El comienzo de todo
El primer recuerdo de Valeria al despertar no fue ni su nombre, ni dónde estaba.
Fue un pitido constante
Bip.
Bip.
Bip.
Al abrir los ojos, el techo blanco parecía interminable. Las luces eran cegadoras. Intentó moverse en vano, pues algo tiró de sus brazos.
Cables.
Decenas de cables conectados a su cuerpo.
No recordaba quien era, dónde estaba, ni porqué.
Solo sabía que la cama que hacía unos segundos se encontraba vacía, ya no lo estaba.
Un escalofrío recorrió su cuerpo, juraría que esa cama estaba vacía, pero ahora habia una persona en ella.
Intentó moverse de nuevo.
Pero sin resultado.
A su derecha distinguió una puerta blanca, Por debajo se colaba una fina y tenue linea de luz.
Bip
Bip
Bip
El pitido de aceleraba con cada segundo que pasaba.
Una figura encapuchada entró por aquella puerta blanca.
Valeria intentó gritar, pero ningún sonido salió de su garganta.
La figura se acercó a ella e inyectó algo en la vía conectada a su brazo.
Casi al instante, sus párpados comenzaron a pesar.
Cada vez más.
Más.
Hasta que todo a su alrededor se desvaneció.








