Epílogo
¿Alguna vez...has perdido a alguien?
Si sí perdiste a una persona, podrás llegar a entender mi sufrimiento, pero tampoco te preocupes si no has perdido a alguien, ya que, en este mismo libro, podrás llegar a sentir mi dolor aunque no esté a tu lado en este momento.
Cuando llegas a perder a alguien muy cercano a ti, todo se detiene. El mundo deja de girar. La garganta rasposa, quieres empezar a correr y abrazar a esa persona antes de que se vaya, mientras lágrimas empiezan a formarse en tus ojos, y empiezas a llorar sin siquiera querer hacerlo. Tus piernas te pesan, y te echas de rodillas al suelo, o te quedas ahí. Parado. Viendo como esa persona te va dejando, poco a poco. Mientras tu te hundes en tus propios pensamientos, recuerdos, preocupaciones, sentimientos...
Algunas personas buscan consuelo con sus familiares, otras solamente deciden irse por el camino de las adicciones, por la solución de dejar esta vida atrás, o por el simple hecho de quedarse solas, dejan de socializar, y se hunden aún más.
A veces me pregunto...¿Qué hubiera pasado si nunca la hubiera conocido?
¿Qué hubiera pasado si ella...no hubiera empezado a caminar al restaurante...? ¿Qué hice mal, para que me la quitaran?
Nunca pude encontrar esas respuestas después de lo que pasó...ya han pasado 2 años desde eso... Y sigo sin poder olvidar su rostro, sus palabras, y las respuestas a todas esas preguntas... ¿Serías tan amable, de ayudarme a sanar todo este sufrimiento...?








