Customize readability
Aa

Marchitas

All Rights Reserved ©

Summary

En un mundo distopico, las mujeres que sufren de manera extrema se convierten en demonios guerreras llamadas marchitas, y los hombres que absorben el dolor excesivo se convierten en monstruos llamados marchitos. Yor Sanemi debe escapar de la prostitucion ilegal y el abuso de su novio para salvar a otras chicas mientras enfrenta humanos crueles y demonios macabros. ¿Lograra cumplir su sueño de ser presidenta en este mundo machista y autoritario?, ¿Podra cambiarlo?

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Abuso

Camino por el asfalto de los barrios bajos de ciudad Jazmin.

Las casas son de madera pintada de colores grises.

El cielo era rojo como la sangre.

Me sentía insegura mientras varios hombres desconocidos me miraban desde las ventanas.

Me hacían recordar a mi asqueroso novio.

Yo no quería estar con el, pero no puedo dejarlo. Tengo miedo.

¿Y si no vuelvo a casa?

¿Y si regreso y me matan?

¿Y si termino en una bolsa de basura o en un incinerador?

Todas estábamos condenadas bajo este sistema.

Mi unica opción era servir.

Mi falda estaba un poco rota, y mi camisa dejaba ver mis pechos.

No estaba nada orgullosa de mi trabajo, pero era lo único que podia hacer una mujer en estos años.

Tenía que pasar al frente de esas casas.

En ese momento, un hombre muy gordo apareció de la nada.

-Hola, quieres pasar a acostarte conmigo un rato. Te vi en ese club de strippers.

Dije atemorizada.

-Lo siento señor, yo no ofrezco ese tipo de servicios.

Insistió.

-Si bailas en un club así significa que no sos difícil. Déjame invitarte un trago.

Otro sujeto apareció.

Había salido de la casa del frente.

Era Brayan Wolf, mi cuñado.

Un hombre alto con miles de cicatrices de pelea.

Saco un cuchillo y lo acerco al cuello del hombre mientras de empujaba con su cuerpo.

Lo amenazó.

-Es la novia de mi hermano...

Brayan vio mi panza.

Estaba embarazada de nueve meses.

Soltó al hombre el cual se fue de nuevo a su casa.

Se dirigió a mí.

-¿Como anda mi sobrino?

Respondí con más miedo.

-Bien... no sabemos si va a ser niño o niña. No hay forma de saberlo.

El responde con un tono cruel.

-Esperemos que sea niño, porque si es mujer va a tener que servirnos y todos le van a querer hacer daño.

Pregunte tragando saliva.

-¿Por qué tiene que ser así?, ¿no podemos ser iguales?

Respondió.

-Nadie es igual, menos una mujer. Solamente están para servirnos.

-¿Si sale mujer le van a hacer daño?, no quiero que sea así.

-Al contrario. Asi es como debe ser.

Hizo una pausa.

-Si es niña, va a tener que complacernos a nosotros.

Se rio de forma macabra.

A pesar de haberme salvado era un monstruo como todos los hombres de esta sociedad.

Nos explotaban y nos usaban como mercancía.

Mencione.

-Tu hermano Kev es un vago. Yo tengo que trabajar en el bar del club a pesar de estar con nueve meses de embarazo.

Puso una cara de odio.

Me agarro del cuello y me levanto.

-Cuidado con lo que decís de mi hermano porque ya vas a ver cómo te va a vos y a tu hijo.

Me tiro al piso como si fuera basura.

Me costaba levantarme por el embarazo.

Me arrastraba por el asfalto como un gusano.

A el le gustaba verme así.

No se molestó en levantarme.

Volvió a su casa sin voltear a verme.

Me levanté yo sola. Agarré mi panza preocupada.

Hablé con mi hijo.

-No te preocupes pequeño... pronto llegaremos a casa.

Camine con dolores.

¿Acaso debía regresar a la casa?

¿No sería mejor escapar de Kev Wolf?

¿Mi marido me volverá a pegar estando embarazada?

Era mi único hogar.

No podia ir a otro lado.

Si otro hombre me encontraba, aunque este embarazada, me hubiera...

Ni siquiera quiero pensarlo.

Si Brayan no hubiera intervenido, ese hombre gordo me hubiera hecho mucho daño.

Camine adolorida hasta mi casa, de paredes blancas sucias.

Yo mantenía todo. Mi novio no hacía nada.

