Customize readability
Aa

Cosas de Actores

All Rights Reserved ©

Summary

Linna es una actriz de alquiler quien envuelta en una mudanza imprevista por la gentrificación y la incertidumbre de su futuro personal y profesional es contratada por Leo su antiguo amor no superado. Aceptando interpretar a la "novia perfecta" por dos semanas en una cabaña frente a su familia, se va enfrentando obstáculos desde sus sentimientos no resueltos por Leo, conocer los secretos de cada integrante de la familia, hasta defenderse a sí misma y sus sueños. Cosas De Actores es una novela que entre el romance y las risas nos invita a descubrirnos, aceptarnos, a abrazar y defender lo que somos.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

1🎭

El aire es frio, aunque dentro de mí tengo calor, pero no de ese calor que quema, sino de ese calor que incomoda. No solo tengo a 4 pares de ojos mirándome, juzgando si soy la mejor opción, sino que aparte frente a mí tengo al ciclope que registra cada uno de mis gestos, movimientos, aciertos y errores, la cámara.

Un micrófono, un banco de madera café y un fondo blanco complementan este cuadro.

Hace un momento me encontraba afuera con el resto de chicas que esperamos ser llamadas a un call back, o que nos digan por teléfono “FELICIDADES eres la próxima estrella de cine”.

— Entonces, Linna, aquí dice que cantas, bailas, actúas y tienes licencia de conducir— se detiene la señora con mi CV con una leve sonrisa queriendo contener la risa — ¿Por qué pondrías esto?— pregunta

— Sé que le puede parecer tonto, pero he perdido dos roles por no saber conducir— ella hace un gesto de comprensión y sigue leyendo.

— Vienes para el personaje de Georgina, ¿cierto?— pregunta nuevamente

—Si— asiento con la cabeza mientras intento pensar en otra cosa para que el calor no comience a hacerme sudar, porque eso es signo de nerviosismo y no quiero que piensen que estoy nerviosa cuando si lo estoy pero no tienen por qué saberlo, >

— Bien, entonces inicia con el texto que te enviamos— me indiga al bajar mi currículo de su cara, voltea a verme y yo obedezco.

Recuerdo que en mi primera obra de teatro me preguntaron ¿cómo me sentí al salir al escenario? y yo respondí que fue como si el personaje me hubiera poseído. Es algo que hasta el día de hoy no se me ha quitado, es como si cada que dicen “Linna a escena” o “acción” accionaran un interruptor dentro de mi cabeza que deja de ser Linna para convertirse en alguien más.

Se dice que una buena actuación está complementada no solo de buenas técnicas sino de dos ingredientes secretos, relajación y concentración, la primera te lleva a la segunda. Dos cosas que hoy me abandonaron. Sé que lo pude haber hecho mejor; pero hoy tuve problemas con ese interruptor, llevo más castings que trabajos en cámara y nunca me habían hecho tantas peticiones, eran tantos que sentí que lo estaba haciendo mal, lo cuál me preocupa.

Salgo de la habitación con una sonrisa (fingiendo que no quiero llorar), les deseo suerte a las chicas que siguen afuera, ellas sonríen, abro la puerta para perderme escaleras abajo al salir me acerco a la jardinera donde Kiara está esperándome.

— ¿ y ?— pregunta

— No lo sé… yo fui por el personaje de Georgina, después me hicieron decir el diálogo de la protagonista, me hicieron que fingiera acento castellano, me dieron una mirada que no pude descifrar, me dieron las gracias y aquí estoy confundida y con la esperanza muy baja, sé que lo pude haber hecho mejor… necesito un helado— respondo tomándola del brazo para caminar a la heladería más cercana para ahogar mi pena en helado.

—Bueno, tú misma lo has dicho, esto es así, a veces se gana y otras se pierde. Y eso está bien— me abraza mientras caminamos.

