Capítulo 1
La discoteca tenía la típica música electrónica a todo volumen que suelen poner de en este tipo de lugar. Por suerte ambos estaban en un lugar donde no retumbaba tanto y así podían hablar tranquilamente sin alzar tanto la voz.
No había tantas personas pero aun así el ambiente se sentía levemente opresivo, a pesar de que las paredes eran de color rosa.
–Sam…
–Sam…
–¡Sammy!
–¡Soy yo!, ¿Estás bien idiota? –Pregunto Benny a Sam agitándolo un poco por uno de sus hombros.
–Eres un imbécil Benny solo mi mamá me dice Sammy. –Dijo Sam frotándose un poco los ojos.
–Claro que estoy bien solo creo que se me fue un poco la mano con la bebida, creo que estoy algo mareado –Respondió.
Sam no era bebedor activo, así que con una cantidad “mínima” de alcohol en su sangre ya podía sentirse diferente. Pero trataba de aumentar de cierta forma sus habilidades sociales, aunque no estaba seguro si le estaba funcionando.
–¿A qué clase de disco me trajiste? – Pregunto Sam.
–¿Porque esta tan alejada del barrio? –Agrego como segunda pregunta.
–Sam, Sam, Sam no pareces que tienes diecinueve años recién cumplidos pareces un viejo amargado ya –Respondió Benny en tono burlón.
–Y quien te crees tú, solo me llevas un año. –Dijo Sam mirándolo fijamente.
–Soy un año más sabio que tú así que cállate y disfruta. –Le reprocho Benny mientras señalaba la bebida de Sam.
Ambos amigos seguían conversando, de vez en cuando Benny señalaba alguna chica guapa y lanzaba un comentario típico de Benny. Sam era algo tímido y reservado, a veces ni podía mantener la mirada alguna chica a los ojos por más de cinco segundos.
Quizás por eso era amigo de Benny, eran el contraste perfecto, el blanco y negro, la luz y oscuridad. Pero a veces Sam no estaba seguro que parte era él.
–¡Mierda!, Estoy jodido –Dijo Sam sobresaltado.
–¿Qué hora es Benny? –Pregunto con cara de preocupación.
–Ya empezó el aguafiestas. –Dijo Benny mirando hacia al techo y abriendo los brazos.
–Mierda es urgente Benny deja la broma y dime. –Insistió Sam, ya se notaba algo nervioso.
–¡Está bien nenita!, veo que te quedaste sin batería como siempre, según mi estúpido móvil son las 11:45 p.m. –Respondió al fin Benny.
–Joder tenemos que irnos rápido de aquí. –Comento Sam mientras dejaba su bebida en la mesa.
–¿Porque? –Pregunto Benny algo confundido.
–Mi hermana Samanta viene a visitarnos –Respondió Sam mientras ubicaba la salida con la mirada.
–Tengo casi como diez años sin verla, y si llego más tarde de lo que es, mi madre me mata –Añadió mientras se ponía de pie.
–¡Pues vámonos idiota! –le grito Benny poniéndose de pie.
–Yo fui quien le prometí a tu madre llevarte temprano, yo terminare pagando también.
Ambos se encaminaron hacia la salida pero antes le dieron un último trago a sus bebidas. Benny casi deja su móvil pero se percató a tiempo y con un ágil movimiento lo cogió de la mesa.
A la salida ambos casi tropiezan con el sujeto de seguridad, un tipo de mas de 1,96 de altura, que le lanzo una mirada intimidatoria pero rápidamente perdió interés en ellos cuando una mujer se acercó a preguntarle algo. Que oportunidades tenían unos chicos que no sobrepasaban los 1,75.








