Capitulo 1
Jerico miraba como corria la desfragmentación de los discos en el servidor svrsec3, era su trabajo de rutina. Trabajaba en la central de inteligencia privada zion. Donde todos los secretos tenían secretos a su vez. Cuando ingreso, el recordaba que lo primero que había tenido que pasar era un polígrafo donde se ponía a prueba la veracidad de las cosas que decía. Un delicuente o un mentiroso compulsivo jamas podría haber pasado. Ahora corria una desfragmentación para ver si todos los discos estaban saludables. Es que la información se copiaba en 6 discos a la vez, mientras que también se hacia un backup de la información, pero el no veía tal información. En verdad, nadie podía, ya que la información estaba encriptada. Era ilegible para cualquiera solo el dueño de la información podía acceder y leer los datos en dicho servidor. No había forma de leer los datos, por mas que la empresa se viniera abajo, o que haya un ataque terrorista, nadie podía acceder a la información. Era el prestigio de la compañía la que estaba en juego. Pero Jerico era solo parte del staff de soporte técnico. Su trabajo no pasaba de simples rutinas en los servidores. Había pedido comida china de vuelta para el almuerzo. Le había aburrido la comida italiana. Sentía ganas de algo nuevo. Era una sensación rara, pero en las mañanas sentía que algo en su vida faltaba, como algo perdido. Algo del pasado. Pero enseguida lo descarto, seguramente era su mente jugándole una mala pasada. Jerico media 1,70 de altura, era flacucho, y tenia ojeras pronunciadas de las noches que se quedaba jugando con la Xbox. Cosa que tenia prohibida por su jefa (si, su jefa) pero a el no le importaba. Su jefa se llamaba joanna, y a no ser por el titulo que llevaba de supervisora de el, y sus bastos conocimientos en informática, tranquilamente podría pasar por una top model de las que salen en las revistas, muchas de esas mismas revistas que el uso en su adolescencia para que le hagan compañía en el baño. Joanna era impulsiva y malhumorada, pero también tenia pechos grandes, era rubia, ojos celestes, bronceada y de caderas pronunciadas. Pero una cosa no compensaba la otra. Siempre estaba detrás de todos. Especialmente de el. Queria los informes a tiempo. Y dejaba a cualquiera que no lo lograra trabajando después de hora mientras ella se iba a agrandar su trasero en el gym. Asi era la vida en la oficina. Jerico lo había aceptado hace tiempo. Joanna tenia atributos, pero el no dejaba que lo amilanara. Jerico se había devorado los libros de Windows, y estaba listo para cualquier contingencia que podría ocurrir. Y si pensaban que iba a temerle a unos pechos andantes, estaban totalmente equivocados. De hecho, los últimos meses el que había aportado las soluciones fue el. Pero ella recibió el crédito obviamente. El siempre viviría a la sombra aquí. Pensó: será siempre asi?.