Después del helado Kiara debía ir al trabajo así que me dejó, vine al súper a hacer las compras que necesito para alimentarme. Con audífonos fingiendo escuchar algo porque la verdad es que olvide pagar la luz y obvio no pude cargarlos, además la música del supermercado usualmente no es mala, excepto hoy, creo que la chica que pone la música y yo tenemos la misma vibe hoy. Entre las canciones que te hunden con fuerza en la triateza y mi sobre pensamiento de ¿qué fue lo que hice mal? al mismo tiempo intento tranquilizarme con que nunca en un casting te darán el papel… a sólo claro que seas influencer o una Kardashian Jenner, cosas que no soy o Emma Stone que tampoco soy, > Pero es demasiado tarde, las lágrimas ya se asoman y aquí en el pasillo de blancos me desmorono.

Usualmente no me pongo así, soy actriz; estoy acostumbrada a los rechazos, es una de las primeras lecciones que tomas cuando decides ser actriz. No siempre te llamarán, de 20 castings puede que no quedes en ninguno, estoy acostumbrada ya a ello es solo que Mercurio está retrógrado, el cielo nublado, tengo frío y también puede que haya estragos de mi periodo.

El chico que pasó detrás de mí debe de pensar que los precios de las toallas son tan altos que me hacen llorar y si es una buena razón, ¿800 pesos por una toalla?, ¿acaso cumple deseos? Ya que logro tranquilizarme miro el carro con compras y mi celular suena, es Mark mí… ¿Cómo llamarlo? Creo que les siguen diciendo amigos con derechos, si eso somos.

— ¿Cómo te fue?— me recibe con alegría al responder

—Bien— respondo fingiendo alegría en mi respuesta

— Linna, serás la mejor actriz de Vallarta pero a mí no me puedes mentir— a veces olvido que me conoce bien

— ¿qué me delató?— pregunto con las verdaderas emociones en mi voz

— La verdad me contó Kiara cómo saliste del casting— puedo imaginar cómo sonríe

Termino de hacer mis compras y camino a casa hablando con él por teléfono, cuándo termina nuestra llamada es porque he llegado a mi edificio.

Como si no fuera ya tan cansado caminar hasta casa cargada, también debo soportar las escaleras, 3 pisos y llego a la puerta blanca.

Entrar a casa es mi mi momento favorito del día, mi casa es mi lugar favorito, si lo tuviera todo en casa no saldría. Camino a mi habitación para dejar mi bolso y quitarme los zapatos. Reproduzco una playlist mientras cocino lo que comeré los próximos días, aprovechando mis momentos de energía.

Lo único bueno de ésta parte de mi ansiedad después de un rechazo es que me da la energía suficiente como para en lugar de pensar; cocinar, limpiar y bailar el área sin muebles que debería ser la sala.

Gracias a la modernidad ya la gente no ve mal que una no tenga sofás y televisión, ahora puedes tener dos cajas y una tabla sostenida por dos ladrillos y la gente dirá que es “ecofriendly”, o “moderno” o mi favorito “minimalista” con ese caracterizo mi sala porque la cocina en todo caso es maximalista.

Una llamada detiene la música, es un desconocido y aún así respondo porque mis trabajos constan de responder números desconocidos.

— Hola, ¿quién habla?— pregunto cautelosa al contestar

— Hola, mucho gusto, mi nombre es Bruno, soy amigo de Sabrina, ella me contó acerca de tus servicios y me interesa contratarlos— La voz del tal Bruno suena confiable y amable

— Un placer Bruno, primero que nada deja te doy las tarifas— él me interrumpe

— Ya las conozco, Sabrina ya me las explicó, y si lo pagaré — responde >

— Excelente, entonces veamos, ¿qué servicio debo cubrir?— pregunto

— Es una cena familiar, ellos no me dejan en paz; piensan que moriré solo y quiero presentarles a alguien, igual terminamos ahí en el restaurante, le comentaba a Sabrina que planeaba una situación donde yo te termine y tú te vayas y así ellos me dejaran en paz—

— Me parece bien, ¿para cuándo sería? Debo ver mi agenda— camino en busca de mi bolso a la habitación.