Había logrado conseguir trabajo en el bar. No tenía que trabajar como stripper estando embarazada.

Mi hijo no se merecía una madre stripper. Esto es lo mejor que tengo para el.

Saque mi llave y abri la puerta de madera. Entre rápidamente.

Primero estaba la sala de estar. Todo estaba limpio.

Kev me pegaría si algo estaba fuera de lugar.

Camine dejando mi bolso viejo en el sillón.

Revise la habitación.

Kev estaba durmiendo plácidamente.

Entre a la cocina.

Tenía que cocinarle rápido o se enojaría conmigo.

No logre encontrar mucha cosa en el supermercado.

Había escasez e inflación extrema.

No podia comprar lo mismo con el dinero que gano.

Le hice unos simples fideos con crema y salsa de tomate.

Debía hacerlo antes de que despierte.

Herví el agua y puso los fideos.

Luego corte tomates para hacer la salsa.

Mi vida era un horror, pero era lo mejor que había.

Termine de hacer la comida.

Camine a la habitación.

¿Despierto a Kev o lo dejo dormir?

Si no lo hago me golpeara porque no desperté, y si lo hago me golpeara por eso mismo.

Decidí que lo despertaría.

Le toque los hombres suavemente.

-Kev...

El se levantó frustrado.

Su cuerpo pálido brillaba bajo la luz que pasaba por ventana.

Se dio vuelta y me dio una cachetada en la cara.

Casi caigo contra la mesa de noche.

Me miro con asco.

Le dije mientras agarraba mi mejilla.

-Ya está la cena. Volvi recién del trabajo y cobre.

Se paro adelante de mí. El era más alto.

-¿Te acostaste con otro en ese club de mierda?

Respondí.

-No... estoy embarazada.

Pregunto con desconfianza.

-El niño es mío, ¿verdad?, ¿va a salir hombrecito?

Respondí.

-Es tu hijo... creo que sera un varón.

Kev camino hasta la cocina.

Miro la comida en la mesa.

Se movió enojado y tiro toda la mesa al costado.

Los platos se rompieron y la comida quedo desparramada.

Caminó hasta la sala de estar.

Saco de un cajon un sobre transparente con un polvo blanco.

Lo tiró en la mesa de la sala y empezó a aspirarlo por la nariz.

Sintió un fuerte éxtasis al hacerlo.

Kev era un drogadicto como todos los hombres de este mundo.

Era musculoso ya que pertenecía a la milicia.

Ahora no hay ejército. No hay nada.

Todo se pudre...

Me miro fijo con su cara marcada.

-Tómalo... toma un poco.

Respondí contundentemente.

-No...

El se enojó.

-¿Como qué no?, ¿no vas a hacer lo que te digo?

Respondí.

-No... tenemos un bebe.

Avanzo hasta mi.

-No me importa.

Me agarró del cuello y me levanto.

-Ustedes las mujeres solamente sirven para ser violadas. Nada más... eres mia desde que los clanes politicos te asignaron a mí.

Apretó hasta casi dejarme sin aire.

Choco mi cabeza contra la mesada de la cocina.

Me lanzo contra el piso donde estaban los fideos que había preparado.

Se agacho. Esto no estaba ni cerca de detenerse.

Empecé a gritar.

Nadie en este mundo podría salvarme de este terror.

Empezó a golpearme en la cara fuertemente.

Mis lagrimas caían por mi rostro.

A el no le importaba...

Se reía de mí.

Amaba ver a la gente sufrir, como todos los hombres.

Mi sangre se mezcló con la salsa de tomate que cayó.

Cuando termino, estaba por sacar su miembro para abusar de mi.

-Espera... tenemos un bebe.

A el no le importaba.

Yo era su juguete.

No soporte más.

Agarre un tenedor que había en el piso, y con un movimiento ágil se lo clave en el ojo.

El retrocedo adolorido, y me agarro del cabello.

Me obligo a ir a la sala de estar.

Intente hacer fuerza, pero el era mas grande que yo.

No podia estar pasando esto otra vez...

Me levantó y estrelló mi cara contra la mesa.

Obligó a hacerme respirar ese polvo de nuevo.

El bebe no podría soportar eso.

Nos estábamos volviendo marchitas.

Llore por el dolor, pero también porque mi bebe no saldría mal.

El me volvió a arrastras hasta el baño.

-Te haces la linda con los otros, puta... ahora vas a aprender.

Choco mi cara contra el espejo del baño.

