Capítulo 1.- Bajo la misma lluvia
La lluvia golpeaba el techo de zinc de la casa con fuerza.
Ella estaba sentada junto a la ventana, observando cómo las gotas caían sobre las calles mojadas.
Le gustaba la lluvia.
No porque fuera bonita, sino porque la hacía pensar.
Pensar en su futuro.
Pensar en sus sueños.
Pensar en él.
Mientras apoyaba la cabeza sobre el vidrio frío, una pregunta apareció otra vez en su mente.
Jaz—¿También estará lloviendo donde tú estás?
Sonrió sola.
Era una pregunta absurda.
Vivían en lugares distintos. Tenían vidas distintas.
Él probablemente ni siquiera sabía que ella existía.
Y aun así, no podía evitar preguntarse cosas pequeñas.
¿Le gustará el sonido de la lluvia?
¿Le molestará mojarse los zapatos?
¿Se quedará mirando el cielo cuando está triste?
Suspiró.
A veces le daba vergüenza sentir aquello.
No era un enamoramiento como el de sus amigas.
Ellas hablaban de novios.
Ella hablaba de sueños.
Mientras otras imaginaban citas románticas, ella imaginaba conversaciones.
Quería saber qué pensaba.
Qué sentía.
Qué soñaba cuando nadie lo veía.
Pero sobre todo quería construir su propia vida.
Porque si algún día llegaba a conocerlo, quería hacerlo siendo alguien de quien sentirse orgullosa.
No como una chica esperando un milagro.
Sino como una joven que había perseguido sus propios sueños.
Y por eso estudiaba.
Y por eso se esforzaba.
Y por eso tenía una meta.
Japon.
Un país lejano.
Tan lejano que a veces parecía imposible.
Pero cuando cerraba los ojos, podía imaginarlo.
Las calles.
Las luces.
Los edificios.
Una nueva vida.
Y tal vez...
Solo tal vez...
El destino escondía algo más allí.








