Capítulo 1: El verano de los 13
—No entiendo por qué quieres ir a un campamento con gente que ni siquiera conoces.
Sophia soltó un suspiro dramático desde el asiento trasero.
—Porque precisamente no los conozco, papá.
—Eso no mejora las cosas.
—Sí las mejora.
—No.
—Sí.
—No.
—Sí.
Su madre soltó una pequeña risa mientras observaba la discusión desde el asiento del copiloto.
Después de semanas insistiendo, negociando y prometiendo llamar todos los días, Sophia finalmente había conseguido el permiso que parecía imposible.
Y ahora estaba a menos de diez minutos del campamento.
A su lado, Mausi rodó los ojos.
—Tío, vamos a estar bien.
—Esa frase nunca tranquiliza a ningún adulto.
—Lo ves —murmuró Ari desde atrás—. Te lo dije.
Sophia sonrió.
Aquello ya era una aventura.
Y todavía ni siquiera habían llegado.
Aunque en realidad no iban a encontrarse con completos desconocidos, ya que ahi estaria Marcus.
Marcus, era un joven de dieciocho años que había sido quien más insistió para que Sophia se animara a asistir al campamento, era atractivo, carismático y siempre parecía saber qué decir para llamar la atención. Sophia admitía que era guapo, pero nunca había terminado de confiar del todo en él. Había algo en su forma de comportarse que le resultaba difícil de descifrar además, era consciente de que el era un chico mayor.
Aun así, cuando llegaron, Marcus fue de los primeros en acercarse a saludarla.
—Sabía que al final vendrías —dijo con una sonrisa confiada.
— No tienes idea todo lo que me costo convencer a mi padre, dijo Sophia con un suspiro exagerado.
— Hola Mausi, no me sorprende verte aqui, ya que ustedes siempre estan juntas, pero Ari que haces tu aqui? Pregunto Marcus.
— Hola Marcus también me alegro de verte, dijo Ari poniendo los ojos en blanco. Pues resulta que yo soy la razón de que Sophia esté aquí, asi que de nada.
Ari a sus 11 años, era indomable, tenía un caracter fuerte e impetuoso, y era demasiado perspicaz, razon por la cual no le agradaba Marcus.
— No entiendo, que tienes que ver tu pequeña con el permiso de tu hermana?
— Sophia solto una risa frustrada. Pues mi padre dijo que si yo quería divertirme durante el verano, mi hermana lo haria también, entonces aqui estamos.
Marcus rio y se quedó conversando con ellas unos minutos, claramente interesado en mantener la atención de Sophia a toda costa.
Lo que Sophia no sabía era que varias personas habían notado aquella actitud desde hacía tiempo.
Y una de ellas era Thomas.








