Prólogo
Amar y querer… dos verbos que se conjugan con el alma, no con la gramática.No son lo mismo, pero se abrazaban, se rozan, se necesitan.
Este libro no intenta definir el amor como un diccionario lo haría, ni explicarlo como lo haría una teoría. Nace desde un lugar más profundo, más humano: el lugar donde yo siento, donde yo entrego, donde yo me doy.
No escribo para enseñar a amar. Escribo para mostrar cómo me amo. Escribo para no olvidar que, incluso cuando el mundo me pesa, aún soy capaz de querer con ternura. Para recordar que mis afectos no son débiles, ni exagerados, ni ingenuos. Son míos. Son reales. Son mi manera de estar viva.
Este libro es una colección de emociones con nombre. Es un espejo donde se refleja cómo amo a mi familia, cómo abrazó a mi pareja con la mirada, cómo acariciar a los animales con el alma, cómo cuido a mis amigos en silencio, y cómo reservo un cariño sencillo, pero sincero, para los conocidos que pasan por mi vida dejando huellas pequeñas.
También es un recordatorio de que yo también merezco mi propio amor. Merezco quererme sin prisa, sin condiciones, sin culpa. Aprender a mirarme como miro a quien amo: con paciencia, con respeto, con admiración.
Aquí hablo del amor que no cabe en las etiquetas, del cariño que no necesita grandes gestos, del afecto que se construye en los detalles invisibles.
No hay reglas en este libro. Solo mi voz, mi historia, mi forma de amar y querer. Y si tú, lector, encuentras en estas páginas un reflejo, una emoción, una pausa para respirar… entonces sabré que he amado también a través de las palabras.








