Chapter 1
El Errante. Era un lunes por la tarde. John Christopher era un joven de veinticinco años cuyo pasatiempo, y pasión, era la pesca. Por problemas personales no había podido terminar sus estudios, así que prefirió volcarse por completo al mar. Le encantaba ir de pesca mar adentro, utilizando todo tipo de aparejos: redes, anzuelos y siembras —que es como le llamaban a una serie de anzuelos dispuestos a lo largo de un hilo negro de seda—. Además, Christopher tenía una novia a la cual quería con el alma y de la que estaba profundamente enamorado.Justamente se dirigía a ver a Cristin cuando se reencontró con un viejo amigo de la escuela, Richard Bowman.—¿Richard? ¿Richard Bowman, eres tú? —le preguntó Christopher, sorprendido.—¡Amigo Christopher! ¡Tánto tiempo sin verte! No pensé encontrarte por acá.—Yo vivo aquí —le dijo Christopher.Tenían ya cinco años de no verse.—Vamos por una cerveza y conversamos un poco más —propuso Richard.Por un momento Christopher lo pensó, pero terminó aceptando.—De acuerdo, vamos.Se dirigieron a una venta de bebidas que estaba en una playa muy bella en Westerd. En la orilla se veían muchas de las lanchas que usaban los pescadores locales; una de ellas era la de Christopher. Richard la observó con curiosidad.—Me gustaría algún día ir mar afuera —dijo Richard—. Nunca he ido.—Si quieres, yo puedo llevarte —le ofreció Christopher—. Pero no se dice «mar afuera», se dice «mar adentro».—Oh, algo nuevo que aprender —sonrió Richard—. ¿Y en qué me llevarías?—Yo tengo una lancha —respondió, señalando una de color blanco con rayas azules.—¿Lancha? —preguntó Richard—. ¿Qué es eso?Al no ser de la zona, era normal que no las conociera; él era más de ciudad que de playa y solo ubicaba las embarcaciones como «botes».—¿Un bote? —bromeó Christopher—. Oh, en serio, sí puedo llevarte mar adentro.En eso, pidieron unas cervezas y la conversación fluyó.—¿Y cómo estás? —preguntó Christopher—. Cuéntame cómo ha estado todo contigo. ¿Te casaste? ¿Tienes hijos?—No —respondió Richard—. No me he casado y no tengo hijos. Tengo novia, pero nada serio. Acabo de terminar mis estudios; me gradué en ingeniería y, antes de empezar a ejercer, quise tomarme unas vacaciones.Siguieron conversando un buen rato, hasta que Christopher miró su reloj y se dio cuenta de que se había hecho muy tarde. Cristin lo estaba esperando. Le explicó a Richard que debía retirarse porque tenía una cita, pero su amigo le recordó el plan del viaje.—¿Crees que sea posible mañana? No estaré mucho tiempo por acá —insistió Richard.—Sí, claro. Mañana a las nueve de la mañana —aseguró Christopher.Se despidieron con un apretón de manos.—Hasta mañana, entonces —dijo Richard.—Hasta mañana a las nueve. Recuerda el punto.—Claro, aquí estaré.Christopher corrió a su cita. Eran ya las cinco de la tarde cuando se encontró con ella.—Hola —dijo ella—. Pensé que ya no venías a verme.—Lo siento, me atrasé un poco. Me reencontré con un viejo amigo de la escuela.Conversaron un rato y luego Christopher le explicó que debía irse temprano a descansar; quería dejar todo listo para el paseo en lancha del día siguiente. Se dieron un beso de despedida y él se marchó.Al día siguiente, martes por la mañana, el día amaneció con un sol radiante. El mar estaba perfecto para navegar y tirar los anzuelos, aunque esta vez la pesca no fuera el objetivo principal. A las 8:40 a. m., Christopher ya preparaba todo en el muelle: revisó que llevaran suficiente combustible, que el equipo estuviera en orden y encendió el motor de prueba para asegurarse de que funcionara a la perfección. Todo marchaba impecable.En ese momento llegó Richard, listo para la aventura.—Buenos días.—Buenos días, Richard. ¿Listo?—Sí, listo.Se subieron a la lancha, Christopher hizo una última inspección visual y partieron



![The Moon's Weapon : the cursed mate [ MOVING TO GALATEA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_123f31099804e79c6de11657975bcaae.jpg)