— Hoy en la noche— me detengo sorprendida

— sé que es muy rápido pero me urge— > llego a la habitación abro la agenda y está limpia. De verdad tiene suerte de que no tenga nada programado.

— Está bien, ¿hay manera de poder reunimos antes para hablar sobre esa escena?—pregunto

Después de ello le pasé mi dirección y vino a casa. Me gusta vernos en mi casa para así hacer trabajo de mesa, crear la historia, personajes y en éste caso coreografíar una escena.

...

— Bueno, eso salió mejor de lo que llegué a pensar, hiciste un increíble trabajo, muchas gracias. Sabrina no se equivocó al hablar de ti— dice Bruno en el auto estacionado afuera del bar Pancho´s.

Antes de irme a la reunión con Bruno, me mandó mensaje mi amiga Sabrina. Nos vemos una vez al año debido a la distancia y ésta era la ocasión, así que me envió un mensaje diciendo que Leo había venido de visita a la ciudad también y que iban a estar en Pancho´s para que fuera y nos viéramos.

Leo, oh Leo. Leo es un chico que conocí en uno de mis trabajos en un hotel, era del área de seguridad y yo recepcionista junto con Sabrina. Ellos dos conectaron al instante en que se vieron y se volvieron buenos amigos, por otro lado yo quedé encanta por él, fue una tristeza enterarme que consumía drogas y alcohol como un rockstar sin serlo. Tenía un estándar de chicas con las que salía y obviamente yo no me encontraba en esos parámetros… hasta que un día que llegué temprano al trabajo los alcance a escuchar hablar de mí. Las palabras “tu amiga Linna me parece atractiva” chocaron dentro de mí y encendieron una llama de esperanza, he igual creí que era sólo cosa mía así decidí ignorarlo porque a veces la gente creemos escuchar cosas que queremos escuchar. Pero cada que salíamos Sabrina y yo, mágicamente aparecía él o mágicamente Sabrina tenía algo que hacer y quedábamos los dos solos. Él se mudó al mes de haberlos escuchado a hurtadillas. Creí que quedaríamos en comunicación pero no fue así, cada vez sabía menos de él, dejaron de ser constantes los mensajes, las llamadas, después solo sabía de él por sus historias en redes sociales y ahora lo que sabía lo sabía por Sabrina, por ejemplo que hoy irían a un bar a beber y platicar. Pensé en no ir pero después de todo lo que mi corazón ha sentido hoy, me lo merezco, aunque sea un shot de tequila.

— Si, cuándo tu tía salió corriendo en llamas no sabía qué hacer, fue un reflejo tirarle el trago encima— respondo haciendole pasar un buen momento antes de despedirnos, miro por la ventana y ahí están los tres afuera, fumando. No quiero mirarlo y siento la necesidad de decirle a Bruno que mejor me deje en casa, pero hay algo en su persona que me atrae, cómo un vampiro.

—Si, fue una buena cena. Espero y te hayas divertido como yo— responde con una ligera risa mientras saca su billetera y comienza a contar el dinero, yo tomo mi celular y le desconecto el cargador.

— Claro, me cayeron muy bien, es una tristeza que ya hayamos terminado— estira hacía mi el dinero, lo tomo y lo cuento.

Ya es tarde para cambiar de dirección. Ya me ha pagado y quiere que salga del coche.


— Iré a casa a llorar— me guiña un ojo y después sonríe de manera sarcástica

— Bueno, muchas gracias, yo aquí me quedo— digo

—¿Y tus amigos?— pregunta mirando hacia afuera

— Son los que están aquí afuera fumando— los señalo y él asiente mientras yo salgo del auto

— Gracias y buenas noches— comenta, le respondo igual, cierro la puerta y él se va, yo doy la vuelta y camino hacia los tres fumadores.

