Los primeros años
Lo que les voy a contar es todo lo que me ha pasado en la vida que hizo que me descubriera mi genero y sexualidad. No entrare en detalles explícitos sobre las relaciones que he tenido con otras personas porque quiero que puedan leer esto en publico. (Una vez estaba leyendo un fanfic gay en el metro y descubrí al tipo que estaba detrás de mi, leyendo sobre mi hombro, jajaja).
Llamadme Daniel. Crecí siendo un chico tranquilo en un pequeño pueblo del sur de Chile, el pueblo era tan pequeño que no tenia ningún atractivo turístico o lugar para recorrer un fin de semana, solo un rio que rodeaba casi todo el pueblo. Cuando era verano, iba casi todo el pueblo a nadar o pasar la tarde en sus orillas, en invierno era mas un lugar para caminar por la costanera, teniendo cuidado de no acercarse mucho ya que crecía por el aumento de agua.
Crecí con mi mamá y mis hermanos, mis papas eran divorciados, así que vivíamos sin la presencia de mi padre. Ella nos quería mucho, nos cuidaba, nos cocinaba muy rico, nos hacia cariños en el pelo y nunca intento dar preferencia uno sobre el otro, claro que yo como era el menor, me cuidaba mas que a mis hermanos. A ellos no les importaba, eso les daba un poco mas de libertad para salir con sus amigos mientras yo me quedaba en casa viendo caricaturas, peliculas y jugaba con mis autos de juguete.
La primera vez que tuve una revelación sobre mi genero fue cuando estaba solo en casa y estaba viendo una pelicula antigua, el Mago de Oz de 1939 (Antes de que lo piensen, no soy tan viejo solo me gustaba lo colorida de esa pelicula)
Recordé cuando Dorothy chocaba los tacones de sus zapatos rojos y volvía a su hogar, entonces recordé que mi mamá tenia unos zapatos muy parecidos, los fui a buscar a su pieza, me los puse y choque los talones como lo hacia Dorothy. Obviamente no esperaba que pasara nada, pero ver esos zapatos tan bonitos, hizo que quisiera usar las medias para complementarlos. En ese tiempo, yo usaba una especie de "primera capa" para el frio que se parecía mucho a las medias, así que no veía mucha diferencia con las medias de mi mamá.
Me puse las medias y los zapatos, me levante de donde estaba sentado y me mire en el espejo del living. Ahí estaba yo, un niño usando la ropa de su mamá sin permiso, con una sonrisa en la cara y mi corazon latiendo a mil por hora. No se porque me sentía así, de hecho, no se porque me vestí así, solo sentí que quería hacerlo. Estaba confundido y a la vez feliz.
Entonces escuche las llaves de la puerta principal, mi mamá estaba por entrar a la casa.
Rápidamente me saque los zapatos y las medias a toda velocidad, incluso me pegué en la espalda al chocar con un mueble, pero lo logre y tire ambas cosas, detrás del sillón. Entonces me volví a poner mis pantalones deportivos, justo a tiempo para ver a mi mamá llegando cansada del trabajo.
-Hola mijo, ¿te portaste bien? - Dijo mi mamá dejando su bolso en la mesa y dándome un beso en la frente.
-¡Siii! -Dije disimulando lo nervioso que estaba, en ese momento no entendía lo que había hecho, solo entendía que estaba usando las cosas de mi mamá sin permiso y pensé que eso me metería en problemas.
-¿Ya llegaron tus hermanos?
-Aun no, creo que Fernando iba a salir con un amigo y Carlos... pues, no sé. -Dije mientras la miraba abrir el refri y sacar comida para la once (La once en Chile se refiere a una cena ligera)
-Ok, entonces vamos a cocinar algo porque estos chiquillos van a llegar con hambre. Ayúdame con las tazas, mi vida. - Dijo mi mamá.
-¡Bueno! - Pero antes de ayudarla, aproveche que estaba distraída, tome las cosas que había usado y las puse en el mismo lugar de donde las había sacado sin que se diera cuenta.
O eso creía yo.
Unas semanas después, me descubrió usando un vestido antiguo de ella en mi pieza. Sentí que me quería morir, su mirada de decepción era peor que cualquier castigo. Yo amaba a mi mamá y el hecho de que ella me mirara así, fue la peor experiencia que sentí en mi corta vida.
-Sácate eso, ahora. - Dijo con una voz que no le había escuchado antes.
Casi llorando, me lo saque y lo deje en la cama. Yo la quede mirando, listo para recibir el castigo. Pero entonces ella dijo.
-No te quedes en calzoncillos, ¡vístete con tu ropa!
Me vestí lo mas rápido posible, no se porque esperaba un castigo, ella nunca lo había hecho, quizás solo tenia un miedo irracional.
Mi mamá tomo su vestido, lo quedo mirando y estuvo un momento en silencio, de seguro pensando que iba a decir.
-Daniel. -Al fin habló. - Los niños no usan vestidos, ni tacones ni medias. Nunca lo vuelvas a hacer. ¿Ok?
-O... ok. - Dije con los ojos llorosos.