Tenia el labio partido y la nariz sangrando.

Traía los dos ojos hinchados.

Me mire al espejo el cual estaba partido a la mitad.

-Habían varias Yor... tenía que sacar a la version valiente por mi hijo.

De repente, sentí un fuerte dolor.

El bebe iba a salir.

Cai al lado del inodoro.

Tambien me dolió la cabeza.

Kev empezó a retorcerse.

Cayo al piso mientras convulsionaba y su cuerpo se agrandaba.

Todos empezamos a mutar.

Agarre mi cabeza por el dolor.

Me salieron dos cuernos negros y dos orejas de gato del mismo tono.

Un filo negro estaba saliendo de la palma de mi mano.

Era una espada oscura.

Al terminar de salir, le salió un mango.

Era como magia oscura e infernal.

Mi musculatura creció demasiado.

Nunca había hecho ejercicio, pero ahora parecía una gran atleta.

Lo importante, estaba saliendo la beba.

Es lo que más me dolia.

Era como si me pasara arriba un tren.

La beba tenía una fuerza descomunal.

Grite fuertemente.

Ningún hombre o mujer venía a auxiliarme.

No sabia lo que estaba pasando.

Solamente sabía que ella iba a nacer y tenía que dar todo de mi.

Primero salió su cabeza con sus cuernos y orejas de gato.

Grite más fuerte.

Tenía que dar un último esfuerzo.

Ya casi salía.

Luego salió su cuerpo entero.

Finalmente salió el cordon umbilical.

Todo se detuvo.

Tome aire.

Me sentí más liviana.

Senti que me estaba curando sola.

Me estaba regenerando.

Mire a mi beba en el piso frio.

Agarre unas tijeras del cajon y corte el cordon umbilical.

Agarre a mi beba. Era una niña.

Llore fuerte al tenerla.

-Me alegro de que estes aquí...

No podia parar de llorar.

-Te llamaras Saori Sanemi. Yo soy tu madre, Yor Sanemi.

Hice una pausa para respirar.

-No permitiré que seas una esclava en este mundo podrido.

Senti una fuerza sobrenatural venir de mí.

Aprete mis puños y de este salió un calor extremo.

-¿En qué me convertí?

Sentía miedo, pero también curiosidad y admiración.

Mi hija y yo estábamos marchitas.

De repente, sentí un ruido venir de la cocina.

Kev se levantó y era diferente...

Su cuerpo era gris, tenía dos cuernos del mismo tono, garras como cuchillas y ojos oscuros.

Sentía una gran adrenalina pasar por su cuerpo.

-¿Por qué tengo tantas ganas de matar?

Sonrió de manera macabra.

Nunca lo había visto sonreír.

El me vio.

-Las voy a triturar a las dos.

Rápidamente agarré la espada con una mano y agarré a Saori con la otra.

Estaba lista para defenderla hasta la muerte.

No sabía que era, pero obtuve poder y lo voy a aprovechar para defenderme.

Soy Yor Sanemi, la primera marchita.

Let Devilllarreal know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Destino Secreto

Karin Rogowski: Gut geschrieben und beschrieben. Die Charaktere und Situationen sind stimmig und nehmen einen gefangen. Mich hat das Buch ab der ersten Zeile fasziniert, genau wie die anderen Bücher davor. Sehr guter Schreibstil und eine sehr gute Übersetzung, nebenbei bemerkt. Dankeschön, dass Du Deine Bücher ...

Read Now
A Blessing in Disguise

Sandy: What I've found I like about this author is the fact she can get a great story told in under 100 chapters , their not drug out, they have a beginning and end , and if you pay really close attention you'll find she has what seem to be a love of a certain type of house...lol.

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Muller666: Great story, with a good solid plot. It is both cute and sexy, I lived it!

Read Now
The Mafia's Chef

Raina: aawwesome story like it waiting for epilog

Read Now
Bloodlines

ohoney2004: I enjoyed this fantasy romance novel. Great character, drama, well written. Well done.

Read Now
Alien Claim: Book 1

Nadia: I hope you will one day publish I need a signed copy for my shelf.

Read Now
Death's Shadow MC Book 1

cecilia: Can t give a full account yet but this is fun to reed will surent be able to once I finish. Again guilty pleasure

Read Now
The Triumvirate's Omega

kamsiyo: i love it pls finish writing

Read Now
Legacy: Ghost

Brenda Young: I enjoyed this story, all 34 chapters

Read Now