip para mi nuevo sencillo.
-Eso me alegra mucho, de verdad -le respondió Camila-. Pero ¿cómo podría ayudarte?
-Pues... me preguntaba si tú quisieras salir en el videoclip -respondió David con algo de nerviosismo-. Es que creo que una mujer hermosa, con los ojos preciosos que tienes tú, seguramente le favorecerá mucho al video.
-Yo encantada -le respondió, sintiéndose halagada y cada vez más interesada en aquel chico-. Pero tengo un par de condiciones -dijo ella, viendo la oportunidad para grabar o por lo menos para relacionarse con más personas en ese medio.
-Sí, claro, las que quieras.
-Bueno, primero déjame escuchar tu tema -dijo ella muy segura.
Él procedió a sentarse junto a ella mientras buscaba la canción en su celular. Luego puso el celular cerca de su oído y dio play a la canción. (La canción era un pop muy urbano con partes de rap).
🎶🎵🎼-Eres el desastre que ordenó mi vida... Eres tú lo que le dio sentido a lo que sentía... Eres arte, un libro de poesía... Eres tú... la vida mía...🎶🎵🎼
-Woow... ja, está increíble -exclamó Camila con mucho entusiasmo-. Realmente cantas increíble.
-Ahora dime, ¿cuáles son tus condiciones? -le respondió él con un tono juguetón.
-Bueno, yo también canto -contestó con un poco de timidez- y me encantaría poder grabar mi canción algún día. Y me gustaría que tú me ayudaras a grabar mi primera canción.
-Ok, me parece justo -respondió David muy emocionado y luego añadió con un tono cómplice-. Mi amigo, que está en aquella banca, es productor musical. Si quieres, después de grabar el videoclip nos cantas algo para ver si lo convencemos de que te ayude a grabar tu canción.
-¿En serio... lo prometes? -contestó Cami, estirando su dedo meñique y con una mirada coqueta.
Él sonrió y procedió a sellar la promesa con su dedo meñique, diciendo:
-Es una promesa.
Ambos sonrieron, mirándose fijamente a los ojos y muy sonrojados.
Intercambiaron sus números telefónicos y acordaron hacer la grabación al día siguiente a las diez de la mañana.
Ella procedió a colocarse los tacones y dirigirse nuevamente a su casa.
Ya en su casa, entra a su habitación, observando su cama mediana con una manta de tono tierra. Luego caminó a la izquierda de su cama, dirigiendo su mirada a una planta pequeña que tenía al lado de una de las patas.
-Qué rápido creces -le susurró.
Procedió a prender una vela aromática que tenía sobre la estantería, junto con algunos cristales y piedras colocados discretamente.
Luego apagó las luces, cerró la puerta y procedió a desvestirse. Se dirigió al baño y, mirándose al espejo, empezó a tocar todo su cuerpo, acariciándose con mucho deseo mientras imaginaba que David estaba presente y la seducía sexualmente.
Llevó su mano derecha a su pecho y apretó fuertemente, mientras que con su otra mano se tocaba entre las piernas. Gemía con ganas y sin miedo, aprovechando que sus padres estaban de viaje.
Se daba placer a sí misma con mucho deseo. Cerró sus ojos y recostó su pecho en el tocador, imaginando que David la colocaba en esa posición. Introduciendo los dos dedos del medio, buscaba masajear su punto G.
Los gemidos eran cada vez más apasionados. Su mano se humedecía y parecía tener dominio propio. Seguía masajeando cada vez con más ganas. Gemía con más intensidad.
Justo cuando sentía que llegaría al clímax, se enfocó fuertemente en crear una imagen mental de David cantando junto a ella en un concierto lleno de miles de personas.
Y justo cuando logró visualizar muy bien esa imagen, una ola de placer recorrió todo su cuerpo, como si una corriente cálida la atravesara. Sus piernas temblaron un poco.
Luego de ducharse, se paseó desnuda por su habitación. Se dejó caer de espaldas en su cama. Debajo de una de las almohadas sacó una libreta decorada por ella misma y de ella sacó una foto pequeña de David.
La besó y susurró:
-Llevo mucho tiempo manifestándote y por fin te tuve frente a frente. Estoy segura de que pronto estaremos juntos, juntos por siempre.







![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)

increible, una historia que promete mucho, haber como lo desarrollas