-Bien. - Entonces se sentó conmigo en la cama y me abrazó. - Ya no llores mijo, esta bien, esta bien. - Dijo mientras me acariciaba el cabello y yo lloraba en su pecho.
No se porque estaba llorando, mi mamá no me había regañado ni nada. Y ella a pesar de ser firme, era muy comprensiva.
Quizás era el hecho de me había dicho de que nunca mas podría volver a hacerlo. Creo que esa era mi mayor pena. No poder usar su linda ropa.
Ahora demos un salto hasta la educación básica. Esto será un poco mas breve ya que no pasaron muchas cosas aquí. O sea, cosas relacionadas a mi genero. De que pasaron cosas en la escuela, pues si pasaron. Pero se los resumiré.
Me hice de un par de amigos, jugábamos en el recreo, me puse a estudiar y descubrí que me gustaba las materias de lenguaje, historia e ingles. No era malo en matemáticas pero me daban flojera. Un trio de estúpidos me hizo bullying por años en la escuela, hasta que un día me paré frente a su líder y le di una puñetazo, después de eso me golpearon tanto que quede tirado en el suelo. Llamaron a sus padre y lo expulsaron, los otros dos que quedaron decidieron ignorarme como si nada hubiese pasado (aunque de vez en cuando me empujaban en los recreos), me hice mis primeras amigas después de eso, aunque creo que me veían mas como un hermanito menor. Sali algunas veces con mis amigos pero la mayor parte del tiempo me dedicaba a leer libros de aventuras, como Robin Hood y comics, como Batman y Asterix. Era introvertido antes y ahora un poco menos.
Lo que si recuerdo bien de esta etapa, fue que en uno de los desfiles que hacia la escuela (Por el aniversario del colegio) siempre nos disfrazábamos al desfilar para que fuera mas entretenido, nos habíamos disfrazados de soldados romanos, de la Familia Addams, de personajes de caricatura y una vez de personajes de peliculas (Yo fui vestido de Neo de la pelicula Matrix) pero en esta ocasión la reunión de apoderados decidió que los hombres se vistieran de mujer y loas mujeres de hombres. Esta fue una decisión muy discutida, no porque las votaciones estuvieran muy divididas sino porque unos padres dijeron que eso era una perversión y un comportamiento degenerado. El resto de los padres le explicó que no había nada de malo con eso, solo eran disfraces y otras escuelas ya lo habían hecho, pero esos padres eran muy insistentes de que iban a pervertir a su hijo. Fue entonces que dijo que su hijo no se iba a vestir como una prostituta cuando los demás padres notaron algo extraño. Nadie había dicho que debía vestirse provocativamente, solo habían dicho como mujer.
Cabe decir que ese padre no pudo defender mas su caso y simplemente se excuso que había entendido mal el concepto, de todas formas, su hijo no participo en el desfile.
Unos días después, todo mi curso estaba vestido con la ropa prestada de su hermana o sus madres, incluso mi mamá me consiguió ropa de mi talla con una vecina (Si lo sé, los caminos de la vida no son lo que se esperaban)
Me consiguió un vestido largo de lana, medias blancas, una peluca también de lana, me pintó unas pecas y maquillaje rojo en las mejillas, mas que un atuendo de mujer, parecía una muñeca de lana. La profesora y las demás apoderadas les parecía muy tierno mi aspecto y mas de una me sacó una foto con sus respectivos hijos.
Yo estaba junto a mi mejor amigo de ese tiempo, Alexis quien su hermana (quien era punk) lo ayudó a vestirse, él si que se veía como una dama de la noche, medias rasgadas, vestido verde brillante, peluca negra y un exceso de maquillaje en la cara.
Yo lo estaba molestando por como se veía, pero él también se lo tomaba con humor, debí darme cuenta en ese tiempo que mi amigo era el mas seguro de su masculinidad. También me puse a hablar con mi amiga Francisca quien estaba usando un terno negro, camisa blanca y corbata negra, tenia lentes oscuros y se había pintado un bigote con un plumón, ella era muy extrovertida y parece que la estaba pasando muy bien. Ella siguió siendo mi amiga hasta los 18 años, después de eso se fue a estudiar a otra ciudad y nunca mas la vi.
Llego la hora del desfile y fuimos todos juntos con nuestros padres a la plaza del pueblo, allí desfilaríamos por la calle solo una cuadra, a la vista de nuestros apoderados.
El desfile fue corto pero inolvidable. Todos estaban nerviosos o avergonzados, pero al ver el publico que les aplaudía y les gritaba cosas de aliento, mis compañeros se relajaron y desfilaron tranquilamente. Yo, después de tanto tiempo, por fin podía vestir femeninamente sin que nadie me dijera nada y sonreí ampliamente.
En ese corto desfile, me sentí feliz otra vez. Todavía no entendía la verdadera razón de mi felicidad, pero en algunos años lo entendería bien.
Después de eso, solo queda contar que termine la educación básica, nuestro curso dio un paseo al sur de Chile donde descubrí que me gustaba viajar y en muy poco tiempo, volvería a estudiar otra vez, esta vez en la educación media.
Ahí fue cuando aprendí mas cosas sobre mi.

(Un dibujito mío para terminar este capitulo :3)