Y ahí sigue, con su encantadora postura de chico malo, su cigarro, su cabello bien peinado, su camisa blanca bien planchada. No se parece en nada al chico que vi por última vez.

Según me contó Sabrina se metió estudiar la universidad y dentro de unos años será un buen contador, quien lo diría, de director de películas a contador. Las vueltas que da la vida. Sabrina apaga su cigarro y se aproxima a abrazarme, a su lado está su novio que él sabe que no me cae bien y aprecio mucho que no intente agradarme, tanto que solo me saluda con un gesto levantando la barbilla hacía mi y yo se lo regreso.

— ¿Cómo estás?— pregunta ya que me suelta

—Bien, hay tanto que contarte— respondo

— ¿Ese era Bruno?— asiento con la cabeza y ella sonríe — me habló desesperado que le ayudara y yo obvio le dije “tengo una amiga que te puede ayudar, contrata sus servicios”— me explica muy alegre

—Gracias— veo que ya su novio la toma de la mano y esa es la señal vámonos— ¿ya terminaron?— pregunto, ella asiente

— Sirve que le haces compañía a Leo— comenta guiñadome un ojo mientras se adentran al bar.

Afuera esta frio y húmedo, el efecto de las lluvias, hay silencio entre nosotros, uno incómodo. El mundo sigue viviendo, sigue girando pero nosotros estamos estáticos en dos momentos, en lo que fue y lo que será.

>

Y cuando estoy por soltar mi excusa el rompe el silencio con un hacha por lo poco sensible.

— ¿Por qué te dio dinero ese tal Bruno?— pregunta sin mirarme, solo dando una última calada al cigarro.

— Yo también estoy bien, el trabajo bien, mi salud súper, economía no creí que me ganaría la vida así pero también muy bien, todo excelente ¿y tú?— pregunto como Kiara nos responde a veces, intentando hacerlo reír, cosa que no logré.

— ¿Le vendiste fotos de tus pies?— pregunta todavía interesado en lo que vió a través de una ventana de auto

— ¿Qué? No, ¿por qué haría eso?—

— ¿Por qué no? Ya te había dicho que lo hicieras, así no tendrías que ir a un hotel todos los días por 8 horas por el sueldo mínimo— lo escucho como si fuera un regaño, no lo miro, miro al horizonte (o sea a un bar enfrente del otro lado de la calle)

— Le hice un trabajo de interpretación y me pagó, eso es todo— respondo para hacer callar su discurso, no lo recordaba tan insoportable

— ¿Interpretación? ¿Qué es eso?, ¿cómo se hace?— pregunta confundido mientras apaga el cigarro en el suelo. Quizá la respuesta de los pies no le hubiera costado tanto trabajo entender

— Bueno, allá afuera existen personas que tienen situaciones donde necesitan un acompañante, donde requieren una pareja y no cuentan con ella, mi trabajo es crear un personaje, una historia juntos y presentarnos a dichos eventos, me pagan y listo— le explico mirándolo a los ojos por primera vez desde que estamos aquí de pie.

— ¿Cómo en la película de “a la mala”?— pregunta y puede que si haya captado la idea pero no tan bien

— No, ella lo hacía para desenmascarar infieles, yo lo hago para acompañar gente, es común en Japón — respondo comprensiva

— ¿Y cuánto ganas por ello?— pregunta guardando la colilla en el bolso de su pantalón y con tono despreocupado

— Depende, la simple cita está en mil pesos, ellos se encargan del consumo de dicho evento y de mi transporte. El servicio cuenta con beso en la mejilla, tomarnos de las manos y abrazos. Ya si quiere un beso se cobra extra, por ejemplo el de piquito cuesta doscientos pesos y el teatrero cuatrocientos— le explico mi discurso ya preparado

— ¿Y cuánto ganaste hoy?—

— Lo suficiente como para poder pagar la luz y sobrevivir hasta mi siguiente trabajo— respondo regresando la vista a las trans de enfrente y sus increíbles atuendos

— Entonces ¿te alquilas? Como una película en el blockbuster o como una dama de compañía—

— Mmm… no— estoy por continuar con mi respuesta pero me interrumpe

— Si, te pagan por hacer compañía de otros— >

—Pero no hay sexo de por medio, una dama de compañía si lo hace, yo solo soy actriz, mira yo creo que todos queremos impresionar a alguien, con la gente con la que nos juntamos— doy un suspiro y comienzo a divagar— Sabes si pudiera poner en mi currículo que he sido hermana, novia, esposa, hija, amante, y he sido veterinaria, azafata, enfermera ese no salió muy bien, ya tuviera más trabajos en cine— y ahí parece haber terminado la conversación. Pero claro, él siempre tiene que tener la última palabra.

— Bien, entonces eres una película de blockbuster… ¿no te parece denigrante?— pregunta rodeándome para entrar al bar, me muevo tapando su entrada como si no me diera cuenta de ello y hablo.

— No, ¿Por qué debería?, es como jugar a la obra de teatro… que por cierto voy a tener la última función de temporada de teatro. Ve y apoya a tu amiga, apoya al arte y así tus amigas no andarán siendo alquiladas— comento dejando caer mi mano en su hombro como un gesto despreocupado y de confianza, camino por la acera con dirección la tienda de conveniencia de la esquina.

— ¿A dónde vas?- pregunta

Debo ir aquí a la tienda a hacer un pago- respondo mientras sigo caminando. Y es real, voy pagar la luz con lo que acabo de ganar para así esperar menos cuando la vuelvan a instalar.

Esto de intentar explicarle mi trabajo se me hizo innecesario, ni a Sabrina tuve que explicárselo más de una vez. Y aún así me sigo preguntando ¿por qué me sigue gustando?

Let Salma Aguilar know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Never been…(fr)

Vinciane: Alors,je vais dire oui et non! Oui, pour le style jeune et drôle et écrit différemment,la trame est bonne et les personnages vraiment sympathiques malgré qu'au début j'ai cru que Lana serait une vraie cruche ! Et non, car par moments on se croirait avec des lycéens,on ne sait pas si ça se passe en F...

Read Now
Chica nueva, Jefe nuevo

MaríEn: Me gusta la temática y no me gusta que la dejen a medias

Read Now
Querida esposa, te odio

Cristina: Deberian convertir este libro en una serie jajaja

Read Now
Jackpot et ascenseur émotionnel.

Julia Scheidt: C’est une jolie histoire d’amour, prévisible mais qui fait quand même chaud au cœur

Read Now
Fighting Chance

Lynda and Wayne: Another perfect love story, the characters are great. Showing their vulnerabilities was good to read and see how they grew and left their doubts behind. 👏👏👏❤️❤️❤️🥰🥰🥰

Read Now
Piece of Cake

YukkeTee: This isn’t just a romance. It’s the kind of slow-burn, messy kind of love that feels real—where two people carry scars and walls, and still choose each other anyway. The tension isn’t just between them; it’s in the quiet moments, the way they fumble through vulnerability, and the small, unspoken act...

Read Now
Trouble in Paradise?

Roshini: I like everything about this novel except for the sickness which is a heartbreak, I would definitely recommend to first time readers.

Read Now
Verbotene Nähe im Flur 3B

Susanne B. Baronin von Rothensteyn: Bleib einfach Deinem Stil treu, auch bei den intimen Szenen. Du machst das toll.So lange es am Ende ein Happyend gibt, ist für mich alles gut 🫣

Read Now
Checking from Behind

Eve: Eine fesselnde Geschichte, die ich gerne gelesen habe.Leider hat die Rechtschreibung, Zeichensetzung und Grammatik den Lesefluss teilweise etwas gestört.Trotzdem auf jeden Fall lesenswert!

Read Now